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12 para dar la bienvenida al Año Nuevo

La verdadera historia de las 12 uvas de Nochevieja (una fruta cuya temporada pasó hace meses)

Como la mayoría de historiadores o folkloristas saben, cuando hablamos de una tradición “de toda la vida” lo más probable es que se remonte a no más de dos o tres generaciones. Nada es para siempre: tampoco las costumbres.

Hoy en día es impensable una Nochevieja en España sin las 12 uvas de la suerte, una práctica que causa no pocos atragantamientos en la última noche del año, pero de la que nadie está dispuesto a prescindir. Lo tiene todo: una migaja de esoterismo y un mucho de teatrillo. Pero la tradición se remonta, a lo sumo, a principios del siglo XX.

La historia sobre el origen de las uvas de la suerte suele quedarse en que fue un invento de los productores de uvas para deshacerse del excedente de producción, pero la realidad es algo más compleja. Y no hay una sola versión del relato.

Una tradición de origen pudiente

Hoy justo antes de Nochevieja encontramos uvas bien lustrosas en todas las fruterías, generalmente de importación, pero hace un siglo a estas alturas del año apenas había uvas en el mercado. La temporada de uvas en España va de mediados de septiembre a mediados de noviembre. Solo aguantaban bien hasta diciembre, y no siempre, las uvas cultivadas en Murcia y Alicante, dado su clima más benévolo.

La historia más extendida cuenta que fue en 1909 cuando los agricultores alicantinos y murcianos, deseosos de colocar un excedente en la producción de uvas debido a una buena cosecha, promovieron el consumo de uvas en Nochevieja, llegando a repartir racimos en la puerta del Sol (donde ya el populacho celebraba la llegada del Año Nuevo).

Sin embargo, hay testimonios anteriores a esta fecha que apuntan a que algunos madrileños ya tomaban uvas en Nochevieja. En concreto, un anuncio publicado en periódico El Imparcial el 29 de diciembre de 1898 en el que los productores promocionan “Las uvas de la suerte”.

Y la costumbre, parece ser, tiene un origen pudiente. Ya a finales del siglo XX las familias adineradas, influidas por la burguesía francesa, celebraban la Nochevieja con champán y uvas. En ese mismo periódico de 1898, en una nota de la sección de Sociedad, se hace mención al lunch con las uvas de la suerte en la fiesta de fin de año en el Hotel de los Condes de Romanones. Lo de usar de forma esnob palabras en inglés también cuenta con una larga tradición.

La uva de invierno

Es probable, en cualquier caso, que hasta bien entrado el siglo XX lo de tomar uvas en Nochevieja fuera una práctica muy reducida, reservada solo a las clases pudientes y, dependiendo del año en que había uvas.

La verdadera responsable de que la costumbre de tomar uvas en Nochevieja se extendiera a toda España, y en todos los estratos sociales, fue la uva embolsada del valle de Vinalopó, en Alicante.

Estas uvas, que hoy cuentan con una Denominación de Origen, fueron un invento del agricultor Manuel Bonsuoti que, a principios del siglo XX, decidió proteger sus racimos de uva de mesa de los insectos cubriéndolos con una bolsa de papel. Esto, además de proteger a las vides de las plagas, permite una maduración más tardía: la uva de Vinalopó se puede encontrar hasta mediados de enero.

Aunque hoy encontramos en el mercado muchos otros tipos de uva, gracias a la mejora en las técnicas de conservación, la uva embolsada es la única uva fresca que se sigue recolectando en el hemisferio norte en estas fechas. Según datos del consejo regulador de la DO, la producción prevista para este año supera los 41 millones de kilos y, de estos, dos millones se consumirán en Nochevieja.

Fuente: https://www.directoalpaladar.com/actualidad-1/verdadera-historia-12-uvas-nochevieja-fruta-cuya-temporada-paso-hace-meses

¿De dónde viene la tradición de tomar 12 uvas en Nochevieja?

En Nochevieja, a lo largo y ancho de todo el mundo, hay muchas tradiciones para dar la bienvenida el año. Suelen tener que ver con la atracción de la suerte y del dinero, con la prosperidad, la amistad (como en Dinamarca), con la purificación de pecados (como en Japón) o con el amor, como en Estados Unidos.

De todos modos, hay muchas personas a las que no les gustan las uvas, pero sí que quieren cumplir con la costumbre de comer o beber algo por cada una de las campanadas. Para esa gente, ya os contamos las alternativas, tanto golosas como saludables, para sustituir a las uvas durante el cambio de año.

Doble origen

¿Pero de dónde viene la tradición y cuántos años tiene? Oficialmente no hay una fecha exacta ni tampoco un origen claro, pero sí que se sabe que ahora mismo es la gran tradición de nuestro país y que está arraigada a lo largo y ancho de la geografía de España.

Hay dos versiones, la primera tiene que ver con los excesos de la cosecha de los productores de uva del valle del Vinalopó, en Alicante. Tenían tanto excedente que decidieron venderlas como las uvas de la suerte y establecieron que había que consumirlas con las doce campanadas. La bola de nieve fue creciendo y hasta hoy.

Sin embargo, la más aceptada y extendida (porque está documentada en libros y prensa de la época), asegura que a finales del siglo XIX en Madrid se había cogido como costumbre entre la burguesía y clases altas hacer un picoteo con uvas y champán. Tanto es así que El Imparcial, en 1898, se promocionan las «uvas de la suerte».

Tras un bando municipal del alcalde de Madrid José Abascal, en el que se prohibían algunas tradiciones navideñas, las clases más humildes comenzaron a ridiculizar las tradiciones de la burguesía, por lo que comenzaron a salir a la Puerta del Sol para tomar las uvas y entrar en el año con alegría y estruendo.

Fuente: https://www.elperiodicodearagon.com/vida-y-estilo/2021/12/30/viene-tradicion-12-uvas-nochevieja-61142843.html

Por qué se toman las 12 uvas en la Puerta del Sol

Los fruteros no dan abasto. Como todos los años, con la llegada de estas fechas, las uvas se convierten en las mayores protagonistas. Esta fruta de la suerte cobra ahora el protagonismo que no ha tenido el resto del año, y no solo en España, muchos otros países, sobre todo los hispanoamericanos, también se toman las 12 uvas para dar la bienvenida al nuevo año. Es el caso de México, Venezuela, Colombia, Perú o Ecuador entre otros. Aunque el origen de esta tradición centenaria está en Madrid.

La uva es una fruta de temporada. El hecho de que todos los españoles las tomemos en nochevieja es un gran aliciente para los agricultores, que ven sus ventas aumentar exponencialmente estos días. De hecho, los excedentes en la cosecha del invierno de 1909 llevaron a estos trabajadores a alimentar la leyenda de la buena suerte. Sin duda esa idea funcionó. Fue ese mismo año cuando se empezaron a vender, incluso, en paquetes ya preparados con las doce uvas de la variedad blanca de aledo. La tradición se acababa de asentar, pero el origen de esta costumbre tuvo lugar mucho antes.

A finales del siglo XIX la alta sociedad española se fijaba en la burguesía de Francia. En el país vecino todo era mucho menos festivo. Las celebraciones de Navidad no tenían lugar en las calles, sino en los grandes salones de los más ricos. Los festejos en las calles no eran de buen gusto y no se consideraban cosa refinada. La Navidad pasó a festejarse de puertas para dentro. Es en este momento cuando se introducen el champán y los brindis al más puro estilo classic.

Manifestaciones

Los madrileños más castizos no se tomaron nada bien lo de las fiestas privadas, querían seguir celebrando la festividad con júbilo y alegría en las calles. La gota que colmó el vaso fue la prohibición que aplicó el Ayuntamiento de la ciudad a las reuniones callejeras durante estas fechas, precisamente para evitar esas concentraciones que se consideraban vulgares. Por ello, en las navidades de 1880 salieron a las calles para protestar. Aquellas manifestaciones que pedían el regreso de nuestras propias tradiciones tuvieron lugar en la puerta del Sol y como crítica a aquellas fiestas de la alta sociedad llenas de champagne, llevaron y comieron uvas durante las mismas. Esta fue la primera vez que los madrileños acudieron a la puerta del Sol cargados de uvas.

Aquellas protestas en el kilómetro cero, sumadas a los posteriores excedentes de uvas y a la estrategia de los agricultores hicieron que naciera esta tradición. Además, desde que se instalara el reloj en la puerta del Sol como regalo de cumpleaños a la reina Isabel II, muchas personas se agrupaban cada nochevieja para escuchar las primeras campanadas del año nuevo. Hoy en día, en parte por la influencia de la televisión desde los años 60, la puerta del Sol se ha convertido en un emblema de esta fiesta.

Fuente: https://abcblogs.abc.es/rincon-del-gato/2021/12/30/por-que-se-toman-las-12-uvas-en-la-puerta-del-sol/

¿Por qué tomamos uvas en Nochevieja?

Según la tradición, tomar doce uvas al son de las campanadas conduce a un año de buena suerte y prosperidad. ​¿De dónde viene esta costumbre?

Aunque esta tradición se ha extendido a muchos puntos del mapa, la costumbre navideña de arrancar el año tomando 12 uvas al son de las campanadas comenzó en España. Según la tradición, cada uva representa un deseo para cada uno de los meses del próximo año y también despide el año que termina con las 12 campanadas en la Real Casa de Correos de la Puerta del Sol de Madrid. 

Dentro de las curiosas tradiciones de cada país, encontramos que los daneses rompen platos o los italianos comen lentejas. Aunque la tradición de las uvas arrancó en España, la tradición ya se ha extendido a lugares como Portugal o Latinoamérica.

Las uvas de la suerte

Existen diferentes explicaciones para esta tradición. Una de las teorías que acompañan nuestras uvas navideñas remonta los orígenes de esta costumbre a 1909. Ese año hubo muy buena cosecha de uva y los productores decidieron dar más salida al producto vendiéndola como “uvas de la suerte” en paquetes preparados de doce uvas, simbolizando los doce meses del año. A lo largo de los años, la tradición se ha ido puliendo. Hoy día mucha gente dice que las uvas simbolizan la abundancia y cada vez que se come una hay que pedir un deseo. En total, 12 deseos.  

Sin embargo, los periódicos de 1882 ya recogen menciones de esta tradición, por lo que es probable que el excedente de uvas de 1909 solo fuera un empujón más a una tradición que ya se gestaba. Esto nos lleva a la otra teoría, que afirma que todo comenzó en 1882, época en la que la clase burguesa solía beber champán y comer uvas durante la cena de Nochevieja. Un grupo de madrileños decidieron ironizar esta tradición acudiendo a la Puerta del Sol para comer uvas acompañados del sonido de las campanadas. Esta acción de revuelta por la distinción de clases de cara a la Navidad llevó a los chulapos a reunirse para comer uvas, como burla de la costumbre aristócrata.

Entre los archivos de hemeroteca, el 2 de enero de 1894, El Siglo Futuro incluyó un artículo titulado «Las uvas bienhechoras», donde hablaba de esta costumbre.​ El mismo día, en El Correo Militar se podía leer: «La imperecedera costumbre de comer las uvas al oír sonar la primera campanada de las doce, tenía reunidas en fraternal coloquio á infinidad de familias, y todos a coro gritaron: ¡Un año más!».

Según las publicaciones de entonces, la tradición provocó tanto interés que, ya en 1903, las uvas también se comían en Tenerife, según el diario La opinión de Tenerife, y poco a poco se fue ampliando al resto de España. La prensa de 1907​ se quejó de que comer uvas se hubiera arraigado tanto en la sociedad cuando la clase más baja la se burlaba de ello los primeros años. ​

¿Por qué uvas?

La uva es un fruto que tradicionalmente se ha asociado a la buena suerte y a la positividad o la espiritualidad, por lo que colocar 12 uvas para comer a la entrada del año era un símbolo de buena suerte en la nueva entrada de año. Además, se trataba de una fruta barata de la que a menudo había excedente en los cultivos. 

Además de las uvas en España, otros países también cuentan con tradiciones relacionadas con alimentos típicos. A la entrada del año en Grecia, por ejemplo, se cocina en un gran pastel donde colocan una moneda de oro o plata que llenará de suerte el futuro de quién la encuentre en su plato, algo parecido a nuestro la figurita del Roscón de Reyes. En Italia es tradición comer un plato de lentejas estofadas tras las campanadas para atraer la fortuna.

Fuente: https://www.nationalgeographic.es/historia/por-que-tomamos-uvas-en-nochevieja

La verdad sobre las uvas de Nochevieja: esa costumbre que el pueblo le «robó» a la aristocracia hace un siglo

Desde hace algunos años se ha intentado instaurar la creencia de que esta iniciativa partió de un grupo de viticultores alicantinos que quisieron dar salida al excedente de uva obtenido en la cosecha de 1909. Sin embargo, encontramos referencias a esta tradición en la prensa desde, al menos, la Nochevieja de 1895.

Por un artículo publicado en « La correspondencia de España» el 1 de enero de 1896, sabemos que ya se tomaron uvas en los círculos más poderosos, mientras cientos de miles de soldados se jugaban la vida en la Guerra de Cuba allende los mares: «A las doce en punto de la noche saludaron los ministros la entrada del nuevo año comiendo ricas uvas y bebiendo champagne, pronunciándose con este motivo entusiastas y patrióticos brindis por el general Martínez Campos, por el ejército que tan valientemente pelea en Cuba y por la pronta pacificación de la isla», podía leerse en el diario.

No se habla del número de uvas ni de si se las comieron con las campanadas de las doce, algo a lo que sí se hace referencia al año siguiente en « Gedeón». El semanario cita a otro periódico, del que no da el nombre, donde se dice que «es costumbre madrileña comer doce uvas al dar las doce horas en el reloj que separa el año saliente del entrante». Aunque después le corrige: «La costumbre no es madrileña, ni las uvas son doce, sino tres, por lo general». ¿Cuál está en los cierto? No llegamos a averiguarlo si atendemos a lo contando en la prensa aquellos días.

Luis Taboada

A lo que sí se refiere «El Imparcial», en un amplio artículo titulado « La uvas milagrosas» ese mismo año de 1897, es a la buena fortuna que trae cumplir con el novedoso ritual. El texto, amplio en detalles, firmado por el famoso escritor, periodista y humorista Luis Taboada, dice así:

«Para obtener la dicha durante un año entero es preciso comer doce uvas el 31 de diciembre, al sonar la primera campanada de las doce de la noche. La baratura del artículo coloca el amuleto al alcance de todas las fortunas. Por consiguiente, son contadas las personas que dejan de verificar la sencilla y grata operación. Pero se ha observado que, con uvas y todo, hay seres a los que no llega la virtud de la medicina y lo primero que les sucede es caer en la cama, víctimas de un cólico. Después se llenan de granos y de todo tipo de calamidades. Los expertos en amuletos afirman que esto consiste en que no todos saben cómo se comen las uvas, que no basta con meterlas en la boca y tragarlas tranquilamente. Un hombre de la provincia de Huesca que estaba aquí de paso me decía: «No, señor. No todos saben comer uvas. Lo primero que hay que hacer es lavarlas. Después se colocan en fila sobre la mesa y, si esta tiene tapete de hule, mejor. A continuación se las va cogiendo una a una, y sin quitarles el rabillo se comen todas a la vez, inclinando la cabeza al lado derecho. Con esta sencilla operación se consigue un año de felicidades». Otros dicen que no hay tal cosa, que las uvas deben comerse de pie, una tras otra, sin respirar. Y que al tragar la última es preciso dar una vuelta de vals y después acostarse. En esto de las uvas se ven cosas muy raras. Un amigo muy supersticioso que ha escrito una obra sobre los sueños se come las uvas sentado en una silla, con la cabeza tapada y las piernas en cruz. Encima de las uvas bebe una disolución de caldo de puchero y extracto de regaliz. Y después se echa de bruces sobre la cama para que el líquido baje con lentitud. Y merced a esta operación, realizada con fe, mi amigo consigue mejorar de fortuna cada doce meses. […]. No basta, pues, que se coman uvas el 31 de diciembre. Hay que saber cómo se comen y dónde, con qué dedos y en qué circunstancias. Lo que se debe hacer, según la opinión más generalizada, es procurar que las uvas sean buenas y se coman en buena compañía. Y después… después se echa uno el alma a la espalda y seguro que no sufre ninguna clase de sinsabores durante el año nuevo».

Un artículo publicado en «La Opinión de Tenerife» el 9 de enero de 1903, seis años antes de la famosa cosecha de los viticultores alicantinos, hablaba ya de las «doce uvas por barba». Una constatación de que la costumbre se había difundido al resto de España y había alcanzado las islas Canarias, por lo menos en lo que se refiere a la burguesía. «Nos disponemos a comerlas (una por cada campanada de las doce), en compañía de la dama con quien hayamos salido estrechados», explicaba.

La imagen de 1912

La imagen más antigua que se conserva de la multitud celebrando el año nuevo en la Puerta del Sol la encontramos en el archivo de ABC, la que ilustra este artículo. Fue tomada en la Nochevieja de 1912 y en ella quedan perfectamente reflejadas la alegría, la emoción y el alboroto que cada año conforman el cuadro popular frente al reloj de la Casa de Correos de Madrid. Sin embargo, la primera mención en este periódico es de seis años antes, el 2 de enero de 1906, donde se aseguraba haber «observado mucho culto a la costumbre de comer doce uvas al dar las doce del último día y nacer el nuevo año. Según los apologistas del sistema, comiéndolas en ese preciso momento se augura la posesión de dinero».

La costumbre terminó por extenderse a las familias más modestas, que comenzaron a acudir a la Puerta del Sol para burlarse de la burguesía y su tradición supuestamente importada de Francia y Alemania. Así se explicaba en « La Ilustración española y americana», en un artículo publicado a comienzos de 1907 donde se reproduce una conversación entre el periodista y el entrevistado:

«—¿Tomó usted las doce uvas al dar las doce campanadas que anunciaban la entrada del año 1907?

