En defensa de las lenguas indígenas

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Lenguas indígenas: el corazón de América Latina

El lenguaje es una de las características diferenciadoras del ser humano. Para cualquier comunidad, la lengua permite comunicarse con su entorno y explicar concepciones del mundo propias de su cultura. Desde los diferentes tipos de lluvia hasta conceptos abstractos como la “bondad” son diferentes en cada parte del mundo. América Latina, con más de 22.000.000 km², cuenta con 522 pueblos indígenas y 420 lenguas diferentes, una realidad muy compleja y que corre el peligro de desaparecer.

La aprobación de la Declaración sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas por la Asamblea General de Naciones Unidas en 2007 puso la necesidad de conocer y respetar la cultura de estas comunidades. Uno de los proyectos con este objetivo fue la publicación de un Atlas sociolingüístico de pueblos indígenas en América Latina, documento que reveló que Latinoamérica es la región con la mayor riqueza del mundo en familias lingüísticas. Cuenta con 99 frente a otras regiones como África, Asia del Sur y Nueva Guinea que presentan entre 10 y 27. La familia lingüística latinoamericana más extendida es la Arawak, desde Centroamérica hasta la Amazonía, y de esta proceden más de 40 lenguas distintas. Respecto a los idiomas más extendidos, siendo 103 transfronterizos (el 24,5%), destaca el quechua por hablarse en Argentina, Bolivia, Brasil, Colombia, Chile, Ecuador y Perú. Otra de las más conocidas es el náhuatl, la lengua de los aztecas y una de las más estudiadas. De esta proceden numerosas palabras en español: «tomate» (tomatl), «aguacate» (ahuacatl), «chicle» (tzictli) o «petaca» (petlacalli).

Estos datos nos hablan de un gran patrimonio lingüístico presente en América pero el peligro llega al analizar su estado: casi una quinta parte de los pueblos latinoamericanos ha dejado de hablar su lengua indígena manifestándose en que 44 pueblos utilizan como único idioma el castellano y 55 el portugués. El reflejo de esta situación también se muestra en que, por ejemplo, las lenguas de áreas como el Caribe insular están prácticamente extinguidas.

Este tipo de situaciones en varias regiones del mundo llevó a que la ONU proclamase 2019 como el Año Internacional de las Lenguas Indígenas. Con el pretexto de “concienciar sobre la necesidad de su conservación, revitalización y promoción” de las lenguas indígenas se han organizado diferentes actividades relacionadas con un acervo cultural que aún tenemos la oportunidad de proteger.

Lenguas en peligro de extinción

El mapuzugun y el wayuunaiki son dos ejemplos de lenguas indígenas americanas en peligro de extinción. Las dos, originarias de Chile y Colombia respectivamente, entraron en contacto con el español a partir del siglo XVI y han ido dejándose de usar progresivamente pero es a partir del siglo XIX cuando su desuso se ha acelerado. Los estudios explican este suceso por una cuestión de reducción de las sociedades indígenas y la obligación de adaptarse a las instituciones gubernamentales y al desarrollo económico. No obstante, reconocen que se trata de un fenómeno muy complejo aún por estudiar.

Uno de los sucesos irreversibles relacionado con la extinción de las lenguas indígenas ocurrió en septiembre de 2018 cuando Brasil sufrió un grave incendio en su Museo Nacional. Entre los valiosos objetos quemados destacaron los registros de lenguas nativas extinguidas como el mura y el tupiniquim. Eran grabaciones de conversaciones, cantos y rituales de decenas de sociedades, entre estas, las primeras grabaciones de música indígena documentadas en la expedición de Roquette Pinto en 1912 o las de Curt Nimuendajú, considerado el padre de la etnología brasileña.

Las lenguas indígenas en el Estado

En los últimos años, varios países latinoamericanos han tomado diversas medidas para evitar la desaparición de sus lenguas indígenas. Un caso es Bolivia, país de la región con mayor proporción de población indígena, que incorporó 36 lenguas originarias a la Constitución lo que implicó la introducción de la enseñanza de estas en las escuelas y la creación de un Instituto Plurinacional de las Lenguas Indígenas.

Algunas lenguas indígenas se consideran nacionales a nivel federal como en México pero el único caso de bilingüismo estatal está en Paraguay. En este país son oficiales el español y el guaraní desde la aprobación de la Constitución de 1992 pero la aplicación de esta ley ha encontrado escollos. Debido a la etapa de persecución de los hablantes de esta lengua durante la dictadura de Alfredo Stroessner aún presenta algunos estigmas en la sociedad y todavía no son paritarias en las instituciones gubernamentales. Además, su enseñanza es difícil por ser un idioma principalmente oral y coloquial. De hecho, el guaraní presente en el sistema educativo no es hablado de forma habitual sino el jopara, una mezcla entre el español y el guaraní. No obstante, hay que destacar la importancia de este idioma que llegó a ser idioma oficial de Mercosur desde 2014.

Activismo por las lenguas indígenas

Las instituciones gubernamentales no son las únicas que luchan por la protección de las lenguas indígenas. De hecho, los principales impulsores de iniciativas son personas de las propias comunidades que buscan que su cultura sea reconocida y protegida.  

Este año se celebra el primer Festival de lenguas Indígenas en Internet, un encuentro de activistas digitales que fomentan el uso de estas lenguas en el plano digital. El uso de la tecnología para revitalizar la lengua y la cultura indígena ha sido aprovechado por numerosas personas como Kimeltuwe que comparte materiales de aprendizaje del mapuzungun, idioma de los mapuches. Otro proyecto digital es la iniciativa “68 voces – 68 corazones” de Gabriela Badillo. Se trata de una serie animada de cuentos indígenas mexicanos narrados en su lengua originaria. 

El activismo también puede desarrollarse a través de un talento. Luzmila Carpio nació en Qala Qala y su lengua materna es el qechua. En este idioma compone la mayoría de sus canciones adaptando la música tradicional de los Andes a un estilo actual. En varias ocasiones ha contado la discriminación que ha sufrido por usar su lengua en su juventud y ahora utiliza su éxito para reivindicar los derechos indígenas.

Son numerosos los proyectos que luchan contra uno de las sucesos que más ha dañado la identidad de los pueblos indígenas. Con el Año de las Lenguas Indígenas, América Latina celebra cualquier iniciativa ciudadana o gubernamental que busque poner fin a la desaparición de sus lenguas, el corazón de su cultura. 

Fuente: https://www.casamerica.es/es/lenguas-indigenas-el-corazon-de-america-latina

Lenguas indígenas de Oaxaca suenan en el condado de Sonoma a través de  radio KBBF

En peligro, más de la mitad de las lenguas indígenas

Más de la mitad de las lenguas indígenas reconocidas por la Comisión para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas se encuentran en peligro de extinción, aseguró el constitucionalista Diego Valadés, durante su participación en la mesa “La lengua española en México”, mediante la cual la Academia Mexicana de la Lengua participa en la conmemoración del Tricentenario de la Real Academia Española (RAE).

En una sesión en la que estuvo acompañado por Miguel León Portilla, Concepción Company y Gonzalo Celorio, el investigador del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM, recordó que en la CDI se encuentra registradas 62 lenguas indígenas, de las cuales 22 se encuentra en riesgo de extinción acelerada y 12 de extinción lenta.

“En cuanto a la extinción lenta se encuentra el náhuatl, porque ya en este momento el 60 por ciento de la población náhuatl habla su lengua materna, y sólo el 53 por ciento de la población maya.

“Sin embargo, el único lugar del país donde hay un crecimiento del uso de lenguas indígenas es Chiapas, donde el 76 por ciento de la población indígena habla chol, el 75 tojolabal y el 76 tzotzil y tzeltal. Ello significa que cuando hay políticas generadas para atender demandas claras, como las que se presentaron en el caso de Chiapas, la respuesta es positiva”, destacó quien fuera Procurador General de la República.

