Las Palmas de Gran Canaria: ciudad de viento, mar y sal

Las Palmas de Gran Canaria

Las Palmas de Gran Canaria se ubica al nordeste de Gran Canaria, de la que es su capital. Una ciudad moderna, cosmopolita, con un clima suave y delicioso considerado a nivel internacional como “el mejor clima del mundo” –como lo demuestran numerosos estudios internacionales-, que ha sabido incorporarse a los nuevos tiempos sin perder sus líneas tradicionales.

Su trazado se extiende a lo largo de la franja costera que va desde la Isleta, al noroeste, hasta una parte del barrio de Jinámar, al sur, a lo largo de unos 10 kilómetros de litoral. En las últimas décadas también se ha extendido hacia el interior, sobre las planicies de las montañas que bordean la franja costera. Con una superficie que ya sobrepasa los 100 kilómetros cuadrados, acoge una población de derecho que alcanza casi los 400.000 habitantes, que con la población de hecho llega a más de 500.000. Hoy, por su población, es la novena ciudad española y la más poblada de Canarias.

En la actualidad comparte la capitalidad de la Comunidad Autónoma de Canarias con Santa Cruz de Tenerife, como dispone el Estatuto de Autonomía vigente. Su principal actividad radica en el sector servicios, sin olvidar la importancia estratégica y vital del Puerto de La Luz, el más grande de los de esta área del Atlántico y crucial para el tráfico de mercancías y pasajeros. También cuenta con un sector industrial en alza, en especial tras el establecimiento de la Zona Especial Canaria (ZEC) desde el año 2000.

Su alejamiento de los grandes núcleos de población aborígenes, como Gáldar y Telde, y el ser una zona poco poblada, la convirtió en lugar idóneo para asentar el campamento base desde el que iniciarse la conquista castellana de la isla. Así, la ciudad fue en sus inicios más campamento militar que urbe. Pronto el Real de Las Palmas, levantado en la margen derecha del barranco Guiniguada, fue el primer centro urbano ultramarino de Europa y sirvió como ejemplo para crear centenares de ciudades en América, desde la Patagonia a Estados Unidos.

Fundada oficialmente por el capitán Juan Rejón el 24 de junio de 1478, a orillas del Barranco Guiniguada, junto a un exuberante bosque de palmeras pronto se le conoció como el “Real de las Tres Palmas” y, no muchos años después, ya como la Villa de Las Palmas, que en 1515 recibió en título de Muy Noble Ciudad Real de Las Palmas, quedaría pronto configurada por el barrio de Vegueta, el de Triana y los asentamientos en los Riscos de San José, San Juan, San Roque y San Nicolás, el actual “centro histórico de la ciudad”

A lo largo del siglo XVI arribaron diversos grupos poblacionales tanto de diversas zonas de la península ibérica, como de Génova, Portugal, Países Bajos o norte de Francia, sin olvidar los de judíos y moriscos, vinculados a actividades mercantiles, a la introducción de nuevos y rentables cultivos como la caña de azúcar y la vid, o al antiguo comercio de la orchilla. El esplendor económico y el desarrollo urbano alcanzado en fechas tempranas del siglo XVI atrajo la atención tanto de comerciantes y marinos, como de piratas y algunas armadas enemigas, con ataques como los de Francis Drake en 1595 y el de Pieter Van der Does en 1599.

Tras casi dos siglos largos de decaimiento y letargo tras sus murallas, la ciudad recuperó el ánimo en los últimos años del siglo XVIII con la llegada de las ideas de la ilustración. La industria de la cochinilla y la construcción del nuevo puerto en el XIX sacan definitivamente a Las Palmas del letargo anterior, que se beneficia de la presencia y actividad de generaciones de jóvenes muy inquietos y de alcaldes sobresalientes como Antonio López Botas (1861-1868) o Ambrosio Hurtado de Mendoza (1903-1908). A mediados del diecinueve la ciudad comienza a extenderse hacia la bahía de La Isleta, el actual Puerto de La Luz, cuya construcción en 1883 propició la modernización de la ciudad. Sin el Puerto, Las Palmas de Gran Canaria sería otra. La construcción del Puerto de La Luz conllevó además una transformación económica, social y cultural que marcaría la aparición de una nueva ciudad con el comienzo del siglo XX. Entre el Puerto y Triana surgen los distritos de Los Arenales y la Ciudad Jardín, barrio propiciado en el siglo XIX por la colonia inglesa que introdujo nuevas costumbres.

La ciudad, como el Archipiélago en su conjunto, pese a la aparente bonanza económica, política y social de determinadas etapas, entre 1914 y la década de los años sesenta se vio aquejada por las consecuencias directas de dos guerras mundiales y de una guerra civil, con una situación enormemente difícil que afectó a amplias capas de la sociedad y la reaparición del fenómeno de la emigración a América con cotas muy altas. Todo ello conllevó un estancamiento del desarrollo con el que se había afrontado el comienzo del siglo XX, que incidió en muchos barrios de la capital, a la vez que, junto a una represión política y social, la crisis económica fue el factor predominante, en la que la actividad municipal tuvo que redoblar sus esfuerzos, como los afrontados por alcaldes como los hermanos Emilio y Bernardino Valle Gracia (1917-1920 y 1920-1922), José Mesa y López (1922-1923 y 1929-1931), Nicolás Díaz Saavedra (1931-1932) o José Ramírez Bethencourt (1935-1936 y 1953-1970)
Pero la capital no paraba de crecer impulsada por una patente emigración interior. Esto, junto a determinados intereses, exigían la expansión sobre los territorios colindantes del antiguo Municipio de San Lorenzo, cuyo primer alcalde conocido, el capitán Lázaro de Ortega, data del año 1634. Tras intentos muy diversos los 51.000 km2 del Municipio de San Lorenzo fueron incorporados –manu militari- al Municipio de Las Palmas (que desde septiembre de 1939 pasó a denominarse oficialmente de “Las Palmas de Gran Canaria”) por acuerdo del Consejo de Ministros del 9 de noviembre de 1939 y muchos de sus antiguos ediles y concejales sufrieron, como consecuencia de la Guerra Civil, años de persecución y represión por motivos políticos e ideológicos, como uno de sus últimos alcaldes, Juan Santana Vega, que fue fusilado. Hoy la ciudad de Las Palmas de Gran Canaria reconoce y resalta que el municipio y su territorio está constituido en base a dos antiguos y señeros municipios de Gran Canaria y, sin olvidar sus respectivas historias, honrarlas y resaltarlas, mira al futuro y al progreso desde la solidaridad y la unidad de toda su ciudadanía.

En los años sesenta del siglo pasado la recuperación gradual del turismo, junto a otros sectores vinculados a la actividad mercantil y portuaria, permitieron una paulatina reactivación de la vida económica capitalina. A partir de los barrios de Schamann y de Escaleritas, la denominada “Ciudad Alta”, su crecimiento no ha parado hasta la actualidad, tanto en la zona de Las Rehoyas, como en la de La Feria, Siete Palmas y Tamaraceite, cuando ya casi alcanza los propios límites del municipio en muchos puntos. Al sur de Vegueta crecerán barrios antiguos como San José, San Cristóbal u Hoya de la Plata, y aparecerán otros nuevos como Casablanca, Salto del Negro o Jinámar, sin olvidar el crecimiento de los antiguos “riscos” de San Juan, San Roque o San Nicolás, donde la urbanización llega a la misma cima de aquellas altas laderas. Además, se dan transformaciones significativas en la red viaria de la ciudad que cambian su propia fisionomía, como la construcción de la avenida marítima, los accesos hacia el norte y el sur, la desaparición del histórico Barranco Guiniguada bajo la nueva carretera del Centro, junto a modernas instalaciones sanitarias como la Clínica del Pino o el Hospital Insular.

En el Puerto de La Luz, donde la existencia de dos espléndidas playas que permiten disfrutar del sol y del baño a lo largo de todo el año, como la de Las Canteras, considerada una de las mejores playas urbanas del mundo, o la de Las Alcaravaneras, con una actividad deportiva muy variada, aparece todo un enorme entramado hotelero, restaurantes, discotecas, terrazas nocturnas y un soberbio y moderno Auditorio que lleva el nombre del tenor Alfredo Kraus, oriundo de esta ciudad, que hacen de la ciudad un lugar para disfrutar en cualquier momento del año.

De todo este proceso resultó la ciudad actual, que debió acoger, y en la actualidad aún lo hace, nuevos contingentes humanos con usos, costumbres y hábitos culturales desconocidos o no habituales en la isla. No es de extrañar que todos estos avatares y procesos sociales, económicos y culturales tengan una incidencia directa en la misma idiosincrasia de la ciudad actual y sea santo y seña de esta nueva población y de su nueva forma de ser y de sentir.

Fuente: https://www.laspalmasgc.es/es/la-ciudad/historia/

La historia de Las Palmas de Gran Canaria, enterrada en la playa de Las Canteras

En líneas generales la historia de una ciudad está palpable y se puede conocer con un paseo, pero en el subsuelo se encuentran también vestigios que permiten retrotraerse hasta épocas pasadas. Eso es lo que ha hecho el arqueólogo José Guillén, quien este miércoles dio a conocer en la Real Sociedad Económica de Amigos del País de Gran Canaria su estudio El patrimonio subacuático de la playa de Las Canteras.

El patrimonio cultural, según explicó el experto, recoge todas las huellas de la existencia humana y es un campo muy amplio que abarca desde estructuras a edificios, objetos, buques, aeronaves o el cargamento de estos. Así, el hallazgo de estos elementos tienen un contexto que muestran una época anterior. De este modo, Guillén recuerda que bajo Las Palmas de Gran Canaria existe una zona de presunción arqueológico, que es la que está en la zona del istmo en las calles Albareda, Juan Doreste o Rosarito, donde a principios de este siglo se encontraron enterrados restos humanos de soldados del siglo XVI. Sin embargo, no es tan conocida la historia que alberga la Playa de Las Canteras, que otrora era el Puerto del Arrecife.

El arqueólogo comenta que la principal playa de la ciudad es una zona de notables valores naturales pero que tiene un aspecto histórico menos conocido. Así, el equipo coordinado por este licenciado en Geografía e Historia por la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria empleó dos metodologías para realizar los trabajos, por un lado el uso de documentos históricos y de hemeroteca, y por otro el trabajo de campo con prospecciones arqueológicas subacuáticas. El objetivo no es aportar datos nuevos porque la historia “es conocida, pero aportamos qué queda”, sentencia Guillén.

De este modo, los textos históricos recalcan la importancia del Puerto del Arrecife. Torriani en el siglo XVI cuenta que existe un fondeadero en este lado de la ciudad y hay constancia de que Pedro León de La Rúa concertó un viaje a Panamá en una nao. También en este siglo, además del uso portuario en Las Canteras, previsiblemente hubo un corral de pesquería que iba desde La Barra hasta dos brazas por encima de la arena. En el siglo XVII la vinculación marítima está relacionada con el tráfico dentro de Gran Canaria y de travesía a Tenerife, por lo que los buques eran más pequeños. En esta zona del istmo por aquella época sólo estaba construido la ermita y el Castillo de La Luz, un mesón y una posada.

a en el siglo XVIII se tiene constancia del uso de La Barra como cantera, llegando a mandarse las piedras a América y hasta Japón. Entre los edificios en los que se pueden ver restos de esta zona de la playa está La Catedral de Santa Ana. Sin embargo, la piedra ganó prestigio usándose para crear pilas para filtrar el agua. Incluso, la Real Sociedad Económica de Amigos del País de Gran Canaria pidió que se paralizara la extracción de rocas en favor de las pilas, actividad que se desarrolló a lo largo del siglo XIX. De La Barra se explotaron unos 15.000 metros cúbicos, es decir, se podría rellenar un cono volcánico de 21 metros de alto y 52 de diámetro. Guillén narra que las pilas eran compradas por los barcos que hacían escala en Canarias y llegaban a rincones de todo el mundo. De hecho, sospecha que una pila hallada en Australia en un navío británico fuera adquirida en el Archipiélago.

En ese siglo existen referencias a dos naufragios: un barco canario y una fragata francesa que se hundió en la punta de La Barra en 1780. En el XIX todavía no había elementos construidos en Las Canteras, pero se tenía constancia de que se realizaban reparaciones navales en la zona de La Puntilla. Guillén indica que en 1857 se proyectó la construcción de un astillero y en una inmersión que hizo en Arinaga encontraron un buque que pudo haber sido construido aquí. Debido al bajo calado del puerto, en 1880 se dinamitó parte de La Barra para que entraran barcos más grandes.

La primera construcción en Las Canteras fue la casa del cable telegráfico, situada en la orilla en la zona de Peña La Vieja y que estuvo en pie hasta los años 50 del siglo XX. Es en este siglo cuando se pierde el nombre del Puerto del Arrecife, debido al uso más lúdico de la playa, y se cambia por el de Las Canteras, en relación a la actividad que aquí existió. En los años 20 se construyó la CICER, en el por entonces municipio de San Lorenzo.

¿Qué se ha encontrado en los trabajos?

¿Qué se ha encontrado en los trabajos? Una vez que palparon el saber de los textos, comenzaron el trabajo de campo, que tuvo lugar entre la primavera y el verano de 2015. La mayor dificultad fue la gran cantidad de arena existente. No obstante, encontraron cuatro cables pertenecientes a la antigua línea telegráfica que unía Gran Canaria con la Península vía Tenerife. En La Barra, localizaron marcas de la antigua cantera, incluso algunas losas preparadas para extraerse. Y en La Cícer las arquetas que salieron a la luz el año pasado y que, una vez soterradas, volvieron a desenterrarlas para esta investigación. Estas arquetas se empleaban para acceder a un túnel que tenía en su interior una tubería. En los 60 se planteó la construcción de Los Muellitos que sirvieron para defender el sistema de refrigeración de la central.

Así mismo, en la parte norte de La Barra se hallaron restos de loza y otros elementos metálicos y de cerámica que podrían provenir de naufragios o de carga caída de barcos. No obstante, Guillén explica que probablemente existan más bajo la arena y cree que tiene que haber vestigios del corral de pesca del siglo XVI.

El historiador afirma que la zona más interesante desde el punto de vista arqueológico es La Puntilla porque aquí se refugiaban las embarcaciones y se encontraba el carenero, por lo que es un área “fértil” y “de gran sensibilidad arqueológica”. Entre los restos avistados, cerámicas de tipología bastante variada, sílex y clavos.

Guillén concluye que esta primera aproximación del estudio arqueológico ayuda a orientar futuras actuaciones y poner en valor este patrimonio histórico. Con la documentación histórica que sitúa tres naufragios en la zona, futuros estudios podrían permitir contrastarlos. Sobre los elementos más recientes como los cables y las arquetas de La Cícer, el historiador entiende que son elementos que se tienen que proteger y difundir porque “han caído en la picota por su cercanía con la actualidad”.

José de León, inspector de Patrimonio Histórico del Cabildo de Gran Canaria que estuvo presente en la conferencia, abogó por poner en valor y conservar estas construcciones que aunque ahora sean más o menos recientes, en el futuro servirán para conocer el pasado a las futuras generaciones. Sobre el trabajo de José Guillén, le vio atractivo para desarrollar submarinismo arqueológico en la playa.