—Si, señor. Y seguí tomando hasta sesenta. ¡Eran tan dulces y estaban tan fresquitas! Y a propósito de supersticiones, ¿no es admirable la rapidez con que se propagan? Hay escritores que llaman ya tradicional a una costumbre importada del extranjero hace muy pocos años por algunas familias aristócratas, y que fue acogida con burlona seriedad por la clase media y el pueblo. Los fruteros la aprovechan para revender uvas por docenas. Toda costumbre supersticiosa es productiva para los especuladores. Con el jugo de las uvas se han despedido los años en Madrid, para alegrarse de la tristeza natural que causa el hallar una cuenta menos en el rosario de la vida, que tiene pocos dieces».

Con el excedente de uva en la cosecha de 1909, los agricultores alicantinos dieron el impulso definitivo para convertir esa tradición elitista en todo un símbolo de España. Una tradición «robada» a la clases poderosas que, en la actualidad, nos lleva a consumir entre 1,5 y 2 millones de kilogramos de uvas cada 31 de diciembre.

Fuente: https://www.abc.es/historia/abci-verdad-sobre-uvas-nochevieja-costumbre-pueblo-robo-aristocracia-hace-siglo-201812310152_noticia.html

Las doce uvas de la suerte, historia de una tradición

Echamos la vista atrás una vez más para acercarnos a los orígenes de una de las tradiciones navideñas más arraigadas en España, como es la de comer las «doce uvas de la suerte» en Nochevieja. Esta costumbre, que nació en la Península Ibérica, pero que actualmente se celebra en lugares como México, Venezuela, Bolivia, Perú, Ecuador, Chile, Colombia o Costa Rica se ha convertido en un rasgo cultural muy particular y característico de todos estos países, y parece remontarse a los últimos años del siglo XIX.

Lo cierto es que resulta complicado explicar de dónde viene la creencia de que comer 12 uvas (una por cada mes del año) en la noche del 31 de diciembre nos ayudará a tener un año más próspero, y tampoco queda muy claro desde qué momento se empieza a generalizar este ritual. Sin embargo, si buceamos un poco entre las páginas de los periódicos nacionales, vemos que a la altura de 1894, un artículo del diario El Imparcial hablaba de una costumbre procedente de Francia conocida como las “uvas bienhechoras”, una moda que se trasladó a nuestro país desde varios años atrás y que para aquel entonces ya tenía bastante arraigo. De hecho, otro medio de comunicación como El Correo Militar se hacía eco, ese mismo día, de la celebración de esta tradición entre las familias españolas. Tan sólo un año después, en 1895, el propio Presidente del Consejo de Ministros celebraría el fin de año rodeado de los suyos y comiendo las doces uvas, además de brindando con champán, aunque todo parece indicar que el alto precio de algunos de estos productos haría que fuera una tradición reservada a las clases más pudientes y acomodadas.

Es por ello que habríamos de esperar unos años para ver cómo el resto del pueblo llenaba la Puerta del Sol de Madrid para comer su racimo al son de las campanadas, y lo más probable es que este cambio tuviera bastante que ver el bando del alcalde Abascal de 1882, que impuso una cuota de 5 pesetas a todo aquel que quisiera disfrutar del recibimiento de los Reyes Magos, otra de las grandes tradiciones españolas navideñas. Este gesto sería considerado por los habitantes de la capital como una ofensa al privarlos de un día más de fiesta, y su descontento, unido a un intento de emular de manera irónica a la sociedad burguesa, llevaría a un grupo de madrileños  a lanzarse a la calle a celebrar la Nochevieja entre el jolgorio del que se les había privado y a la manera en que lo hacían las clases más adineradas. Su ejemplo sería imitado cada vez por más gente hasta que no sólo la céntrica plaza madrileña se llenaría de gente en estas fechas, sino que también otros muchos puntos de España adoptarían esta nueva tradición.

La propia prensa de la capital ya la mostraba en 1898 esta tradición como un fenómeno típicamente madrileño e invitaba al resto de los habitantes de la ciudad a unirse al festín de las llamadas «uvas milagrosas» bajo el reloj de la Puerta del Sol. Y poco a poco, a lo largo de los primeros años del siglo XX, el resto de provincias y ciudades españolas irían siguiendo el ejemplo, hasta que finalmente acabase adquiriendo el carácter de tradición nacional que actualmente tiene.

No obstante, si bien es esta la explicación más aceptada, no se trata de la única, ya que hay quienes señalan que su celebración se remonta a 1909 y que se debió, fundamentalmente, a una sobreproducción vitícola a la que había que dar uso y comercializar, incentivando así su consumo y ligándola a la idea de que traerían buena suerte con el fin de calar más profundamente entre la sociedad. Aunque la mayoría de las fuentes de que disponemos señalan en la dirección de la primera explicación que hemos ofrecido, por lo que esta última no se ha tenido muy en cuenta.

En cualquier caso, no se puede negar el paulatino aumento de la popularidad de este fenómeno, hasta el punto de que hoy costaría imaginar algunas de las plazas mayores de las ciudades más importantes de nuestro país sin el murmullo de sus habitantes y el bullicio y los festejos pertinentes. Más aún cuando, desde los años 60, la televisión se hizo eco de ello y RTVE empezó a retransmitir de manera oficial las “12 campanadas”.

Como podemos imaginar, aquellos muchos españoles que a lo largo del tiempo labraron una nueva vida en Latinoamérica llevaron consigo esta costumbre, que se iría introduciendo en cada uno de estos países y mezclándose con otras prácticas y tradiciones autóctonas también relacionadas con los buenos augurios y la búsqueda de la prosperidad para el próximo año.

Por lo tanto, aquello que hoy es la tradición popular más extendida en nuestro país y un ritual prácticamente ineludible en cada hogar y cada plaza de España parece ser que nació como una costumbre más propia de la burguesía que copiaba la moda que veía en Francia durante sus viajes y que en tono de burla adoptó el resto del pueblo. Una burla que, con un sentido muy diferente, llega hasta nuestros días y supone una de las más curiosas y peculiares de nuestras costumbres navideñas.

Fuente: https://descubrirlahistoria.es/2015/01/las-doce-uvas-de-la-suerte-historia-de-una-tradicion/

Uva Embolsada del Vinalopó | Gastro Guía Alicante

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¿Nuevos Propósitos para el 2022?

Propósitos de Año Nuevo: la ciencia desvela al fin lo que tienes que hacer para cumplirlos

Cuando se acerca la víspera de Año Nuevo, una festividad en la que muchas personas optan por hacer propósitos que a menudo son difíciles de mantener, una nueva investigación muestra que hay una forma posible de tener éxito, que pasa por reformularlos.

La forma en que se formulan los propósitos es de gran importancia para el resultado final. Si reformula la resolución de «Dejaré de/ evitaré» a «Comenzaré a» habrá más posibilidades de alcanzar sus objetivos. Ésta es una de las conclusiones a las que se llegó en el estudio más grande del mundo sobre los propósitos de Año Nuevo, que publican en la revista científica ‘PLOS ONE’.

El estudio se basa en las resoluciones que tomaron 1.066 personas a finales de 2017 y se llevó a cabo en colaboración entre la Universidad de Estocolmo y la Universidad de Linköping, en Suecia.

Los participantes del estudio llegaron a formular sus propios propósitos y luego se dividieron en tres grupos diferentes. Los tres grupos recibieron diferentes cantidades de apoyo a lo largo del año: ningún apoyo, algo de apoyo y apoyo extendido. Los seguimientos de los participantes se realizaron mensualmente durante todo el año.

«Se encontró que el apoyo brindado a los participantes no hizo mucha diferencia en lo que respecta a qué tan bien los participantes mantuvieron sus propósitos durante todo el año. Lo que nos sorprendió fueron los resultados sobre cómo formular su propósito«, dice el profesor Per Carlbring, del Departamento de Psicología de la Universidad de Estocolmo.

Los participantes que formularon un «objetivo de aproximación» fueron los que tuvieron la mayor tasa de éxito. Un objetivo de acercamiento es en este caso una resolución en la que intentas adoptar un nuevo hábito o introducir algo nuevo en tu vida. Las resoluciones relativas a evitar o dejar algo, las «metas de evitación», demostraron ser menos exitosas. Los propósitos más populares se refieren a la salud física, la pérdida de peso y el cambio de hábitos alimentarios

Pero, ¿es tan simple como reformular su propósito para tener éxito? «En muchos casos, reformular su propósito definitivamente podría funcionar. Por ejemplo, si su objetivo es dejar de comer dulces para perder peso, lo más probable es que tenga más éxito si dice ‘Comeré fruta varias veces al día’ en su lugar. Luego reemplaza los dulces con algo más saludable, lo que probablemente significa que perderá peso y también mantendrá su propósito».

«No puede borrar un comportamiento, pero puede reemplazarlo con otra cosa –dice Per Carlbring–. Aunque, esto podría ser más difícil de aplicar a la resolución ‘I dejará de fumar’, que es algo que podría hacer 20 veces al día«.

Fuente: https://www.abc.es/familia/vida-sana/abci-propositos-nuevo-ciencia-desvela-tienes-hacer-para-cumplirlos-202012270043_noticia.html

Por qué necesitamos tener propósitos de año nuevo

Es importante ponernos nuevos retos para mejorar. Visualizar el objetivo y ser constante serán las claves principales para conseguirlos, aunque el cerebro tiene ‘trampas’ que lo dificultan.

Dejar de fumar, adelgazar, hacer deporte, ir al gimnasio, apuntarse a alguna actividad nueva o ahorrar. Toca hacer balance del viejo año y empezar a pensar en los nuevos propósitos de año nuevo. El 2019 vendrá cargado, quizá al igual que al anterior, de nuevos objetivos, retos e ilusiones. Este tipo de cosas nos hace entrar con más ganas en este nuevo año. Y con él, las ganas de empezar a construir nuevos retos, metas más altas, objetivos más ambiciosos y –por qué no– continuar con todo lo que nos gusta y nos hace felices. De no perder los buenos hábitos que ya alcanzamos el año pasado. Pero todo esto puede quedarse en buenas intenciones que se deslizan con las hojas caídas del calendario. ¿Cómo evitar la frustración? ¿Merece la pena?

No resulta raro que al empezar un nuevo año necesitemos tener en mente nuevos retos y motivaciones que satisfacer. Forma parte de nuestras necesidades como ser humano, como si estuviera escrito de alguna manera en nuestro ADN personal. Uno de los grandes hallazgos de la, todavía, corta historia de la psicología hablaba precisamente de esto.

La necesidad humana de retos y motivaciones es un hallazgo relativamente reciente de la psicología

Hace ya más de 75 años, en 1943, el psicólogo Abraham Maslow creó su popular pirámide de necesidades: La Pirámide de Maslow –que él llamó Jerarquía de necesidades–. Ésta defendía que según los seres humanos iban consiguiendo satisfacer sus necesidades más básicas, luego necesitarían complacer aquellas más elevadas. “Nuestras acciones, que van siempre dirigidas a un objetivo, nacen de la motivación de cubrir ciertas necesidades que tenemos. Y que normalmente suelen ir ordenadas según la importancia que tienen para nuestro bienestar”, explica a El Independiente Giulia de Benito, psicóloga sanitaria en el Instituto Centta (Madrid).

Apuntarse al gimnasio, típico propósito del nuevo año

Según expone esta profesional, “es importante que las personas tengamos un propósito general en nuestras vidas, ya que se convierte en el motor que nos lleva a enfrentar retos y dificultades para alcanzarlos y mejorar nuestra calidad de vida. Necesitamos marcarnos metas e invertir gran parte de nuestra energía en alcanzarlas ya que esto nos permite evaluar de una forma objetiva en qué punto de nuestra vida nos encontramos, qué cosas nos son importantes y cómo estamos en términos de autoconcepto y autoestima, dos elementos que determinan la forma en la que nos vemos a nosotros mismos e interpretamos nuestra realidad”.

Sin duda, tanto el autoconcepto como la autoestima son dos factores que determinan nuestra forma de ser y estar en el mundo, algo que guiará en todo momento nuestra percepción de nosotros mismos y por tanto nuestra forma y nuestro modo de enfrentarnos a todo lo que nos toque vivir.

El autoconcepto, explica de Benito, es el conjunto de atribuciones que cada uno tiene sobre sí mismo (conocimientos, creencias, actitudes, valores, habilidades, etc.) y la autoestima es la valoración afectiva que hacemos sobre ello y toca todas las áreas de la vida: físico, académico y laboral, social y familiar, etc. “La información con la que construimos nuestro autoconcepto y autoestima viene determinada por nosotros mismos y por el exterior. Si me marco unos objetivos valorados por mí y por otros y me involucro en alcanzarlos, estoy aumentando la percepción sobre mi competencia y sobre lo que los demás piensan de mí”, afirma.

El 80% fracasamos antes de marzo

El hecho de que los nuevos propósitos se planteen al principio de año o al comenzar cada curso escolar no es algo raro. “El inicio de la semana, del mes o del año nos marcan la posibilidad de hacerlo bien desde el principio, de tener una visión completa y positiva de un periodo de tiempo. Los nuevos comienzos nos dan la esperanza de poder ser mejores”, asegura de Benito. Sin embargo, no siempre conseguimos nuestros propósitos y los abandonamos en el intento.

Así, y según informa esta profesional, “las investigaciones nos dicen que casi la mitad de los adultos hacemos propósitos para el año nuevo. Sin embargo, el 80% de nosotros fracasaremos antes de llegar a la segunda mitad del mes de febrero”.

No hay duda de que para conseguir nuestras metas se necesitan esfuerzo, dedicación y mucha paciencia. Por ejemplo, ¿cuánto hace falta invertir para conseguir adquirir la rutina de hacer deporte al menos 3 días a la semana? ¿O para conseguir cumplir con la indicación de la Organización Mundial de la Salud (OMS) de hacer 150 minutos de actividad física a la semana? ¿O para apuntarnos a clases de un idioma y no abandonarlo a los pocos días?

En 2015, el University College de Londres publicó en la revista European Journal of Social Psychology un estudio que afirmaba que para conseguir un hábito hacían falta 66 días -y no tres semanas o un mes como se había dicho hasta entonces-.

Si no entrenamos las habilidades para satisfacer nuestras necesidades nos sumimos en una espiral que hace cada día más difícil la mejora.

“El logro de un objetivo implica esfuerzo, dedicación y constancia, elementos en los que necesitamos vernos reflejados para sentirnos bien con nosotros mismos”, afirma de Benito. Si no nos percibimos implicados en la satisfacción de nuestras necesidades y, por lo tanto, no entrenamos las habilidades necesarias para realizarlo, añade, nos sumiremos en un espiral en la que cada vez será más difícil enfrentarnos a un plan de mejora de la calidad de nuestra vida y no desarrollaremos las habilidades necesarias para sentirnos mejor con nosotros.

Claves para conseguir los nuevos propósitos

Merece la pena concentrar los esfuerzos, al menos durante estos primeros meses para conseguir nuestros objetivos marcados. Para ello, uno de los aspectos clave para conseguirlos es lo que en Psicología se llama ‘motivación intrínseca’. Esto es, la motivación que se encuentra en uno mismo, la motivación por querer ser mejores y no por conseguir una recompensa como puede ser por ejemplo, dinero.

Para Pilar Conde, directora técnica de las Clínicas Origen https://clinicasorigen.es/ la motivación intrínseca es “la que nos refuerza y nos prepara para el cambio y nos ayuda, por lo tanto , a cumplir los objetivos que nos propongamos”. Si ya tenemos pensado nuestras metas y objetivos para el nuevo año, Conde nos ofrece 5 claves imprescindibles que nos ayudarán a conseguir nuestros propósitos de 2019.

  1. Fija las metas, defínelas y ponles fecha.
    Siéntate , coge papel y bolígrafo y escríbelas de tu puño y letra. Concreta el propósito y ponle fecha de inicio, así como la periodicidad de cumplimiento, si se trata de una tarea. Por ejemplo: ampliar mis estudios de inglés. Apuntarme a una academia. Comenzar el próximo 1 de febrero. Se trata de evitar las ambigüedades.
  2.  Visualiza tu objetivo
    Las emociones positivas son las que nos mueven a la acción, así que visualízate llevando a cabo tus objetivos y sintiendo la felicidad del propósito cumplido. Si tu esfuerzo va a ir encaminado a ahorrar dinero para las vacaciones, imagínate con lo guardado en el mes de junio y sacando un billete de avión a un destino favorito.
  3.  No te castigues si fallas
    Si has incumplido el propósito, continúa esforzándote, no tires todo por la borda. Un fallo puntual no es un fracaso definitivo, a no ser que decidas saltarte las reglas o reinventarlas según tus conveniencias continuamente. El compromiso con tu objetivo te mantendrá en la acción.
  4.  Piensa en positivo
    Te será difícil conseguir algo si tu estado general está teñido de negatividad. Tienes que aprender (este consejo es esencial) a mirar en tu interior y a utilizar las herramientas que te ayuden a gestionar tu relación con el entorno de forma positiva.
  5. Crea hábitos para mantener la motivación
    Es muy difícil mantener la motivación, por lo que no hay que confiarse. Los resultados que vayamos obteniendo nos ayudarán a sentirnos optimistas y con ganas de persistir en el empeño. Si nuestro propósito, por ejemplo es guardar la línea, pesarnos y ver que todo marcha correctamente nos va a dar confianza para insistir en el objetivo.

Tu cerebro está marcado por los malos hábitos

Romper con los hábitos adquiridos nunca ha sido fácil. En 2016, un estudio de la Universidad de Duke (EE.UU.) explicaba por qué. Una costumbre deja una marca duradera en circuitos específicos del cerebro, lo que nos prepara para alimentar así nuestros deseos. La investigación profundizaba sobre cómo ciertos vicios –tomar mucha azúcar, fumar o comprar demasiado– se manifiestan en el cerebro, y propone nuevas estrategias para vencerlos.