En el acto, Miguel León Portilla reconoció que las lenguas indígenas ha enfrentado diversos problemas y prejuicios con el paso del tiempo, incluso de personajes históricos reconocidos como Justo Sierra, quien en algún momento llamó a destruir todos los dialectos que impedía la unidad nacional, pero se han mantenido porque son un tesoro, un inventario de la cultura.

“Cuál es el destino de estas lenguas y cómo conviene que se comporte el español con ellas. Es un problema muy importante, porque de él depende que perdamos el tesoro de la variedad lingüística: es una herencia de la raíz cultural de México; es de prestigio el que sepamos y conservemos eso, porque ahí hay una literatura muy rica en maya, en náhuatl, en zapoteco o en mixteco.”

Por ello, el historiador llamó a defender a las lenguas indígenas, “que no mueran, porque si mueren, la humanidad se empobrece”, aseguró en la Sala Manuel M. Ponce del Palacio de Bellas Artes, donde se llevó a cabo la primera de tres sesiones con que la Academia Mexicana de la Lengua participará en los festejos por el tercer centenario de la RAE.

Fuente:

http://www.milenio.com/cultura/peligro-mitad-lenguas-indigenas_0_163783712.html

Lenguas indígenas en México - UNAM Global - YouTube

AL RESCATE DE LAS LENGUAS INDÍGENAS

“En las próximas dos a tres generaciones, tres mil a cuatro mil lenguas podrían desaparecer”, anuncia Vera Szöllösi-Brenig, investigadora del proyecto DoBeS (“Dokumentation Bedrohter Sprachen” o Documentación de Lenguas en Peligro). Según cálculos de la UNESCO, actualmente se hablan unas seis mil diferentes lenguas en el planeta, pero una gran parte está amenazada.

Antes de que este patrimonio desaparezca, el programa DoBeS, de la Fundación Volkswagen, está dedicado desde 1999 a crear un registro mundial. En conjunto con la Fundación Max Planck y en convenio con instituciones locales, ha logrado documentar estos idiomas a través de medios audiovisuales y escritos.

Cuentos, manuales, diccionarios o temáticas como la meteorología y la fauna que conforman el habla de los pueblos, hoy están debidamente resguardados por este programa a través de modernas tecnologías. Hay videos de conversaciones con transcripciones a otros idiomas, análisis lingüísticos, fotos, dibujos, registros musicales y videos de actividades comunitarias y ceremonias.

Es una herencia para las futuras generaciones y un valioso material para los investigadores, que hoy está disponible para todos en su sitio web.

Camino irreversible

Factores propios de la globalización influyen en que la transmisión de la lengua se vaya perdiendo. “No hay tierras aisladas y hay mucha presión económica, de los medios e incluso política sobre las lenguas”, explica Vera Szöllösi-Brenig

“Una condición que contribuye a la situación amenazada de su cultura y lengua es la dispersión en que viven algunos pueblos –explica Wolf Dietrich, investigador de lenguas indígenas americanas de la Universidad de Münster-. El drama es que las lenguas amenazadas hoy son muchísimas“. En muchos casos casi no quedan exponentes que la conozcan o la lengua ya no funciona como medio de comunicación para ellos.

En América del Sur subsisten unas 900 a 1.000 lenguas indígenas. “Muchas de éstas cuentan con poquísimos hablantes y la mayoría se van extinguiendo. En muchos casos los hablantes son mayores de 40 años. Muchos indígenas no ven un futuro para sus hijos en su propia lengua. Hablan entre ellos, pero no la transmiten a sus hijos y la lengua muere”, agrega Dietrich.

En su gran mayoría, los pocos hablantes que quedan no viven todos juntos, sino dispersos, y además están en aldeas multiétnicas y multilingües. Ejemplos, lamentablemente, hay muchos. Entre los más amenazados, reseña Dietrich, se sitúan los boruca (familia chibcha), con sólo tres hablantes de edad avanzada que viven en la provincia de Puntarenas en Costa Rica.

También el moré o iténez (familia chapakura), que es hablado por 12 personas que viven en dos aldeas diferentes, una en Brasil y otra en Bolivia, a pocos kilómetros unos de otros, separados por el río Guaporé. El avá-canoeiro (familia tupí-guaraní) está agonizante, ya que lo hablan dos personas ancianas y otros hablantes viven lejos de ellos.

¿Sólo documentar o además preservar?

“El apoyo local o gubernamental no hace mucho –

Mujer hablante de la lengua indígena Trumai, de Brasil.

“El apoyo local o gubernamental no hace mucho –opina el profesor Wolf Dietrich-. Puede prolongar el proceso de la muerte por algunas décadas, pero no ayuda mucho”.

No obstante, indirectamente las investigaciones han tenido un efecto positivo en la valoración y revitalización de estas lenguas. “Muchas veces el que expertos de tan lejos vayan a investigar, hace que la gente vea que su lengua es importante. El solo hecho de documentarla ha hecho también que se ayude a preservarla. Son dos lados de la misma moneda”, comenta Vera Szöllösi-Brenig, del programa DoBeS. “No veo que será posible detener completamente este proceso, pero al menos podemos hacer algo”, agrega.

“Desde el punto de vista del patrimonio nacional de cada país y de la preservación del patrimonio cultural de la Humanidad, hay que preservar estas lenguas en la medida de lo posible, documentarlas y analizarlas. Podemos ayudar, iniciar enseñanza bilingüe, pero no podemos evitar finalmente que mueran. No deberíamos dejar que se masacren, hay que ayudarlas en lo que se pueda”, indica Dietrich.

Uno de los aportes de este investigador de la Universidad de Münster es un atlas lingüístico guaraní-románico. El guaraní es la lengua de más del 90% de los paraguayos y también se habla en otras regiones, como el nordeste argentino.

Proyectos de rescate

La mayor conciencia sobre la importancia de las etnias y sus lenguas, ha hecho que en las últimas décadas muchos países de América Latina estén realizando acciones de protección y fomento de este patrimonio.

Andrés Romero-Figueroa, profesor de la Universidad Católica Andrés Bello de Caracas, indica que de las 200 etnias que existían en el territorio de la actual Venezuela al momento de la llegada de los españoles, hoy sólo quedan 34.

“La mayoría de las lenguas indígenas están amenazadas a causa de la profunda aculturación que han sufrido los nativos, quienes se encuentran en permanente necesidad de utilizar el español para sus actividades comunitarias rutinarias”, explica.

Romero-Figueroa cree que el actual reconocimiento constitucional de las lenguas indígenas conjuntamente con el español como lenguas oficiales dentro de los territorios nativos, ayudará a sacarlas del estado de amenaza. En este sentido, hay algunos proyectos educativos como dotar de un sistema de escritura, crear textos pedagógicos, la instalación de emisoras de radio en lenguas nativas y la transmisión televisiva de películas y videos sobre las tradiciones de estas comunidades. “En la Latinoamérica de hoy, es reconocido que la salvación de las culturas indígenas depende de la salvación de las lenguas que las mismas poseen”, asegura.

Fuente:

http://www.dw.de/al-rescate-de-las-lenguas-ind%C3%ADgenas/a-15720450

¿Por qué tenemos que salvar a las lenguas en peligro de extinción?

“Cuanto menor es el número de hablantes, más difícil es obtener un recuento exacto”, dice David Harrison, presidente del departamento de lingüística de Swarthmore College y cofundador de la ONG Living Tongues Institute for Endangered Languages (Instituto de lenguas vivas para lenguas amenazadas).

Aunque lo sigan hablando cierto número de personas, es posible que vivan lejos y no conversen las unas con las otras, o en el caso de la lengua precolombina mexicana ayapaneco, los dos últimos hablantes supervivientes se negaron a hablar entre ellos durante años.

Sin práctica, incluso un idioma nativo comenzará a degradarse en la mente del hablante.

Salikoko Mufwene, un lingüista de la Universidad de Chicago, se crió conversando en kiyansi, hablado por un pequeño grupo étnico en la República Democrática del Congo.