Fuente: https://www.eldiario.es/canariasahora/cultura/palmas-gran-canaria-enterrada-canteras_1_4042039.html

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Gran Canaria años 40.

La literatura recorre Las Palmas de Gran Canaria

Las Palmas de Gran Canaria es una gran urbe atlántica, cruce de caminos y civilizaciones. Su condición de ciudad portuaria e intercultural con un legado plagado de incontables historias y una buena dosis de ambiente animado, alegre y singular le otorgan un atractivo único como escenario literario a golpe de realidad o ficción.

Muchos escritores se han enamorado de esta ciudad durante más de cinco siglos: poetas, narradores, ensayistas, dramaturgos… Una completa y extensa lista que abarca todos los géneros donde la novela ha tenido tradicionalmente un especial protagonismo.

Cuna y refugio inspirador de prestigiosos narradores de la literatura universal

Las Palmas de Gran Canaria acogió a Agatha Christie (1890 – 1976) cuando la dama del crimen se sumergió en un nuevo caso de Miss Marple, ‘La señorita de compañía’, y al dramaturgo estadounidense Eugene O’Neill (1888- 1953), Premio Nobel de Literatura y cuatro veces premio Pulitzer. Es la capital donde nació Benito Pérez Galdós (1843 – 1920), la ciudad donde comenzó a fraguar en plena adolescencia su talento literario. La urbe de Claudio de la Torre, (1895-1973), Premio Nacional de Literatura, quien entre su amplia obra retrató la epidemia de cólera que azotó la ciudad a mediados del siglo XIX, en su última novela: ‘Verano de Juan el Chino’.

Las últimas décadas del S XX y el S.XXI nos han regalado auténticos tesoros literarios ambientados en las calles de la capital grancanaria. Por ello, Las Palmas de Gran Canaria ofrece un viaje literario por una ciudad singular, convertida en escenario de novela negra, con tramas y crímenes, situaciones decadentes y clandestinas, suspense y una buena cuota de humor. Una ciudad que se lee en las novelas de la saga de Eladio Monroy, el marino mercante jubilado creado por Alexis Ravelo y la de Ricardo Blanco, el detective creado por José Luis Correa.

Enclaves con mucho encanto se alzan como lugares apasionantes para acoger estas historias, como las antiguas casas de fachada colonial del barrio de Vegueta, la Plaza de Santa Ana, la Alameda de Colón, el vetusto Hotel Madrid, el barrio marinero de San Cristóbal, la Avenida Marítima, la Biblioteca Pública del Estado o el Centro Comercial El Muelle. También monumentos como el de Cairasco de Figueroa o Juan Negrín, que presencian hechos y pruebas de estas tramas de novela negra.

1. Alexis Ravelo (Las Palmas de Gran Canaria, 1971)

Eladio Monroy es el personaje de la saga creada por Alexis Ravelo. No es policía ni detective, sino un pensionista de la marina que complementa su mísero sueldo con encargos bajo cuerda. Tan sarcástico como sentimental, tan culto como maleducado, se enfrenta a cada problema con astucia, perplejidad y grandes dosis de mala baba. Recorre la ciudad enredando y haciendo cosas que nadie hará si no las hace él. Ravelo bucea con Monroy en las contradicciones de la sociedad española que pone de relieve en argumentos autoconclusivos plagados de giros, humor y violencia.

Para leer:
Tres funerales para Eladio Monroy, 2006; Sólo los muertos, 2008; Los tipos duros no leen poesía, 2011; Morir despacio, 2012; El peor de los tiempos, 2017. Además, muy recomendable es La estrategia de pequinés, otra impagable incursión en el género, que se desarrolla en esta ciudad y en la que Tito el Palmera y Kora buscan desesperadamente sus sueños rotos. (Esta novela ha sido llevada a la gran pantalla, dirigida por Elio Quiroga y protagonizada por Kira Miró y Unax Ugalde, en una adaptación de su novela homónima, rodada en la capital grancanaria.)

2. José Luis Correa (Las Palmas de Gran Canaria, 1962)

El universo de las novelas de José Luis Correa está protagonizado por el detective Ricardo Blanco un personaje que sobrevuela la ciudad de Las Palmas de Gran Canaria, la calima, la panza de burro, la noche en la Playa de las Canteras. Un detective privado poco convencional, amante del jazz y la buena literatura y el cine, curioso obsesionado por la verdad, estudió, pero no terminó ninguna carrera y odia las injusticias y atropellos.

Para leer:
Quince días de noviembre (2003), Muerte en abril (2004), Muerte de un violinista (2006), Un rastro de sirena (2010), Nuestra Señora de la Luna (2012), Blue Christmas (2013), El verano que murió Chavela (2014), Mientras seamos jóvenes (2015), El detective nostálgico (2017), La noche en que se odiaron dos colores (2019) y Las dos Amelias (2020).

Además de Ravelo y Correa, numerosos escritores también han plasmado una buena historia de género negro en el ambiente de Las Palmas de Gran Canaria. Un ejemplo de ello es La sombra del Minotauro (2011) de Antonio Lozano (Tánger 1956 – Las Palmas de Gran Canaria 2019). Una trama guiada por el detective José García Gago y el inspector Márquez a través de los laberintos de la mafia y la doble moral.

Fuente: https://www.revistamasviajes.com/la-literatura-recorre-las-palmas-de-gran-canaria/

Leyendo las calles de Las Palmas de Gran Canaria

Las letras conforman mundos que podemos habitar o ignorar, desconocer o amar, ensalzar o señalar. Depende mucho de si nos pillan de paso o nos quedan lejanos. Acercarnos a las letras, mediante un paseo, una toma de contacto con el mobiliario urbano de nuestra propia ciudad es descubrir que Gran Canaria se escribe, además de con “C” de casa, con “G” de Galdós, “T” de Tomás Morales, “D” de Doramas y con más letras de las que solemos leer. El hecho de tenerlas en casa nos hace pensar que conocemos la disposición exacta de los muebles, lo que guardamos en las gavetas y para qué. Pero te llevas la sorpresa cuando descubres tantas cosas olvidadas o que, hasta antes de mirar atentamente o rebuscar un pizco, pasaron desapercibidas. Por eso este paseo, esta mirada al recuerdo por nuestros futuros escritores o estudiosos de las letras, este saber quién habitó y escribió nuestra casa donde hoy se ubica parte del mobiliario, esculturas y referencias. De la mano de Yeray Rodriguez pasearon los alumnos atentos y tomando nota. Quién sabe si serán ellos los que hagan nuevas aportaciones a esta ciudad, completen el mobiliario y enriquezcan sus letras, recordando así el final del poema La casa en construcción de Saulo Torón; Buenos obreros, suspended la obra, está mejor la casa en construcción.

Estos versos del poeta teldense, recitados y estudiados en las clases de Yeray Rodríguez nos llegan así como tocando a la puerta. Si quieres saber quién es, pasa y lee. En esta ciudad de todos, en esta casa hay arte y letras que merecen ser conocidas. Así lo vio Yeray, quien profundizó en la obra de este poeta obteniendo el premio de Investigación Viera y Clavijo en el año 2006 y que hoy da clases de Literatura Canaria en la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria (ULPGC). Con la intención de mantener el interés y fomentar la voluntad de sus alumnos sale a las calles y pasea con ellos.

El recorrido duró de 12.00 a 14:00, ameno, celebrando el esperado final de curso y con la inquietud de los exámenes finales encima. Un encuentro con las letras de ayer, hoy y mañana, un descubrir en los rincones, abrir las ventanas y desempolvar la casa, saber de nuestros antecesores, recordar y entender que la literatura está y estará iluminando los pasos de quien la mira.

La primera parada tras salir del aula fue ante el busto de Tomás Morales, allí el profesor hizo referencia a la fecha de muerte del poeta (1921) y de la instalación de la escultura, resaltando el inmediato reconocimiento que obtuvo. Continuaron el recorrido por la calle que lleva su nombre haciendo una parada justo en la esquina con la calle Murga, fue entonces cuando citó a Alexis Ravelo como uno de los mejores escritores contemporáneos. “Alexis ubica en esta calle a Eladio Monroy, en la calle Murga está su vivienda, desde la que sale a tomar café, a la biblioteca y recorre las zonas colindantes. En la novela negra no puedes inventar los espacios porque pierdes las referencias, tienen que ser verosímiles. Quién sabe si dentro de unos años se pondrá una placa que ponga: aquí vivió el personaje Eladio Monroy que creó Alexis Ravelo. Si lo ven, -le dice a los alumnos-, acuérdense de mí y sobretodo de él”.

Durante el recorrido, los estudiantes van hablando, yo cámara en mano de alante a atrás y viceversa oigo frases sueltas: “El viernes fijo que salgo”,” ¿Por qué no nos hablan de estos autores en Secundaria y sólo de los que son de la Península?”, “el whatssap no me funciona voy a tener que cambiar de móvil”, “ahora nos echamos un algo en Vegueta”, “chacho llévame la mochila que llevo tus libros”.

Alcanzamos la calle Benito Pérez Galdós y Yeray se para. Señala la placa, antes calle Pérez Galdós. “Se corrigió ante la duda, no estaba claro si se refería a él o a un militar de la familia llamado Ignacio Pérez Galdós. De hecho, mucha gente que no leía a Galdós pero si escuchaba al obispo en su púlpito, creyó que Galdós era un anti canario. Eso junto a la frase famosa de que se sacudió el polvo de sus zapatos cuando se fue de Gran Canaria, hizo que no recibiera el cariño y reconocimiento que merecía, siendo el más o si no, de los más grandes escritores que ha dado nuestra tierra. Reconocimiento que se ha recuperado con el tiempo. No es el único lugar de la ciudad donde se le reconoce, en el barrio de Schamann, tenemos la Plaza de Don Benito y las calles aledañas que tienen nombre de personajes de sus novelas, Mariucha, San Simona, Pablo Penáguilas, Pedro Infinito, etc”.

Seguimos el paseo, Cabildo Insular, obra de Miguel Martín Fernández de la Torre y los detalles modernistas en la arquitectura van dando rienda suelta al discurso de Yeray que no sólo se refiere a la literatura. Retoma las letras ante la calle Domingo J. Navarro, autor de Recuerdos de un noventón, memorias de lo que fue la ciudad de Las Palmas de Gran Canaria a principios de siglo y de los usos y costumbres de sus habitantes, una serie de artículos que comenzó publicando en Diario de Las Palmas y que acabaron conformando el libro. Contrapone la ciudad del 1800 con la de finales de siglo y señala la construcción del Puerto de la Luz por Fernando León y Castillo como pieza clave del despegue de la ciudad. Sin salir aún de la calle llegamos a la trasera del Teatro Cuyás, en la que nos explica Yeray la influencia que tuvo el Puerto también en la afición a las artes escénicas en Canarias. “Muchas compañías teatrales, durante su viaje hacia América, hacían escala aquí y aprovechaban para hacer alguna representación en este teatro. La entrada principal está por la calle Viera y Clavijo, otro de los escritores conocidos, y una de las salas del teatro lleva el nombre de Josefina de la Torre, poeta y actriz.” Llegamos al Palacete Rodríguez Quegles que fue la primera sede de la Academia Canaria de La lengua, claramente modernista. De allí, al Círculo Mercantil en la calle San Bernardo que según explica Yeray, “fue uno de los espacios escénicos de la ciudad, aunque ahora su uso es diferente. Claudio de la Torre y su hermana Josefina vivieron en esta casa, aunque también tuvieron una casa en la playa de las Canteras donde se desarrolló el Teatro Mínimo, muchos de los textos dramáticos europeos cuyas primeras traducciones llegaban aquí se estrenaron en estos espacios”.

Llegamos a la transitada calle de Triana, allí una frase de Galdós en el suelo nos para el paso La imagen de la vida es la novela. Nos recuerda el profe que pertenece al discurso de ingreso en la Real Academia Española, pronunciado en 1897. Al ladito, en la pared un fragmento de Tomas Morales, de su poema a Triana. Los dos escritores más renombrados despiertan cuanto menos la curiosidad del paseante. Y de lo público vamos a lo privado, el museo Domingo Rivero, iniciativa de la familia donde se celebran numerosas presentaciones de libros y actividades literarias. Descubrimiento que sorprende a la mayoría de los alumnos, entre ellos, Carlos Vera: “No sabía que existía en la ciudad este museo, con lo que me gusta a mí su poesía y recita los primeros versos de Yo, a mi cuerpo”. Kimberli Rojas se muestra también sorprendida y habla de la conexión, la cotidianidad que tiene todo. “Pasamos por la ciudad y no nos enteramos del patrimonio cultural que tenemos. Hay cosas súper importantes que no han visto la luz porque no hemos valorado lo nuestro, y no hablo de lo privativo, de hacernos con lo nuestro en el sentido posesivo, sino de darle importancia y realizar estudios para que desde el instituto podamos empezar a valorar y a despertar nuestra curiosidad. De Tomás Morales por ejemplo, siempre escuchas la Calle, el Instituto, pero no caes en la importancia que tiene como autor, cómo juega con las palabras, en la belleza de sus versos como en el Himno al Teide, qué manera tan bonita de exaltar un elemento canario”. Estefanía Cazañas comenta que al leer Las Rosas de Hércules flipó. “La verdad, al empezar la carrera no me llamaba mucho la atención la asignatura de Literatura Canaria y no sé si es por la labor que hace Yeray, pero hemos descubierto con sorpresa y nos parecen muy grandes los autores que tenemos”.

En la calle Peregrina nos habla Yeray de uno de los grandes historiadores de Canarias, José Miguel Alzola que nació y vivió aquí y escribió un libro sobre las vicisitudes de esta calle que unía la orilla del barranco con Triana. De la calle Malteses, nos dice, “tiene que ver con la población maltesa que venía a Canarias, que aquí tenían su residencia y sus comercios”.

Nos encontramos de camino al Gabinete Literario el busto de Domingo J. Navarro, ya nos habló de él al pasar por la calle que lleva su nombre, y ahora añade que además de cronista fue médico, perteneciente a esa élite que tenía acceso a la formación letrada y podía escribir. Del Gabinete literario señala que es del siglo XIX y antes fue el Teatro Cairasco, de ahí que frente a él se encuentre el monumento de Bartolomé Cairasco de Figueroa, poeta, músico y dramaturgo a quien se le debe la introducción del verso esdrújulo en la poesía castellana. Yeray resaltó la importancia de los dos libros que sostienen la base del busto, Flos Sanctorum y Esdrujulea, el primero es el subtítulo de su poemario publicado en cuatro tomos y titulado Templo Militante. Y aunque seguimos avanzando hasta el Barranco Guiniguada, popularmente conocido como Puente de Piedra, no dejamos atrás a Cairasco de Figueroa. Nos topamos con un recuerdo a la Lucha Canaria que se celebró en este mismo cauce por el Club de Luchadores Adargoma. Nombre de uno de los aborígenes canarios que aparece también en La comedia del recibimiento, obra teatral de Bartolomé Cairasco de Figueroa, clave para entender la cultura canaria cuyo protagonista es Doramas, miembro elegido para dar la bienvenida al nuevo obispo de las islas.