Los instigadores compararon los cerebros de los ratones que habían adquirido la costumbre de tomar azúcar con los que no lo hicieron. Concretamente, el equipo estudió la actividad eléctrica en los ganglios basales, una compleja estructura neuronal que controla la adicción a las drogas. En los ganglios basales existen dos vías capaces de llevar mensajes opuestos. Tal y como lo explican los investigadores del estudio, uno de esos mensajes es la indicación ‘go’ (en inglés, ‘vamos’), que impulsa una acción; mientras que el otro traslada una especie de señal de ‘stop’ o parada. Los autores observaron que tanto las señales de parada como las de impulso eran más activas en los ratones con el hábito de tomar azúcar.

En los ratones que se habían acostumbrado al azúcar, la señal ‘go’ se encendía antes que la de parada. Sin embargo, en los cerebros libres de hábito, la señal ‘stop’ precedió al ‘go’. Estos cambios en los circuitos cerebrales se mostraban tan duraderos que el grupo de investigadores era capaz de predecir qué ratones habían formado un hábito con solo mirar piezas aisladas de sus cerebros en una placa de Petri.

Fuente: https://www.elindependiente.com/vida-sana/2018/12/30/necesitamos-propositos-ano-nuevo/

Haz que tus propósitos de año nuevo funcionen con la regla del uno por ciento

El 80% de las personas que hacen propósitos de año nuevo fracasan, año tras año. Si algo nos puede haber enseñado un año catastrófico de pandemia es precisamente que la realidad nos estropea las mejores intenciones.  

Los propósitos de año nuevo se plantean habitualmente como grandes objetivos que cambiarán nuestra vida, y ese es precisamente el problema, que son grandes. Quizá sea el momento de encarar el nuevo año con más humildad. 

El propósito es perder diez kilos, pero la segunda semana de febrero dejas de ir al gimnasio. El propósito es aprender inglés, pero en unas semanas dejas de ganar puntos en Duolingo. El propósito es comer mejor pero, bueno, un poco de roscón no hace daño, y tampoco hemos venido a este mundo a sufrir.

A menudo se habla de que los objetivos deben ser específicos, medibles, accesibles, realistas y acotados en el tiempo (formando las siglas SMART en inglés). De esto sigue la regla general de que los propósitos sirven de poco sin un plan para ejecutarlos. Los objetivos son más fáciles de conseguir si tenemos un plan para llegar a ellos

Pero, ¿por qué no mirar al problema de otra forma? En lugar de establecer objetivos ambiciosos y planes detallados, James Clear, autor de «Hábitos atómicos» aboga por generar cientos de pequeños cambios (átomos de cambio) que nos empujan poco a poco en la dirección que queremos ir.

Por ejemplo, salir a correr una hora todos los días puede resultar un desafío inabarcable. Nuestro cerebro hace de forma automática una predicción de cómo nos vamos a sentir haciéndolo, y decide que el esfuerzo físico o el dolor no merece la pena. Esto se denomina «fricción».

En su lugar, se puede ejecutar una acción pequeña, que no produzca fricción, pero hacerla de modo constante. Estos cambios mínimos obedecen a la regla del uno por ciento. Si cambiamos un uno por ciento cada día, al final del año tendremos 38 veces más de lo que hayamos empezado a hacer.

Por ejemplo, si empezamos caminando solo cinco minutos el primer día, y el segundo día añadimos un 1% más de tiempo, es decir, tres segundos, y así sucesivamente, al final del año estaremos caminando más de tres horas seguidas. 

Aunque el objetivo de caminar tres horas al día no sea deseable para todo el mundo, y los cambios no siempre sean lineales, sirve para ilustrar cómo estos cambios minúsculos se acumulan en el tiempo. Da igual que sean páginas leídas de un libro, mejorar el tiempo de nuestra carrera o levantar unos kilos más en el gimnasio.  

Además de eliminar la fricción en nuestra cabeza conviene también eliminar las fricciones externas. Los cambios en las personas no se producen en el vacío, sino que se ven enormemente influidos por su entorno. Dejar de fumar si se vive rodeado de fumadores es una tarea titánica. Comer sano con una nevera llena de comida basura, o ir a un gimnasio que está demasiado lejos son ejemplos de circunstancias que nos ponen muy difícil cambiar.

Por el contrario, elegir un gimnasio cerca de casa o el trabajo, dejar de comprar alimentos poco saludables o rodearse de personas que tienen los hábitos que queremos para nosotros mismos son formas de conseguir que los factores externos trabajen a nuestro favor.

Los investigadores de psicología de la salud del University College de Londres proponen una serie de pasos en esta dirección para que los enfermos puedan adquirir hábitos saludables:

  1. Decida un objetivo que le gustaría alcanzar para su salud.
  2. Elija una acción simple que le lleve a su objetivo, que pueda hacer a diario.
  3. Planee cuándo y dónde hará la acción elegida. Sea consistente: elija un momento y un lugar en el que se encuentre todos los días de la semana.
  4. Cada vez que se encuentre en ese momento y lugar, haga la acción.

Un ejemplo puede ser hacer flexiones. Se elige un lugar de la casa (por ejemplo la cocina) y cada vez que se entra a ella antes del desayuno se hace una flexión, o varias. La asociación entre el lugar, el momento y la acción crea el hábito.

Es más efectivo hacer dos flexiones todos los días que proponerse hacer diez y abandonar en el primer mes. Las acciones son más importantes los resultados, y los progresos son más importantes que la perfección. Algo que aplicar al año que comienza.

¿En qué se basa todo esto?

Una aproximación contingente a la planificación: planificación con y sin objetivos

En algunas situaciones donde la planificación es importante es difícil o imposible establecer objetivos, y las descripciones convencionales de la planificación no sirven. De hecho, muchos gestores se dan cuenta de que la parte más importante de la planificación tiene lugar sin considerar explícitamente planes concretos.

¿Por qué es tan difícil cambiar el comportamiento relacionado con la salud?

La actual política de salud pública hace hincapié en la posibilidad de que los pequeños cambios acumulativos en el comportamiento individual produzcan avances significativos en la salud de la población. El Equipo de Instrucción sobre el Comportamiento o «Unidad de Codazo» aboga por cambios en el comportamiento de la salud a través de la manipulación de pequeñas señales ambientales. 

Hacer habitual la salud: la psicología de la «formación de hábitos» y la práctica general

Proponemos que un simple consejo sobre cómo convertir las acciones saludables en hábitos – respuestas automáticas de origen externo a contextos frecuentes – ofrece una opción útil en el conjunto de herramientas de cambio de comportamiento.

Fuente: https://www.eldiario.es/tumejoryo/haz-propositos-ano-nuevo-funcionen-regla-ciento_1_6664388.html

Consejos para lograr los propósitos de Año Nuevo

¿La simple idea de pensar en un propósito de Año Nuevo te hace temblar o te da una sensación de esperanza de cambio en el año que comienza?

Enero puede ser un tiempo de reflexión. Lo ideal es que pensemos en el año pasado; recordar los últimos doce meses puede servirnos para aprender de las experiencias y renovar tanto nuestras prioridades como objetivos.

¿Evitas los propósitos de Año Nuevo porque no se cumplieron tus metas el año anterior? No desfallezcas. Ya sabemos que es más fácil renunciar o no plantearse ninguna meta en la vida pero lo bueno, lo que merece la pena, siempre requiere de esfuerzo, porque la recompensa es increíblemente mejor que el no hacer nada.

Tal vez te hayas convencido de que no puedes cambiar tus hábitos. Entonces, ¿qué sentido tiene intentarlo?, te preguntarás. ¿Cómo abandonar el pasado para crear un espacio para las posibilidades del futuro? Hoy intentaremos darte unos cuantos consejos para que tus propósitos lleguen a buen puerto.

Los propósitos de Año Nuevo son una excelente forma de que nuestro cerebro se centre en lo que quiere lograr en el próximo año. Cuanto más tiempo dediquemos a reflexionar e incluso a anotar nuestros objetivos, más involucrado estará el cerebro en el proceso. Básicamente, estás reclutando la ayuda de tu cerebro y, afortunadamente para ti, tu cerebro es tu aliado más fuerte en la consecución de esos objetivos.

No confíes en la fuerza de voluntad, no es la forma de enfocar este proceso, pues la fuerza de voluntad surge de una parte del cerebro, la corteza prefrontal, que se sobrecarga y agota fácilmente. Lo que funciona mucho mejor, dicen los expertos, es entrenar otras partes del cerebro responsables de vincular las emociones positivas a los nuevos hábitos y acondicionarse a nuevos comportamientos. 

Haz que esta época del año te ayude a crear un ambiente que apoye el cambio positivo y el avance hacia tus objetivos. ¡Vamos allá! Aquí tienes unos cuantos consejos para lograr todos tus propósitos de año nuevo.  ¿Preparado para 2022? ¡Arrancamos el nuevo año!

Escribe los propósitos en papel

Aún en la era de lo digital, no tenemos por qué abandonar el soporte físico. Coge una libreta o un papel y dibuja dos columnas En la columna de la izquierda, escribe los pensamientos negativos sobre ti que sueles tener presentes (ej: no soy capaz de hacer deporte nunca). Luego, en la columna de la derecha, escribe su opuesto: una declaración positiva (ej: soy capaz de hacer deporte 3 veces a la semana). Una vez que hayas terminado, lee la lista de los pensamientos y propósitos positivos. Gasta tu energía enfocándote en lo positivo. Tu vida puede cambiar si así lo deseas. De hecho, un estudio demostró que el simple hecho de poner por escrito tus objetivos aumenta la probabilidad de lograrlos en un 42%.

Sé consciente de los pensamientos negativos

Cuando un pensamiento negativo entra en tu mente, intenta verte a ti misma poniéndolo a un lado y no dándole ninguna importancia. Permitir que los pensamientos negativos giren en tu mente puede ser un hábito nefasto. Se necesita energía para continuar ese remolino de pensamientos negativos. Lo básico, es que pienses en la cantidad de energía que necesitas para alimentar dichos pensamientos. Es mucha, ¿verdad? Aparta los pensamientos contraproducentes y todo irá mejor.

Créate un horario semanal

En base a los propósitos de Año Nuevo que hemos puesto sobre el papel, créate ahora un horario semanal. Intenta que las actividades diarias se conviertan en una rutina. Deja que esa rutina haga el trabajo pesado por ti. Para ayudarte a que te resulte más fácil, haz copias de este horario semanal y colócalas en las áreas de la casa por las que pasas muy a menudo. No se te olvidará lo que te has propuesto llevar a cabo.

Gasta tu energía en cosas que puedes controlar

Y, por tanto, gastar menos energía (o ninguna) en cosas que no puedes controlar. No puedes controlar a otras personas o lo que sucediera en el pasado. Puedes controlar tus reacciones ante las personas y puedes controlar lo que haces en el momento presente. Permítate el espacio para crear posibilidades para el futuro centrándote en lo que puedes hacer aquí y ahora. El futuro comienza hoy.

Comparte tus objetivos con la familia

Puedes programar una reunión familiar semanal o mensual. Comparte el horario con tu círculo más íntimo familiar y ten una conversación acerca de tus expectativas. Puede ayudarte de dos formas: primero para compartir la experiencia de tus propósitos y como acicate de los mismos. Tu familia también querrá ayudarte en la medida de lo posible.

Construye tu meta con tus éxitos

Sin importar cuán pequeño sea el éxito. Eso no es lo importante. Crea la base con pequeños incrementos de cambio y sé feliz con tu progreso. ¡Diviértete!

Diario de recompensas

Si es necesario, puedes crear una tercera tabla en tus objetivos semanales o mensuales con recompensas o gratificaciones por haber llegado al siguiente pequeño objetivo. Recompénsate con un libro que estés deseando leer, ir a comer a tu restaurante favorito… siempre sin perder de vista la meta final. Sentirse orgulloso de los pequeños pasos -y otorgarles un pequeño premio- nos llevará a conseguir lo que buscábamos con más tranquilidad y menos presión. Además, nos aportará una motivación extra.

El entorno es importante

Tu entorno te afecta, y puede influenciarte de forma positiva o negativa. La familia y los amigos nos ayudan a dar forma a los valores y las conductas, así que es aconsejable rodearse de personas que puedan darnos un empujón, no arrastrarnos hacia abajo, está claro.

Cuídate

Debes convertirte a ti mismo en una prioridad, para poder trabajar a un nivel óptimo en todas las áreas de la vida. Eso implica dormir al menos 7-8 horas cada noche, comer saludablemente y hacer ejercicio. Si no sigues estas directrices será más complicado que puedas cargar con todo el peso del día a día más tus objetivos, sin desfallecer.

Aprende a decir ‘no’

No, no es una palabra negativa. Al contrario. Debemos aprender a decir «no» a todas aquellas solicitudes de los demás que nos restarán tiempo y espacio que necesitamos para cuidarnos mejor y evitar el agotamiento.

¿Y si meto la pata?

Cuando algo no vaya según lo planeado o cometamos un error, no desesperes. Como si se tratara de una caída del caballo mientras cabalgas, levántate, sacúdete el polvo y vuelve a subir.. Sigue galopando. No te castigues por un error. Aprende de los errores y sigue adelante. Avanza.

¿Cuántas metas me pongo?

Lo más sensato sería ir de una en una. Establece un orden de prioridades y arranca con el primer propósito. Tus posibilidades de éxito son mayores cuando canalizas la energía en cambiar solo un aspecto de tu comportamiento. Ponerse una docena de objetivos puede llegar a ser frustrante y probablemente acabes abandonándolos todos.

Comienza con tus buenos propósitos cuanto antes

No es necesario esperar a la víspera del Año Nuevo para comenzar con el primer propósito. Eso sí, tómate unos días de reflexión antes de empezar y piensa concretamente qué es lo que quieres lograr. Da igual la época del año en que leas esto, puedes empezar cuando creas que estás preparado y tienes claro lo que quieres conseguir.

¿Dejar de fumar? ¿Hacer más ejercicio?

Los propósitos más usuales suelen ser hacer más deporte, dejar de fumar, llamar más a la familia, viajar más, ahorrar más, buscar pareja, tener hijos, conseguir un trabajo o ser mejor persona. Que sean los más comunes no significa que se ajusten a ti. Encuentra tus propias metas y persíguelas. ¿Qué quieres realmente?

Sobre la fuerza de voluntad

La mayoría de las personas se atasca en su objetivo pensando que la fuerza de voluntad es la respuesta. En una encuesta a 1,134 adultos divulgada por la Asociación Americana de Psicología, la fuerza de voluntad fue la principal razón por la que las personas afirmaban no querer hacer cambios positivos en su vida. Sin embargo, la clave está en probar nuevos enfoques. Con la ayuda de un organizador profesional, puedes planear muchas semanas con anticipación, y poner dicho calendario de tareas con fechas límite en el frigorífico. Descubrirás que cambiar tu forma de pensar y ser capaz de mantenerla es la clave del éxito. Recuerda que no se trata de una carrera de velocidad, sino de fondo, de una maratón.

Los riesgos de los propósitos demasiado exigentes

No podemos ponernos metas exageradas o desproporcionadas. Tomemos, por ejemplo, el hecho de que el ciudadano promedio se pone el mismo propósito diez años seguidos y el objetivo suele abandonarse a las seis semanas aproximadamente. Uno de los motivos es porque nos hemos pueto una meta demasiado exigente. De hecho, de los que tienen éxito, por lo general sucede tras seis intentos, lo que significa seis años de esfuerzo.
Entonces, ¿por qué la tasa de éxito es tan baja? Tiene mucho que ver con lo que acabamos de decir: el tamaño del propósito. Tendemos a elegir objetivos elevados al hacer resoluciones anuales. Perder 30 kilos, encontrar a la pareja de tus sueños a los pocos meses de comenzar el año… Son grandes desafíos que requieren de tiempo y no precisamente el que tengamos en la cabeza.

Los pequeños pasos funcionan

Si mantenemos nuestros sueños y metas complejas pero nos esforzamos por hacer que los pasos diarios hacia ellos sean lo más pequeño posible, nuestras posibilidades de éxito serán mucho mayores. Por ejemplo, si el ejercicio y la forma física son tus objetivos clave, considera correr o hacer flexiones durante un minuto cada día. En el proceso, empezarás a construir un hábito que te ayudará a mantener la meta a largo plazo. Los pequeños pasos no funcionan más rápido que los saltos de gigante, pero funcionan. Cuando eliges comenzar con pequeños pasos, pasos que no requieren meses o años de fuerza de voluntad y disciplina, construyes hábitos que se mantienen en el tiempo. Para toda la vida.

Fuente: https://www.muyinteresante.es/salud/fotos/consejos-para-lograr-los-propositos-de-ano-nuevo/17

27 Ideas para preparar tus propósitos de año nuevo

Con la llegada de un nuevo año, la mayoría de las personas corremos a preparar nuestros propósitos que queremos realizar en ese año nuevo que comenzará. Tras un año 2020 muy complicado, este 2021 será el nuestro. La idea es que no dejaremos ni la más mínima oportunidad de escapársenos de las manos. Por este motivo, queremos compartir algunas ideas con vosotros para preparar los propósitos de Navidad.

Si ya lo has hecho, sigue leyendo porque tenemos varias ideas para organizarlos mejor. Pueden servirte para darles orden, estructura y ayudarte a que se cumplan.

Por el contrario, si aún no lo has podido preparar, hoy que tenemos día libre en España puede ser la ocasión ideal para sentarte un rato y hacerlo. Nada mejor que comenzar el año con el foco puesto y todos los esfuerzos orientados a lograr lo que queremos lograr.

Esperamos que estas ideas te ayuden a organizar tus propósitos de Año Nuevo para que en nada sean realidades. ¡A por ellos!

1. Autocontrol

Para plantearte tus propósitos de Año Nuevo debes asegurarte de tener mucho autocontrol: saber que eres dueño de tu destino y la única persona capaz (y responsable) de lograrlo.