En 40 años que lleva viviendo fuera de la República Democrática del Congo, Mufwene solo se ha encontrado con dos personas que hablan el idioma.

En un viaje reciente a su pueblo natal, comprobó que le fallaban las palabras y tenía dificultades para seguir en la conversación. “Me di cuenta de que el kiyansi existe más en mi imaginación que en la práctica”, dice. “Así es como mueren los idiomas”.

Los idiomas suelen alcanzar el punto de crisis después de ser desplazados por otro social, política y económicamente dominante, como dicen los lingüistas.

En este escenario, la mayoría habla otro idioma: inglés, mandarín, swahili, así que hablar esa lengua es clave para acceder a puestos de trabajo, educación y oportunidades.

A veces, sobre todo en las comunidades de inmigrantes, los padres decidirán no enseñar a sus hijos en su lengua materna, al percibirla como un obstáculo potencial para el éxito en la vida.

Pero también ha pasado que los hablantes de lenguas minoritarias han sufrido una larga historia de persecuciones.

Hasta bien entrado el siglo XX, muchos niños nativos americanos en Canadá y los Estados Unidos fueron enviados a internados, donde a menudo se les prohibía hablar su lengua materna.

Hoy en día, muchos estadounidenses de habla inglesa son todavía hostiles hacia personas que no hablan inglés, especialmente hispanos.

También sigue teniendo lugar la persecución extrema. En agosto pasado, un lingüista en China fue arrestado por tratar de abrir escuelas que enseñasen su lengua materna, uigur. No se ha sabido nada de él desde entonces.

Por estas y otras razones, hay lenguas que se están extinguiendo por todo el mundo.

El Atlas de las lenguas en peligro en el mundo de la Unesco tiene a 576 clasificadas como en grave peligro y a miles más como en peligro o amenazadas. El número más elevado tiene lugar en América.

“Yo diría que prácticamente todos los idiomas (minoritarios) de EE.UU. y Canadá están en peligro”, dice Peter Austin, profesor de lingüística de campo de la Universidad de Londres. “Incluso un lenguaje como el Navajo, con miles de hablantes, entra en esa categoría ya que muy pocos niños lo están aprendiendo”.

Si se mide en proporción a la población, sin embargo, entonces Australia tiene el récord mundial de lenguas en peligro.

Cuando los europeos llegaron por primera vez allí, se hablaban 300 lenguas aborígenes en todo el país.

Desde entonces, se han extinguido más o menos 100 y los lingüistas consideran que el 95% de las restantes está a punto de hacerlo.

Solo una docena de las 300 originales siguen siendo enseñadas a los niños.

¿Pero qué importa si una lengua aparentemente oscura hablada por unas pocas personas en un rincón aislado del mundo deja de existir?

Algunas personas argumentan que la pérdida de la lengua, al igual que la pérdida de especies, es simplemente un hecho de la vida en un planeta en constante evolución. Pero abundan los argumentos en contra.

“Una gran cantidad de personas invocan el darwinismo social al decir ‘a quién le importa'”, dice Mark Turin, antropólogo y lingüista de la Universidad de Yale. “Pero gastamos enormes cantidades de dinero en proteger especies y la biodiversidad, así que ¿por qué la única cosa que nos hace singularmente humanos no debe ser nutrida y protegida de manera similar?”, asegura.

Y lo que es más, las lenguas son conductos del patrimonio de la humanidad.

La escritura es un desarrollo relativamente reciente en nuestra historia (actualmente existen sistemas escritos solo para aproximadamente un tercio de las lenguas del mundo), por lo que la lengua en sí es a menudo la única manera de transmitir canciones, historias y poemas de una comunidad.

La Ilíada era una historia oral, antes de que fuera escrita, al igual que La Odisea.

“¿Cuántas tradiciones más están ahí fuera en el mundo que nunca conoceremos porque nadie las registró antes de que desapareciera la lengua?” dice Austin.

Las lenguas también transmiten culturas únicas. La lengua cheroqui, por ejemplo, no tiene una palabra para despedirse, solo “te volveré a ver”.

Del mismo modo, no existe ninguna frase para “lo siento”.

Por otro lado, tiene expresiones especiales propias de ella misma. Una palabra: oo-kah-huh-sdee, representa el deleite que nos hace la boca agua y nos produce cosquilleo que experimentamos al ver a un adorable bebé o gatito.

“Todas estas cosas transmiten una cultura, una manera de interpretar la conducta humana y las emociones que no es transmitida de la misma manera que en la lengua inglesa”, dice Belt.

Sin el lenguaje, la cultura misma podría tambalearse o incluso desaparecer. “Si vamos a sobrevivir, seguir adelante y existir como un pueblo con una cultura distinta y única”, continúa, “entonces tenemos que tener una lengua”.

“Es muy difícil entender eso como hablante de inglés”, añade Lenore Grenoble, una lingüista de la Universidad de Chicago. “Pero oyes eso una y otra vez: la gente siente la pérdida de su lengua de una manera muy personal”.

Otro argumento refleja la conservación de la biodiversidad. Del mismo modo que los ecosistemas proporcionan una gran cantidad de servicios para la humanidad, algunos conocidos, otros no reconocidos o aún por descubrir, los idiomas, también están llenos de posibilidades.

Contienen un cuerpo acumulado de conocimientos, incluidos los de geografía, zoología, matemáticas, navegación, astronomía, farmacología, botánica, meteorología y más.

En el caso del cheroqui, esa lengua nació de miles de años habitando las montañas del sur de los Apalaches. Existen palabras en cheroqui para hasta la última baya, tallo, fronda y seta en la región, y esos nombres también expresan qué tipo de propiedades podría tener ese objeto: si es comestible, es venenoso o si tiene algún valor medicinal.

“Ninguna cultura tiene el monopolio del genio humano y nunca se sabe de dónde puede salir la próxima idea brillante”, dice Harrison. “Perdemos conocimiento antiguo si perdemos idiomas”.

Por último, las lenguas son formas de interpretar el mundo y no hay dos que sean iguales. Como tales, pueden dar una idea de la neurología, la psicología y las capacidades lingüísticas de nuestra especie.

“Diferentes lenguas proporcionan distintas vías de pensamiento y marcos para pensar y resolver problemas”, dice Harrison.

Volviendo al cheroqui, a diferencia del inglés está basado en verbos y no en sustantivos, y esos verbos pueden conjugarse en multitud de formas dependiendo en sobre quién están actuando. Y dependiendo del sufijo, los hablantes pueden indicar si un sustantivo se está acercando o alejando de ellos; cuesta arriba o cuesta abajo; o río arriba o río abajo.

Es una manera mucho más precisa de tratar con el mundo que el inglés.

“Es un error común pensar que estas lenguas son simples solo porque muchas de ellos son tienen forma escrita”, dice Turin. “Pero la mayoría tienen sistemas gramaticales increíblemente complejos que superan con creces al del inglés”.

Por todas estas razones, los lingüistas están luchando para documentar y archivar la diversidad de lenguas que están desapareciendo rápidamente.

Sus esfuerzos incluyen hacer diccionarios, registrar historias y tradiciones, y traducir las historias orales.

“Si hay una documentación realmente buena, entonces existe la posibilidad de que estas lenguas puedan ser revitalizadas en el futuro, incluso después de que hayan dejado de ser habladas”, dice Turin.

Sin hablantes o personas interesadas en revitalizarlos, sin embargo, estos esfuerzos son como “la preservación de las lenguas como piezas de museo”, dice Mufwene.

Después de enterarse de que su lengua estaba a punto de desaparecer, Belt y otros oradores cheroqui preocupados de la Banda Oriental comenzaron a hablar sobre cómo salvar la lengua.

Belt se ofreció para dar clases de cheroqui en una escuela local, por ejemplo, y, finalmente, la tribu decidió crear una escuela de inmersión lingüística para niños, donde las clases troncales, incluyendo ciencias y matemáticas, se imparten en cheroqui.

El idioma cheroqui también se ofrece ahora en la universidad local, donde enseña Belt.