Y llegamos al lugar donde se fundó la ciudad en 1478, El Real de Las Palmas, aquí los castellanos encontraron una colina junto al Guiniguada, cerca del mar, un campamento inicial que se va convirtiendo después en un asentamiento. El 24 de junio es la fecha de su fundación. “En la Plaza del Pilar Nuevo, germen de la ciudad, seguramente se expuso la cabeza de Doramas en una pica para quienes se atrevieran a la insurgencia”. Nos cuenta Yeray, “se cree que Doramas murió sobre 1480, la ciudad era aún muy reciente, y ya contaba con el aleccionador ejemplo, para que nadie hiciera lo que él hizo, rebelarse ante el poder conquistador”.

En esta misma Plaza del Pilar Nuevo, Yeray nos recitó unas décimas propias en las que jugó con los tiempos y despertó la ovación de todos nosotros. Con la emoción en la cara nos dirigimos hacia la Fuente del Espíritu Santo, “la única fuente techada que yo he visto en mi vida, será para que no se moje”, bromeó. En estas inmediaciones hizo referencia a Silvestre de Balboa, autor del Espejo de paciencia, poema escrito en 1608 y considerada la primera obra literaria cubana. Y el final del paseo coincide con el final de nuestra historia aborigen, canaria, en el callejón de Doramas, donde antes nos encontramos a Don Pedro Perdomo Acedo, autor de los versos, lo que su muerte dolió sólo el grumete de la voz lo sabe, que aunque dedicados a Tomás Morales, todos sabemos que en esta isla, quien mira al mar, ve juntarse mar y cielo. Y así cerramos nosotros este paseo que empezó con Tomás Morales y acabó en Doramas.

Fuente: https://www.eldiario.es/canariasahora/premium-en-abierto/leyendo-calles-palmas-gran-canaria_1_3344851.html

La ciudad de Galdós: la huella del escritor resiste en Las Palmas

Sus detractores alimentaron el bulo de que, cuando marchó a Madrid, Benito Pérez Galdós se sacudió el polvo de los zapatos al desembarcar en Cádiz para borrar cualquier resto de CanariasEl escritor lo desmintió en unas palabras que su ciudad natal luce orgullosa un siglo después.

”¿Que de dónde soy? Eso lo sabe todo el mundo. ¡De Las Palmas!”, respondió Galdós en 1914 a la revista La Esfera cansado de que siempre le preguntaran sobre lo mismo, en una cita grabada desde hace tiempo para todo aquel que se interese por sus raíces en el pavimento de la calle de Cano, a la puerta de su casa natal.

Casa museo Pérez Galdós

La primera parada es el barrio de Triana, en el número 6 de la calle Cano: Un inmueble de finales del XVIII que presume de ser el hogar donde nació el maestro de la narrativa realista en España.

La casa, donde el matrimonio formado por el militar Sebastián Pérez y María de los Dolores Galdós crió a sus diez hijos, fue testigo del despertar literario del autor, de su afición por la lectura y la pintura y de sus dotes al piano, que aprendería a tocar gracias a las enseñanzas de su hermana Manuela.

El Cabildo de Gran Canaria la convirtió hace tiempo en un museo. Su directora, Victoria Galván, explica a Efe cómo desde el centro se trabaja en difundir y custodiar el legado del autor.

Galván descubre algunos de sus tesoros, entre ellos el importante fondo documental con manuscritos de las obras de teatro y de novelas como “Nazarín” y “Marianela”, además de la biblioteca personal de Galdós. También correspondencia con otros escritores, editores, políticos y con algunas de las mujeres de su vida: su hija María, la actriz Concepción Ruth Morell Nicolau, con la que mantuvo una larga relación, o Teodosia Gandarillas, su último gran amor.

En 1914, Galdós fue elegido diputado a Cortes por Las Palmas. En su Casa Museo se custodia el escrutinio general de los comicios donde fue elegido junto a Leopoldo Matos y Baldomero Argente del Castillo.

Un paseo por el inmueble permite contemplar el famoso retrato del autor pintado por Sorolla (para toda una generación de españoles, la memoria del extinto billete de 1.000 pesetas), la cuna donde dormía de niño, el crucifijo que le regaló su maestra de la infancia, Luisa Bolt; algunos de los muebles que diseñó él mismo o la colección de dibujos de los Episodios Nacionales.

Iglesia de San Francisco

A los dos días de nacer, en mayo de 1843, Galdós fue bautizado en la iglesia del convento de San Francisco, reconstruida en el XVII después de que las tropas del pirata Van der Does la redujeran a cenizas.

La espadaña de la iglesia, restaurada a principios de este siglo, tiene grabadas las palabras de Galdós en las que inmortaliza el sonido de sus campanas: “Cuando he oído el tañido de sus campanas, siempre he sentido una emoción entre triste y dulce. Su son no lo confundiría con ninguno. Lo distinguiría entre cien que tocasen a un tiempo”.

El colegio de San Agustín

Galdós cursó sus estudios en el colegio de San Agustín, ubicado en el antiguo convento del mismo nombre. Allí, pronto profesores y alumnos descubrieron las habilidades del joven como periodista, poeta y dibujante.

Entre los muros del colegio se fraguó la amistad con Fernando León y Castillo, el político y diplomático canario que llegó a ser ministro de Ultramar de las colonias españolas. Y la amistad entre ambos continuaría en Madrid.

La catedral de Santa Ana

La ruta galdosiana se detiene ahora en la catedral de Santa Ana, un templo gótico que empezó a construirse a finales del siglo XV y que aún en 1800 seguía en obras.

La catedral sirvió al joven Galdós de escenario de uno de sus cuentos, “Necrología de un prototipo”, publicado en el periódico El Ómnibus. En él dio vida al palanquero del órgano de la catedral, un personaje romántico con características deformes y habilidades musicales que recuerdan al jorobado de Notre Dame y al Maese Pérez, el organista, de Bécquer.

El gabinete literario

El Gabinete Literario se fundó por deseo de un grupo de intelectuales de la isla en 1844, en algunos de los salones del antiguo Teatro Cairasco, el primer coliseo de la capital. Galdós asistió a allí a la Academia de Dibujo y frecuentaba sus conciertos y sesiones artísticas.

Teatro Pérez Galdós

A mediados del siglo XIX, la vecindad de Las Palmas se dividió entre los partidarios de construir el futuro Teatro Tirso de Molina en la desembocadura del barranco de Guiniguada y los que querían para el nuevo coliseo una ubicación alejada del barranco, el mar y la pescadería, próxima al solar.

Galdós tomó parte en el conflicto y se sumó a la oposición a que el teatro se levantase en el Guiniguada. Su malestar le llevó a escribir un poema, cuyos últimos versos dicen: “¿Quién fue el patriota estúpido / quién fue el patriota vándalo / que imaginó las bóvedas / de este Teatro Acuático…”

También reflejó su descontento en una serie de dibujos humorísticos bajo el título: Gran Teatro de la Pescadería en los que plasmó desde dos actores con cara de peces a un trovador con el agua a la cintura, atacado por un cocodrilo.

La ironía haría que el edificio fuera rebautizado en 1902 como Teatro Pérez Galdós; Las Palmas de Gran Canaria homenajeaba así a su hijo más ilustre. Un año antes, su escenario había acogido, con gran éxito, el estreno de Electra.

Frente al teatro, un monumento a Pérez Galdós, obra del escultor Manuel Bethencourt y réplica del original de Victorio Macho, vigila el paso diario de los transeúntes, sus paisanos grancanarios.

Muelle de las Palmas y ermita de San Telmo

En 1862, Galdós embarcó rumbo a La Laguna, en Tenerife, para examinarse del título de Bachiller. Desde el puerto de Santa Cruz partió, en septiembre, a Cádiz para continuar el viaje a Madrid.

Antes, se despidió de su ciudad natal desde el muelle de Las Palmas. Atrás dejaba una incipiente labor periodística, con colaboraciones en el rotativo El Ómnibus y en El País de Las Palmas de Gran Canaria, donde escribió de la ciudad, el Teide o el meridiano de El Hierro.

Durante su último viaje a Gran Canaria, en 1894, visitó la ermita de San Telmo. Allí, la confraternidad de Mareantes le obsequió con un exvoto de una galera, la que observaba de niño durante sus visitas al templo.

La ruta galdosiana incluye paradas en las antiguas casas consistoriales donde llegó a ubicarse el Museo Canario, que el autor recorrió en 1894, y visitas a los grafitis del artista Matías Mata (Sabotaje al Montaje), en edificios de la calle Zaragoza, en el barrio de Schamann, que recrean las figuras de Galdós y personajes de sus novelas como Marianela, Federico Viera o El abuelo.

Es aconsejable, durante el paseo, no perder la vista del suelo: en algunos de sus adoquines sorprenden placas en bronce con citas de las obras más representativas del autor.

Fuente: https://www.lavanguardia.com/ocio/viajes/20200218/472793793773/las-palmas-ciudad-galdos-ruta.html

Alexis Ravelo y José Luis Correa, dos escritores para viajar a Las Palmas de Gran Canaria a través de la novela negra

Seamos sinceros, nadie quiere protagonizar una novela negra no sea que acabe convertido en el villano o en la víctima de la historia en lugar de ser el héroe que soluciona el crimen pero ¿y recorrer un lugar paradisíaco como Las Palmas de Gran Canaria a través de alguna novela negra? a eso sí nos apuntamos…

Todos los pueblos y ciudades son hijos de su historia y lugares deomo Las Palmas de Gran Canaria, urbe atlántica y, como ciudad portuaria, dueña y señora de un legado multicultural muy rico, no solo cumple con esta máxima sino que va más allá, lo vuelca en su literatura.

La ciudad atesora vínculos con Agatha Christie (la novela negra hecha mujer…) o Eugene O’Neill, sin olvidar que es además el lugar de nacimiento de Benito Pérez Galdós pero hoy no vamos a entretenernos con estos autores (aunque podríamos…) sino con dos escritores locales que ambientan sus novelas su lugar natal, Las Palmas de Gran Canaria, hablamos de Alexis Ravelo y de José Luis Correa.

Ravelo es el padre literario de Eladio Monroy que no es policía ni detective, como correspondería a una novela negra, sino un pensionista de la marina, sarcástico y maleducado que trabaja en negro haciendo y deshaciendo entuertos para completar su escueta pensión; con él te perderás por las calles y la vida de Las Palmas de Gran Canaria y descubrirás demás un retrato de la sociedad española que cabe que te sorprenda.

¿Qué leer de Ravelo? ¿Qué tal Tres Funerales para Eladio Monroy? o La Estrategia del Pequinés porque podremos además ver la película.

Correa por su parte sí se abona a un detective para protagonizar su novela negra, Ricardo Blanco; claro que se trata de un detective poco convencional y muy sugerente, adora el jazz, el cine y la buena literatura, es curioso como debe ser irremediablemente todo detective y un obseso de la verdad (en esto parece más un policía o incluso un jurista aunqeu no terminó carrera alguna). Con ricardo blanco recorremos también Las Palmas y descubrimos la playa de las Canteras po rla noche, la tórrida calima…

¿Qué leer de Correa? vamos un poco tarde para Muerte en Abril y es poronto para Quince Días de Noviembre ¿qué tal El Detective Nostálgico?.

Nada como un buen viaje literario lleno de misterio y tensión como el que nos regala la novela negra para disfrutar de un viaje literario en confinamiento o en desescalada.

Fuente: https://www.lasexta.com/viajestic/escapadas/alexis-ravelo-jose-luis-correa-dos-escritores-viajar-palmas-gran-canaria-traves-novela-negra_202005075eb3cdbf1740270001ea00e2.html

El Gabinete Literario a través de tres siglos

La Sociedad se fundó el 1 de Marzo de 1844, en pleno reinado de Isabel II, con el nombre de Gabinete Literario de Fomento y de Recreo de Las Palmas. Su creación se debió al impulso de cuatro ilustres grancanarios: Cristóbal del Castillo y Manrique de Lara, Domingo J. Navarro, Juan Evangelista Doreste y Antonio López Botas. Ellos sentarán las bases de la futura Sociedad, eligiendo como primer presidente a Roberto Houghton.

Sin embargo, la filosofía que impulsa al Gabinete Literario le hizo ir más allá de una institución meramente recreativa y desde su fundación oficial hasta la actualidad, la Sociedad Gabinete Literario de Las Palmas de Gran Canaria ha jugado un papel de primer orden en el desarrollo literario, cultural y científico no sólo de la ciudad de Las Palmas de Gran Canaria, sino de Canarias en su conjunto.

A pesar de que los primeros años de andadura fueron de consolidación, la Sociedad emprende una serie de proyectos cuyo fin último es paliar en lo posible las acuciantes necesidades sociales de nuestra ciudad. Nos referimos, entre otros, a la fundación del colegio de San Agustín o la creación de la Orquesta Filarmónica de Las Palmas. También se alienta la creación de la Sociedad de Seguros Mutuos, que sentará las bases de la futura planificación de la Caja de Ahorros y Monte de Piedad de Las Palmas, o la primera exposición de Industria de Gran Canaria. En 1910 se patrocinan los Juegos Florales, el primero de los cuales contará con la presencia de Miguel de Unamuno.

Pese a las alteraciones políticas que se producían entre 1870 y 1920, la Sociedad cedió sus locales en diversas ocasiones para la celebración de actos políticos de toda índole. Asimismo, el Gabinete Literario ha ejercido un papel directivo en la vida de la ciudad y de la Isla, fomentando las bellas artes, fundando centros de enseñanza y gestionando mejoras para el país. Entre otras actividades relevantes, organizó las Bienales Regionales de Bellas Artes, todo ello dentro de la más pura tradición ilustrada.

Sus actividades culturales tienen larga tradición en la ciudad de Las Palmas de Gran Canaria, está considerado uno de los principales bienes patrimoniales de Canarias, tanto por su edificación como por sus contenidos. Este es el motivo por el que la actual Junta Directiva tenga como principal objetivo su firme compromiso de respeto hacia su legado histórico, que en la actualidad se cristaliza en un proyecto de conservación y rehabilitación global de la Sociedad.

Fuente: https://www.gabineteliterario.com/gabinete-literario/historia/

Vídeos:

El don Juan, un cuento de Benito Pérez Galdós

LA HISTORIA DE LA MÚSICA EN GRAN CANARIA

Los origines de la música canaria se remonta a épocas prehispánicas, en la que los cronistas mas antiguos y los restos arqueológicos encontrados sugieren la utilización de palos para percusión ritual, collares sonoros realizados con caracolas, bramaderas de hueso y bumeran utilizados para percusión en danzas de caza.

Además de estos rudimentarios instrumentos, en la ancestral música canaria, se utilizaba el batir de pies y manos juntos con la “gran grita”, una especie de cantos sentidos en que se repetían frases, o en forma de diálogo.

La música canaria sufre un drástico salto con la colonización de las islas por parte de la Corona de Castilla, quedando atrás los escasos vestigios de la expresión musical anterior.

A partir del siglo XVI, y con influencia judía, comienzan a aparecer las endechas canarias, en las que los aborígenes en lengua guanche hablan de sus tristezas como consecuencia de la colonización, y temas amorosos, letras acompañadas por la vihuela, instrumento típico de esa época, que será la base de la música canaria posterior.

Ya en 1341 en una expedición en la que el insigne poeta Bocaccio, visitó las islas, relata en relación a la música canaria, unas danzas que se bailan coreadas en grupos formando corro, o en filas enfrentadas en requerimiento y rechazo, de tipo ritual.