2. Estrés fuera

Antes de plantear tus propósitos de Año Nuevo piensa que no es una actividad que deba llenarte de estrés y ansiedades. Se trata de una actividad bonita para disfrutar de los días de Navidad y ponerle foco a tus metas.

3. Adiós emociones negativas

No seas duro contigo mismo. Plantea objetivos realistas y piensa en un plan a largo plazo para cumplirlos. No pasa nada si hay momentos de debilidad. Todos los tenemos. Culparte o llenarte de emociones negativas sólo servirá para desmotivarte y alejarte de la meta.

4. Piensa en pequeño

Contrario a lo que solemos decir de ¨piensa en grande¨, pensar en pequeño suele resultar mejor. No se trata de conformarse o de no querer cosas buenas para ti. Se trata de que a veces nos trazamos metas demasiado grandes. Cuando no las cumplimos, solemos llenarnos de frustración y emociones negativas que no nos hacen bien. Abraza las metas grandes y posibles; pero dile adiós a las que son tan grandes que realmente nos remiten al mundo de la fantasía.

5. Sé específico

Tener muchos propósitos de Año Nuevo a la vez suele ser otro error común. Vivimos en una sociedad en la que más es mejor. Pero cuando se trata de metas, menos es la respuesta correcta. Menos ansiedad y mejor foco si nos trazamos objetivos que podremos cumplir.

6. Constancia

Muchos de los propósitos de Año Nuevo que nos trazamos son en realidad nuevos hábitos que queremos incorporar. Para lograr construir un nuevo hábito en tu vida, es necesario tomar decisiones conscientes a lo largo del tiempo.

7. Sistema de respaldo

Una meta dice qué hacer pero no dice el cómo lograrlo. Es importante invertir tiempo desarrollando el paso a paso para lograr lo que nos proponemos. Necesitas tener una meta pero, también construir un sistema que te ayude a ser constante para lograrla.

8. No lo pospongas

Es mala idea comenzar el año sin foco y peor aún posponer las acciones que te acercarán a tus objetivos.

9. Deja el miedo al cambio

A veces nos saboteamos por miedo al cambio. Fuera. Basta. Un nuevo año viene cargado de cambios y pequeñas revoluciones. Todo cambia. No dejes de hacerlo tú por miedo. Los seres humanos evolucionamos constantemente.

10. Reflexiona sobre el año anterior

Es el primer paso. Reflexionar sobre el año anterior te da el suelo para construir los nuevos propósitos. Te dice lo que queda pendiente y te permite analizar el porqué no pudiste alcanzarlo. También te puede dar subidón analizar todo lo bueno -propuesto o no- que haya pasado. Esta es mi parte preferida. Amo analizar los años.

11. Empieza con un solo propósito

Uno a la vez. Esto no quiere decir que no puedas lograr más de un propósito por año, esto sólo significa que debes centrarte en uno a la vez. La buena noticia es que un solo hábito saludable de inicio, desencadena una reacción en cadena. Si te trazas un propósito y ves que lo logras, te sentirás más capacitado para seguir a por el siguiente.

12. Escríbelos en un papel

Escribir hace que tu meta deje de ser una idea o pensamiento invisible, lo que te ayuda a visualizarlo concretamente y a tomar acción. Si no lo hiciste en el Espíritu de la Navidad da igual, puedes retomarlo ahora o desarrollar tu propio ritual para hacerlo. Desde lo más sencillo: escribirlos en un papel normal. Hasta lo más elaborado: creando tu propio mapa del tesoro. En otro artículo te contaremos muy pronto cómo hacerlo.

13. Convierte tu propósito en acción

Piensa en por dónde vas a comenzar y pregúntate: ¿Qué acción fácil podría hacer ahora mismo para empezar con mi propósito? A partir de allí puedes trazar un plan.

14. Haz una lista de lo que necesitas y otra de lo que quieres

Son cosas distintas y a menudo conviene distinguir. Empieza haciendo una lista de todo lo que necesitas. Luego haz otra lista de todo lo que quieres. Poco a poco. Lo primero es antes.

15. Haz tus propósitos sobre ti

No puedes proponerte cambiar a otros o cambiar cosas que no dependen de ti. Otra cosa es pedir deseos de Año Nuevo para el mundo, tu familia, etc.

16. Planea con antelación

Para asegurarte el éxito, antes necesitas investigar el cambio que vas a hacer para organizarte y tener los recursos disponibles cuando los necesites.

17. Elige una fecha para empezar

No es necesario que empieces todos estos cambios a la vez el 1 de enero. Mira tu año y elige en qué fecha comenzar, de acuerdo a cuando creas que puedas tener los recursos disponibles para llevar a cabo tus planes.

18. ¡Ve a por ello!

Cuando llegue el gran día, ve a por ello al 100%. Comprométete y escribe en un trozo de papel o una tarjeta en blanco tu propósito y una frase motivadora que te ayude a conseguirlo.

19. Acepta tus fallos

Si un día te despiertas más tarde, te saltas una clase de yoga, o no buscas la información que necesitas para empezar tu negocio, no te culpes ni te odies.

20. Date una recompensa

Las pequeñas recompensas son muy útiles para animarte a seguir cumpliendo con tus propósitos en los primeros días difíciles.

21. Lee tus propósitos frecuentemente

Cada día, en cuanto te levantes, lee tus propósitos de año nuevo. Y cuando ese mismo día te vayas a dormir, antes de entrar en tu cama ¡vuelve a leerlos! Mantenlos presentes. No pierdas el foco.

22. Sepáralos por áreas

A veces es mejor separar tus propósitos por áreas: estudios, relaciones, salud, dinero. Tenerlos más organizados te ayudará a trazar mejor los planes.

23. Más y menos

Otra buena forma de organizarlos es clasificándolos en las cosas que quieres hacer menos y sacar de tu vida; y las cosas que quieres hacer más. Es visual. Podrías pegarlo en algún sitio visible.

24. Mapas mentales

Otra buena forma de visualizar y organizar tus propósitos es creando un diagrama. Yo suelo comenzar de esta manera.

25. Mes a mes

Así como hemos dicho que un paso a la vez, otra forma de organizarlo es trazarte un propósito por mes. Esto te permitiría ir incorporando las nuevas rutinas poco a poco.

26. En el bote

De cristal (o el que tengas) puedes comenzar a meter tus propósitos de Año Nuevo. En la imagen colocan agradecimientos cada semana. También puede ser una manera de venirte arriba y recordarte al final del año todo lo bueno que has logrado.

27. Un toque de misticismo 

No está demás. Ponle toda la buena energía a tus propósitos, todo el año, y cuando los prepares. Yo, por ejemplo, lo relaciono con el Año Nuevo chino. Lo hice así una vez y me gustó mucho, así que he seguido haciéndolo. Dibujo al que será el animal del año según este horóscopo, con los colores de los que quiero llenar mi año. Y, alrededor, agrego mis propósitos de Año Nuevo. Cada cual con si ritual.

Puedes hacer algo divertido, original, lo importante es que te sientes un momento y te des el espacio para reflexionar sobre lo que has vivido. Y, sobre todo, plantees metas para el año que comienza.

Fuente: https://navidad.es/propositos-de-ano-nuevo-2/

Cómo cumplir propósitos de año nuevo

La neurociencia y la psicología saben por qué causan adicción y por qué solemos abandonar nuestra lista de objetivos… a veces antes de empezar. Tomemos nota para finalizar 2022 con menos ‘fracasos’

Estamos en los primeros días de enero y nuestros propósitos de año nuevo quizá aún no han sido puestos en práctica (después de Reyes mejor, ¿no?, que todavía tenemos que comernos el roscón y vaguear un poco antes de ponernos las pilas en todo). O también puede ser que hayamos empezado ya con estos cambios vitales… y veamos con horror que ya empiezan a hacer agua. «Según la mayoría de las estadísticas, el 95% de las llamadas resoluciones de año nuevo no llegan a pasar del 15 de enero. Pero, según mi propia experiencia, esas estadísticas son muy optimistas. Ni siquiera el 5% de ellas llega a ponerse en marcha», explica Emilio Calvo, conferenciante especializado en transformación personal y coach. ¡Pero qué desastre! ¿Cómo podemos ser tan poco constantes? Que no cunda el pánico. Todavía estamos a tiempo de salvar los trastos.

Antes, debemos hacer una reflexión sobre por qué el ser humano tiene esta ‘adicción’ a plantearse, cada comienzo de año, una batería de medidas para mejorar su vida. Calvo, que también es formador y autor de ‘Elige tu destino’, cree que es porque en estas fechas, tras hacer balance y una especie de ‘auditoría’ de nuestra propia vida, detectamos errores y aspectos mejorables y «el comienzo de un nuevo año nos hace sentir la emoción de que todo puede cambiar y de que tenemos una oportunidad para empezar de nuevo». Emoción, sí. Y, a veces, poco más. He ahí el problema. Hace falta algo más: fuerza de voluntad.

«Desde esa emoción, expresamos nuestros sueños, nuestras esperanzas. Pero un sueño o anhelo no es un objetivo. Si realmente quisiéramos conseguir algo (perder peso, ganar más dinero, hacer deporte), ¿por qué esperar al 1 de enero? ¿Por qué no empezar en cualquier momento?», argumenta Calvo. ¡Ay, porque nos gusta tanto fantasear…! Es más, no es que nos guste, es que lo necesitamos. Así lo explica Francesc Núñez, sociólogo y profesor de los Estudios de Artes y Humanidades de la Universitat Oberta de Catalunya: «Tendemos a creernos nuestra propia propaganda sencillamente porque es una práctica terapéutica, porque imaginar produce placer, aunque luego no logremos cumplir nuestro propósito en su totalidad». Vamos, que imaginar un futuro mejor nos hace sentir bien.

Así de simples –o de complejos– somos. Porque, a la hora de plantearnos los objetivos de año nuevo, se desencadena una tormenta en nuestro cerebro. El profesor de psicología y neurociencia Diego Redolar, compañero de universidad de Nuñez, explica que en la formulación de nuevos propósitos intervienen dos partes del cerebro: la primera es la parte frontal ventromedial, profundamente vinculada a las emociones, y la segunda, la parte dorsolateral, mucho más vinculada al razonamiento y la conciencia. Son partes diferenciadas, pero en la toma de decisiones y en la formulación de nuevos propósitos trabajan interconectadas. Eso sí, a veces hay una ‘guerra’ entre ellas: «Cuando empieza un año o un curso escolar estamos muy motivados, más de la cuenta, y la parte emocional del cerebro prevalece sobre la parte racional a la hora de hacernos propósitos, lo que hace que, a la hora de la verdad, nos cueste mucho cumplir», detalla Redolar. Así que, a su juicio, para lograr los objetivos planteados debemos ser un poco aguafiestas y frenar el entusiasmo de nuestro cerebro, reforzando la parte más lógica. «Hay que forzar nuestra mente para que valore de forma racional las especificidades del momento, los recursos reales y el tiempo que tenemos para cumplir lo que nos exigimos», apunta Redolar.

Moderar la emoción y ser más realistas. Bajo estas premisas en las que coinciden los expertos, avaladas por la psicología y la neurociencia, vamos a intentar enderezar la situación para ayudar a ‘cumplir’ nuestros propósitos para 2021. Atención a estas cinco claves.

1 Nada de «mañana…» – Hazlo… ¡ya!

La procrastinación, es decir, la práctica de posponer el comienzo de algo, en este caso de un cambio de hábitos, es uno de los principales enemigos de los propósitos de año nuevo. Cuanto más pospongamos un propósito, más posibilidades hay de que no salga adelante.

Para Emilio Calvo, la clave es «no contarnos historias: diferenciar entre lo que nos gustaría (un deseo) y lo que realmente es un objetivo». Y pasar a la acción de inmediato. Sin excusas.

2 Ajusta tus expectativas – Sin exigencias exageradas

El cerebro, en nuestro camino por conseguir nuestros objetivos, va a intentar sabotearnos. Es así de majo. ¿Por qué? Si asocia dolor al esfuerzo que implica alcanzar un propósito, nos va a bombardear con pensamientos negativos para que abandonemos. «¡Nuestro cerebro está diseñado para la supervivencia! Todo lo que sienta como un esfuerzo y un gasto de energía le lleva a crear pensamientos negativos encaminados a que abandonemos», alerta Calvo. ¿Cuál es la solución para que nuestra mente no nos sabotee? Ponernos metas lógicas, alcanzables. Todas ellas supondrán cierto grado de sacrificio al principio –cuando se conviertan en costumbre dejarán de serlo–, pero debe ser algo asumible.

Para establecer metas de forma inteligente podemos utilizar el llamado método Smart (specific, measurable, attainable, relevant, time bound). Esto significa: específico, medible, alcanzable, relevante, limitado en el tiempo; es decir, no propósitos abstractos sino concretos. «Este método te obligará a analizar cada uno de los objetivos y comprender si son o no viables», aconseja Aída Rubio, psicóloga y coordinadora del equipo de psicólogos de TherapyChat. 3

3 Quien mucho abarca… – Cuidado con la cantidad

Si tienes muchos propósitos para cumplir, tu día a día se volverá estresante y te generará un malestar que acabará con tus buenas intenciones… ¿Cómo luchamos contra ello? «Con un motivo importante que tire de ti», desvela Calvo. Por eso, mejor concentrar la energía en unos pocos propósitos. Encontrar unos pocos ‘motores’, pero potentes.

4 Ojo con los plazos – Paciencia… relativamente

Adelgazar, ponerse en forma, aprender algo nuevo, dejar alguna adicción, leer más, dormir más horas… Con las nuevas rutinas no debemos esperar resultados inmediatos, pero sí buscar avances. Porque, si no, viene la frustración, un sentimiento que nos inhibe a la hora de emprender cambios, sobre todo cuando es acumulativo. En lugar de abandonarnos a esta sensación, podemos aprender de ella: «Debes ver los motivos que te han hecho fracasar en tus propósitos de años anteriores», propone la psicóloga Aída Rubio.

5 Haz seguimiento – Mide tus éxitos

No vale de nada plantearse unos objetivos en enero y no ir comprobando si te estás acercando a ellos o no. Tu cerebro necesita saber exactamente qué medios vas a poner para conseguir el objetivo (una hoja de ruta) y, cuando llegues a una fecha concreta, evaluar qué tal te va. «Esta clave medible hace que tu cerebro no se cuente historias y se centre en lograr lo que te has propuesto», indica Calvo, quien considera que mucha flexibilidad no es buena. Hay que saber darse tiempo, pero también comprometerse con esas resoluciones que hemos adoptado: «Resolución tiene que ver con ‘resolver’ y con estar ‘resuelto’, decidido a lograr algo. Y, en argot jurídico, que ya no hay lugar para recurrir».

Escríbelos, cuéntalos… La hoja de ruta ‘mágica

  • 1. Pon tus planes por escrito: Preguntarnos qué queremos conseguir este año y confeccionar una lista con nuestras respuestas. Sí, sí, por escrito. El poder de la escritura es increíble: poner un plan negro sobre blanco manda un mensaje al cerebro de que ya ha empezado la acción. Ya hemos hecho algo.
  • 2. Pensar en el por qué: Apuntar por qué hemos escogido estos propósitos y responder qué nos aportan.
  • 4. Concretar un método: Preguntarnos cómo conseguiremos hacerlos realidad. Concretar y organizarnos: qué, quién, cómo y cuándo. Si no, el cerebro lo interpretará como una fantasía, un anhelo, algo sin consistencia práctica, y va a poner impedimentos, porque no tiene ganas de perder el tiempo
  • 5. Poner la lista en un lugar visible: Es una manera de no olvidar y de reforzar nuestras intenciones cuando flaqueen.
  • 6. Contar nuestros propósitos: Así sentiremos ‘presión social’. De la buena.

Fuente: https://www.elcorreo.com/vivir/relaciones-humanas/cumplir-propositos-ano-nuevo-2021-20210106160024-ntrc.html

No dejes para el Año Nuevo el propósito que puedas hacer hoy

Entre los más jóvenes existe la sensación de que no tiene sentido esperar a una fecha tradicional para empezar a mejorar su vida.

Durante los últimos diez años, Alex Boughen se había fijado grandes y decididos propósitos de Año Nuevo. “Siempre me proponía comer más sano, hacer más ejercicio, ese tipo de cosas”, comentó.

El problema es que nunca lograba cumplirlos. “Yo era una de esas personas que iba al gimnasio el 2 de enero”, dice Boughen, de 28 años, que trabaja en una agencia de comunicación de Ontario. Un par de semanas después, dijo, “no volvían a verme la cara”.

En algún momento del verano pasado, se dio cuenta de que podía tener un enfoque distinto. En lugar de esperar al primer día del nuevo año para modificar sus hábitos, intentaría hacer pequeños cambios graduales. Si una mañana no salía a correr, salía a caminar después de cenar. Intentaría hacer algunas comidas en casa donde pudiera controlar los ingredientes y asegurarse de que fueran saludables.

Y lo más importante, fallar un día no significaba rendirse por completo. “Si no cumplo una meta un día, lo vuelvo a intentar al día siguiente”, explicó. “Es una estrategia mucho mejor que esperar hasta el año nuevo para volver a intentarlo”.

El nuevo año está a punto de llegar y, con él, un sinfín de propósitos. Sin embargo, algunos milénials e integrantes de la generación Z están abandonando la tradición, optando, en cambio, por trabajar en sí mismos durante todo el año o en el momento en que se dan cuenta de que necesitan cambiar. Si realmente quieren hacer las cosas de forma diferente, piensan, ¿por qué esperar al 1 de enero?

Boughen señaló que la razón por la que muchas personas no logran sus objetivos es porque lo dejan para más tarde. “Muchos de nosotros siempre estamos posponiendo las cosas”, afirmó. “Siempre digo que empezaré el lunes, o que empezaré en el nuevo año. Eso fue tóxico para mí”.