“Los cheroqui del este son lo que están trabajando de verdad en silencio en sus propios programas de revitalización de la lengua”, dice Bernard Perley, antropólogo de la Universidad de Wisconsin, Milwaukee. “Pero nadie nunca oye nada sobre el trabajo que están haciendo”.

Fuente: https://www.bbc.com/mundo/noticias/2014/06/140613_cultura_lenguas_muertas_mz

Cada dos semanas se pierde una lengua indígena

Las lenguas definen la identidad de las personas y son el gran pilar de cualquier cultura del mundo. Cada una de ellas manifiesta un pensamiento, una cosmogonía y una percepción distinta del planeta tierra. Sin embargo, a pesar de la importancia y el valor incalculable que tienen, muchas lenguas estan en peligro de extinción, y con ellas la cultura y los sistemas de conocimiento milenarios que tienen en su poder.

Según la UNESCO, en el mundo se hablan cerca de 7.000 idiomas. De este número, se estima que 6.700 son lenguas indígenas, de las cuales 2.680 -un 40%- corren el riesgo de desaparecer.

Con el fin de sensibilizar sobre las necesidades de estas poblaciones, cada 9 de agosto se celebra el Día Internacional de los Pueblos Indígenas, y este año Naciones Unidas quiere conmemorar en especial a las lenguas de estas poblaciones, que se encuentran en una creciente situación de vulnerabilidad.

Para los pueblos indígenas, las lenguas no son únicamente símbolos de identidad y pertenencia a un grupo, sino también vehículos de valores éticos.

Las poblaciones indígenas tienen una lengua, una cultura ancestral y un territorio colectivo propio, organizado mediante una forma de gobierno, el “cabildo” o el “resguardo”. Esta organización esta integrada por miembros de la comunidad indígena, elegidos y reconocidos por ésta, con una organización sociopolítica tradicional, cuya función es representar legalmente a la comunidad, ejercer la autoridad y realizar las actividades que le atribuyen las leyes, sus usos, costumbres y el reglamento interno de cada comunidad.

Existe una gran diversidad de poblaciones indígenas, algunas más numerosas, conformadas por 300.000 o 400.000 habitantes, y otras más reducidas, que están en preocupante peligro de extinción.

Entre estas comunidades menos pobladas encontramos a los “Siripos”, un colectivo indígena de Colombia, conformado por 68 personas , en un resguardo llamado “Callo Mochuelo”. Como detalla a La Vanguardia José Navia, periodista especializado en conflictos armados de comunidades indígenas en Colombia, “esta población está en peligro de desaparición tanto cultural como físicamente”.

El periodista colombiano asegura que “si hay una enfermedad mortal en esta población, en pocos días pueden desaparecer los 68 representantes que quedan, y eso supondría la pérdida de un legado milenario, con conocimientos en agricultura, clima, cosmogonías, entre otras riquezas”.

Pese a las diferencias culturales de las diferentes comunidades, los pueblos indígenas de todo el mundo comparten problemas comunes a la hora de proteger sus derechos como pueblos diferentes.

Las poblaciones autóctonas han buscado durante años el reconocimiento de sus identidades, su forma de vida y el derecho sobre sus territorios tradicionales y recursos naturales. Pese a ello, Naciones Unidas dice que a lo largo de la historia, sus derechos han sido siempre violados.

Cuando las condiciones son insostenibles, los habitantes de las comunidades indígenas salen de sus territorios, a veces de forma masiva, y se trasladan a las grandes ciudades.

“Los factores que fuerzan a los indígenas a marcharse de su casa son numerosos” asevera José Navia, que ha identificado una serie de causas que son visibles en Colombia, un país con 105 pueblos indígenas y 80 lenguas distintas, y que es una fotografía de la situación que viven estos colectivos en toda Sudamérica.

1- El principal factor es la política de los estados. La mayoría de gobiernos no permite crear una educación que preserve la cultura de estas poblaciones, y deja de enseñar en los colegios el idioma original de la comunidad, imponiendo una lengua globalizada.

2- La dinámica de conflicto, la colonización, las bandas armadas y los narcotraficantes son las causas más violentas de eliminación de un colectivo indígena. Los colonizadores menosprecian y prohíben la lengua propia de estas poblaciones, incluso vetan la admiración a sus dioses o llevar su ropaje original, hasta el momento en que se avergüenzan de ellos mismos y de su antepasado.

3- La minería es otra de las razones que obliga a salir a los indígenas de sus territorios sagrados. En Colombia están entregando licencias para destrozar ríos y selvas con maquinaria. Asimismo, cada vez son más los proyectos de construcción de hoteles, entre otras infraestructuras turísticas.

4- Las nuevas tecnologías también han llegado a las poblaciones indígenas. Actualmente, es muy fácil conseguir un teléfono móvil o una televisión, y estos aparatos facilitan mensajes imágenes de los medios de comunicación a los habitantes de las pequeñas comunidades y les enseñan así la vida de las grandes ciudades. Esto provoca que aprendan otro idioma, sueñen con un futuro fuera de su territorio y quieran conocer mundo. Por ejemplo, Navia cuenta a La Vanguardia que es muy común encontrarse camisetas del Barça o del Madrid en equipos de fútbol indígenas, incluso los mismos peinados de futbolistas reconocidos.

5- Cada vez es más urgente para los indígenas la necesidad de comunicarse con los centros urbanos. El uso del español o el inglés, por ejemplo, les facilita poder defenderse en sus negocios. Por lo tanto, el aprendizaje de una l engua globalizada pasa a ser prioritario en la educación de una comunidad indígena.

La desaparición de un idioma supone la extinción de un pueblo con unas características especiales y una fuerte personalidad. No pueden ser desplazados del mapa dueños de territorios ancestrales, concretamente más de 5.000 grupos distintos de 90 países.

Los indígenas se enfrentan actualmente a una serie de desafíos considerables, entre ellos la creciente migración, las desventajas educativas, la presión para la asimilación cultural, la reubicación forzosa, la violencia por motivos de género y otras formas de discriminación, la pobreza, así como el acceso limitado a los servicios de salud, empleo, información y conectividad.

Frenemos la pérdida continuada de culturas minoritarias, que suponen el 95% del total de nuestros idiomas, y reconozcamos la identidad y los derechos humanos de estos colectivos.

Fuente: https://www.lavanguardia.com/vida/20190809/463944214722/lengua-indigena-peligro-extincion-dia-internacional.html

Al menos 3.000 lenguas en el mundo en peligro de extinción, según la UNESCO, y otros datos en el Día Internacional de la Lengua Materna

¿Sabías que una lengua desaparece cada dos semanas en promedio? Esa es una de las preguntas planteadas por la UNESCO para este viernes 21 de febrero, cuando se celebra el Día Internacional de la Lengua Materna. 

Al menos el 43% de las 6.000 lenguas que se estima que se hablan en el mundo están en peligro de extinción. «Tan solo unos pocos centenares de idiomas han tenido el privilegio de incorporarse a los sistemas educativos y al dominio público, y menos de un centenar se utilizan en el mundo digital», de acuerdo con la ONU.

Para la UNESCO, la diversidad lingüística se ve amenazada pues el uso de las lenguas locales está obstaculizado por los modelos de educación monolingües y los enfoques inapropiados para el desarrollo del lenguaje.

«La diversidad lingüística es nuestro tesoro en común. Pero, ¿sabías que una lengua desaparece cada dos semanas en promedio? ¡Debemos proteger la diversidad lingüística!», publicó la organización en Twitter.

Según el Atlas de las Lenguas del Mundo en Peligro de la UNESCO, actualmente hay unas 3.000 lenguas en peligro de extinción.

De las aproximadamente 6.000 lenguas habladas en el mundo, 3,8% están extintas desde 1950; 9,6% están en situación crítica; 8,95% están en serio peligro; 10,65% están en peligro; y 9,85% están en estado vulnerable, de acuerdo con las estadísticas del Atlas.