También se mencionan otras danzas competitivas en las que se empleaban palos para demostrar destreza.

Este estilo de danzas con palos se puede observar en los petroglifos hallados en el Barranco de Balos en Gran Canaria, y también existen curiosos grabados rupestres en el Barraco de Guadadeque, en los que se exhiben movimientos propios de una danza fálica con continuidad en el repertorio popular hasta la actualidad en “el baile del pámparo roto”

De este estilo de movimientos y del sininoque palmero que acompañan la música canaria de ese momento surgirá el famoso “canario” que, tras entrar en la península como manifestación popular, acabará instalándose en los salones de la corte española, para extenderse como baile predilecto de la nobleza europea durante el barroco.

Dentro de las opiniones expertas, hay una tendencia que atribuye los orígenes de la danza y música popular aborigen, a las influencias de berberiscas del norte de África, que desaparecieron tras la conquista, mientras que las raíces del actual folklore canario son predominantemente hispanas.

A partir de la conquista de las islas parece que se comienzan a introducir instrumentos de cuerda, viento y percusión que acompañan al festejo de eventos, actos solemnes y de uso militar, que darán un giro completo a la historia de la música canaria, generando un mestizaje entre la música insular y europea.

De esas guitarras grandes (vigüelas), y pequeñas, surge en las islas sobre el siglo XVIII, el famoso timple o guitarrillo majorero, instrumento fundamental de la música canaria,asociado a una variante más, de otros similares guitarrillos ibéricos, fabricados desde Portugal al Levante español.

Destaca una típica caja de resonancia estrecha, alargada y abombada por debajo, y el hecho de que en cada isla exista un tipo de afinación diferente.

Aportaciones de la música canaria

Aunque las endechas canarias y el famoso “canario” son las más conocidas e importantes aportaciones de música canaria al panorama internacional hasta el siglo XX, existen otro tipo de manifestaciones musicales en las islas que también pueden despertar curiosidad.

Entre estas expresiones musicales, están algunos tipos de cantos perseguidas por la Inquisición por contener letras dirigidas al diablo, interpretaciones de música coral compuestas por maestros de capilla que aún se mantienen en la actualidad, o canciones que acompañan a las más famosas danzas del repertorio folklórico como las isas, folías y malagueñas originarias del siglo XVIII.

Este tipo de danzas tradicionales como la isa que tanto gusta a los isleños, se pueden disfrutar actualmente en las típicas fiestas y romerías como la de la Virgen del Pino. 

Particularmente interesante entre las seguidillas, es el precioso baile de cunita de Guía en Gran Canaria que se puede disfrutar en Navidad.

Tipos de bailes en la música canaria

Dentro de las manifestaciones populares de música de los canarios, también hay que mencionar las lastimeras tonadas llamadas “ranchos de ánimas”, que se cantan entre el día de difuntos y el mes de febrero para obtener recaudación para misas por las almas con un antiquísimo origen de tradición mediterránea situada en la Grecia Antigua.

De igual forma sucede con los bailes canarios que aparecen por ejemplo descritos en procesos de la Inquisición alrededor del siglo XVII, en los que se habla de mujeres desnudas que danzan al son de panderos y castañetas.

Los tajarastes son otro tipo de danza enfrentada de hombres y mujeres que aún se mantiene en la actualidad, con posibles sustratos muy antiguos dentro de la música canaria.

Acercándonos a nuestros días, hay que mencionar que durante el siglo XIX, el apoyo de las clases burguesas, y de la Catedral de las Palmas, dan origen a las primeras Sociedades Filarmónicas más antiguas de nuestro país, como una importante aportación de la música canaria en ese momento.

En el siglo pasado destaca el talento entre otros, de autores canarios como Millares, Power, Valle y Tejera, dentro del género lírico.

También hay que resaltar que es en Canarias en donde las músicas nuevas dodecafónicas se introducen y comienzan a componerse en España, con músicos como Hidalgo o Cruz de Castro.

Durante el siglo XX, las Palmas de Gran Canaria, aportó al Bell Canto mundial uno de los mejores tenores líricos del momento, a cuyo honor está dedicado el Auditorio de música de nuestra ciudad “Alfredo Kraus”.

Dentro del más reciente panorama, también hay que destacar el trabajo de los Savandeños, con su difusión internacional de la música canaria más tradicional del siglo XX. 

Para concluir y en lo que respecta a la tradición más típica de la músicaen Canarias que hoy forma parte del folklore de las islas, hay que remontarse a la folía española del siglo XVIII, los guitarrillos y vihuelas, artilugios de percusión prehispánica, y expresiones con distintos usos de la cultura popular.

Fuente: https://villagrancanaria.com/es/blog/musica-canaria/

Alfredo Kraus

Alfredo Kraus nace en Las Palmas el 24 de noviembre de 1927, y es bautizado con los nombres de Alfredo José María del Carmen Kraus Trujillo. Fue el segundo de los cuatro hijos de Don Otto Kraus Polensky, natural de Viena, y de Doña Josefina Trujillo Mujica, natural de Las Palmas. Sus padres lo inician a la música desde temprana edad y, con cuatro años, el niño comienza sus estudios de piano. A partir de los ocho, ya forma parte del coro infantil del Colegio del Corazón de María (actual Claret), donde también cursa sus estudios primarios. Ya adolescente, su hermano Francisco lo introduce en las lecciones de Doña María Suárez Fiol de León, quien será su primera maestra. A los diecisiete años, el joven Alfredo integra las filas del Coro de la Sociedad Filarmónica de Las Palmas y de la Coral Polifónica de Las Palmas.

Por deseo expreso de su padre, Alfredo Kraus estudiará, en Las Palmas de Gran Canaria, la carrera de Ingeniero Técnico Industrial, obteniendo el título en 1950. Tras ello, continúa con su formación vocal fuera de Gran Canaria: primero en Barcelona, con la mezzo rusa Gali Markoff, y luego en Valencia, con el tenor Francisco Andrés. Ya en Milán, se perfeccionará con la soprano catalana Mercedes Llopart, su maestra definitiva. En 1955, Kraus obtiene un premio en el XVI Concurso Internacional de Ginebra. Poco después, firmará su primer contrato profesional para la Ópera de El Cairo, debutando allí, en enero de 1956, en Rigoletto y Tosca. Tras actuar con éxito en teatros de Francia, Italia, España y Reino Unido, Kraus debuta en Portugal en 1958, con la ya antológica producción de La Traviata, donde comparte escenario con Maria Callas. A partir de allí, la carrera de Alfredo Kraus será fulgurante y, hasta 1999, el tenor se presentará en los más importantes teatros y salas de concierto del mundo. Esta popularidad lo lleva a protagonizar dos largometrajes españoles: Gayarre y El Vagabundo y la Estrella.

De la maestría vocal de Alfredo Kraus dan buena cuenta las críticas, su discografía, el material de audio y video, y sus numerosos seguidores por todo el mundo. Gracias a su aguda inteligencia y a su obsesivo estudio cotidiano, Alfredo Kraus supo escoger y preservar un repertorio adecuado que, junto al dominio de una técnica perfecta, le permitió cantar hasta más allá de sus setenta años.

Considerado como uno de los más grandes tenores lírico-ligeros de la segunda mitad del siglo XX, el repertorio de Alfredo Kraus se centró principalmente en el belcanto. Aquí podemos citar sus memorables interpretaciones de Don Giovanni, Il Barbiere di Siviglia, La Sonnambula, I Puritani, L’Elisir d’amore, Don Pasquale, Lucrezia Borgia, Lucia di Lammermoor, La Favorita, La fille du régiment, Linda di Chamounix, Rigoletto, La Traviata o Falstaff. También afrontó la tardía ópera francesa del siglo XIX, siendo incomparable en títulos como Faust, Werther, Manon, Roméo et Juliette, Les pêcheurs de perles, Lakmé y Les contes d’Hoffmann. A su extenso repertorio de concierto y recital, donde Kraus abarca desde las obras de cámara clásicas a las canciones populares, se agrega un amplio repertorio de Zarzuela. En este género, Kraus se prodigó poco en escena, pero lo suplió con las muchas grabaciones en estudio y con las romanzas que interpretaba en concierto.

En 1991, Alfredo Kraus celebra sus 35 años de carrera con un recital en el Auditorio Nacional de Música de Madrid y recibe un sentido homenaje en Las Palmas de Gran Canaria. En enero de 1996, con motivo de sus 40 años de carrera, Alfredo Kraus emprende una gira internacional de dos años, presentándose en los mayores escenarios. Al año siguiente, se aparta de los escenarios durante nueve meses, tras el fallecimiento de su amada esposa y fiel compañera de carrera, Doña Rosa Ley Bird.

Paralelamente a su actividad artística, Alfredo Kraus desarrolla una prolífica actividad didáctica a partir de 1980, transmitiendo así su experiencia a las nuevas generaciones. A partir de esos años, el tenor compatibilizará sus actuaciones con la enseñanza. Será catedrático de la Escuela Superior de Canto de Madrid, dirigirá la Cátedra Alfredo Kraus del Conservatorio Nacional de Música del Gran Teatro del Liceo de Barcelona y la Cátedra de Canto Ramón Areces de la Escuela Superior de Música Reina Sofía de Madrid. Tras su actividad como profesor del Centro de Estudios de Técnica Vocal Alfredo Kraus de Perugia, Kraus impartirá clases magistrales en Madrid, Barcelona, Santander, Las Palmas de Gran Canaria, Milán, Roma, Turín, Siena, Londres, Chicago o New York.

Uno de los proyectos más queridos del tenor fue el Concurso Internacional de Canto Alfredo Kraus de Las Palmas de Gran Canaria, que el mismo organizó desde 1990 a 1999. Tras su ausencia, dicho certamen, con carácter bienal, fue retomado en 2017 como sexta edición, a la que siguieron la de 2019 y la que se realizará en 2021.

A través de toda su carrera, Alfredo Kraus será reconocido con numerosas condecoraciones y galardones. Recibirá, entre otros, la Gran Cruz de la Orden de Alfonso X El Sabio, el grado de Comendador de número de la Orden de Isabel la Católica, el grado de Caballero de la Legión de Honor de Francia, la Gran Cruz de Honor de las Ciencias y las Artes de Austria, el Premio Enrico Caruso de Italia, el Premio Metropolitan Opera House de Nueva York o el título de Kammersänger de la Ópera de Viena. A estas distinciones, se sumarán las concedidos en su tierra natal, como la Medalla de Oro de Canarias, el de Hijo Predilecto de Las Palmas de Gran Canaria, el Can de Plata y el Can de Oro a las Artes del Excmo. Cabildo Insular de Gran Canaria o el Premio Canarias de Bellas Artes.

Embajador artístico de excelencia de Gran Canaria durante la segunda mitad del siglo XX, Alfredo Kraus se apaga a los 71 años en Boadilla del Monte (Madrid), el 10 de septiembre de 1999. Sus restos, y los de su esposa, reposan desde 2009 en el Panteón de los Ilustres del Cementerio de Vegueta de la ciudad que los viera nacer.

A lo largo de su extensa carrera, Alfredo Kraus visitó 21 países y se presentó -ya sea en ópera, concierto o recital- en 109 ciudades: ESPAÑA (Sevilla, Madrid, La Coruña, San Sebastián, Bilbao, Oviedo, Barcelona, Las Palmas de Gran Canaria, Vigo, Gijón, Santa Cruz de Tenerife, Puerto de Pollensa, Palma de Mallorca, Málaga, Aspe, Monóvar, Alicante, Cádiz, Zaragoza, Valencia, Arrecife y Haría -Lanzarote-, Granada, Santander, Albacete, Santa Cruz de La Palma, Trujillo -Cáceres-, Badajoz, Córdoba, Mérida, Santiago de Compostela, Murcia, Salamanca, Jerez de la Frontera, Úbeda, Peralada); PORTUGAL (Lisboa); ANDORRA (Andorra la Vieja); FRANCIA (Cannes, Marsella, París, Orange, Toulouse); BÉLGICA (Bruselas); MÓNACO (Monte-Carlo); ITALIA (Venecia, Turín, Trieste, Módena, Palermo, Como, Reggio Emilia, Génova, Livorno, Rovigo, Roma, Nápoles, Parma, Milán, Bérgamo, Florencia, Bolonia, Piacenza, Mantua, Pésaro, Catania, Brescia, Bari, Lecce, Macerata, Cagliari, Busseto); ALEMANIA (Wiesbaden, Hamburgo, Frankfurt, Múnich, Colonia, Berlín); AUSTRIA (Viena, Salzburgo); SUIZA (Ginebra, Zúrich, Lugano); REINO UNIDO (Londres, Edimburgo, Liverpool); RUSIA (Moscú); EGIPTO (El Cairo); SUDÁFRICA (Pretoria); JAPÓN (Tokio); ESTADOS UNIDOS de NORTEAMÉRICA (Chicago, Filadelfia, New York, San Francisco, Sacramento, Hartford, Dallas, Montclair, New Brunswick, Stanhope, Pennsauken -New Jersey-, Washington, San Juan de Puerto Rico); MÉXICO (Ciudad de México); VENEZUELA (Caracas); CHILE (Santiago de Chile), PERÚ (Lima) y ARGENTINA (Buenos Aires y Rosario).

A la figura de Alfredo Kraus se han dedicado tres auditorios: los de Las Palmas de Gran Canaria, Majadahonda (Madrid) y Aspe (Alicante). También dos centros culturales: el de Mirasierra-Fuencarral (El Pardo, Madrid) y el de Tejeda (Gran Canaria). Alfredo Kraus da nombre también al C.E.I.P. de Lomo Los Frailes (Tamaraceite / Gran Canaria), a la cátedra de canto del Conservatorio del Liceo de Barcelona y a un Aula Cultural de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria. Desde el año 2000, la Temporada de Ópera de Las Palmas de Gran Canaria, organizada por Amigos Canarios de la Ópera, se titula Alfredo Kraus, y ese mismo año, Correos de España destacó la trayectoria del tenor con un sello de su serie Personajes Populares.

Con el nombre de Alfredo Kraus se han bautizado también tres plazas -en Las Palmas de Gran Canaria, Bilbao y Almería-, una avenida de Sevilla, y un pasaje peatonal de Arrecife (Lanzarote). Dieciocho son las calles del territorio español que llevan el nombre de Alfredo Kraus, situándose en Carrizal de Ingenio y San Bartolomé de Tirajana (Gran Canaria), San Cristóbal de La Laguna y Los Llanos de Aridane (Tenerife), La Pineda (Tarragona), Santander, Zaragoza, Illescas y Navahermosa (Toledo), Córdoba, Jaén, Bailén (Jaén), Alcalá de Guadaíra y Dos Hermanas (Sevilla), San Fulgencio y Torrevieja (Alicante), Vélez (Málaga) o Mérida (Badajoz). Por último, cinco Asociaciones han sido consagradas a la memoria de Kraus: las de Aspe, Bilbao, Buenos Aires, Gijón, Oviedo y Sevilla.