Noah Schnable, de 20 años, estudiante de la Universidad de Southern New Hampshire, también se encontró con que postergaba sus objetivos de convertirse en un conocido “streamer” de videojuegos. “Para hacer lo que quiero, necesito hacer transmisión en continuo al menos tres o cuatro horas al día”, señaló. “Pero definitivamente tengo un problema de procrastinación por el que dejo todo para el día siguiente”.

Pensó en hacer un propósito de Año Nuevo, pero al final decidió que la única forma de lograr sus objetivos era empezar de inmediato. “Ahora, cuando digo que voy a hacer transmisión en continuo mañana o un poco más tarde en la semana, me digo: ‘En realidad, tienes tiempo para hacerlo ahora’”, aseguró.

Otra ventaja de esta estrategia es que se va a sentir mucho más seguro al entrar en 2022 sabiendo que ya ha avanzado en sus sueños. “En Año Nuevo, espero tener una sensación realmente buena de que ya he empezado a cumplir mis objetivos”, dijo. “Me hace sentir bien saber que ya estoy en camino”.

Otros jóvenes son realistas en cuanto a lo que necesitan para lograr un cambio duradero, y no se trata de un propósito de Año Nuevo de moda.

Abbey Phaneuf, de 22 años, que vive en Nueva York y es asociada de mercadotecnia en Loftie, una empresa que fabrica artículos de consumo para ayudar a la gente a dormir mejor, dijo que todos los años siente la presión de hacer un propósito.

“Recibo muchos TikToks que tratan sobre rutinas de ejercicios y cómo cambiar tu cuerpo en un mes y lo que deberías comer”, afirmó. “Creo que la gente ve a otras personas tratando de convertirse en las mejores versiones de sí mismas, y sienten que deben hacer lo mismo”.

Sin embargo, ella sabe que para cambiar su vida de verdad, debe querer profundizar en su interior; no puede ser algo que haga solo por seguir el pensamiento del grupo. “Si solo vas al gimnasio por algo que viste en TikTok, no es algo sustentable”.

Este año se ha saltado todo el tema de los propósitos. En su lugar, se está centrando en hacer el cambio que quiere —participar en más actividades en la ciudad de Nueva York— de manera gradual. “Llevo tiempo buscando algunos logros: liderar clubes y hacer voluntariado”, dijo. “Es un objetivo continuo para mí, y voy a hacerlo cuando esté preparada”.

Emily Mooshian, de 27 años, revisora de textos en Haverhill, Massachusetts, también solía sentirse presionada para declarar un propósito en Año Nuevo. “Siempre he visto un propósito de Año Nuevo como algo que tengo que hacer porque todo el mundo lo hace”, opinó. “Pero también siento que eso es tonto. No voy a cumplirlo si lo hago porque todo el mundo lo hace”.

Por eso, este año decidió trabajar en mejorarse a sí misma a su propio ritmo.

En octubre empezó a sentirse agotada porque le estaba haciendo demasiados favores a la gente. Ayudaba a planear fiestas de cumpleaños sorpresa para amigos e iba a viajes a los que realmente no quería asistir. “Decidí que iba a tomar el propósito de Año Nuevo de decir ‘no’ más a menudo y cuidar de mi salud mental”, señaló. Y estaba decidida a no esperar hasta el primer día de 2022 para empezar.

De momento, ya rechazó un viaje a Nashville, Tennessee, durante las vacaciones y le dijo que no a una amiga que quería que cuidara a su perro. “Si hubiera esperado hasta enero para empezar mi propósito, habría dicho que sí a esas cosas y estaría agotada”, aseguró. “Ahora me siento bien desde antes”.

Al igual que Mooshian, otras personas piensan que sus propósitos son tan importantes que no pueden esperar.

Jarrett Adlof, de 34 años, músico de pop punk en Dallas, ha sentido mucha negatividad en el mundo este año. “Todos hemos pasado por dos años tan horribles”, escribió en un correo electrónico. “Necesito más positividad de cara al 2022. No puedo dejar que estas últimas semanas me golpeen en el camino”.

Por eso decidió empezar su resolución —silenciar las cuentas en las redes sociales que publican mayoritariamente pensamientos negativos— a mediados de diciembre, en lugar de esperar hasta el año nuevo.

“He silenciado un par, y eso es un comienzo”, dijo. “Me siento muy bien”.

Fuente: https://www.nytimes.com/es/2021/12/27/espanol/ano-nuevo-propositos.html

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Des Bonnes Résolutions pour la Nouvelle Année 2022?

5 bonnes résolutions pour la nouvelle année

2022 arrive, la nouvelle année débarque forcément avec son lot de bonnes résolutions : et si cette année tu prenais 5 décisions simples mais puissantes pour vivre une année au top et changer (un peu) ta vie ? Ce sont vraiment des conseils qu’on aurait aimé qu’on nous donne, avant de devoir les découvrir par nous-même.

BONNE RÉSOLUTION POUR LA NOUVELLE ANNÉE N°1 : SOIS POSITIF, OPTIMISTE ET BIENVEILLANT 😉

Il y a deux types de personnes dans la vie.

J’en parle déjà un peu dans cet article « comment réussir sa vie ? » : ceux qui voient toujours le verre à moitié vide, et ceux qui préfèrent le voir à moitié plein. À ton avis, qui est le plus sympa à vivre et à côtoyer au quotidien ? 😉

Évidemment, l’idée n’est pas de t’inciter à un optimisme niais !

Oui, la vie n’est toujours pas facile, et il est normal que des difficultés t’arrivent. Mais c’est justement dans ce type de situation difficile qu’il faut être optimiste pour passer les obstacles et trouver des solutions ! Si tu es pessimiste, tu acceptes de rendre les armes.

Bref. Devenir optimiste aura un impact profond sur ton quotidien !

1. Tu transformeras naturellement les problèmes en opportunités, tu deviendras adaptable et flexible.
2. Tu désamorceras les problèmes et les conflits, souvent avant même qu’ils n’arrivent.
3. Tu rendras ton entourage heureux et toi aussi tu profiteras bien plus de tes journées !

Forcément être optimiste sous-tend d’être positif et bienveillant, pas besoin de te faire un dessin ! C’est déjà une très bonne résolution pour la nouvelle année qui vient !

NOUVELLE ANNÉE = BONNE RÉSOLUTION N°2 -> SOIS CURIEUX ET APPRENDS DE TES ERREURS

Tu vas faire des erreurs 🙃

Bien sûr, être optimiste ne veut pas dire que tout ira toujours parfaitement. C’est normal ! Plus le temps avance, moins tes parents vont te couver, plus tu vas essayer des choses par toi-même, plus tu vas faire des erreurs, plus tu vas rencontrer des problèmes.

Et c’est une très bonne chose !

La curiosité permet la découverte du monde. Elle sous-tend ensuite que tu essaies des choses. Et forcément, parfois ça marchera, et parfois tu te tromperas.

Faire des erreurs fait partie de tout processus d’apprentissage et c’est très positif, car cela signifie que tu prends des risques pour devenir meilleur(e).

Mais ce qui est formidable, c’est que ce sera tes problèmes. Tu y trouveras tes solutions. Et donc tu avanceras par toi-même ! En revanche, ce qui n’est pas acceptable, c’est de ne pas apprendre de tes erreurs. Refaire plusieurs fois la même bêtise est donc un vrai problème. À toi de t’en souvenir !

La curiosité te permettra de t’ouvrir au monde

Être curieux, cela veut dire essayer de comprendre le monde, c’est s’intéresser aux choses et aux gens, c’est aimer apprendre. Surtout, ouvre-toi aux autres ! Tu verras, ils vont te surprendre ! Et si tu es sympa, cela sera d’autant plus facile !

Si tu aimes apprendre, tu progresseras perpétuellement, tu feras de belles rencontres, et tu t’émerveilleras tous les jours de ce qui t’entoure.

N°3 DES BONNES RÉSOLUTIONS DU NOUVEL AN : POSE-TOI DES QUESTIONS ET RESTE HUMBLE

Bonne résolution nouvelle année : Vois la vie comme une aventure (car c’est le cas)

Chez Les Sherpas, on a une certitude : dans la vie, on n’est jamais arrivé.

Il reste toujours de nouvelles choses à apprendre, et c’est justement quand on commence à constater son ignorance qu’on passe un premier palier de maturité. Cela ne veut pas dire que tu ne sais rien, la formulation de Socrate, avec le fameux « je sais que je ne sais rien », est peut-être un peu extrême.

Socrate t’invite surtout à te poser des questions, à ne jamais rien considérer comme acquis et à rester humble. Tu es sans aucun doute intelligent(e), mais même les génies n’ont pas la science infuse ! Nos connaissances ont donc toutes des limites. Le sens premier du message de Socrate, c’est de te dire que tu auras toujours de nouvelles choses à apprendre, et donc que tu dois rester curieux et ouvert sur le monde !

Le message de Socrate veut aussi dire une seconde chose, d’autant plus vraie maintenant que même les connaissances les plus pointues sont partout accessibles d’un simple clic : la vraie intelligence, c’est ta capacité d’adaptation, ta capacité à apprendre et à t’ajuster en toute situation.

C’est certainement un sens un peu plus profond et moins évident ! (Et au passage, tu vois qu’on peut utiliser Socrate et la Philo dans la vie de tous les jours !)

BONNE RÉSOLUTION NOUVELLE ANNÉE N°4 : TRAVAILLE AVEC MÉTHODE

La méthode est le nerf de la guerre !

Conséquence scolaire (ou professionnelle) des 3 résolutions précédentes : dès qu’il s’agit de travail, avance avec méthode. Pour avoir été dans tes baskets (et être encore étudiant), je peux t’assurer que la méthode est le nerf de la guerre, que tu sois au Lycée ou dans le Supérieur !

À potentiel semblable et à temps de travail identique, c’est ton organisation et la façon dont tu travailles qui feront la différence.

Dès maintenant, efforce-toi de comprendre ce qui marche pour toi, cherche à gagner du temps et à travailler plus intelligemment que les autres.

Il y a toujours des astuces à trouver, des techniques à forger pour faire les choses mieux et plus vite.

Avec cette bonne résolution de nouvelle année, tu gagneras du temps

Tu pourras l’utiliser pour te détendre, pour apprendre de nouvelles choses et pour passer du temps avec les gens que tu aimes. C’est super important !

Tu pourras surtout le réinvestir pour construire ton avenir.
Ce sera la parfaite occasion pour te perfectionner, approfondir tes passions, ou faire encore plus de progrès dans ce que tu fais en ce moment. Tu mettras toutes tes chances pour par exemple avoir un bon dossier scolaire, tu t’aideras aussi à vaincre ta flemme car tu seras naturellement embarqué(e) dans ton travail, et donc tu prépareras sereinement la suite, qu’elle soit scolaire, professionnelle ou personnelle.

BONNE RÉSOLUTION POUR LA NOUVELLE ANNÉE N°5 : SOIS LE CHANGEMENT QUE TU VEUX VOIR DANS LE MONDE, ET ACCROCHE-TOI

C’est finalement la somme des précédentes résolutions, et ce n’est pas du tout aussi difficile que cela en a l’air ! N’oublie pas que tout est possible : rêve grand et donne-toi les moyens de tes rêves et de tes ambitions. Tu es jeune, le monde s’ouvre à toi, profites-en !

Tu as envie de voyager et tu as le temps avec tes études ? Prépare ton sac à dos ? Tu veux lancer ton Business ? Commence à petite échelle, mais lance-toi, et dans tous les cas montre l’exemple ! Tu n’imagines pas le nombre de personnes à qui tu donneras envie de te suivre rien qu’en n’osant te lancer ! 

Ensuite, c’est vrai que Paris ne s’est pas fait en un jour : construire une vie qui te ressemble prendra du temps, et comme dit plus haut, tu ne seras jamais vraiment arrivé(e).

Il y aura seulement deux choses difficiles si tu veux maintenir ton cap : te lancer d’abord, on vient de le dire, puis ensuite persévérer. Et c’est ça le plus dur. 

C’est ta volonté qui fera toujours la différence. Ce sera bien plus facile si tu choisis de faire ce que tu aimes, quand tu sauras ce que tu aimes ! (Et si tu as la chance de déjà savoir, c’est top, profites-en pour prendre de l’avance 😉).

Oui ton parcours ne sera jamais facile, mais crois-nous, oser vivre la vie qui te ressemble vaut plus que le coup ! 

Voilà, c’est la fin ! On espère que ces 5 bonnes résolutions pour la nouvelle année vont te donner des pistes de réflexion pour la suite… et que tu arriveras à t’y tenir.  Bonne chance pour l’année qui arrive… et toutes les prochaines !

Source: https://sherpas.com/blog/bonnes-resolutions-nouvelle-annee

Quelles Bonnes Résolutions pour la Nouvelle Année – 10 Résolutions à Prendre pour Etre plus Heureux

La nouvelle année commençant, il est grand temps de faire une liste de bonnes résolutions. Tout Pratique vous souhaite une bonne année, mais pour que celle-ci corresponde à vos attendes nous vous engageons à noter vos objectifs puis, plus tard, à faire en sorte de les réaliser.

10 résolutions à prendre pour la nouvelle année

Bonne résolution 1 : s’occuper mieux de sa santé

Vous avez mal aux dents, au dos, vous êtes trop souvent fatigué ?

Prenez rendez-vous chez le dentiste et chez le médecin pour un check-up.

Ce bilan de santé devrait s’effectuer chaque année si on a dépassé la quarantaine et tous les 2 ans si on est plus jeune.

Bonne résolution 2 : Perdre du poids

Après les fêtes et la galette des rois, si la balance accuse 2 à 3 kg en plus, ne restez pas ainsi. Janvier c’est le moment idéal, si l’on est en surpoids, pour perdre du poids.

Pendant une semaine ou deux adoptez un régime allégé accompagné d’une tisane détox.

Bonne résolution 3 – Mettre un coup de frein sur le tabac, l’alcool et le café.

Le tabac, l’alcool et le café vous donne l’impression d’être plus réveillé, plus joyeux mais à haute dose ces substances sont nocives et ne procurent que du stress.

Bonne résolution 4 – Faire des économies

Vos fins de mois sont difficiles ?

Comme beaucoup d’autres en France, vous avez du mal à ne pas dépenser plus qu’il ne faut ?

Pourtant il est possible de faire des économies et alléger le montant de vos factures d’électricité, de chauffage, d’eau sans vraiment se priver.

Bonne résolution 5 – Faire en sorte d’avoir une meilleure entente familiale

Le secret d’un climat familial apaisé c’est d’avoir du temps à consacrer à ses enfants ou à ses parents pour dialoguer avec chacun d’entre eux, seul à seul dans un esprit de bienveillance.

Et parlez-leur dans une atmosphère détendue en cherchant à résoudre les conflits pour cela, concentrez-vous sur les solutions et non sur les reproches.

Bonne résolution 6 – Ne plus se laisser déborder par les tâches ménagères.

Il y a des choses plus passionnantes que le rangement ou le nettoyage de la maison à faire dans la vie et avec une bonne organisation, vivre dans une maison en ordre, tout en pouvant se dégager un maximum de temps pour soi, c’est possible.

Il suffit d’élaborer un plan d’action puis de le réaliser.

Bonne résolution 7 – Se débarrasser de ce qui est inutile

Ce peut être un objet.

Un objet inutile c’est un meuble, un bibelot ou un vêtement qui ne vous plait plus, dont on ne se sert jamais et qui prend donc trop de place.

L’expérience l’a souvent démontrée, c’est difficile de se sentir apaisé, heureux dans un intérieur encombré de meubles et de bibelots.

Ayez le courage de jeter ou de donner ce qui encombrent votre maison.

Ce peut être quelqu’un qui se dit votre ami.

Un ami inutile, c’est quelqu’un qui dit avoir de l’amitié pour vous mais qui ne cesse de vous critiquer et de vous rabaisser et avec lequel on se sent mal.

Ces personnes-là nous gâchent la vie.

Ce sont des personnes toxiques qui nous blessent et nous font du mal.

Ayez le courage de vous séparer des relations négatives qui vous empêchent de respirer et d’être heureux. 

Vivez léger, vivez libre sans vous encombrer de ceux qui se disent votre ami et dont l’attitude démontre le contraire.

faire une liste de bonnes résolutions

Bonne résolution 8 – S’offrir un peu de plaisir

Pour supporter les difficultés de la vie, il faut au moins chaque jour pendant même quelques minutes prendre un peu de plaisir.

Ce peut être échanger quelques mots gentils avec quelqu’un qu’on aime, manger un gâteau qui nous fait envie, voir une belle exposition, entrer dans un magasin pour tester ou acheter du maquillage ou de l’outillage, faire du foot avec des copains ou diner un soir en tête à tête avec son chéri.

Chaque matin, trouvez ce qui pourrait vous faire le plus plaisir et prenez le temps de le vivre et d’en profiter.

Résolution 9 – Vive la nouveauté

A faire tous les jours la même chose, à prendre tout le temps le même chemin, à effectuer le même travail aux mêmes heures on finit par s’en fatiguer et petit à petit la déprime nous gagne.

Sortez de votre train-train, testez la trottinette, la course à pieds, l’escalade, voyagez, goutez à des plats différents et développez vos compétences en demandant à votre entreprise à suivre une formation, en vue pourquoi pas d’un job plus intéressant.

Résolution 10 – Sortez de chez vous !

Oubliez la télé, l’ordinateur et sortez de chez vous ! Seul ou à deux, ne vous repliez pas sur vous-même, allez à la rencontre des autres, inscrivez-vous dans un cours de cuisine, de théâtre, à un club de sport, à une association qui aident ceux qui sont en difficulté.

Faites-vous des amis et de bons amis.

C’est souvent grâce aux amis que nous pouvons affronter plus facilement les difficultés de la vie.