La mayor parte de las lenguas en peligro (1.907 lenguas) tienen menos de 10.000 hablantes, mientras que solo 176 lenguas habladas por más de 100.000 personas se consideran vulnerables o en serio peligro.

Pero hay buenas noticias…

Según la UNESCO, «en vez de desaparecer, algunas lenguas locales están de hecho floreciendo» en el mundo. Estas lenguas «de evolución rápida» son idiomas transfronterizos.

«Ambas variantes regionales del maorí, que se habla en Nueva Zelandia y en las Islas Cook, y del sami, que se habla en el norte de Europa, se han beneficiado de los esfuerzos de los gobiernos para revitalizar estas lenguas en las década de 1980», dice la organización.

Entre otras lenguas transfronterizas, están también el kiswahili, una lengua del África subsahariana hablada por 120 a 150 millones de personas, y el quechua, la lengua del antiguo imperio Inca, hablada por unos 8 a 10 millones de personas en Perú, Bolivia, Ecuador, Chile, Argentina y Colombia.

De acuerdo con un tuit de Naciones Unidas, «la mayoría de los idiomas que están en extinción son lenguas indígenas, en parte debido al racismo».

Por eso el 27 y 28 de febrero México será la sede del evento para la Década Internacional de las Lenguas Indígenas 2022-2032.

En el país, además, entre las iniciativas para la preservación de las lenguas indígenas, está por ejemplo la Escuela Nacional de Lenguas, Lingüística y Traducción en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), que ofrece a los estudiantes la oportunidad de aprender náhuatl.

Según Naciones Unidas, 1,5 millones de personas hablan náhuatl en México, según datos de 2010.

Esta lengua tiene más de 20 variantes habladas en los estados de Puebla, Veracruz, Hidalgo, San Luis Potosí, Tlaxcala, Estado de México, Morelos, Guerrero, Tabasco y en menor proporción en Durango, Nayarit, Jalisco, Colima, Michoacán, el Distrito Federal y Oaxaca.

Fuente: https://cnnespanol.cnn.com/2020/02/21/al-menos-3-000-lenguas-en-el-mundo-en-peligro-de-extincion-segun-la-unesco-y-otros-datos-en-el-dia-internacional-de-la-lengua-materna/

Más allá del español: 500 lenguas corren peligro en América Latina

De las comunidades más recónditas de la Amazonia a los barrios de las grandes ciudades sudamericanas como Lima o Buenos Aires, las naciones originarias y sus idiomas nativos atraviesan todo el territorio de América Latina. Memoria viva de saberes que han sobrevivido a lo peor de las conquistas europeas, las lenguas originarias perviven amenazadas por la presión económica sobre sus territorios, el éxodo rural y la falta de apoyo público.

Por el patrimonio cultural que representan y la vulnerabilidad que llega al peligro de extinción inminente en muchos casos, la Unesco declaró 2019 como Año internacional de las lenguas indígenas. Para la institución, el derecho de una persona a utilizar el idioma que prefiere es “un requisito previo para la libertad de pensamiento, de opinión y de expresión”.

América Latina no es la región con mayor número de lenguas, ni de hablantes —una estimación muy aproximativa podría arrojar 25 millones—, pero sí es la que presenta más diversidad. Los 500 (más o menos) idiomas nativos que se hablan se agrupan en 99 familias que se extienden desde la Patagonia hasta Mesoamérica, según el Atlas sociolingüístico de pueblos indígenas de América Latina, publicado en 2009 bajo el auspicio de Unicef y la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (Aecid) y que se mantiene como uno de los trabajos más completos para ubicar esta realidad.

Esa diversidad es la principal riqueza lingüística de la región, pues es un reflejo de la diversidad cultural y étnica de sus pueblos y permite investigar la historia del poblamiento del territorio a lo largo de los milenios, según explica Inge Sichra, sociolingüista austriaca radicada en Cochabamba (Bolivia), coordinadora del Atlas y fundadora del Programa de Formación en Educación Intercultural Bilingüe para los Países Andinos (PROEIB Andes).

Lenguas sin Estado

Para la escritora mixe y lingüista Yásnaya Elena Aguilar, no existen características lingüísticas comunes a todos los idiomas originarios, pero sí una sociopolítica. “Son lenguas de pueblos que han sufrido colonización, pero también que no formaron un Estado propio”, explica.

guilar, que recientemente fue protagonista de un histórico discurso en mixe en el Congreso mexicano, destaca que en fechas de la independencia, en 1810, alrededor del 65% de la población de México hablaba una lengua indígena y actualmente solo el 6,5% lo hace. Todo un proceso de homogeneización cultural que se apoyó en el sistema educativo desde los tiempos de la Revolución (1910-1921) y que continúa hoy en el trato con las instituciones públicas, que funcionan casi exclusivamente en español.

En su opinión, los casos más graves son la sanidad y el sistema de justicia, que casi nunca cuentan con intérpretes, algo que pone en riesgo la libertad y la vida de las personas. No siempre fue así. Frente a un Estado “que se comporta monolingüe”, Aguilar reivindica la experiencia histórica de Oaxaca —el estado del suroeste mexicano donde se asienta el pueblo mixe—, donde en el siglo XIX los profesores de las escuelas municipales eran empleados de las comunidades y enseñaban en las lenguas propias.

Cuando la cultura oficial solo se redacta en español y apenas existe educación formal fuera de eso, escribir literatura contemporánea en una lengua originaria es casi un acto de heroísmo. Eso hace la poeta maya Briceida Cuevas Cob desde inicios de los años noventa. Su poesía se fija en “las cosas sencillas que nos van deslumbrando”, como “un amanecer, que es un proceso” o “el comportamiento de un árbol”, explica en una entrevista. Su método de creación es bilingüe: primero escribe en maya y luego en español, dando vida a un segundo proceso creativo que es también “un puente” para llegar a quienes no pueden leer los originales.

Cuevas Cob es originaria de la comunidad de Tepakán en Campeche, México. En esa zona, participando en talleres de escritura y creando una suerte de movimiento cultural, se formó un grupo de autores mayas a finales del siglo XX. “Hablar de la importancia de la escritura en lengua originaria es hablar de este proceso y palpar un resultado que se mira a través del gran número de escritores que escriben actualmente”, explica.

Recursos y éxodo rural

El bastión de las formas de vida indígenas ha sido tradicionalmente el medio rural, con poblaciones culturalmente más homogéneas. Hoy, la pervivencia de estas culturas y sus medios de expresión están amenazadas por las presiones económicas sobre los territorios y la migración hacia las ciudades.

Según Aguilar, “el reto más fuerte para los pueblos indígenas es el neoextractivismo”, ya que la lucha por los recursos produce ataques sobre sus territorios y bienes comunes. La activista lamenta que, mientras que las instituciones y la sociedad mexicana aplauden las expresiones culturales de los indígenas, quienes se involucran en las luchas en defensa del territorio se enfrentan a la represión e incluso al asesinato.

“La mayoría de los activistas que han sido asesinados en México en defensa del territorio y los recursos han sido activistas de pueblos indígenas”, señala. Según la ONG Global Witness, la agroindustria y la minería son los principales negocios vinculados al asesinato de líderes ecologistas en el mundo y América Latina es la región que más sufre este tipo de ataques.

Otra amenaza para la diversidad lingüística es el éxodo rural, algo que hace que incluso algunos idiomas tan hablados como el quechua o el aymara estén en peligro. Sin las políticas adecuadas de refuerzo del bilingüismo, la vida en la ciudad interrumpe en muchos casos la transmisión de la lengua de madres a hijos.

Para Sichra, se deben oficializar los idiomas originarios más hablados y hacerlos equiparables al castellano, pero eso debe implicar políticas efectivas: que en las instituciones públicas funcione el bilingüismo, que los funcionarios tengan las competencias necesarias y que se utilicen en la educación de manera integral.