Fuente: http://fiak.es/biografia/

El Carnaval

Siglos XV – XVIII

El Carnaval de Las Palmas de Gran Canaria es una de las fiestas más antiguas, con más historia y carácter propio de la capital grancanaria. Más de cinco siglos de vida contemplan la celebración de la mascarita, la impostura… y la carne. Sus antecedentes se remontan casi al mismo inicio de su historia. La capital grancanaria, fundada el 24 de junio de 1478, destacó pronto por su capacidad para aglutinar culturas, con la presencia de pobladores de diversa procedencia. Documentos históricos acreditan esta realidad: La primera referencia directa al Carnaval se localiza en el S. XVI, en 1574, con el baile de máscaras y disfraces celebrado en la casa del canónigo Pedro León, con motivo del matrimonio de Matías Cairasco. En la Historia de Canarias de José de Viera y Clavijo, al relatar la entrada del capitán general, Íñigo de Brizuela en las islas, en febrero de 1635, señala: sirviósele aquella noche una gran cena, y tres banquetes los días de las carnestolendas… Además, ya en el siglo XVI, distintos documentos aluden a la presencia de italianos en la ciudad, y a su afición a los bailes de máscaras.

S. XIX

La fiesta vive su primer salto importante a mediados del siglo XIX, con la aparición de instituciones socio-culturales con capacidad para convocar fiestas con motivos diversos, complementadas por las primeras cabalgatas de carrozas y carros alegóricos acompañados por las máscaras. Es la época del Círculo Mercantil, el Gabinete Literario o el Club Las Palmas, siempre en torno al casco histórico de la ciudad, en donde el Teatro Pérez Galdós vivió numerosas escenas de bailes y escenas carnavaleras.

S. XX – Las Fiestas de Invierno

Ya en el siglo XX la aparición de instituciones como el Club Náutico o el Club Victoria amplían el mapa carnavalero a la zona de los muelles de la ciudad y al bario de La Isleta. La represión estatal impidió el desarrollo de una cita que se enmascaró bajo la denominación de “Fiestas de invierno”, y que los vecinos mantuvieron viva de manera clandestina, en convocatorias que casi siempre albergaron los clubes sociales y deportivos más señalados. Convocaban bailes y fiestas que eran frecuentadas por los vecinos que ocultaban sus disfraces bajo sábanas hasta llegar al local.

S XX – 1976 : La recuperación del carnaval de calle

El Carnaval moderno cobró su dimensión actual a partir de 1976. Se recuperó entonces la fiesta en la calle. Unos meses después de la muerte de Franco un vecino de la Isleta, Manolo García, llamaba al gobernador civil de la provincia y lograba la autorización para que el carnaval volviera a las calles de la ciudad y se pudo celebrar una cabalgata de disfraces, después de 40 años de prohibición. Los vecinos de La Isleta constituyeron el primer Patronato del Carnaval y cogieron las riendas de la organización en estos primeros años.

Década de los 80

En la década de los 80 la organización del carnaval se tuvo que profesionalizar y especializar. El Carnaval se apoderaba de toda la ciudad y exigía un presupuesto mayor, más actividades y una ordenación municipal. Todo ello sembró la semilla para que se produjera el acuerdo entre el Patronato del Carnaval y el Ayuntamiento. En este proceso jugó un papel fundamental la figura del alcalde, Juan Rodríguez Doreste, un auténtico carnavalero que impulsó la creación de una Comisión Mixta para la organización de las carnestolendas.

En 1986 se dio otro paso en la organización del Carnaval con la creación de la Fundación del Carnaval de Las Palmas en la que estaban representados el ayuntamiento, los grupos políticos, las asociaciones de vecinos, los grupos de carnaval y otros colectivos sociales. En esos años se organizó una todavía hoy recordada fiesta veneciana en Vegueta.

Década de los 90

La década de los 90 empezó con algunos cambios en la estructura de las fiestas y se crea la Sociedad Anónima Fiestas del Carnaval de Las Palmas. En 1995, la celebración de los actos principales retornan al Parque Santa Catalina, que se consolida como centro neurálgico de las carnestolendas. El año 1998 marcó un punto de inflexión en la historia reciente del carnaval de Las Palmas de Gran Canaria, con la celebración de la primera Gala Drag Queen que desbordó todas las expectativas y que desde entonces se ha consolidado como un referente y una carta de presentación de las fiestas en el exterior.

El S. XXI – El despegue exterior del carnaval

En estos treinta últimos años, el Carnaval ha pasado a ser la fiesta de mayor impacto social y económico de la isla de Gran Canaria y uno de sus principales atractivos turísticos. Una celebración que ha sabido adaptarse a las nuevas demandas de ocio, diversión y espectáculo de una sociedad mediática, conservando todo su sabor popular. En 2001 se constituye Promoción de la Ciudad de Las Palmas de Gran Canaria, S.A., que se hace cargo de la gestión y organización de las fiestas del carnaval. Hoy, el Carnaval de la capital grancanaria se ha hecho con una historia salpicada de valiosas contribuciones de muchos personajes populares de un carácter entrañable, como Juanito El Pionero o el inolvidable Charlot (perenne mascarita del genial Charlie Chaplin). Al tiempo se ha convertido en una fiesta capaz de reinventarse a sí misma según el signo de los tiempos con la incorporación de nuevos actos y eventos. Así, bajo el himno Invitación al Carnaval, de Sindo Saavedra, se esconde todo un fenómeno popular que no entiende más que de diversión en una ciudad de Carnaval.

Fuente: http://lpacarnaval.com/es/el-carnaval

Carnaval de Las Palmas de Gran Canaria

El Carnaval de Las Palmas de Gran Canaria es una de las fiestas más antiguas, con más historia y carácter propio de la capital gran canaria. Más de cinco siglos de vida contemplan la celebración de la mascarita, la impostura… y la carne. Sus antecedentes se remontan casi al mismo inicio de su historia. La capital gran canaria, fundada el 24 de junio de 1478, destacó pronto por su capacidad para aglutinar culturas, con la presencia de pobladores de diversa procedencia. La primera referencia directa al Carnaval se localiza en el S. XVI, en 1574, con el baile de máscaras y disfraces. Pero cuando empieza la fiesta vivir su primer salto importante es  a mediados del siglo XIX, con la aparición de instituciones socio-culturales con capacidad para convocar fiestas con motivos diversos, complementadas por las primeras cabalgatas de carrozas y carros alegóricos acompañados por las máscaras y fue en el siglo XX  cuando la aparición de instituciones como el Club Náutico o el Club Victoria amplían el mapa carnavalero a la zona de los muelles de la ciudad y al bario de La Isleta. Aunque la represión estatal impidió el desarrollo de una cita que se enmascaró bajo la denominación de “Fiestas de invierno”, y  los vecinos tuvieron que esconderse y  mantener viva la fiesta de carnaval de manera clandestina.

El Carnaval moderno cobró su dimensión actual a partir de 1976. Se recuperó entonces la fiesta en la calle. Unos meses después de la muerte de Franco un vecino de la Isleta, Manolo García, llamaba al gobernador civil de la provincia y lograba la autorización para que el carnaval volviera a las calles de la ciudad y se pudo celebrar una cabalgata de disfraces, después de 40 años de prohibición. Los vecinos de La Isleta constituyeron el primer Patronato del Carnaval y cogieron las riendas de la organización en estos primeros años.

La historia del carnaval de Las Palmas de Gran Canaria se remonta a la conquista de la isla por parte del imperio español. Esta llegada de castellanos e inmigrantes de medio mundo, hizo que se multiplicara la oferta cultural de la isla, por lo que esta celebración fue adquiriendo cada vez más relevancia entre las fiestas de la ciudad.

Durante muchas décadas fue considerado uno de los mejores carnavales de España, pero la prohibición nacional de celebrar estas fiestas, hizo que se desvirtuara en otra celebración, las fiestas de invierno, ya que no contaban con el respaldo de la población, por lo que se hacia de forma tranquila en las casas de las personas. Con el levantamiento de la prohibición trajo nuevos aires a esta fiesta, y poco a poco a ido formándose y mejorando hasta convertirse en una de las mejores de España.

En la década de los 80 la organización del carnaval se tuvo que profesionalizar y especializar. El Carnaval se apoderaba de toda la ciudad y exigía un presupuesto mayor, más actividades y una ordenación municipal. Todo ello sembró la semilla para que se produjera el acuerdo entre el Patronato del Carnaval y el Ayuntamiento. En este proceso jugó un papel fundamental la figura del alcalde, Juan Rodríguez Doreste, un auténtico carnavalero que impulsó la creación de una Comisión Mixta para la organización de las carnestolendas.

En 1986 se dio otro paso en la organización del Carnaval con la creación de la Fundación del Carnaval de Las Palmas en la que estaban representados el ayuntamiento, los grupos políticos, las asociaciones de vecinos, los grupos de carnaval y otros colectivos sociales. En esos años se organizó una todavía hoy recordada fiesta veneciana en Vegueta.

Hoy en día el carnaval de las Palmas de Gran Canaria  se ha hecho con una historia característica entrañable de muchos personajes populares, como Juanito El Pionero o el Charlot de Las Palmas, y ha pasado a ser la fiesta de mayor impacto social y económico de la isla de Gran Canaria y uno de sus principales atractivos turísticos. Una celebración que ha sabido adaptarse a las nuevas demandas de ocio, diversión y espectáculo de una sociedad mediática, conservando todo su sabor popular. En 2001 se constituye Promoción de la Ciudad de Las Palmas de Gran Canaria, S.A., que se hace cargo de la gestión y organización de las fiestas del carnaval.

El espectacular carnaval de Las Palmas de Gran Canaria es uno de los que más gente visita de toda España, su gran número de días de celebración, 22 días, hace que prácticamente cubra toda la oferta de actividades, eventos y concursos que se pueda esperar de unos carnavales.

Para cada edición del Carnaval, se selecciona un cartel que representará, promoverá, promocionará y anunciará las carnestolendas durante el tiempo que duren. Se elige dentro de un concurso abierto, exponiéndose al público los seleccionados para su visionado. Posteriormente entre estos se elige el ganador y se presenta oficialmente. y se creó un himno, llamado Invitación al carnaval, que abre paso al carnaval y le da su propia identidad a la ciudad de las Palmas de Gran Canarias.

La fiesta comienza a finales de enero cuando se produce el pregón, que es la gala de apertura de las fiestas, los pregoneros son designados por la sociedad que dirige el Carnaval, siendo un homenaje o distinción para los que lo realicen. Mediante esta formula instaurada no hace tantos años, se pretende dar una visión y versión única de los carnavales, que tantos años ha dividido la fiesta por las diferencias entre las asociaciones de carnaval y el ayuntamiento. La primera verbena popular será ofrecida en el barrio de Vegueta con la clásica fiesta de la sábana.

El domingo es el turno de los más pequeños y de los animales de compañía, con sendos desfiles que harán encender la mecha del carnaval por toda la ciudad. El resto de días hasta el siguiente viernes están copados por la celebración del concurso de Murgas.

Empiezan los platos fuertes de esta celebración el fin de semana, con el viernes la elección de la Gran dama en el Parque de San Catalina, uno de los centros neurálgicos de todos los eventos de la ciudad. Al día siguiente, la final de Murgas también tendrá lugar en el gran escenario montado en el Parque de San Catalina, uno de los eventos más esperados, por el especial cariño que se le tiene a las Murgas de la ciudad, con su gracia e ironía que utilizan, hacen las delicias del público,murgas infantiles, además, tendrán su propio desfile en el que podrán disfrutar de una mañana muy divertida junto a su familia. Por la tarde, las comparsas de adultos tomarán el Parque de Santa Catalina donde se finalizará la fiesta bien entrada la noche.

Durante el resto de la semana se suceden los actos y eventos culturales por la ciudad, los barrios adquieren protagonismo organizando sus propios desfiles y animando a los barrios cercanos. También los pequeños podrán participar en numerosos talleres que organiza el ayuntamiento.

La Gala de la Reina del Carnaval abre las celebraciones en el Parque de Santa Catalina, donde se llevará la fiesta del carnaval a las calles cercanas donde se acabará muy tarde. Pero el sábado es el día elegido para la gran cabalga.

Este día, miles de personas de multitud de países de todo el mundo asistirán a la gran cabalgata del desfile del carnaval de Las Palmas de Gran Canaria. Las principales calles de la ciudad se llenarán de confeti, alegría y diversión al paso de las numerosas comparsas, pasacalles y todo tipo de animación, con seres fantásticos o con trajes típicos, todo ello es posible en este desfile que a su final, se seguirá con una macro fiesta en la que se podrá disfrutar de la música y la diversión hasta altas horas de la madrugada.

El domingo y el lunes son días un poco más tranquilos, el domingo es el turno de la Reina infantil, y pocos actos más, la gente guarda fuerzas para el Lunes, donde se produce la primera fase del concurso de Drag y que comienza con un desfile tradicional por las calles del centro y termina con una gran fiesta de carnaval.

El viernes siguiente se produce la final de la gala de Drag, un evento muy seguido por la gente por la fiesta que se genera alrededor del evento. Muy divertido y mucho desenfado son las claves del éxito de esta celebración que es retransmitida por las televisiones de medio mundo. Pero el fin de fiesta va a llegar pronto.

El sábado es el día del entierro de la sardina, aquí todo acaba o todo empieza según se mire, un gran desfile acompañara los últimos momentos de la sardina que al ser quemada darán por concluidos los carnavales de Las Palmas de Gran Canaria un año más.

Fuente: https://carnavaleshoy.com/carnaval-de-las-palmas-de-gran-canaria/

Vídeos:

Las Palmas de Gran Canaria, la ciudad desconocida

  • Desde 2015 la capital de Gran Canaria ha vuelto a situarse entre los destinos favoritos de los turistas europeos
  • Los pintorescos barrios obreros de la ciudad ofrecen una estampa poco explorada por los visitantes y cada vez más valorada por los locales
  • La playa de las Canteras es el principal atractivo para los turistas pero también para los vecinos que la disfrutan todo el año

Las Palmas de Gran Canaria es una ciudad desordenada y moderna. Fundada a finales del siglo XV no ha cesado en su crecimiento siempre vinculado al poder estratégico y económico de su puerto hasta llegar a ser la ciudad que hoy conocemos. Este desorden urbano se debe, sobre todo al éxodo rural y al auge de la inmigración peninsular en el desarrollismo franquista donde la ciudad se vio obligada a acoger a decenas de miles de nuevos habitantes en diversos barrios construidos ad-hoc. Barrios –en su mayoría- carentes de personalidad, en los cuales no se ha respetado la arquitectura tradicional, plagados de edificios de diferentes estilos y alturas carentes de todo concierto.

Pero no todos los nuevos núcleos de población surgidos al albor de los años 60 se pueden calificar de esta manera. Hay ciertos lugares que han logrado crear una identidad propia e incluso se han convertido en iconos estéticos de la ciudad. En este grupo se encontrarían los barrios de San Nicolás, San Juan o San Roque. Situados en las laderas de las montañas que franquean a la parte baja de la ciudad, estos barrios son asentamientos autoconstruídos por obreros y agricultores en búsqueda de un futuro mejor. Suponen una visita interesante si eres amante dela fotografía dado el colorido de sus fachadas y las increíbles panorámicas de la ciudad que desde sus atalayas se obtienen.