Source: https://www.toutpratique.com/252-bien-etre-naturel/6351-quelles-bonnes-resolutions-pour-la-nouvelle-annee-10-resolutions-a-prendre-pour-etre-plus-heureux.php

Les 10 résolutions les plus faciles à tenir

Le Nouvel An représente pour plusieurs personnes un moment pour repartir sur de bonnes bases et adopter de nouvelles habitudes de vie. En effet, la nouvelle année semble être le temps idéal pour prendre des résolutions et intégrer de nouvelles choses. Mais à quoi bon prendre des résolutions si on ne les tiendra pas? La plupart des gens ont de la misère à tenir leurs résolutions plus d’une semaine, seulement les plus investis persistent à les garder pendant un mois ou deux. Mais pourquoi les abandonnons-nous si rapidement? Sommes-nous tous des lâcheurs? Pas du tout.

Le problème est que la majorité des gens prennent des résolutions trop générales ou trop peu personnelles comme « manger mieux », « faire de l’exercice » ou bien « profiter davantage de la vie ». Il est difficile d’atteindre des objectifs lorsque ceux-ci ne sont pas précis et ne reflètent pas nos besoins intrinsèques. Le secret pour tenir ses résolutions est de se fixer des buts simples, clairs, réalistes et qui nous procurent de la joie. Si vous prenez une résolution qui ne vous tient pas vraiment à coeur, ça ne fonctionnera pas. 

Incapable de tenir vos résolutions? C’est parce que vous ne prenez peut-être pas les bonnes. Voici les 10 résolutions faciles à tenir.

Cuisiner plus… et reprendre contact avec une alimentation saine et variée!

Une résolution prise par de nombreuses personnes chaque année : améliorer son alimentation. On le sait : plusieurs souhaitent également perdre du poids. Ce n’est pas surprenant, compte tenu de tous les repas et desserts de Noël qui peuvent titiller notre relation à notre image corporelle. Non, il n’existe pas de solution miracle ou de pilule magique pour perdre du poids. De plus, nous ne sommes pas égaux devant les régimes, sans même aborder le fait que cela peut-être très confrontant pour beaucoup de personnes de, chaque mois de Janvier, lire des articles qui invitent activement à perdre du poids. Ouf, la grossophobie n’est malheureusement pas éradiquée. Plutôt que de vous imposer un régime, on vous suggère de vous reconnecter à votre alimentation, de cuisiner plus, d’oser tester de nouvelles recettes, de nouvelles saveurs et d’intégrer une variété d’aliments à vos repas. C’est une résolution faisable et axée sur la sensorialité… Fun!

Envie de manger une bonne pizza? En 2022, c’est terminé la culpabilité! Mais au lieu de la commander dans un resto, amusez-vous à la faire vous-même une journée où votre horaire le permet! C’est l’occasion de consommer plus d’aliments frais et de redécouvrir le plaisir de créer son propre festin. 

Se lever du divan

J’attire votre attention sur le titre de cette résolution facile : se lever du divan. La résolution à prendre ici n’est pas de « aller au gym 5 fois par semaine », « avoir des abdominaux » ou bien « courir un marathon ». Non il ne s’agit pas d’une résolution irréaliste vouée à l’échec. Non, il ne s’agit pas de se fixer des objectifs inatteignables pour ensuite sombrer dans l’amertume à l’idée de ne pas les avoir atteints. Non, il ne s’agit pas de s’imposer quelque chose qu’on déteste pour finalement être plus déprimé que fier de soi.

La résolution ici, c’est tout simplement d’être moins sédentaire, même un tout petit peu. Chaque mouvement compte! Bref, c’est de bouger un peu plus, c’est de pratiquer une activité qu’on aime vraiment, c’est d’aller prendre plus de petites marches pour se faire du bien au mental et couper des écrans. C’est aussi de se fixer des objectifs réalistes tels que « courir un 2 ou 3 kilomètres » si on débute, « monter jusqu’au sommet d’une montagne » et se planifier une belle randonnée ou bien « promener le chien une heure chaque jour ». Pour tenir ses résolutions, il faut que nos buts restent simples, faisables… et pourquoi pas aussi amusants! D’ailleurs, avec un(e) ami(e), c’est souvent mieux!

À lire aussi : L’avis d’une psy : les résolutions de début d’année, une bonne idée?

Interagir réellement plutôt que virtuellement

Les technologies peuvent nous faciliter la vie comme elles peuvent parfois nous exacerber. La contradiction de notre époque est que nous sommes plus « connectés » que jamais, mais la plupart du temps nous sommes connectés virtuellement, et peut-être pas de façon aussi authentique qu’on le voudrait.

Le ton de voix, les gestes, l’attitude et la chaleur humaine d’un interlocuteur, ça vous manque? Interagissez réellement plutôt que virtuellement : on socialise ailleurs que sur les réseaux sociaux, on appelle les gens au lieu de leurs envoyer des textos, on va voir nos amis et notre famille plutôt que de regarder leur page Instagram pour prendre de leurs nouvelles et on ferme notre cellulaire lorsqu’on mange pour des repas plus conviviaux! Ouvrez votre agenda et planifiez donc quelques 5 à 7 avec les personnes dont vous appréciez la compagnie!

Se faire chaque jour (ou presque) une « to-do list »

Oui, mieux s’organiser, c’est le travail de toute une vie… Et c’est correct! Se faire des to-do lists c’est efficace parce que ça nous rend plus efficace! Ça ne prend que quelques minutes à rédiger et hop, voilà que notre vie est beaucoup plus organisée. En prime, on a un petit sentiment d’accomplissement à chaque fin de journée. Yé!

Le truc pour respecter sa liste quotidienne est, comme pour les résolutions faciles de la nouvelle année, de rester réaliste et conséquent. La liste ne doit pas être trop longue ni comporter des points illusoires comme « apprendre la propreté au chien d’ici la fin de la journée » ou bien « repeindre la maison au complet ». Vous devez inscrire des tâches qui s’accomplissent à l’intérieur du temps que vous avez, sous peine de vous décourager et de retourner à votre mauvaise habitude de tout remettre à demain. Vous pouvez même vous faire deux to-do lists au besoin : une pour votre vie personnelle et une autre pour le travail. 

Faire la paix 

Avec qui avez-vous envie de faire la paix? Cette année, on pardonne ou on s’excuse auprès des personnes avec lesquelles on est en froid et qui nous manquent. La vie est trop courte pour rester en colère avec vos proches. Faites le dès maintenant, c’est une excellente façon de commencer l’année sur une note positive. En plus, ça libère tellement! Assumez les erreurs que vous avez commises et admettez que les autres peuvent eux-aussi parfois en commettre. Excusez-vous avec sincérité pour ce que vous avez fait et pardonnez ceux et celles qui vous ont fait du mal. Bien évidemment, si vous avez quitté des situations toxiques voire dangereuses, cette suggestion ne s’applique pas.

Vaincre une peur… ou deux!

Que ce soit l’échec, l’amour ou les araignées, nous avons tous une peur qui nous hante et qui parfois, nous empêche d’aller vers l’avant. Par exemple, quelqu’un qui aspire depuis toujours se lancer en affaires peut littéralement passer à côté de son rêve de peur d’échouer. Quelqu’un qui recherche l’amour peut volontairement s’empêcher de s’engager dans une relation amoureuse de crainte d’être un jour blessé. Quelqu’un qui a peur de prendre l’avion peut se priver toute sa vie de voyager!

Cette année, on prend notre courage en main, on prend une bonne respiration et on brave les obstacles qui nous rebutent. Laissez-moi vous poser cette question clichée : si vous deviez mourir maintenant, auriez-vous accompli tout ce que vous vouliez? Si la réponse est non parce qu’une peur vous empêche de vous épanouir, cette année est l’année pour enrayer cette crainte.

Mieux gérer son portefeuille

L’argent était-il une source de stress importante pour vous l’année passée? Probablement beaucoup d’entre vous répondront par l’affirmative. C’est le moment d’économiser. Mais économiser, ce n’est pas seulement mettre de l’argent de côté, c’est aussi éviter les dépenses inutiles et les achats impulsifs. Le secret est de se contrôler et de se questionner avant chaque achat, aussi banal qu’il soit. « Bien qu’il était en spécial à 10$, vais-je vraiment porter ce pantalon rose métallique? » (qui est probablement la raison pourquoi il n’était que 10$), « Il est 2h30 du matin. Ce 6e pichet de bière est-il vraiment nécessaire? », « Est-ce raisonnable d’acheter trois boîtes de biscuits seulement parce que la troisième revient à moitié-prix? » Ces questions vous feront sauver plus d’argent que vous ne le pensez.

Apprendre quelque chose de nouveau

Que vous soyez aux études ou non, on ne devrait jamais arrêter d’apprendre. Il y a tant de choses à découvrir à portée de main. Aujourd’hui, avec Internet, les musées, les cours offerts ainsi que toute la documentation disponible, il ne suffit que d’un peu de volonté pour accéder au savoir et apprendre ce que l’on veut!

Allez-y selon vos intérêts et optez pour quelque chose qui vous stimule; vous avez toujours voulu apprendre une nouvelle langue? Vous aimeriez suivre des cours de salsa, de karaté, de peinture ou d’histoire ancienne? Pas besoin d’être nécessairement talentueux dans l’activité que vous choisirez. Justement, vous êtes là pour apprendre et développer de nouvelles compétences. Que vous preniez un cours ou que vous lisiez un livre, vous constaterez rapidement qu’apprendre quelque chose de nouveau est définitivement l’une des résolutions les plus motivantes et faciles à tenir!

Retourner en enfance et s’amuser plus

Eh bien voilà une résolution facile, n’est-ce pas? Une résolution n’a pas besoin de ressembler à un défi insurmontable, au contraire! Retourner en enfance, c’est ramener la simplicité dans son quotidien, c’est de ne pas toujours se prendre au sérieux, c’est de prendre la vie avec un grain de sel. Si cette description vous paraît vague, retourner en enfance c’est aussi faire des folies : danser sous la pluie, faire des batailles de boules de neige, manger des bonbons à en avoir mal au ventre… Bref, c’est décrocher de la réalité et être tout simplement heureux.

Profitez au maximum de ces moments précieux. Ils sont justes pour vous. Je me répète, mais profitez du moment présent! Ah oui, j’oubliais. Faire des folies, c’est aussi une excellente façon de réduire le stress. Essayez-le dont, juste pour voir!

Osez!

Sortez de votre coquille et osez! Osez une nouvelle tendance mode audacieuse qui vous plaît ; couleurs vives, chapeaux extravagants, coupe de cheveux audacieuse… et faites-le avec confiance! Osez demander le numéro de téléphone à la personne qui vous intéresse, vous pourriez être surpris de la tournure des événements. Osez pleurer si vous avez de la peine, ça fait du bien d’extérioriser ses émotions! Osez changer de travail si vous n’aimez pas le vôtre, votre bon salaire ne devrait pas vous retenir d’être heureux. Osez envoyer un deuxième texto de suite à la personne qui ne vous répond pas; vous ne méritez pas d’être ignoré!

Bref, cette année on s’affirme, on se fait confiance et on agit pour apporter plus de joie au quotidien. On n’a qu’une seule vie à vivre et c’est maintenant que ça se joue!

Source: https://www.noovomoi.ca/vivre/bien-etre/article.resolutions-faciles.1.1422746.html

10 bonnes résolutions pour bien démarrer 2022

2021 touche à sa fin, il est grand temps de célébrer l’année écoulée, d’en faire le bilan et de se préparer à 2022. Voyages, projets personnels et professionnels… profitons du mois de janvier pour dresser la liste de nos souhaits et bonnes résolutions pour attaquer 2022 du bon pied. Voici 10 idées pour faire de cette année votre année !

1. Faire des projets

Rien de plus motivant que d’avoir des objectifs et des rêves à réaliser pour passer une bonne année. Ces projets peuvent être très personnels ou bien professionnels. Organiser un voyage, voir sa famille, apprendre une nouvelle langue… On ne laisse pas les jours filer pour finalement se rendre compte que l’année est passée bien trop vite, sans qu’on ait pu profiter. La transition d’une année à l’autre est le moment idéal pour prendre de bonnes résolutions et imaginer de beaux projets.
Le vision board est un excellent outil – tendance et ludique – pour réfléchir et garder ses projets en tête tout au long de l’année.

2. Célébrer les moments importants

En famille, entre amis, entre collègues ou en solitaire, on prend le temps de reconnaitre les moments importants de l’année. Un anniversaire dans la famille, une galette des rois entre amis, un after work pour marquer la fin d’un projet au travail, une pâtisserie de notre boutique préférée pour se féliciter d’avoir repeint cette chambre qui attendait depuis des mois… toutes les occasions sont bonnes pour mettre un peu de fête dans notre quotidien !

3. Prendre soin de soi

Chaque année nous prenons la bonne résolution de prendre soin de nous. Mais voilà, après quelques semaines, plus rien ne tient ! On n’a pas le temps, on est trop bien dans notre canapé à consulter toutes sortes d’applications sur notre Smartphone… Bien souvent, nos objectifs sont un peu trop ambitieux et chamboulent un peu trop nos habitudes. Pour mettre toutes les chances de notre côté et nous tenir à ces bonnes résolutions, mieux vaut choisir maximum 3 activités et les pratiquer de manière modérée ou progressive.

Si l’on souhaite dormir plus, on peut simplement se coucher 20 min plus tôt tous les jours. On peut commencer la pratique d’un sport qui nous plait 1 fois par semaine. Pas la peine de s’inscrire à tous les cours du planning de sa salle de sport, on sait bien que cela ne tiendra pas sur le long terme ! Prendre soin de soi peut simplement vouloir dire prendre du temps pour soi : voir une exposition, lire un bon livre, se faire masser… Pas de pression, ce n’est pas un marathon des bonnes intentions !

4. Changer sa déco

Pour démarrer l’année du bon pied et voir de la nouveauté, rien de tel qu’un peu de changement dans nos intérieurs. Les plus ambitieux et courageux auront peut-être pour projet une véritable rénovation de leur maison. Pour les autres, une nouvelle décoration aura tout l’effet escompté. Et puisque nous sommes en début d’année et que nous sommes sensibles aux astres et planètes, pourquoi ne pas aligner notre déco à notre signe astrologique ? Nos stylistes Westwing vous guident pour choisir les couleurs et le style qui vous conviennent le mieux selon votre signe.

5. Vivre au rythme de la nature

Pour soi mais aussi pour la planète, cette année on prend la bonne résolution de vivre au rythme des saisons. On mange de saison, on ralentit le rythme en automne, on fait entrer la nature chez soi avec des fleurs fraiches de printemps, des fleurs séchées en automne… On puise toute la lumière naturelle possible pour recharger nos batteries et avoir l’énergie pour réaliser tous nos projets !

6. S’offrir des cadeaux

On pense souvent aux autres plus qu’à soi mais parfois, un petit cadeau de soi-même à soi-même nous fait le plus grand bien. Cette année, prenez cette bonne résolution : pas besoin d’attendre noël ou votre anniversaire pour recevoir un cadeau. Si vous sentez que vous le méritez ou que ça vous remonterait le moral, alors faites vous plaisir.

7. Faire quelque chose que l’on n’a jamais fait

S’il est important de rester soi-même, il l’est tout autant de se donner de temps en temps des petits (ou grands) défis. Une nouvelle année est une bonne opportunité de faire quelque chose de complètement nouveau.

8. Dire aux gens qu’on aime qu’on les aime 

Les années passent parfois un peu trop vite et les occasions de voir nos proches peuvent se faire de plus en plus rares. Ces deux dernières années en particulier nous ont montré que la vie peut aussi être courte, alors profitons de chaque instant précieux passé en compagnie des gens que l’on aime et prenons le temps de le leur dire. Une bonne résolution qui vous fera du bien mais qui fera aussi du bien autour de vous.

9. Mettre de l’ordre dans ses affaires

Pour passer une année en toute sérénité, mieux vaut avoir les idées claires et être en paix avec soi-même et les autres. Pour mettre de l’ordre dans ses affaires, plusieurs options. Un grand ménage et un rangement régulier de sa maison permet de remettre les choses à leur place chez soi et dans notre tête. Arranger une situation tendue avec un proche et faire le point sur ce qui compte pour nous sera très bénéfique. Cette année, on ne se laisse pas déstabiliser et on ne s’inquiète que pour les choses sur lesquelles on peut agir. On se libère l’esprit et on se concentre sur ce qui nous fait du bien.

10. Sourire à la vie !

Il y aura des hauts et des bas durant cette nouvelle année, c’est certain. Tout ne se passera comme sur des roulettes. Mais on ne baisse pas les bras, on garde notre bonne humeur et on se rattache aux moments joyeux que l’on vit, aussi petits et simples soient-ils. Tout est une question de perspective : voyons le verre à moitié plein ! Alors, bonne année à vous !

Source: https://www.westwing.fr/inspiration/astuces-deco/bien-etre/resolutions-nouvel-an/

COMMENT FAIRE UNE LISTE DE BONNES RÉSOLUTIONS POUR LA NOUVELLE ANNÉE

Vous ne vous souvenez plus de certaines des résolutions que vous aviez prises pour cette année ? Vous êtes déçu de ne pas les avoir respectées ? Cela ne veut pas dire que faire une liste de bonnes résolutions ne sert à rien. Au contraire ! Vous pouvez atteindre vos objectifs, si vous êtes réaliste. Si vous voulez y arriver, lisez cet article !

Le 1er janvier approche. Le début d’une nouvelle année nous apporte généralement un certain enthousiasme et une motivation pour entreprendre de nouveaux changements. Pour beaucoup, c’est l’occasion de tourner la page. Et les résolutions sont considérées comme un bon moyen d’améliorer notre vie. Cela pourrait être particulièrement important après cette année, marquée par la crise de la Covid-19.