Cuevas Cob también reclama que en las comunidades indígenas el idioma propio sea la lengua vehicular de la educación, pero reconoce que estudiar en maya no ofrece automáticamente mejores condiciones de vida y opina que la promoción del lenguaje originario y las oportunidades de desarrollo para su pueblo tienen que ir a la par.

En tiempos de globalización e Internet, el español se vuelve más atractivo. “Es complicado porque un niño crece, está en el Face, en las redes sociales, y pocas veces se interesa en un texto en lengua indígena”, dice la escritora. “Cuando estudié la primaria en los setenta todos los niños hablábamos en maya, no podíamos hablar en español porque nos daba risa y no sabíamos”, recuerda.

Lo digital y las buenas prácticas

Quizás una forma de revitalizar los idiomas originarios es llevarlos al ámbito digital, coinciden algunos expertos, y son numerosas las iniciativas para ello. En El Alto (Bolivia), los jóvenes bilingües del colectivo Jaqi Aru han traducido Facebook, están desarrollando un curso de aymara para Duolingo y crean artículos para la versión de Wikipedia en su lengua, que ya tiene 4.410 entradas.

Además, existen versiones de la enciclopedia digital en quechua (con más de 21.000 artículos), náhuatl y guaraní, así como proyectos para desarrollar versiones en maya o wayuunaiki. Otro tanto puede decirse de Firefox, el navegador de Internet de código libre: bajo el proyecto Mozilla nativo, distintos grupos trabajan en la traducción de sus aplicaciones para Android y escritorio a CH’ol (México), mixteco, paipai purépecha, tének, triqui, tojolobal, tostil, zapoteco y dos variedades de náhuatl en México, al guaraní en Paraguay, al ixil y kaqchikel en Guatemala o al náhuatl pipil en El Salvador.

También hay experiencias positivas desde el Estado. Paraguay se acerca a una situación de bilingüismo total con enseñanza de guaraní en las escuelas y uso habitual en las instituciones públicas, los negocios y la vida cotidiana. El 77% de sus habitantes habla guaraní paraguayo, según su censo de 2012, una variedad que utiliza la mayoría criolla y mestiza del país, de modo que algunas clasificaciones no lo consideran una lengua originaria.

Sichra destaca el buen ejemplo de Perú, donde el Ministerio de Cultura está encauzando acciones “desde la comunidad”, haciendo participar a los hablantes y generando políticas de estímulo entre los funcionarios para aprender y usar el quechua. En Perú también se estrenó en 2017 la película Wiñaypacha, la primera del país rodada íntegramente en aymara.

Fuente: https://elpais.com/elpais/2019/03/29/planeta_futuro/1553860893_490810.html

La sabiduría en nuestras palabras: la protección de las lenguas indígenas en América Latina y el Caribe

El mes pasado celebramos el Día Internacional de los Pueblos Indígenas del Mundo. En honor a este día que celebra a los pueblos y culturas indígenas, les propongo traer a colación el enfoque humanista de la identidad. Para ello, se debe enfatizar la protección del derecho a elegir la identidad (y, por lo tanto, la disponibilidad de funciones relacionadas con la misma), así como el hecho de que la identidad es múltiple y siempre hay una dimensión de ella que nos conecta con los demás. Basta recordar que algunas de las peores crisis sociales y políticas de la historia han surgido de intentos por reducir la identidad a una sola dimensión alienando a las personas de los demás al colapsar la identidad en una sóla que los hace diferentes a los demás, en lugar de encontrar todas las muchas dimensiones que tienen en común. Por otro lado, proteger la libertad cultural implica necesariamente la defensa de las funciones relacionadas con la identidad. De la misma manera en que reducir la identidad a una sóla dimensión va en contra del enfoque humanista, sería un grave error no proteger aspectos específicos de ella como elementos esenciales en el conjunto de opciones que tienen las personas cuando optan por una identidad. Fortalecer todas y cada una de las dimensiones de nuestras identidades es una manera de mantener siempre abiertos los canales para ser, todos nosotros, parte del mismo ideal colectivo.

2019 es el Año Internacional de las Lenguas Indígenas. A nivel mundial, las estadísticas sugieren que la mayoría de los 7,000 idiomas estimados del mundo son indígenas. También sugieren que la mayoría de ellos están en grave peligro de extinción. Pero, ¿cómo se ve esta situación en América Latina y el Caribe y qué están haciendo los gobiernos para proteger esta parte tan importante del patrimonio cultural de nuestra región?

Según un informe reciente del Banco Mundial, se hablan aproximadamente 560 lenguas indígenas en América Latina. Si bien estas se hablan en casi todos los países, la mayoría se concentra en países como Brasil (con 186 idiomas diferentes), México (67), Colombia (65) y Perú (47). Lamentablemente no existen datos sobre la cantidad de hablantes de estos 560 idiomas ni mucho menos sobre cómo la cantidad de hablantes ha cambiado con el tiempo, pero se estima que en las últimas décadas aproximadamente una quinta parte de los pueblos indígenas perdieron sus lenguas nativas en la región.

Sin embargo, al observar algunas de las lenguas indígenas más comúnmente habladas en ALC, la tendencia se ve sorprendentemente diferente. Utilizando datos de los censos nacionales, este #GraphForThought analiza cómo el número total de hablantes de la lengua indígena más comúnmente hablada en países seleccionados de ALC ha cambiado en el último tiempo. Para los países con datos disponibles, surge una tendencia consistente y positiva: el número total de hablantes de la lengua indígena más comúnmente hablada en cada país ha aumentado. Por ejemplo, en Perú, el número total de hablantes de quechua aumentó de 3,2 millones a 3,8 millones de personas entre 1993 y 2017.

Mientras que en algunos países, el aumento en el número total de hablantes no corresponde a un aumento en la proporción total de hablantes (ya que la población total del país también ha crecido), en otros países sí. Por ejemplo, el aumento en el número total de hablantes de quechua en Perú de 2007 a 2017 corresponde a un aumento en la participación del total de hablantes de quechua del 13% al 13.6% de la población de 5 años o más. Sin embargo, es importante recordar que estas tendencias probablemente no capten lo que está sucediendo con los idiomas más amenazados en estos países (que se definen precisamente por tener un número limitado de hablantes).

Para garantizar que las lenguas indígenas, junto con los legados culturales y las generaciones de conocimiento que las acompañan, permanezcan intactas es fundamental que los gobiernos actúen para protegerlas y preservarlas. Las políticas actuales en la región van desde el reconocimiento de lenguas indígenas como lenguas nacionales o cooficiales hasta iniciativas educativas multilingües que promueven la enseñanza escolar en lenguas indígenas. Políticas como estas pueden estar explicando la tendencia al alza del número total de hablantes en la región que muestran los datos.

No sólo son necesarias las políticas nacionales, sino también los cambios en las normas sociales para garantizar que hablar un idioma indígena sea visto como algo que los hablantes y sus comunidades valoran. De hecho, si hablar una lengua indígena se considera algo que fomenta la “distancia social” entre las personas, pueden enfrentar presiones adversas para no aprender o hablar debido a los “costos” sociales percibidos. En este sentido, políticas que intenten integrar socialmente mejor las lenguas indígenas pueden ayudar a reducir dicha distancia social. Por ejemplo, la opción de transmitir noticias convencionales en quechua en Perú o los esfuerzos para traducir plataformas digitales como Facebook y Wikipedia en aymara en Bolivia.

Fuente: https://www.latinamerica.undp.org/content/rblac/es/home/presscenter/director-s-graph-for-thought/the-wisdom-in-our-words–protecting-indigenous-languages-in-lati.html

En defensa de las lenguas que decaen

El 2019, declarado Año Internacional de las Lenguas Indígenas por la Organización de las Naciones Unidas, se presenta como una gran oportunidad para visibilizar los esfuerzos de esos pueblos por mantener vivos sus idiomas originales. La lengua es la vida misma de los pueblos indígenas. Ahí está la esencia de las vivencias de todo este estamento ancestral como un medio de comunicación que se debe revitalizar cada día más. Cada pueblo tiene su conexión con su propia tierra, su cultura, su cosmovisión.