Cultura de mar

A la entrada de la ciudad por la cara sur encontramos uno de los vecindarios más pintorescos y auténticos de Las Palmas de Gran Canaria. Se trata del Barrio Marinero de San Cristóbal, un reducto en la ciudad resistente a la especulación y a las grandes construcciones. Se podría decir que es un pueblo de pescadores engullido por la gran ciudad. Sus calles estrechas apenas dan cabida al tráfico rodado y por sus rincones se pueden encontrar a los vecinos reunidos en la puerta de sus casas charlando, jugando a la baraja o echando una partida de dominó. Es también un barrio donde priman las viviendas de autoconstrucción, enraizadas desde primera línea del mar que con el paso del tiempo ha descascarillado la pintura de sus multicolores fachadas. San Cristóbal es un gran desconocido por los turistas que visitan la ciudad y es frecuentado principalmente por visitantes locales de otros barrios capitalinos que disfrutan de la brisa marina y el olor a sal que se percibe dando un paseo por su avenida marítima. Este barrio pesquero es reconocido, además, por la cantidad de restaurantes y bares donde degustar pescado y productos marinos de gran calidad. Es recomendable hacer una parada en el restaurante de la cofradía de pescadores que ofrece una comida notable a un precio muy ajustado.

De tiendas por el centro

Si atravesamos el casco histórico de Vegueta llegaremos a una de las zonas comerciales más especiales de la capital. Se trata del distrito de Triana, centro neurálgico y administrativo de Las Palmas de Gran Canaria y el lugar hacia donde la burguesía pudiente hizo crecer la ciudad vieja más allá del barranco de Guiniguada en dirección al antiguo muelle de la ciudad. En sus calles se encuentran edificios de arquitectura de estilo neocanario datados entre finales del siglo XVIII y principios del XX donde priman los grandes ventanales y las vistosas portadas decoradas con piedra de cantería local. Desde sus comienzos fue el barrio comercial por excelencia y en la actualidad acoge las tiendas más exclusivas y auténticas de la ciudad. Al margen de la architransitada Calle Mayor de Triana, encontramos en calles como Viera y Clavijo, Pérez Galdós y Cano, donde se abren hueco pequeñas tiendas de diseñadores locales como Trastornados o tiendas hípsters como Regaliz Fun Wear. Además estas calles son conocidas por el gran número de negocios de restauración de calidad como Deliciosa Marta o Qué Leche, considerados de los mejores de la ciudad.

Ciudad de museos

Para conocer más sobre la historia de esta ciudad siempre es bueno visitar alguno de sus museos principales. Uno de los más interesantes y en auge de popularidad y en organización de eventos es el Museo del Castillo de Mata. Inaugurado en 2015 acoge el recorrido histórico de Las Palmas de Gran Canaria y su relación con el mar desde su fundación hasta la actualidad. El museo está situado en uno delos baluartes defensivos de la ciudad destinados a enfrentar los ataques de piratas y corsarios entre los siglos XVI y XVII. Una de las invasiones más importantes que sufrió la ciudad fue la del pirata holandés Pieter van der Does, que fue derrotado gracias a la dura resistencia de los ciudadanos y que dejó gran parte de la ciudad arrasada. El castillo de Mata sufrió desde entonces diversas reformas y fue utilizado hasta bien entrados los años 90 como acuartelamiento del ejército español.

Otro de los museos ineludibles para conocer la historia prehispánica del archipiélago es el Museo Canario, situado en Vegueta. Este museo guarda entre sus paredes multitud de piezas arqueológicas del pasado aborigen y una gran colección de momias canarias únicas en el mundo. Además alberga una de las bibliotecas más importantes de la isla y el archivo histórico de la isla de Gran Canaria.

Saboreando la noche isleña

Además, esta ciudad cuenta con una variada vida nocturna. Las Palmas de Gran Canaria se ha sumado a la moda de reconvertir antiguos mercados de barrio en centros gastronómicos de primer orden. El antiguo Mercado del Puerto es ahora un centro de ocio clave en la ciudad. Cada fin de semana se dan cita cientos de personas para degustar tapas y delicatesen de todos los rincones del mundo acompañadas de los mejores vinos y cervezas locales y de importación. Esta iniciativa ha revitalizado esta zona de la ciudad otrora deprimida, pasando a ser un referente en la zona portuaria y situada a dos pasos de la playa de las Canteras. Por otro lado la asociación de empresarios de la restauración de Vegueta –casco antiguo de la ciudad- se ha propuesto desde hace unos años devolver la vida nocturna a este distrito. Para ello han puesto en marcha iniciativas como los jueves de cañas y tapas o la celebración de eventos internacionales como el Oktoberfest o la fiesta de St. Patrick con gran éxito de público.

Para pasar la tarde y noche de viernes y sábado otra zona interesante son los aledaños del auditorio Alfredo Krauss y el Parque de la Música, en el otro lado de las Canteras. En esta zona se celebra la ruta playa viva que da lugar a la organización de conciertos simultáneos en diferentes plazas del barrio de Guanarteme y en diversos garitos de la avenida de la playa.

La mejor playa urbana de Europa

Como no puede ser de otra forma, en nuestra visita a la capital de Gran Canaria no puede faltar un baño en las limpias aguas de la playa de Las Canteras. Joya de la ciudad y lugar de esparcimiento por antonomasia de los vecinos de la ciudad donde disfrutar de sus 22 grados de temperatura media anual. Además es foco de atención de todo tipo de deportistas, aunque predominan los deportes acuáticos como el surf y el body board en la zona conocida como la Cicer. En esta zona de la playa han proliferado numerosos hostales y escuelas para surferos que han sabido explotar este nicho de mercado que demandaba este tipo de ofertas desde hace muchos años.

Es, por tanto, Las Palmas de Gran Canaria una ciudad abierta, cosmopolita y moderna, como ciudad portuaria que es. Pero por otro lado y a pesar del crecimiento desordenado, ha conseguido mantener y crear una nueva idiosincrasia que la convierte en una ciudad muy interesante para conocerla como corroboran los crecientes datos de turistas que la visitan cada año.

Fuente: https://www.eldiario.es/catalunya/diario-de-viajes/palmas-gran-canaria-ciudad-desconocida_132_3375609.html

Descubre Las Palmas de Gran Canaria

Las Palmas de Gran Canaria se encuentra situada a 20 Kms del Aeropuerto Internacional de Gran Canaria. Este recorrido se realiza en 20 minutos a través de la autopista GC-1.

También se puede llegar a la capital por mar. El Puerto de La Luz y Las Palmas además de conexiones diarias con el resto de las islas del archipiélago y con Cádiz una vez a la semana,  es base de cruceros turísticos, cuya temporada comienza en octubre y suele terminar en junio.

La ciudad tiene dos estaciones de guaguas en el Parque San Telmo y en el Parque Santa Catalina con servicios que conectan no sólo todos los barrios de la ciudad, sino también todos los municipios de la isla.

Caminar por las calles de Vegueta supone hacer un ejercicio de historia que permite detener al visitante en algunos de los capítulos más intensos de la ciudad. La ermita de San Antonio Abad, la Plaza Santa Ana, donde se ubican las Casas Consistoriales, el Obispado, la Casa Regental y la Catedral de Santa Ana  son sólo algunas de las huellas de la historia que han permanecido estos cinco siglos.

Vegueta acoge museos como la Casa de Colón, donde se pueden conocer de cerca los aspectos más interesantes del viaje de Cristóbal Colón a América, y su estancia en la ciudad, y el Museo Canario donde abundar en los vestigios históricos de los antiguos pobladores de la isla de Gran Canaria. También el Museo de Arte Sacro ofrece a los visitantes una exposición de diversas piezas de devoción religiosa. Además como memorable contraste al espíritu del barrio, Vegueta acoge el Centro Atlántico de Arte Moderno, cuya trayectoria le sitúa como una de las salas más vanguardistas e interesantes del panorama artístico nacional.

Las muestras de arquitectura tradicional, los patios de las casas, repletos de plantas, las plazas peatonales como las del Pilar Nuevo, Santo Domingo y la del Espíritu Santo, presidida por una hermosa fuente de cantería, los balcones de madera, las calles empredradas, son la mejor excusa para abandonar por unas horas la playa.

Antes de dejar el barrio de Vegueta se puede visitar el Teatro Guiniguada o darse un paseo por el mercado que data de 1854.

Tras su fundación, la ciudad se extendió por la otra margen del Barranco Guiniguada, surgiendo el barrio de Triana, de origen comercial y marinero. Aquí, el visitante puede disfrutar de un placentero paseo por la calle Mayor de Triana que da nombre a la zona y reúne algunos edificios de gran valor histórico y artístico. En el Parque de San Telmo se encuentran una Ermita y dos quioscos de estilo modernista uno de ellos dedicado a la música.

El Teatro Pérez Galdós, de inspiración italiana, es uno de los edificios emblemáticos de la ciudad. Uno de los lugares de encuentro en el barrio de Triana es la Plaza Hurtado de Mendoza y la Plaza de Cairasco, en la que se ubican dos edificios destacados: el Hotel Madrid, y el Gabinete Literario, de estilo neoclásico y decoración modernista.

En esta misma plaza es posible descansar y disfrutar de un ambiente relajado en alguna de sus terrazas. En el entorno de Triana, se encuentra otro de los elementos arquitectónicos más interesantes de Las Palmas de Gran Canaria, el Edificio Quegles, de 1900. Por último, en este barrio se sitúa la Casa-Museo Pérez Galdós, edificio testimonial de la arquitectura doméstica de finales del siglo XVIII principios del XIX, que ofrece al visitante una amplia muestra del legado galdosiano que incluye obras de arte, mobiliario, manuscritos, cartas, fotografías.

En el centro de la ciudad, muy cerca de la Playa de Las Alcaravaneras encontramos el Parque Doramas. Sus jardines, recientemente recuperados y reformados, albergan ejemplares de flores autóctonas y en su recinto se encuentra el conjunto del Pueblo Canario, muestra de la arquitectura tradicional canaria donde se ubica el Museo Néstor dedicado a la figura de Nestor Fernández de la Torre pintor modernista y uno de los artistas más significativos del archipiélago. El histórico Hotel Santa Catalina, de arquitectura colonial inaugurado en 1890, completa este conjunto en el centro de la ciudad.

El Muelle Deportivo, el de mayor capacidad de atraque de Canarias, está situado en la Avenida Marítima frente al Hotel de Santa Catalina. Desde aquí parte una de las regatas trasatlánticas más conocidas en Europa, la Atlantic Rally for Cruisers, ARC, que une por mar Gran Canaria y Santa Lucía en El Caribe.

En la zona puerto de la ciudad se encuentra uno de los parques más emblemáticos de la ciudad: el Parque Santa Catalina, ejemplo de la vida al borde de la calle. En él se sitúan el Museo de la Ciencia y el Edificio Miller, que acoge actividades culturales. El Parque Santa Catalina es además centro neurálgico de los actos del Carnaval y del Festival de Teatro y Danza que se celebra en los meses de verano.

Presidiendo la playa de Las Canteras, en uno de sus extremos, se localiza el Auditorio Alfredo Kraus, escenario de los principales conciertos musicales, así como de congresos internacionales.

Para disfrutar de la belleza paisajística del municipio, el visitante puede trasladarse a la zona residencial de Tafira, donde es posible admirar la arquitectura canaria. En esta zona se sitúa el Jardín Botánico Viera y Clavijo, que aglutina los principales endemismos botánicos del Archipiélago.

Pero uno de los paseos más espectaculares y agradables lo constituye la visita a la Caldera de Bandama, cráter de un volcán dormido – cuyo diámetro es de 1 kilómetro y 200 metros de profundidad – de cuyo interior salió la lava que formó el pico de Bandama y desde el que se puede observar una panorámica privilegiada.

Las playas

Las Palmas de Gran Canaria es una de las pocas ciudades-capitales de España que cuentan con kilómetros de playa. A ello se unen las excelencias climáticas de la Isla, que permiten su uso a lo largo de todo el año.

La principal y más turística es la playa de Las Canteras: tres kilómetros de arena rubia de la mano de otros tantos kilómetros de paseo, en el que se ofrece todo tipo de servicios: hoteles, restaurantes, bares y terrazas. A la caída del sol la playa se convierte en el mejor lugar de encuentro para aquellos que quieran practicar deportes o dar un relajante paseo.

La Bahía de El Confital se abre a los pies de las montañas como prolongación del mar. En este lugar el sol era aprovechado para evaporar los charcos en los que asentaban unas salinas. En su costa surge la mejor ola derecha de Europa para la práctica del surf.

La Playa de Las Alcaravaneras está ubicada en el centro de la ciudad junto al Muelle Deportivo. Con cerca de 1.000 metros de arena rubia, está flanqueada por los dos clubes náuticos de la ciudad. Al abrigo de los muelles del Puerto de La Luz, esta playa es el lugar idóneo para la práctica de deportes náuticos, sobre todo, vela.

Por último, la Playa de La Laja se encuentra ubicada en la salida de la ciudad hacia el sur de la isla. Es una playa de arena negra que cuenta con un agradable paseo marítimo y un dique de protección contra el oleaje. Es una zona que reúne condiciones excelentes para la práctica del surf y la pesca.

De compras

Las Palmas de Gran Canaria cuenta con 4 grandes centros comerciales: Las Arenas, la Ballena, 7 Palmas y El Muelle, además de las zonas comerciales de Triana y Mesa y López donde establecimientos comerciales y centros de ocio y servicios abren sus puertas para que se pueda elegir entre una amplia oferta de productos y precios. Además en la zona de Santa Catalina destaca el pequeño comercio especializado en  imagen y sonido.

Además si se quiere adquirir productos tradicionales y de la tierra la ciudad tiene 4 mercados situados en Vegueta, en el Puerto, en Alcaravaneras y en Altavista. Aquellos que prefieran la artesanía pueden acercarse al mercado que se celebra los domingos en Vegueta, al conjunto del Pueblo Canario o a la tienda de la FEDAC en Triana. Otra de las opciones es el mercado de antigüedades que se celebra el primer domingo de cada mes en el Parque Santa Catalina.

Gastronomía

En Las Palmas de Gran Canaria es posible degustar una gran oferta de platos típicos que integran la gastronomía canaria, desde el sancocho, compuesto por un pescado llamado cherne, hasta diversos platos de carne, a elegir entre carajacas acompañadas de papas arrugadas con mojo, carne de cochino, conejo en adobo, pata de cerdo, ropa vieja o carne cabra.

No se vaya de la ciudad sin haber probado alguno de estos platos típicos ni tampoco sin degustar su bollería y repostería, provenientes de los pueblos del interior de la Isla como es el caso de los suspiros de Moya, el bienmesabe de Tejeda o los apetitosos dulces que elaboran las monjas del Císter de Teror.

En Las Palmas de Gran Canaria también es muy habitual el ‘taperío’, que son los populares aperitivos. Las zonas de Vegueta, Triana, el Puerto o Tafira son habituales para degustar algunas tapas al aire libre acompañadas de vino de la tierra, en pequeñas terrazas.

Fuente: https://www.grancanaria.com/turismo/es/la-isla/municipios-de-gran-canaria/lpgrancanaria/las-palmas-de-gran-canaria/

Explorando la Ciudad de Las Palmas

Las Palmas de Gran Canaria, capital de la isla, está situada al noreste de la misma, en un paisaje maravilloso compuesto de dos bahías y dos playas: la Playa de las Canteras y la Playa de las Alcaravaneras

Fue fundada en 1478 y presume de una importante herencia histórica y cultural, que se centra en el distrito de Vegueta, el más antiguo de la ciudad, declarado por la UNESCO como Patrimonio de la Humanidad en 1990.