Vœux et résolutions du Nouvel An

Il est certain que l’un de ces objectifs vous sera familier. Ils font partie des plus courants à chaque fin d’année :

  • Avoir plus de temps libre. Souvent, les responsabilités et le travail occupent une bonne partie de votre temps. Le début d’une nouvelle année est généralement un bon moment pour commencer à changer et à trouver du temps pour soi. Cuisinez, inscrivez-vous à un cours, lisez, apprenez une langue, passez plus de temps avec votre famille, voyagez, faites du bénévolat, etc.
  • Objectifs d’amélioration personnelle. Les plus courants sont généralement liés à notre santé et à notre bien-être, comme arrêter de fumer, s’inscrire à une salle de sport, apprendre une langue ou perdre du poids.
  • Économiser de l’argent. Les objectifs liés à l’argent sont généralement de rembourser certaines dettes, d’économiser un peu plus d’argent ou de faire de petits investissements.

Comment atteindre vos objectifs du Nouvel An

Malgré l’enthousiasme initial avec lequel nous faisons généralement certains de ces projets d’avenir, seuls 40 % des personnes parviennent à maintenir leurs objectifs au bout de six mois, selon une étude de l’université de Scranton en Pennsylvanie.

Pour éviter de faire partie des 60% restants, voici quelques conseils soutenus par les meilleurs experts :

  • Fixez-vous des objectifs réalistes. Rêver en grand n’est généralement pas la meilleure option pour prendre des décisions. Ainsi, au lieu de vous engager à faire du sport tous les jours, vous pouvez vous engager à faire du sport trois jours par semaine. Divisez un projet en petites étapes au lieu de devoir tout terminer en une seule fois. Allez-y progressivement et ne vous fixez pas plusieurs objectifs à la fois, car si vous ne pouvez pas tous les atteindre, vous risquez d’être frustré ou stressé.
  • Rédigez un plan. Notez vos objectifs afin de pouvoir les garder à l’esprit et de vous motiver davantage. Cela vous aidera à tracer un itinéraire pour les réaliser. Il suffit de faire un schéma simple, en trois ou quatre étapes, qui vous aident à réaliser vos objectifs. Vous pouvez barrer les étapes au fur et à mesure que vous les franchissez.
  • Partagez votre plan. Garder ses objectifs pour soi rend souvent leur réalisation difficile. Au lieu de cela, les partager avec quelqu’un vous aidera à travailler plus dur pour pouvoir répondre aux questions lorsqu’on vous interrogera sur votre avancée.
  • Demandez de l’aide. Vous n’êtes pas seul. Si vous en avez besoin, demandez de l’aide. Les enfants, les amis ou toute autre personne de confiance peuvent vous aider à réaliser vos objectifs, surtout si vous vous sentez déprimé.
  • Ne procrastinez pas. Ne retardez pas votre objectif. N’oubliez pas que c’est pour votre bien et que c’est vous qui l’avez élaboré. Il y aura des moments où vous aurez envie de jeter l’éponge. La détermination n’est pas un chemin sans embuches. Relevez-vous et continuez, même si ce n’est qu’un petit peu à la fois.

Commencez dès maintenant à réfléchir à vos objectifs pour 2022. Ne renoncez pas à vos résolutions du Nouvel An simplement parce que vous n’avez pas pu les respecter dans le passé. Le moment est peut-être venu de réessayer et de faire de votre mieux pour qu’elles se réalisent.

Source: https://myeasysante.fr/news/comment-faire-une-liste-de-bonnes-resolutions-pour-la-nouvelle-annee/

Nouvel an : les 10 conseils pour tenir vos bonnes résolutions

A chaque nouvelle année, une volonté de renouveau nous traverse, nous emportant dans une vague de désir de changement et de transformation. Grisés par cet élan et cette belle énergie, nous prenons de bonnes résolutions.Quelques jours plus tard, l’euphorie est redescendue et notre motivation aussi. Nous nous lançons alors dans un combat acharné avec nos bonnes résolutions qui finissent par être abandonnées jusqu’à l’année prochaine. Si cette situation est bien souvent vécue comme un échec, elle ne représente, en aucun cas, une fatalité. Bien au contraire ! Tenir une bonne résolution est avant tout, une question de savoir-faire. En exclusivité, nous avons décidé de vous livrer les 10 conseils qui vous permettront de faire de cette année une différence, et de tenir enfin vos bonnes résolutions.

Définissez vos résolutions avec soin 

La première étape indispensable dans la réalisation d’une bonne résolution consiste à la définir correctement. Il s’agit, en effet, de choisir le ou les souhaits que vous aimeriez réellement accomplir actuellement dans votre vie, et non ceux des autres années ou d’autres personnes. Pour cela, n’hésitez pas à réfléchir tranquillement à vos désirs les plus profonds avant de les formaliser.

Priorisez vos choix 

Attention cependant. Plus vous vous imposerez de bonnes résolutions, et plus vous serez certains de n’en tenir aucune. L’objectif n’est pas d’établir une liste exhaustive de tout ce que vous aimeriez changer mais, au contraire, de prioriser la ou les actions que vous souhaitez accomplir en premier. Se transformer est un acte merveilleux qui demande temps, patience, effort et concentration. Il faut donc procéder étape par étape, et résolution par résolution.

Ecrivez vos résolutions 

Les mettre sur papier est une merveilleuse manière de les crédibiliser. Ancrées dans le réel, elles s’imposent à votre esprit. Pour plus d’efficacité, vous pouvez également les afficher bien en vue dans une pièce de votre maison. Votre cerveau, en les apercevant souvent, se concentra d’autant plus dessus. Lorsque vous rédigerez vos bonnes résolutions, nous vous conseillons également de les formuler toujours de manière positive pour amplifier leur effet.

Mettez au point une stratégie et un plan d’action 

Tenir une bonne résolution est également difficile car le but semble inatteignable. Passé les premiers instants de motivation, le désespoir gagne les rangs. Afin d’être réussie, une bonne résolution ne doit pas se percevoir comme un souhait à exaucer mais plutôt comme une stratégie à mettre en place. Ainsi, le meilleur moyen de l’accomplir est de la décomposer en plusieurs étapes. Vous pouvez les décliner sous la forme d’un plan d’action en listant plusieurs objectifs mesurables, disposant de délais d’exécution.

Tenez un journal 

La tenue d’un journal de bord constitue une pratique particulièrement bénéfique pour la réalisation d’une bonne résolution. Formidable outil, il vous permet d’écrire le plan d’action et d’opérer un véritable suivi auquel vous pouvez vous référer, notamment dans les périodes de démotivation.

Récompensez vos progrès 

Si vous voulez arriver jusqu’au bout de votre objectif, vous devez également vous gâter à chaque progrès. Félicitez-vous ou offrez-vous un petit plaisir, comme vous le souhaitez. L’important est de vous motiver à poursuivre vos efforts, et de déjouer le piège du découragement.

Mettez au courant votre entourage 

En rendant publiques vos résolutions, que ce soit dans votre cercle d’amis ou même sur vos réseaux sociaux préférés, vous réalisez un pacte avec vous-même afin de vous obliger à les tenir, ce qui amène une motivation supplémentaire.

Sollicitez de l’aide 

De la même manière, n’hésitez pas à demander de l’aide, qu’il s’agisse de celle d’un ami ou d’un professionnel (coach de viecoach sportif, etc.) afin qu’il vous épaule dans la dynamique de votre bonne résolution.

Travaillez dans la joie et l’amusement 

L’état d’esprit dans lequel vous abordez vos résolutions est un élément primordial. Plus vous rendrez vos objectifs ludiques, plus vous éprouverez de plaisir et de joie à les réaliser, et moins vous risquerez de les abandonner.

Restez positifs 

Quels que soient vos résultats, chassez la négativité. Ne vous fustigez pas en cas d’erreur, de baisse de vitalité ou de craquage. Tous ces processus font partie intégrante du chemin qui mène à la bonne résolution accomplie avec succès.

Source: https://www.editus.lu/en/practical-guide/festivities-246t/nouvel-an-les-10-conseils-pour-tenir-vos-bonnes-resolutions-729a

Vidéos:

Christmas on the screen (5)

This is a selection of Christmas movies, but there are more of them. Do you have a favourite one?

The Nutcracker: The Untold Story – Andrei Konchalovsky (2010)

Home for Christmas – Bent Hamer (2010)

A Christmas Snow – Tracy J. Trost (2010)

Arthur Christmas – Sarah Smith, Barry Cook (2011)

Christmas With a Capital C -Helmut Schleppi (2011)

Christmas in Compton – David Raynr (2012)

The Christmas Consultant – John Bradshaw (2012)

Black Nativity – Kasi Lemmons (2013)

The Christmas Candle – John Stephenson (2013)

A Madea Christmas – Tyler Perry (2013)

Dear Secret Santa – Peter Sullivan (2013)

A Merry Friggin’ Christmas – Tristram Shapeero (2014)

Elf: Buddy’s Musical Christmas – Mark Caballero, Seamus Walsh (2014)

Grumpy Cat’s Worst Christmas Ever – Tim Hill (2014)

Northpole: Open for Christmas – Douglas Barr (2015)

The Night Before – Jonathan Levine (2015)

A Nutcracker Christmas – Michael Lembeck (2016)

The Man Who Invented Christmas – Bharat Nalluri (2017)

Saving Christmas – Tom DeNucci (2017)

The Star – Timothy Reckart (2017)

The Christmas Chronicles – Clay Kaytis (2018)

The Nutcracker and the Four Realms – Lasse Hallström and Joe Johnston (2018)

Last Christmas – Paul Feig (2019)

Noelle – Marc Lawrence (2019)

Merry Happy Whatever – Pamela Fryman (2019)

Jingle Jangle: A Christmas Journey – David E. Talbert (2020)

A Taste of Christmas – Damián Romay (2020)

Dear Santa – Dana Nachman (2020)

Father Christmas is Back – Philippe Martinez and Mick Davis (2021)

A Boy Called Christmas – Gil Kenan (2021)

A Castle for Christmas – Mary Lambert (2021)

Blending Christmas – Marla Sokoloff (2021)

A Christmas Dance Reunion – Brian Herzlinger (2021)

Single All the Way – Michael Mayer (2021)

The Real Housewives of the North Pole – Ron Oliver (2021)

Home Sweet Home Alone – Dan Mazer (2021)

The Princess Switch 3: Romancing the Star – Mike Rohl (2021)

Love Hard – Hernán Jiménez (2021)

8-Bit Christmas – Michael Dowse (2021)

Christmas on the screen (4)

This is a selection of Christmas movies, but there are more of them. Do you have a favourite one?

How the Grinch Stole Christmas – Ron Howard  (2000)

Santa Who? – William Dear (2000)

Once Upon a Christmas – Tibor Takács (2000)

The Christmas Secret – Ian Barry (2000)

Casper’s Haunted Christmas – Owen Hurley (2000)

The Family Man – Brett Ratner (2000)

Twice Upon a Christmas – Steven H. Berman (2001)

Call Me Claus – Peter Werner (2001)

The Christmas Shoes – Andy Wolk (2002)

The Man Who Saved Christmas – Joseph Maurer (2002)

It’s a Very Merry Muppet Christmas Movie – Kirk R. Thatcher (2002)

Elf – Jon Favreau (2003)

Eloise at Christmastime – Kevin Lima (2003)

Bad Santa – Terry Zwigoff (2003)

Blizzard – LeVar Burton (2003)

When Angels Come to Town – Andy Wolk (2003)

Undercover Christmas – Nadia Tass (2003)

A Carol Christmas – Matthew Irmas (2003)

Love Actually – Richard Curtis (2003)

Christmas With the Kranks – Joe Roth (2004)

The Polar Express – Robert Zemeckis (2004)

Karroll’s Christmas – Dennis Dugan (2004)

Single Santa Seeks Mrs. Claus – Harvey Frost (2004)

Noel – Chazz Palminteri (2004)

A Christmas Carol – Arthur Allan Seidelman (2004)

Surviving Christmas –  Mike Mitchell (2004)

Chasing Christmas – Ron Oliver (2005)

Joyeux Noël -Christian Carion (2005)

His and Her Christmas – Farhad Mann (2005)

Santa’s Slay – David Steiman (2005)

Deck the Halls – John Whitesell (2006)

The Christmas Card – Stephen Bridgewater (2006)

The Nativity Story – Catherine Hardwicke (2006)

Christmas Do-Over – Catherine Cyran (2006)

Fred Claus – David Dobkin (2007)

This Christmas – Preston A. Whitmore II (2007)

A Dennis the Menace Christmas – Ron Oliver (2007)

Shrek the Halls – Gary Trousdale, Spike Brandt, Tony Cervone (2007)

What Would Jesus Buy? – Rob VanAlkemade (2007)

Four Christmases – Seth Gordon (2008)

Christmas Town -George Erschbamer (2008)

A Muppets Christmas: Letters to Santa – Kirk R. Thatcher(2008)

The Flight Before Christmas – Michael Hegner, Kari Juusonen (2008)

Un Conte De Noël – Arnaud Desplechin (2008)

Nativity! – Debbie Isitt (2009)

A Child’s Christmases in Wales – (2009)

A Christmas Carol – Robert Zemeckis (2009)

Christmas on the screen (3)

This is a selection of Christmas movies, but there are more of them. Do you have a favourite one?

Home Alone – John Hughes (1990)

A Mom for Christmas – George T. Miller (1990)

All I Want for Christmas – Robert Lieberman (1991)

Yes Virginia, There Is a Santa Claus – Charles Jarrott (1991)

Father Christmas – Dave Unwin (1991)

Winnie the Pooh and Christmas Too – Jamie Mitchell (1991)

Frosty Returns – Evert Brown, Bill Melendez(1992)

The Muppet Christmas Carol – Brian Henson (1992)

Home Alone 2: Lost in New York – Chris Columbus (1992)

The Nightmare Before Christmas – Henry Selick (1993)

Miracle on 34th Street – Les Mayfield (1994)

Mixed Nuts – Nora Ephron (1994)

The Santa Clause – John Pasquin (1994)

Trapped in Paradise – George Gallo (1994)

A Holiday to Remember – Jud Taylor(1995)

The Christmas Box – Marcus Cole (1995)

Ebbie – George Kaczender (1995)

The Angel of Pennsylvania Avenue – Robert Ellis Miller (1996)

The Christmas Tree – Sally Field (1996)

How the Toys Saved Christmas – Enzo D’Alò (1996)

Jingle All the Way -Brian Levant (1996)

Mrs. Santa Claus – Terry Hughes (1996)

Christmas Every Day – Larry Peerce (1996)

The Christmas List – Charles Jarrott (1997)

Annabelle’s Wish – Roy Wilson (1997)

On the Second Day of Christmas – James Frawley (1997)

Beauty and the Beast: The Enchanted Christmas – Andy Knight(1997)

Sesame Street: Elmo Saves Christmas – Emily Squires(1997)

Ms. Scrooge – John Korty (1997)

I’ll Be Home for Christmas – Arlene Sanford (1998)

Ebenezer – Ken Jubenvill (1998)

The Christmas Wish – Ian Barry (1998)

A Christmas Carol – David Jones (1999)

Olive, the Other Reindeer – Steve Moore (1999)

The Greatest Store in the World – Jane Prowse (1999)

Must Be Santa – Brad Turner (1999)

Christmas on the screen (2)

This is a selection of Christmas movies, but there are more of them. Do you have a favourite one?

A Christmas Without Snow – John Korty (1980)

Mr. Krueger’s Christmas – Kieth Merrill (1980)

A Chipmunk Christmas – Phil Monroe(1981)

Ziggy’s Gift – Richard Williams (1982)

The Snowman – Dianne Jackson (1982)

A Christmas Story – Bob Clark (1983)

The Best Christmas Pageant Ever (1983)

Mickey’s Christmas Carol – Burny Mattinson (1983)

Gremlins – Joe Dante (1984)

It Came Upon the Midnight Clear – Peter H. Hunt (1984)

A Christmas Carol -Clive Donner (1984)

The Night They Saved Christmas -Jackie Cooper (1984)

Santa Claus: The Movie – Jeannot Szwarc (1985)

The Life & Adventures of Santa Claus – Jules Bass, Arthur Rankin Jr. (1985)

Christmas Snow – Gus Trikonis (1986)

A Smoky Mountain Christmas – Henry Winkler (1986)

The Christmas Toy – Eric Till (1986)

A Garfield Christmas Special – Phil Roman, George Singer (1987)

A Hobo’s Christmas – Will Mackenzie (1987)

Christmas Comes to Willow Creek – Richard Lang (1987)

A Muppet Family Christmas – Peter Harris(1987)

A Claymation Christmas Celebration – Will Vinton (1987)

I’ll Be Home for Christmas – Marvin J. Chomsky. (1988)

Ernest Saves Christmas – John Cherry (1988)

Scrooged – Richard Donner (1988)

National Lampoon’s Christmas Vacation – Jeremiah S. Chechik (1989)

Prancer – John Hancock (1989)

Christmas on the screen (1)

This is a selection of Christmas movies, but there are more of them. Do you have a favourite one?