Las lenguas desempeñan un papel crucial en la vida cotidiana de las personas, no solo como instrumento de comunicación, educación, integración social y desarrollo, sino también como depositarias de la identidad, de su historia cultural, de las tradiciones y de la memoria única de cada persona. Pero, a pesar de su inmenso valor, las lenguas de todo el mundo siguen desapareciendo a un ritmo alarmante.

Teniendo esto en cuenta, la declaración de las Naciones Unidas tiene el fin de sensibilizar a la sociedad, no solo para beneficiar a las personas que hablan estas lenguas, sino también para que los demás apreciemos la importante contribución que hacen a la rica diversidad de nuestro mundo.

SÍMBOLOS A FAVOR

En esta dirección (https://en.iyil2019.org) puedes encontrar cinco símbolos gráficos que proclaman el valor de la lengua. Reunidos en cinco grupos, ¿sabríais buscar en diez minutos, y defender ante los demás de la clase, tres o cuatro razones de por qué la lengua es tan importante en el desarrollo de las claves que citamos a continuación?

Conocimiento: sistema básico para conocerse y comunicarse en el mundo.

Paz: un medio eficaz para lograr el desarrollo sostenible, el fomento de la inversión, la construcción de la paz y la reconciliación.

Derechos: el lenguaje propio constituye un derecho humano y es símbolo de la libertad de los pueblos indígenas.

Inclusión: la lengua indígena es un excelente camino para la inclusión social, la reducción de la pobreza y la cooperación internacional.

Diversidad: promoción de los valores culturales de cada pueblo, de su diversidad y tradiciones propias.

SITUACIÓN ACTUAL

Número: existen 6.700 lenguas indígenas en el mundo.

Personas: alrededor de 370 millones de personas se comunican en su lengua propia.

Países: en 90 países viven todavía comunidades indígenas. ¿Sabrías identificarlas en los mapas?

Culturas: conviven unas 5.000 culturas diferentes en los diversos pueblos indígenas.

Lenguas: unas 2.680 lenguas indígenas están en peligro de desaparición.

Mapa: en la dirección indicada antes hay un mapa con unos 40 puntos clave que hacen las organizaciones y centros que tienen conexión con el programa internacional de defensa y promoción de las lenguas nativas en el mundo.

LAS PALABRAS

«Todo lo que usted quiera, sí, señor / pero son las palabras las que cantan / las que suben y bajan. Me prosterno ante ellas. Las amo / las adhiero, las persigo / las muerdo, las derrito. Amo todas las palabras / las inesperadas / las que glotonamente se esperan, se escuchan / hasta que de pronto caen. Vocablos amados / brillan como piedras de colores / saltan como platinados peces / son espuma, hilo / metal, rocío. Persigo algunas palabras / son tan hermosas que las quiero poner en mi poema. Las agarro al vuelo cuando van zumbando / y las atrapo / las limpio, las pelo / me preparo frente al plato / las siento cristalinas / ebúrneas / vegetales, aceitosas / como frutas, como algas / como ágatas, como aceitunas. Y entonces / las revuelvo / las agito, me las bebo / las trituro, las libero / las emperejilo. Las dejo como estalactitas en mi poema / como pedacitos de madera bruñida / como carbón / como restos de naufragio / regalos de la ola… Todo está en la palabra…» (Pablo Neruda).

ACTIVIDADES 

Te presentamos tres documentos que pueden ayudarte a entender mejor la preocupación de los pueblos por mantener o, en muchos casos, olvidar un poco este hecho tan importante de la defensa e incluso promoción de las lenguas indígenas:

Un vídeo cercano. «Chirapaq, Centro de Culturas Indígenas del Perú»: goo.gl/1S7cYR

Un mapa con la indicación gráfica de la amplia diversidad de lenguas indígenas: goo.gl/UwNqxo

Otro vídeo para ver algunas reacciones que se dan ante este tema en una de las ciudades más cosmopolitas del mundo, Nueva York. Reportaje: «Cámara al hombro: las lenguas indígenas son imagen de la vida»: goo.gl/WkqQAq

¿Qué te parecen las Palabras de Pablo Neruda? ¿Por qué es tan importante y se defiende tanto la lengua de los pueblos?

Fuente: https://www.lavozdegalicia.es/noticia/lavozdelaescuela/2019/01/09/defensa-lenguas-decaen/0003_201901SE9P1991.htm

Preservar las lenguas indígenas es preservar la herencia común de la humanidad

“Debemos darnos cuenta de que en las lenguas hay conocimientos científicos, soplos de sabiduría y costumbres que permiten a la civilización pasar de una etapa a otra”, dijo este martes el presidente de la Asamblea General de las Naciones Unidas en el evento de alto nivel que dio fin oficial al Año Internacional de las Lenguas Indígenas.

Tijjani Muhammad-Bande recordó que cada mes se extinguen dos lenguas indígenas de las 6700 que se hablan en el mundo y subrayó la gravedad de la situación, alertando de la pérdida que significa la desaparición de cada idioma.

“Las lenguas indígenas son importantes por muchas razones. Lo primero es el papel que un idioma tiene en el pensamiento de los pueblos, en su concepción del lugar que ocupan en el universo y, especialmente, en su visión para encontrar la solución a sus problemas”, señaló.

Citó también el papel de las lenguas indígenas en la transmisión de los conocimientos de los pueblos de generación en generación que han sido la base de gran parte de los avances que han beneficiado a la humanidad, como en el caso de la medicina.

“La diversidad lingüística es esencial para la preservación de la herencia común de la humanidad. (…) Con la muerte de las lenguas, los pueblos indígenas que las hablan pierden una parte sustantiva de su identidad”, advirtió el presidente de la Asamblea General.

Juzgamos lo desconocido

En el acto de clausura estuvo presente la actriz mexicana Yalitza Aparicio, embajadora de buena voluntad de la UNESCO para los pueblos indígenas, quien pugnó por mantener los esfuerzos de revitalización de los idiomas originarios más allá del año internacional.

“Debemos encontrar la forma de incluirlas en la educación, además de tomar la iniciativa de conocer y aprender sobre las comunidades indígenas que existen en nuestro entorno, porque la ignorancia de un tema, nos lleva siempre a discriminar, juzgamos lo desconocido”, apuntó en el podio de la Asamblea.

Yalitza Aparicio, nominada al Oscar a mejor actriz por su trabajo en la película Roma, compartió su experiencia como niña indígena en Tlaxiaco, su lugar de origen en el estado mexicano de Oaxaca.

Recordó que, pese a que sus padres hablaban sendas lenguas indígenas, ni ella ni sus hermanos las aprendieron porque en casa sólo les hablaban en español.

“Pero la culpa no fue de nuestros padres, ellos consideraban que hablar español nos abriría más oportunidades, aunque significara cerrar la puerta a nuestras raíces.”

Que siga por la eternidad

En este contexto, aseveró que su labor como promotora de las lenguas y los pueblos indígenas continuará más allá de 2019.

Para terminar su discurso, exhortó a mantener activa la defensa de los idiomas originarios en todo el mundo.

“Mi objetivo es que ninguna niña o niño crezca avergonzado de sus raíces, que sepa que hablar una lengua indígena es motivo de orgullo”, puntualizó.

“Les pido que las acciones que se estén realizando en diferentes países por el rescate de las lenguas no concluya junto con el año, al contrario, que siga por la eternidad para no perder más de nuestra historia. (…) Los invito a reconectarse con sus raíces. Juntos podemos aprender a habitar un mundo más diverso, más rico y más unido”, concluyó la actriz.

Decenio de las Lenguas Indígenas

Desde el inicio 2019, el Grupo de Países Amigos de los Pueblos Indígenas, planteó la necesidad de extender el Año Internacional de las Lenguas Indígenas a un decenio, argumentando que un año es insuficiente para la recuperación, preservación, revitalización, fomento y desarrollo de esos idiomas.