En su origen fue un campamento militar castellano, bautizado como Real de Las Palmas, que se levantó en la parte derecha del Barranco del Guiniguada, donde se sitúa hoy en día la capilla de San Antonio Abad. Con el tiempo se fue extendiendo hacia las orillas derecha e izquierda del barranco, dando lugar a los barrios de Vegueta y Triana respectivamente. Hoy, una de las mayores calles de la ciudad, la calle Juan de Quesada, que cruza el Guiniguada y conduce hacia el centro de la isla, separa estos dos barrios históricos.

Durante unos 400 años, la ciudad se limitó al norte dentro del perímetro de los barrios amurallados de Vegueta y Triana. Sin embargo, durante los siglos XVI–XVIII fue creciendo hacia el interior de la isla, como casi todas las ciudades del archipiélago. Vegueta, Triana, San José y algunos pequeños barrios habitados por inmigrantes y pescadores constituyeron lo que hoy conocemos como Las Palmas. Solo en el XIX, gracias a la construcción del Puerto de la Luz, se expandió hacia el norte a lo largo de la franja costera, dando lugar a los barrios de Arenales, Ciudad Jardín, Alcaravaneras, Santa Catalina y La Isleta emerged. 

Las Palmas de Gran Canaria posee una impresionante infraestructura de hoteles y apartamentos y el Puerto de la Luz es uno de los más importantes de Europa, dando a la ciudad una imagen muy cosmopolita. Solo bajo el impulso del turismo y de las actividades económicas en la década de los 60 fue que se terminó de consolidar y de asentarse, con una población que se ha doblado durante los últimos 30 años (actualmente ronda los 400.000 habitantes).

Hoy en día, Las Palmas de Gran Canaria es una animada ciudad que rezuma una atmósfera, una historia y una cultura españolas. La lucha canaria y la vela latina son deportes autóctonos que se han generado en la capital grancanaria. De hecho, casi todos los fines de semana se pueden observar regatas de vela latina en sus aguas.

Además, hay muchísimo que ver y hacer en Las Palmas. Tanto si se hospeda directamente en la ciudad como si viaja desde otro punto de la isla, se le garantiza un sinfín de actividades para completar sus vacaciones. En Las Palmas encontrará lo mejor de ambos mundos: una enorme playa de arena y la vida de una gran ciudad.

Hay muchísimas tiendas y boutiques de las mejores marcas, callejuelas repletas de cafeterías y lugares perfectos para probar unas tapas y una copa. Los hoteles de nuestra guía están perfectamente ubicados, de modo que pueda aprovechar sus vacaciones al máximo, sin tener que aventurarse muy lejos para llegar a los lugares de interés.

Spain-Grancanaria selecciona cuidadosamente solo los mejores hoteles de la isla basándose en la ubicación, el servicio y, por supuesto, el precio. El Hotel Santa Catalina de 5 estrellas es puro lujo: este magnífico edificio es casi un punto de referencia en Las Palmas y acoge con regularidad a famosos e incluso miembros de la realeza. ¿Por qué no ser uno de ellos? Este precioso hotel es una oferta muy especial de habitaciones de época, una hospitalidad sin parangón y un sinfín de instalaciones. Se encuentra muy cerca del Puerto Deportivo y de la Playa de las Alcaravaneras (una de las dos que posee la capital). Los huéspedes pueden hacer uso de un servicio de autobús cortesía del hotel hasta la Playa de las Canteras, una bella franja de arenas rubias y tranquilas aguas turquesas.

Hay dos fantásticos hoteles que dan a la playa: el AC Hotel Gran Canaria y el Hotel Cristina Las Palmas. Cuentan con una ubicación excelente si ha venido a relajarse y solazarse en la costa mientras disfruta de la ventaja de hospedarse en el corazón de esta animada ciudad cosmopolita. Ambos ofrecen unas habitaciones atractivas y modernas, además de increíbles comodidades para el hombre de negocios y el turista.

Si desea experimentar unas fiestas especiales en la ciudad, debe venir durante los Carnavales (entre enero – febrero – marzo) o en junio (el día 24), cuando se celebran las Fiestas Fundacionales de San Juan, que conmemoran el nacimiento de la ciudad.

Fuente: https://www.spain-grancanaria.com/es/lugares/norte/las-palmas.html

Las Palmas de Gran Canaria: ciudad cosmopolita

Las Palmas de Gran Canaria es la ciudad más cosmopolita de las Islas Canarias y una de las urbes con mejor clima del mundo gracias a su excepcional situación, junto al Trópico de Cáncer, y a los vientos alisios que llegan del norte del Atlántico. El resultado es una temperatura media de 17º en invierno y 25º en verano.

Su privilegiada ubicación geográfica la convierte, además, en capital europea del Atlántico medio y en un puente cultural y económico entre Europa, África y América. Capital de la Isla de Gran Canaria, la ciudad comparte la capitalidad de la Comunidad Autónoma de Canarias, con Santa Cruz de Tenerife.

La playa de Las Canteras es una de las mejores playas urbanas del mundo: una rara joya, en plena ciudad, que el visitante puede disfrutar para tomar el sol o practicar deportes a pie de arena. También para hacer surf, bucear o hacer snorkle, navegar en piragua…

Clubes deportivos y escuelas en el entorno facilitan estos entretenimientos, entre los que se debe incluir el paseo: una tradición local, porque son muchos los ciudadanos de Las Palmas de Gran Canaria que, especialmente a primeras horas de la mañana o al atardecer dedican su tiempo a recorrer los tres kilómetros de costa que se prolongan en una suave curva desde el Auditorio Alfredo Kraus, la Plaza de la Música y la zona surfera de La Cícer hasta La Puntilla, antesala del popular barrio de La Isleta.

Mas allá, el turista puede seguir paseando por la avenida de Los Nidillos, y llegar al paraje natural de El Confital, también muy transitado por los surfistas y por aquellos que buscan tranquilidad, un entorno abierto a espaldas de la ciudad y un momento de relax para disfrutar de sus atardeceres.

Estas experiencias se trasladan al paseo urbano que acompaña a Las Canteras, salpicado de numerosos bares y restaurantes ideales para tomar el aperitivo, desayunar, almorzar o cenar. Algo que convierte a la playa, parque temático natural de Las Palmas de Gran Canaria, en un entorno con una animada vida urbana.

Antes de su primer viaje, el del Descubrimiento, Cristóbal Colón recaló en Las Palmas de Gran Canaria para reparar una de sus naves, La Pinta, en una parada necesaria antes de cruzar el atlántico. La urbe, por entonces un pequeño asentamiento fundado poco antes, en el año 1478, se comenzó a concebir en torno a lo que luego sería el casco histórico de Vegueta y el barranco del Guiniguada.

Hoy, el barrio viejo ofrece una estampa única a este lado del océano: una zona de arquitectura colombina, en la que destaca la Plaza de Santa Ana y, a sus extremos, las Casas Consistoriales (el primer ayuntamiento, aún hoy sede de los plenos municipales) y la Catedral.

Los museos (la Casa de Colón, en la antigua Casa del Gobernador y dedicada a su viaje, al descubridor y a su época; el Museo Canario, con el legado aborigen; los contemporáneos Centro Atlántico de Arte Moderno y San Martín Centro de Cultura Contemporánea; y la Casa-Museo Pérez Galdós, en la Calle Mayor de Triana, antesala de Vegueta) conforman la oferta cultural de un entorno en el que también se incluyen inmuebles como la Ermita de San Antonio Abad, lugar donde oró el marino antes de cruzar el Atlántico.

Además, Vegueta, Triana y sus alrededores destacan en la actualidad por una amplia oferta de restauración, ideal para que el visitantes pueda tener una experiencia completa en la ciudad vieja.

Las Palmas de Gran Canaria se ha convertido en el presente Siglo XXI en un destino con una gran riqueza gastronómica. Una amplia carta en la que se incluye la cocina local típica (imprescindibles las papas arrugadas, la pata de cerdo, los productos del mar y de la tierra, los quesos canarios…), pero también la revisión de estos platos desde una perspectiva contemporánea.

Además, la ciudad destaca por su gran oferta de restaurantes y bares con distintos rangos gastronómicos, y delicias aptas para todos los paladares. Algo especialmente apreciable si se viaja en familia. En el entorno de Las Canteras destacan multitud de locales con cocina internacional en su carta, en la que no faltan prácticamente ninguno de los continentes a la hora de degustar especialidades de diferentes rincones del globo.

El casco histórico de Vegueta y Triana, con amplio mapa de restaurantes de todo tipo, el barrio marinero de San Cristóbal (con mucho sabor a mar en sus establecimientos) o enclaves como la Marina (el Muelle Deportivo y sus locales) completan esta variada y rica oferta gastronómica, un imperativo casi para el turista. Las Palmas de Gran Canaria es, sin lugar a dudas, un destino para comer bien… y acompañar la degustación con la extensa carate vinos canarios.

Fuente: https://www.guaguasglobal.com/las-palmas-de-gran-canaria-ciudad-cosmopolita/

10 cosas que deberías hacer en Las Palmas de Gran Canaria

Es posible que si piensas en Las Palmas de Gran Canaria se te venga a la cabeza su playa de las Canteras o pienses en Galdós, pero la ciudad tiene mucho más aún que mostrarte. Se trata de la ciudad más cosmopolita de las Islas Canarias y su privilegiada ubicación geográfica la convierte, además, en capital europea del Atlántico medio y en un puente cultural y económico entre Europa, África y América.

Para quienes tienen pensado escapar a este rincón de la isla en el puente de Todos los Santos, proponemos un top 10 de lugares y experiencias donde la autenticidad, naturaleza, historia y cultura se juntan. 

1. El tesoro sin enterrar de la capital de la isla es la Playa de Las Canteras, tres kilómetros de longitud con una oferta gastronómica, hotelera y de ocio de lo más extensa. Un lugar con un encanto especial, las Canteras es una de las mejores playas urbanas del mundo: una rara joya ?en plena ciudad, ?que el visitante puede disfrutar para tomar el sol o relajarse la arena. También para pasear al lado del mar, hacer surf, bucear o ?hacer snorkle, o navegar en piragua, etc. Estas experiencias se trasladan al paseo urbano que acompaña a Las Canteras, lleno de vida alejado del ruido de los coches y de las prisas, en un entorno gastronómico múltiple y con una animada vida urbana para todas las edades. Además, es una gran reserva de vida marina, sus fondos son refugio de más de 150 especies y su clima agradable durante todo el año, la convierte en lugar idóneo donde escaparse.

2. Situado en la entrada sur de la capital de Gran Canaria, se encuentra el barrio histórico de Vegueta. El casco antiguo de la ciudad es un entramado de calles con un estilo arquitectónico de lo más especial, donde se concentra gran parte de la historia de la Isla. En él se encuentra la Plaza de Santa Ana, el ejemplo de plaza que los españoles construyeron en la América colombina y la Catedral de Santa Ana, donde puedes visitar su museo de Arte Sacro y subir a las torres, para disfrutar de las mejores vistas panorámicas. Frente a la catedral se encuentran las Casas Consistoriales, sede principal del Ayuntamiento, un auténtico museo de arte e historia que puedes visitar todos los domingos por la mañana.

Si te gusta pasear por los mercados, el Mercado de Vegueta no puede faltar en tu ruta por el casco histórico. Es el más antiguo de toda Canarias, fundado en 1787, se trata de un mercado donde sorprenden sus puestos de fruta multicolor y sus tradicionales puestos de productos locales, entre ellos sus afamados quesos. Si te quedas con ganas de más, los domingos puedes visitar el Mercado de Artesanía. En Vegueta no solo se pueden ver rincones históricos, también se puede visitar el más atrevido arte contemporáneo en el CAAM (Centro Atlántico de Arte Moderno), sus exposiciones artísticas impresionan a todo aquel que lo visita.

3. Enclavada en el centro histórico de Vegueta se encuentra La Casa de Colón, una de las visitas imprescindibles en Vegueta. Desde el inicio ha cumplido la misión de investigar y difundir la historia de Canarias y sus relaciones con América. La especial rehabilitación del edificio lo ha dotado de una personalidad que forma parte de la imagen de Las Palmas de Gran Canaria y en una visita obligada en la ciudad.

4. El Museo Canario es el lugar si lo que buscas es conocer todas las peculiaridades de la Isla. Una institución científica y cultural fundada en 1879, donde se conservan, estudian y exhiben colecciones de materiales arqueológicos y etnográficos y creaciones artísticas, junto con una Biblioteca y Archivo especializado en temas de los aborígenes canarios.

5. No puede faltar una visita al barrio de Triana. En el conviven la historia, el patrimonio arquitectónico, gastronomía y comercios, en una zona que se encuentra prácticamente peatonalizada en su totalidad. Lo sugerente de este barrio es que sigue conservando el pequeño comercio tradicional de mercerías, panaderías, heladerías, zapateros, tiendas de moda, en tiendas con encanto y muy cuidadas, además de las firmas más conocidas. Aquí, muchas de las casas conservan las fachadas antiguas, balcones canarios y puertas y ventanas de madera, lo mejor es perderse por sus calles y descubrirlas.

6. Existen numerosas ciudades con un ambiente y encanto literario especial. Este es el caso de la capital grancanaria, una ciudad que respira historia y está preñada de incontables colores y culturas. Una de las maneras de adentrarse en su corazón más histórico es seguir las huellas de la infancia y adolescencia de Benito Pérez Galdós en una ruta por La ciudad de Galdós. Esta ruta ofrece la posibilidad de visitar La Casa Museo Pérez Galdós, el Gabinete Literario y el Teatro Pérez Galdós, donde se muestran los escenarios en los que se forjó, uno de los nombres de la Literatura Universal, y permite descubrir el vínculo entre el escritor y la ciudad que le vio nacer.

7. Ahora que es otoño, se agradecen las temperaturas templadas para conectar con la naturaleza y realizar alguna ruta bien sea a pie o en bicicleta. La Ruta en bici por el sendero del Guiniguada es muy conocida entre los ciclistas que viven en Las Palmas de Gran Canaria. Se trata de un sendero de aproximadamente 7,5 kilómetros, que comienza en Vegueta y abandona la ciudad para adentrarse en la naturaleza colindante hasta que llega al Jardín Botánico. Transcurre por el barranco del Guiniguada a través de varias explotaciones agrícolas y ganaderas y diversos elementos de antiguas redes de distribución de agua. Cuevas aborígenes y uno de los elementos vegetales más relevantes de su ecosistema, la palmera canaria, convierten esta ruta en única.

8. El Jardín Botánico Canario, dedicado al naturalista Viera y Clavijo y fundado por el botánico sueco Eric Sventenius, de 27 hectáreas es un remanso de paz que recoge una completa muestra de la riqueza botánica de las islas, además de ser uno de los hogares del Lagarto Gigante de Gran Canaria, especie endémica y el mayor lagarto del mundo de la familia de los Lacértidos.

9. La playa de El Confital y su entorno natural una zona protegida ubicada en la misma ciudad de Las Palmas de Gran Canaria, donde se llega paseando desde Las Canteras. Una espectacular playa de aspecto salvaje para los amantes del surf y bodyboard, o para aquellos que buscan un entorno abierto a espaldas de la ciudad para pasear en su espectacular paisaje volcánico o simplemente disfrutar de un momento de relax con sus magníficos atardeceres.

10. Y, por último, pero no menos sorprendente, son sus dos fortalezas: El Castillo de La Luz, en la zona Puerto, la fortificación más antigua de Canarias, declarada Monumento Histórico Artístico en el año 1941, y sede de la Fundación de Arte y Pensamiento Martín Chirino, un espacio para el arte, el debate y la cultura.

El Castillo de Mata en el barrio de Triana, declarado Monumento Histórico Artístico en 1949, es uno de los pocos vestigios del sistema defensivo de Las Palmas de Gran Canaria del siglo XVI donde se puede visitar su singular cubelo o disfrutar de exposiciones y manifestaciones culturales todo el año.

Fuente: https://www.eleconomista.es/status/noticias/10844417/10/20/10-cosas-que-deberias-hacer-en-Las-Palmas-de-Gran-Canaria-un-destino-perfecto-para-el-Puente-de-Todos-los-Santos.html

Underground y cosmopolita, Las Palmas de Gran Canaria, una ciudad alternativa y amable

Las Palmas de Gran Canaria es una ciudad moderna donde lo alternativo se ha vuelto convencional, un lujo y un trabajo que debemos seguir realizando entre todos y todas sin descanso.

Nuestra capital es, sin lugar a dudas, la ciudad más cosmopolita de las Islas Canarias y una de las urbes con mejor clima del mundo gracias a su excepcional situación, junto al Trópico de Cáncer y a los vientos alisios que llegan del norte del Atlántico.

El resultado es una temperatura media de 22º durante todo el año. Su privilegiada ubicación geográfica la convierte, además, en capital europea del Atlántico medio y en un puente cultural y económico entre Europa, África y América. Por todo esto hablamos de los proyectos empresariales y culturales que hacen que nuestra ciudad capitalina siga siendo una ciudad diferente, un paraíso al sur de Europa. Viaja con nosotros y sumérgete en el mundo de las asociaciones culturales, tiendas, locales, artistas, proyectos empresariales o bares, donde el intercambio de sinergias e ideas artísticas, desarrollan entre sí la cultura alternativa y underground de la ciudad. Una ciudad viva nos espera…

Preparamos la mente y mantenemos los ojos bien abiertos para pasar un fin de semana de ruta cultural. Comenzamos en Talleres Palermo, C/ República Dominicana 18, un multiespacio que ha evolucionado en el tiempo, ajustándose con inteligencia a lo que la ciudad demandaba. Comenzaron siendo una empresa de restauración de muebles para pasar, en la actualidad, a ser uno de los espacios más influyentes de la cultura de la ciudad; conciertos en vivo, mercadillos, bar, cooworking, huertos urbanos en la azotea y curiosamente, también es tienda, ya que puedes comprar todo lo que ves, sillas, mesas, cuadros… Nos afirman que tienen en mente convertirse también en bar musical, programando habitualmente música y teatro.

Seguimos nuestro camino y llegamos a la Asociación Cultural Plataforma 3 situada en una azotea por los aledaños del Parque de Santa Catalina. Están activos desde abril de 2019, pretendiendo ser uno de los epicentros de la escena cultural. Apuestan por dar visibilidad en pequeños eventos a propuestas originales y vanguardistas de artistas tanto canarios, cómo visitantes foráneos casuales.

Es un lugar para la producción y creación de proyectos artísticos, encuentros, talleres, mercadillos, proyecciones cinematográficas, etc. En la calle Valencia 37 se encuentra MT Art Space, estudio y residencia artística del artista Moreno-Tapia y el gestor Jose Moreno que abren sus puertas a la participación, colaboración e impulso de actividades relacionadas con las artes y la cultura. Son muy recomendables sus mercadillos de arte y talleres de todo tipo. Y frente al mismo, en el número 32, se encuentra el pequeño y recién inaugurado espacio Cero Fanzine, donde Toni Lemus conserva una colección privada de fanzines compuesta por más de 700 de todo el mundo.

También se realizarán talleres y presentaciones de fanzines, siendo el 7 de mayo el primer evento. A continuación, nos dirigimos a intercambiar libros usados por nuevos a la librería lowcost Re-Read en Bernardo de la Torre, 33. En este pequeño espacio podrás encontrar libros de segunda mano en bueno estado, porque según nos cuentan, siempre hay libros leídos y libros por leer.

Avanza la tarde y sabiendo que somos coleccionistas y un poco frikis, no podemos dejar de visitar la tienda especializada en música y cine Regreso al Pasado, situada en C/ Churruca 33. Es uno de los puntos de encuentro de coleccionistas y fans, amantes del cine clásico y de la buena música. Podrás encontrar carteles, cds, discos vinilos, películas, merchandising y mucho más… una perdición, vaya. Nos acordamos de un local cercano donde refrigerarnos con estilo, y para esto, confiamos en los exquisitos cocktails artesanales de El Mono Malvado, situado en la Plaza Farray 2 del barrio de Guanarteme, de clara visita obligada. El proyecto que está desarrollando el maestro Alberto Beraldo es espectacular, ofrece algo totalmente diferente de lo que existe en la ciudad actualmente. Trabaja una amplia variedad de cocktails de autor, presentados de forma maravillosa, siempre acompañados de la mejor música retro en su hilo musical y una »decoración imposible» que nos vuelve locos, nos encanta.

A la salida de la ciudad se encuentra una antigua Fábrica de Pienso convertida en espacio cultural y de trabajo artístico… Están preparados para realizar eventos privados con todas las garantías, talleres, grabaciones de spots, contando también, con unas amplias instalaciones de cooworking artístico.

Sayo Quintana lleva con dedicación y buen hacer esta iniciativa instalada en la Carretera del Rincón, salida Agua de Firgas, frente al Monumento Atlante. Nos vamos hacia el genuino barrio de La Isleta, donde se encuentra la Asociación Atlas, una antigua casa de varios pisos con una aprovechada azotea. Desarrolla una serie de acciones socio culturales, de ocio y turismo, integradas dentro del tejido asociativo del barrio. Es un hotel alternativo con actividades claramente de tipo social, artístico y mediambiental.

Durante todo año podrás asistir a charlas, talleres, cine social, actuaciones musicales y teatrales, workshops, mercadillos, exposiciones, presentaciones de libros y rutas etnográficas… Se acerca la noche y si te gusta la música en directo, uno de los mejores lugares en la zona puerto es el Imaginario Drinks & Music, Calle Secretario Artiles, 35. Lo que hace de Imaginario diferente es la importancia que le da a la música, tanto en vivo, cómo en sesiones dj.

El rock y el pop de todos los tiempos, sobre todo, son los sonidos que puedes disfrutar entre sus paredes, siempre acompañada de espectaculares marcas de cervezas artesanales, tanto canarias, como extranjeras y de sabrosos cocktails de autor, elaborados por su gerente Andrés Barbero Si queremos conocer el mundo de las cervezas artesanas tenemos que visitar uno de los bares más respetados y visitados en este sentido, el Coriasso´s en Los Martínez de Escobar 34. Combina la gran cantidad de cervezas de importación (tanto embotellada como de barril) con la esencia de un bar «de los de toda la vida» (con su diana electrónica y su futbolín). Su gerente Francesco Aristín, como no podía ser de otro modo, fabrica una cerveza artesana espectacular, si te acercas al local, no lo dudes, pídela.

Y continuamos el camino hacia el Paseo de Las Canteras, a contemplar el sol y la playa en un paseo relajante. Y, casi llegando al Auditorio Alfredo Kraus, Calle Numancia 25, se encuentra un milimétrico bar rock, el NYC Taxi. Entre su decoración tematizada y su hilo musical, tiene una cierta solera dentro del panorama musical de la ciudad desde su apertura. Dirigido por José Moma desde el 2010 y especializado en Rock y Blues, organizan conciertos regularmente en su terraza para divertimento de su clientela y asiduos del Paseo de Las Canteras. Deseamos que pronto vuelvan a realizarlos, mientras, los atardeceres acompañados de sus hamburguesas y un refrigerio al gusto, son un lujo para los sentidos. De obligada visita y muy cerca, nos encontramos con el clásico local que inició la Ruta Playa Viva los sábados, (cuánto la echamos de menos), hablamos del Tiramisú en la Plaza del Pilar. No es de extrañar al visitarlo encontrar a un artista tomando un café o utilizándolo de oficina en su amplia terraza. Su gerente José Calero, además, con mucho humor e inteligencia ha puesto de moda diferentes fiestas temáticas; en Carnaval, el concurso de disfraces o el tardeo de Navidad, donde consigue un ambientazo espectacular al ritmo de deejays o músicos canarios.

Bajamos, de nuevo, al Paseo de Las Canteras para ver el atardecer en la terraza del Mumbai, punto de reunión de muchos surferos. Casi todos los meses podrás admirar en sus paredes exposiciones de artistas de la fotografía o el arte de la pintura en todas sus variantes, casi siempre canarios. Otra de sus curiosidades es El Muro del Mumbai Sunset. Al lado del local hay un muro donde cada mes escriben una frase elegida por el público, una idea genial y positiva que hace más bonita la ciudad. En la mañana del sábado, nos acercamos a la zona centro de la capital, centro neurálgico y juvenil por excelencia. Comenzamos en la Calle Canalejas 26, con la recién inaugurada tienda Langosta Vintage Studio, un lugar muy especial donde podrás encontrar prendas y objetos vintage seleccionados uno a uno por ser especiales, por su diseño y su historia. El objetivo se encuentra en ofrecer un armario de prendas únicas, atemporales y de calidades muy alejadas de la industria del Fast Fashion.

A la misma altura y paralelamente, se encuentra No Fun Records, C/ Eusebio Navarro 28, tienda especializada de discos, libros y merchan regentado por el polifacético Fernando Miranda, músico, dj y activista cultural desde siempre. Asiste habitualmente a casi todos los festivales o eventos culturales donde la música sea importante, tanto para tocar, pinchar o montar un stand de la tienda. También tienes la posibilidad de mandar a pedir discos que no estén físicamente en la tienda.

Y seguimos con nuestra particular enfermedad de comprar música… saludamos a Pablo Gallego en la tienda de discos de segunda mano 33 Revoluciones, C/ Tomás Morales 29, donde puedes comprar o vender cds y discos vinilos. Los discos de vinilo resisten el embate de los formatos digitales y tienen un mercado que no se agota, ésta es una de las razones que llevó a Pablo a montar esta enorme tienda en la capital. Una charla inacabable y un tiempo que no queremos que se acabe escuchando música de todas las épocas y estilos, un viaje perfecto, un plan perfecto…

Después de saciar nuestra hambre musical, nos vamos sin vacilar al punto de encuentro indispensable donde varias generaciones se han dado cita, para hablar, conocerse, para salir de marcha (la prefiesta) o para compartir sus ideas y salvar el mundo alrededor de una cerveza, unos chochos o un bocadillo. Les hablamos del genuino Bar El Bote, situado exactamente en la esquina de las calles Cebrián y Eusebio Navarro. Entre sus muros habitualmente cuelgan cuadros de artistas canarios y canarias, además de organizar mercadillos de todo tipo. Por lo que se sienten muy orgullosos y pregonan en sus redes sociales siempre, es que no tienen televisor, la conversación es lo que importa.

Con sólo cruzar la calle, compartiendo a veces clientela, encontramos el Café Despacio, Cebrián 54. Es un centro social autogestionado que quiere servir de punto de encuentro para proyectos sociales y culturales, siendo un proyecto colectivo sin ánimo de lucro. Aquí podrás encontrar una sala de actividades sociopolíticas, escenario artístico y cultural, una librería alternativa, biblioteca comunitaria y una cafetería/tienda de comercio justo. Subimos la calle con la clara intención de seguir profundizando en la cultura de la ciudad, encontrándonos con la Librería Canaima, C/ Senador Castillo Olivares 7. En este templo de la literatura puedes encontrar cualquier libro que desees o también, seguro te lo pueden conseguir. Ha tenido varios premios por su apoyo a la cultura de la ciudad, ya que en su interior, en El Sillón de Canaima, se realizan presentaciones de libros, charlas temáticas, coloquios y un largo etcétera de acciones puntuales de apoyo a la literatura y a los libros, sobre todo de autores canarios, ayudando así a comercializarlos y darles el empujón que se merecen.

Antes de despedirnos te queremos aconsejar que nos visites en cualquier fecha del año. Si te gusta divertirte, te fascina la cultura, probar nuevas experiencias y hacer planes de todo tipo para que cada día sea distinto e inolvidable, conoce la agenda de festivales de pequeño y gran formato para todos los gustos y edades que se realizan en la ciudad. Festivales de música, de teatro, de circo, de danza, temáticos, eventos deportivos (surf, buceo, running, etc…).

Y por supuesto, la gastronomía de nuestros restaurantes, tanto típicos, como de cocina internacional son muchos y algunos de renombre, ya que contamos con algunos de los mejores cocineros españoles. Y finalizamos este fin de semana de ruta cultural y social en la sala capitalina de música en directo por excelencia, The Paper Club, C/ Remedios 10, ahora también convertida recientemente en restaurante. Habitualmente programan conciertos de artistas nacionales o extranjeros, teatro o los domingos en la mañana espectáculos para los más pequeños.

Una curiosidad, The Paper Club toma su nombre de una actividad estrechamente relacionada con la cultura y con el espacio en el que se ubica: el lugar sobre el que hoy se levanta el escenario fue la primera redacción del Diario de Las Palmas. Con su lema compartimos SOLO BUENAS NOTICIAS, terminamos este viaje de sensaciones, de experiencias, de proyectos de vida, cada una diferentes, pero todas unidas con un sólo propósito, convertir nuestra ciudad, Las Palmas de Gran Canaria, en un lugar donde la cultura en toda su diversidad, sea el instrumento precursor para construir un futuro de calidad para nosotros y para todas las personas que nos visitan anualmente.

Fuente: https://labrujulaocioycultura.com/underground-y-cosmopolita-las-palmas-de-gran-canaria-una-ciudad-alternativa-y-amable/

Vídeos:

La ciudad más grande de Canarias

8 pensamientos en “Las Palmas de Gran Canaria: ciudad de viento, mar y sal

      1. Rafael Fernández Louro Autor de la entrada

        Es curioso, pero el sur y el norte de la isla son muy diferentes, en sólo unos 60 kilómetros de distancia. En el sur tiempo seco y desértico, en el norte tiempo más húmedo. Cuando vas en coche y vas llegando a Las Palmas, ves las nubes colgadas en las montañas de alrededor. Parece como si estuvieras entrando en Mordor…

      2. karenmparamio

        Nosotros volamos solo una vez al año y se paga multa en Atmosfair, pero siempre vamos al mismo sitio: al pie de la Atalaya – encadenada allí como un pobre dschinn 🤦🏻‍♀️

      3. Rafael Fernández Louro Autor de la entrada

        Hay tanto que ver, pero si tod@s nos dedicamos a viajar a todos sitios y todas las veces que nos plazca, con el pretexto de que los vuelos son baratos… ya vemos lo que está ocurriendo. Pero no sólo volar: hay que cambiar muchas cosas en nuestra forma de vida, como si esto fuera un pozo sin fondo…

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