Tras meses de negociaciones, esa agrupación de veinte países de diferentes regiones informó que la Asamblea General proclamará este 18 de diciembre la Década Internacional de las Lenguas Indígenas.

El embajador de México ante la ONU, Juan Ramón de la Fuente, fue el encargado de hacer el anuncio durante el evento de clausura del año internacional.

“Preocupados por el ritmo alarmante al que están desapareciendo las lenguas indígenas en el mundo, promovimos la iniciativa de dedicar una década para revertir ese fenómeno y proteger estas lenguas. Mañana en este foro, la Asamblea General adoptará una resolución que proclamará el periodo 2022-2032 como la Década Internacional de las Lenguas Indígenas.”

El diplomático agregó que este año sirvió como plataforma para cimentar el trabajo que se fortalecerá durante ese decenio.

Compromiso de los Estados

Entre los participantes de alto nivel que abogaron por apoyar la el rescate y revitalización de los idiomas originarios, la ministra de los Pueblos Indígenas de Venezuela, Aloha Núñez, consideró que en vista de la situación crítica de más de 3000 idiomas originarios, hoy más que nunca debe reafirmarse el compromiso de los Estados y los pueblos con la difusión y preservación de las lenguas indígenas como una de las expresiones más ricas del acervo y diversidad de la humanidad a lo largo de su historia.

La ministra afirmó que para alcanzar las aspiraciones de las Naciones Unidas “en un mundo de conflictos, intervencionismos y grandes desafíos sociales es necesaria la inclusión activa de los pueblos originarios en la revalorización de su esencia histórica y sus lenguas como herramienta esencial para construir y promover la paz, la reconciliación y los Objetivos de Desarrollo Sostenible”.

Un año que termina

Actualmente se hablan en el mundo unos 7000 idiomas de los cuales 6700 son indígenas y, de ellos, el 40% corre el riesgo de desaparecer, junto con el cúmulo de conocimientos de los pueblos que las hablan.

Frente a esta realidad, en 2016, la Asamblea General de la ONU declaró el 2019 como el Año Internacional de las Lenguas Indígenas para generar una labor mundial orquestada de protección, promoción y revitalización de los idiomas originarios, ayudando con ello a eliminar la discriminación y marginación de sus hablantes.

En la proclamación del año, la Asamblea sostuvo que las lenguas indígenas son cruciales para la construcción de la paz, la reconciliación, la protección de la diversidad y la acción contra el cambio climático.

A lo largo del año se llevaron a cabo unos 900 eventos en 77 países para alertar a la sociedad de la importancia de esos idiomas y de su revitalización.

Fuente: https://news.un.org/es/story/2019/12/1466781

Presentan Declaración de los Pinos, una defensa de las lenguas indígenas

El documento impulsado por el Gobierno de México y la UNESCO promueve la preservación, revitalización y promoción de las lenguas originarias.

La Declaración de los Pinos (Chapoltepek)-Construyendo un Decenio de Acciones para las Lenguas Indígenas, presentada este miércoles, se desprende de varios procesos colaborativos y de discusión, encaminados a asegurar la supervivencia y promoción de las lenguas indígenas, que no son sólo símbolo de identidad y pertenencia, sino un vehículo para transmitir valores, historia y cultura.

El documento, que tiene como punto central a los pueblos indígenas con el lema: “Nada para nosotros sin nosotros”, se presentó en una reunión virtual, moderada por Frédéric Vacheron, representante de la UNESCO en México, y difundida por YouTube y la plataforma Contigo en la Distancia de la Secretaría de Cultura.

Las secretarías de Cultura y de Relaciones Exteriores del Gobierno de México y la UNESCO publicaron y presentaron esta declaración, que incluye pautas para desarrollar el futuro Plan de Acción Mundial para el Decenio Internacional de las Lenguas Indígenas (2022-2032), proclamado por la Asamblea General de las Naciones Unidas en diciembre de 2019.

En la transformación que vive México, dijo la secretaria de Cultura, Alejandra Frausto, los pueblos indígenas son protagonistas, por lo que el compromiso es que no haya pobreza ni opresión para ellos; que no haya ni una lengua menos, ni un hablante menos.

“Al liberarse de la opresión, los pueblos indígenas podrán comenzar a recuperar lo perdido, a hablar su lengua sin miedo, a portar su cultura sin temor a la discriminación, a participar en la vida pública con sus usos y tiempos”, expresó Frausto durante su intervención.

“Aquellas comunidades que se marginaron en las últimas décadas son las que mayor riqueza cultural tienen, que son las comunidades indígenas. Ahí radica el poder de la cultura”.

El subdirector general adjunto de Comunicación e Información de la UNESCO, Moez Chakchouk, afirmó que la actual pandemia de Covid-19 ha tenido un impacto desproporcionado en las comunidades indígenas, y ha destacado una vez más la importancia de la diversidad lingüística, incluso en tiempos de crisis.

“Hay una necesidad urgente de llamar la atención sobre la pérdida crítica de lenguas indígenas; para preservarlas, revitalizarlas y promoverlas; y tomar medidas tanto a nivel nacional como internacional, como se establece en la Declaración de Los Pinos”, afirmó.

Eduardo Jaramillo Navarrete, director general para la ONU de la Secretaría de destacó el valor que las lenguas indígenas aportan al legado de la humanidad, por su papel y la relevancia de la diversidad lingüística y el multilingüismo, en la filosofía, el patrimonio, la producción de conocimiento, la comprensión de las relaciones humanas y del mundo natural y en la construcción de paz, buen gobierno, desarrollo sostenible, cohesión social y en la construcción y convivencia pacífica en la sociedad.

En la presentación también participó, Yalitza Aparicio, embajadora de Buena Voluntad de la Unesco para los pueblos indígenas, quien manifestó su interés por la infancia y exhortó a tomar en cuenta a las comunidades indígenas, en especial al generar materiales que permitan a los niños aprender, leer y escribir en esas lenguas originarias.

Durante el encuentro, Vacheron destacó la labor del Instituto Nacional de Lenguas Indígenas (INALI) para promover, visibilizar y salvaguardar las 68 lenguas originarias de México y sus 364 variantes.

En el lanzamiento de la publicación también participaron Antonio Molpeceres, coordinador residente del Sistema de Naciones Unidas en México; Natalia Toledo Paz, subsecretaria de Diversidad Cultural y Fomento a la Lectura; Myrna Cunningham, presidenta del Fondo para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas de América Latina y El Caribe (FILAC), y Ernesto Ottone, subdirector general de Cultura de la UNESCO.

La Declaración de Los Pinos (Chapoltepek) es un paso significativo en el trabajo por la preservación de las lenguas indígenas del mundo. Surge del Evento de Alto Nivel: Construyendo un Decenio de Acciones para las Lenguas Indígenas, organizado por el Gobierno de México, en conjunto con la Unesco y en cooperación con socios regionales, nacionales e internacionales, realizado los días 27 y 28 de febrero de 2020 en el Complejo Cultural Los Pinos, dentro del Bosque de Chapultepec, en la Ciudad de México.

El documento destaca el impacto y los resultados esperados del Decenio Internacional, como la necesidad de un espectro completo de derechos humanos y libertades fundamentales que aborden los problemas de vitalidad y sostenibilidad del idioma, una mayor participación, inclusión y empoderamiento de los usuarios de lenguas indígenas.

Con el fin de garantizar que los usuarios de lenguas indígenas sean reconocidos en las esferas económica, política, social y cultural, la declaración identifica direcciones estratégicas de acción, entre las que se encuentran entornos educativos y de aprendizaje inclusivos y equitativos para la promoción de las lenguas indígenas; la presencia de las lenguas maternas en la impartición de justicia y los servicios públicos; empoderamiento digital, tecnología del lenguaje y medios indígenas.

Fuente: http://www.cua.uam.mx/news/miscelanea/presentan-declaracion-de-los-pinos-una-defensa-de-las-lenguas-indigenas

Vìdeos:

Un pensamiento en “En defensa de las lenguas indígenas

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