A Christmas Carol – Edwin L. Marin (1938)

The Night Before Christmas – William Hanna y Joseph Barbera (1941)

Christmas in Connecticut – Peter Godfrey (1945)

It’s a Wonderful Life – Frank Capra (1946)

Christmas Eve – Edwin L. Marin (1947)

Miracle on 34th Street – George Seaton (1947)

Holiday Affair – Don Hartman (1949)

The Lemon Drop Kid – Sidney Lanfield, Frank Tashlin (1951)

Scrooge – Brian Desmond Hurst (1951)

White ChristmasMichael Curtiz (1954)

We’re No Angels – Michael Curtiz (1955)

Babes in Toyland – Jack Donohue (1961)

Mr. Magoo’s Christmas Carol – Abe Levitow (1962)

Rudolph, the Red-Nosed Reindeer – Larry Roemer (1964)

A Carol for Another Christmas – Joseph L. Mankiewicz (1964)

A Charlie Brown Christmas – Bill Melendez (1965)

How the Grinch Stole Christmas! – Chuck Jones, Ben Washam (1966)

A Christmas Memory – Frank Perry (1966)

Frosty the Snowman – Arthur Rankin Jr., Jules Bass (1969)

Santa Claus Is Comin’ to Town – Arthur Rankin Jr., Jules Bass (1970)

Scrooge – Ronald Neame (1970)

The Homecoming: A Christmas Story – Fielder Cook (1971)

A Christmas Carol – Richard Williams (1971)

The House Without a Christmas Tree – Paul Bogart (1972)

Miracle on 34th Street – Fielder Cook (1973)

The Year Without a Santa Claus – Jules Bass, Arthur Rankin, Jr. (1974)

Rudolph’s Shiny New Year – Jules Bass, Arthur Rankin, Jr. (1976)

The Gathering – Randal Kleiser (1977)

Christmas Miracle in Caufield, U.S.A. – Jud Taylor (1977)

It Happened One ChristmasDonald Wrye (1977)

Nestor, the Long-Eared Christmas Donkey – Jules Bass, Arthur Rankin, Jr. (1977)

Rich Little’s Christmas Carol (1978)

Christmas Eve on Sesame Street – Jon stone (1978)

Benji’s Very Own Christmas Story – Joe Camp (1978)

John Denver and the Muppets – A Christmas Together – Tony Charmoli (1979)

Jack Frost – Jules Bass, Arthur Rankin, Jr. (1979)

Bugs Bunny’s Christmas Carol – Friz Freleng (1979)

An American Christmas Carol – Eric Till (1979)

Vorsätze für das neue Jahr!

Etwa die Hälfte derer, die sich selbst und ihren Partnern an Silvester Besserung geloben, geben ihr Unterfangen im Laufe des Jahres wieder auf. Warum bloß?

Warum brechen wir gute Vorsätze?

Der Jahreswechsel steht an, Zeit für ein paar gute Vorsätze. Etwa drei Viertel der Deutschen nehmen sich etwas für das neue Jahr vor. Unter den Top-Vorhaben sind seit vielen Jahren immer dabei: gesündere Ernährung, mehr Zeit für die Familie und natürlich mit dem Rauchen aufhören.

Leider fehlt in dieser Liste der Vorsatz, dass man sich an die guten Vorsätze auch tatsächlich halten wird. Denn etwa die Hälfte derer, die sich selbst und ihren Partnern an Silvester Besserung geloben, geben ihr Unterfangen im Laufe des Jahres wieder auf. Warum bloß?

Ein Mangel an Verbindungen im Gehirn

Besonders knifflig ist es, mit dem Rauchen aufzuhören. „Der Geist ist willig, aber das Fleisch ist schwach“, diesen Spruch kennen wir aus der Bibel. Doch dank der Hirnforschung wissen wir nun, was das genau ist, das „schwache Fleisch“ der Raucher: Es ist ein Mangel an Verbindungen im Gehirn.

Entscheidend für Suchtverhalten ist nämlich die Insula im Großhirn. Sie ist daran beteiligt, das typische Verlangen nach Zigaretten zu steuern, und tauscht sich dabei mit den benachbarten Bewegungszentren aus, die auch den Griff zur Zigarette auslösen oder verhindern. Für die erfolgreiche Kontrolle der Sucht kommt es genau auf diesen Austausch an. So konnten in einer Studie nur die Testpersonen erfolgreich mit dem Rauchen aufhören, bei denen die Insula besonders gut mit ebenjenen Bewegungsregionen verknüpft war (was sich durch verstärkte Verbindungen im Hirnscan zeigte).

Bei wiederholt rückfälligen Rauchern war der „Suchtschalter Insula“ jedoch von den anderen Hirnregionen gewissermaßen entkoppelt. Weniger Verbindungen, weniger Kontrolle – das lässt sich ein Gehirn nicht zweimal sagen und greift gern nach nikotinreichen Glimmstängeln. Das wäre er also: der biologische Grund, warum manche Menschen nicht mit dem Rauchen aufhören können. Eingemeißelt in die Struktur des Gehirns. Eine tolle Ausrede, warum es mit dem Vorsatz wieder nicht geklappt hat.

Quelle: https://www.geo.de/magazine/426-rtkl-psychologie-warum-brechen-wir-gute-vorsaetze

32 alternative gute Vorsätze für ein gutes Jahr 2022

Bei guten Vorsätzen muss es nicht immer mehr von dem einen oder weniger von dem anderen sein. Vielleicht haben ja auch Sie in Ihren Jugendjahren eine „Bucketlist“ geschrieben – also eine Liste mit Dingen, die Sie in Ihrem Leben noch tun wollten. Diese Punkte ergänzen sich wunderbar mit guten Vorsätzen. Sie wollten schon immer mal einen Fallschirmsprung machen? Dann nichts wie los, 2022 wird Ihr Jahr.

Wir haben hier ein paar Ideen an alternativen guten Vorsätzen für Sie zusammengestellt.

  1. Einen festen Wochentag einführen, um mit der besten Freundin/dem besten Freund zu telefonieren oder zu schreiben.
  2. Für mehr Gemütlichkeit: Jeden Tag eine Kerze anzünden – oder auch mehrere.
  3. Einen Baum pflanzen.
  4. Sich Ihr Leben in 10 Jahren vorstellen. Wenn es Ihnen nicht gefällt – ändern Sie es.
  5. An einem Tag mindestens zehn gute Taten vollbringen.
  6. Schlittschuhlaufen gehen oder Inliner fahren – je nachdem, was erlaubt ist.
  7. In der Waschanlage die Premiumwäsche mit Unterbodenreinigung nehmen.
  8. Jeden ersten Sonntag im Monat aus den guten Gläsern trinken.
  9. Etwas von der To-do-Liste auf die Was-soll‘s-Liste setzen.
  10. Den Kleiderschrank durchsortieren und nicht mehr Gebrauchtes in die Kleiderspende geben.
  11. Jeden Abend drei Dinge aufzählen, die am Tag gut waren.
  12. Ein Buch lesen.
  13. Etwas in der Wohnung oder im Haus ändern, was Sie schon immer gestört hat.
  14. Alleine etwas unternehmen – und genießen.
  15. Sich selbst Blumen kaufen.
  16. Etwas Neues ausprobieren – zum Beispiel einen Kuchen backen, handwerken oder Kanu fahren.
  17. Etwas Neues lernen – zum Beispiel eine Sprache, ein Musikinstrument oder ein Hobby.
  18. An eine wohltätige Organisation spenden, auch wenn es nur 2 Euro sind.
  19. Mehr Wasser trinken.
  20. Die eigene Stadt als Tourist erkunden.
  21. Pessimismus, Selbstzweifel und negative Gedanken für einen Tag komplett aus dem Kopf verbannen.
  22. Sparen (am besten monatlich einen festgelegten Betrag) – und sich zum Ende des Jahres etwas davon gönnen.
  23. Ganz bewusst – ohne Ablenkung durch Handy oder Musik – den Sonnenuntergang anschauen.
  24. Einen Spieleabend veranstalten.
  25. Sieben Dinge aufschreiben, die Sie glücklich machen, und im Laufe des Jahres tun.
  26. Ein „Visionboard“ machen. Darauf sammeln Sie Dinge, die Sie glücklich machen oder die Sie sich wünschen. Man kann einiges über sich selbst lernen.
  27. Professionelle Bilder von sich und seinen Liebsten machen (Familie, Partner, Hund).
  28. Sich (s)einer Angst stellen. Keine Sorge: Es müssen nicht alle auf einmal sein.
  29. Eine neue sportliche Beschäftigung ausprobieren – zum Beispiel Stand-up-Paddling, Pilates, (Hula-)Hooping oder Bouldern.
  30. Öfter mal Nein sagen.
  31. Bei Stress nicht hetzen, sondern 30 Sekunden die Augen schließen und bewusst atmen.
  32. Schreiben Sie einen Brief an Ihr zukünftiges Ich – und lesen Sie ihn zu gegebener Zeit.

Quelle: https://www.rnd.de/lifestyle/vorsaetze-zum-neuen-jahr-32-alternativen-fuer-ein-gutes-jahr-2022-GFFHNOJBKZFSNEC54RA64RIMIU.html

GUTE VORSÄTZE FÜR MEHR GEMEINSAMZEIT 2022

Gesünder leben, mehr sparen, ordentlicher sein – es gibt viele gute Vorsätze fürs neue Jahr. Der wichtigste Neujahrsvorsatz von allen: Mehr Zeit mit Deinen Liebsten verbringen! Wir haben hier fünf inspirierende Neujahrsvorsätze für 2020 zusammengestellt.

Etwa 80% der Deutschen gehen zum Jahresende streng mit sich ins Gericht und starten mit guten Vorsätzen und viel Motivation in den Januar.  Leider scheitern viele schon in den ersten Wochen – denn der innere Schweinehund ist oft schwer zu besiegen. Doch eigentlich sollten Neujahrsvorsätze Spaß machen und nicht zusätzlich belasten. Die nötige Willenskraft kommt dann von alleine. Statt alten Gewohnheiten abzuschwören, haben wir uns für 2022 daher vorgenommen, Neues zu entdecken und neue Gewohnheiten lieb zugewinnen.

Wir möchten im Jahr 2022 mehr gemeinsame Zeit mit unseren Liebsten verbringen, über unsere Grenzen hinauswachsen und dem Alltag nicht die Oberhand überlassen. Mit mydays findest Du die perfekten Geschenke für unvergessliche Gemeinsamzeit!

Mehr Gemeinsamzeit im neuen Jahr

Gemeinsame Zeit mit den Lieblingsmenschen ist doch das Schönste im Leben. Leider verhindert das der Alltag ganz oft. Quality Time mit dem Partner, der Familie oder den besten Freunden kommt oft zu kurz. Das muss nicht so sein! Nimm Dir doch für das Jahr 2022 vor, mehr gemeinsame Zeit mit Deinen Liebsten zu verbringen. Das Tolle an diesem Vorsatz ist, dass Du damit nicht nur Dein Leben glücklicher und schöner machst. Auch Deine Lieblingsmenschen freuen sich darauf.

Wenn Du noch Inspiration brauchst, was Du mit Deinem Liebling schönes gemeinsam unternehmen kannst haben wir Dir hier unsere schönsten Geschenke für Paare zusammengefasst. So wird Eure Gemeinsamzeit besonders außergewöhnlich.

Im neuen Jahr mehr Sport treiben

Ja, das kennen wir. Sport darf bei den Neujahrsvorsätzen natürlich nicht fehlen. Mehr als jeder zweite Deutsche nimmt sich vor, sich im kommenden Jahr mehr zu bewegen. Das klingt ja toll, denn Bewegung hält fit und gesund, gleicht uns aus und setzt Glückshormone frei. Zu Beginn des Jahres ist deshalb gerade der Ansturm auf die Fitnessstudios extrem hoch. Die Mehrheit der Neujahres-Sportler lässt allerdings schon nach kurzer Zeit die Zügel wieder schleifen und vergisst den guten Vorsatz. Damit Dir das nicht passiert, solltest Du eine Sportart wählen, auf die Du wirklich Lust hast und sie zusammen mit Deinem Lieblingsmenschen ausüben. Zu zweit fällt Euch das mit der Motivation viel leichter.

Probiert doch etwas Neues und Ungewöhnliches aus. Biathlon lässt sich zum Beispiel nicht nur auf dem Fernseher verfolgen, Du kannst es auch selbst testen. Auch Fun & Trendsportarten sind immer eine gute Idee.

Erfülle nächstes Jahr Wunschträume

Einen lang gehegten Wunschtraum hat wohl jeder. Etwas, das man schon immer mal erleben wollte – sich aber doch nie gönnt. Sicher geht es Deinen Liebsten genauso und vielleicht weißt Du sogar um ihren Herzenswunsch. Dann wäre 2022 doch eine tolle Gelegenheit, dem Lieblingsmenschen zu zeigen, was er Dir bedeutet und ihm diesen Traum zu verwirklichen. Für viele große Träume gibt es nämlich eine einfache Lösung. Einen echten Motorsport-Fan wirst Du bestimmt mit einer Fahrt in seinem Traumauto glücklich machen und Hobby-Piloten können im Flugsimulator die ganz großen Vögel steuern. Natürlich spricht aber auch gar nichts dagegen, Dir selbst einen Traum zu erfüllen.

Im neuen Jahr eine neue Stadt entdecken

Eine Paris-Reise war schon immer Dein Traum? Du warst noch nie in Budapest oder Wien? Dann mache 2022 doch zu dem Jahr in dem Du mit Deinen Liebsten Europa erkundest.

Viele schöne Großstädte in unseren Nachbarländern liegen nur wenige Stunden entfernt und eignen sich perfekt für einen Kurztrip über das Wochenende. Ein Kurztrip in eine andere Stadt ist eine tolle Gelegenheit, um mit den Liebsten Quality Time zu erleben und gemeinsam neue Erinnerungen zu sammeln. Wen Du auf Deine Reise mit nimmst, ist ganz Deine Entscheidung: Romantische Tage mit dem Partner in Paris, ein Mädelstrip zum Shoppen oder mal wieder ein ganzes Wochenende mit den Eltern? Deine Lieblingsmenschen freuen sich bestimmt und Reisen bringt Dich mit Deinen Liebsten noch näher!

Wage 2022 den Sprung aus der Komfortzone

Gibt es etwas, das Dich schon seit Jahren reizt? Aber Du hast Dich noch nie getraut? Vielleicht ist es ein Tandemsprung, ein Abenteuer in der Natur oder sogar der Flug im Düsenjet? In herausfordernden Situationen wachsen wir über uns hinaus und lernen viel über uns selbst. Noch schöner wird es wenn Du solche Situationen, in denen Du über Deine Komfortzone hinaus treten musst, gemeinsam mit Deinen Liebsten teilen und erleben kannst.

Der Schritt aus der Komfortzone kostet natürlich erst einmal viel Überwindung. Doch er lohnt sich! Wenn Du Deine Grenzen überwindest und neue Ziele erreichst, schafft das automatisch Zufriedenheit und Glücksgefühle

Quelle: https://magazin.mydays.de/erlebnisse/gute-vorsaetze-fuer-das-neue-jahr-2022/

Gute Vorsätze: So schaffst du es, 2022 glücklicher zu sein

Dieses Jahr willst du endlich deine Ziele erreichen und gesünder leben? Damit du deine guten Vorsätze wirklich umsetzen kannst, solltest du achtsam sein – diese sechs Tipps helfen dir dabei.

Doch statt die alten Vorsätze aus dem letzten Jahr einfach weiter mit dir herumzuschleppen, solltest du diese Dinge aus deinem Leben verbannen, um im neuen Jahr nicht nur zufriedener, sondern auch gesünder zu leben. 
 

1. Hör auf, dich fertig zu machen

Bevor du überhaupt an einen Neuanfang denken kannst, musst du damit beginnen, nicht mehr gegen dich selbst zu arbeiten. Hör auf, dich fertig zu machen, und akzeptiere Schwächen als Teil von dir.

Dich jeden Tag aufs Neue wegen der gleichen Sachen schlecht zu fühlen, lähmt und zieht dich runter. Konzentriere dich lieber auf deine Stärken und akzeptiere deine Schwächen.

Auf dieser Grundlage kannst du dann aufbauen. 

2. Betreibe Ursachenforschung

Nimm dir Zeit und versuche herauszufinden, was dazu geführt hat, dass du im letzten Jahr deine Ziele nicht erreicht hast. Ist etwas Unerwartetes dazwischen gekommen oder hast du es gar nicht richtig versucht? Frage dich warum.

Wenn du dir diese Frage nicht beantworten kannst, soltlest du nochmal sehr genau über deine Motivation nachdenken.

Willst du wirklich, was du dir da vorgenommen hast?

3. Hör auf, Dinge von dir zu verlangen, die du nicht magst

Du willst unbedingt einen Marathon laufen, weil das irgendwie alle machen, die sich ein ambitioniertes Ziel stecken? Denke lieber nochmal drüber nach, ob du dir das wirklich antun willst.

Wieso nimmst du dir Sachen vor, die du nicht magst? Damit wird dein guter Vorsatz nämlich zum Feind – und Feinde bekämpft man.

Ist doch klar, dass dein Unterbewusstsein dir da einen Strich durch die Rechnung macht, oder? 
 

4. Befreie dich von Menschen, die dich traurig machen 

Du bist nicht zufrieden in deiner Beziehung oder unglücklich verliebt? Du hast jetzt zwei Möglichkeiten: Entweder du änderst etwas an deiner Situation, indem du um die Person an deiner Seite oder in deinem Herzen kämpfst, oder du änderst was an der Situation, indem du dich von diesen Menschen befreist.

Fest steht nur, dass es kein Dauerzustand mehr sein kann, unglücklich zu sein. Also nimm deinen Mut zusammen und räume in deinem Privatleben auf.

5. Tu es für dich

Überlege dir genau, für wen du dir diese Ziele gesteckt hast. Willst du Karriere machen, weil du es willst oder weil andere es von dir verlangen? 

Willst du abnehmen und aufhören zu rauchen, weil du gesünder leben willst, oder willst du, dass andere dich schöner und attraktiver finden?

Es ist wichtig, dass deine Vorhaben wirklich aus deinem eigenen Wunsch heraus entstanden sind, sonst wirst du spätestens, wenn du nicht das erhoffte Feedback erhältst, einknicken und aufgeben. 
 

6. Einfach machen

Genug gegrübelt, denn es gibt nichts Gutes, außer man tut es! 

Vergiss all die Hürden und vergeblichen Versuche, die hinter dir liegen – es brechen neue Zeiten an. Stell dir die beste Version von dir selbst vor.

Das muss nicht dem entsprechen, was andere für die perfekte Version halten, sondern dem Bild, das du von dir hast.

Tapfer, mutiger, ehrlicher, stärker? Du schaffst das – das nächste Jahr wird nur dein Jahr!

Quelle: https://www.fitforfun.de/news/gute-vorsaetze-naechstes-jahr-wird-alles-anders-269160.html

Gute Vorsätze 2022 umsetzen – endlich!

Du willst in 2022 endlich deine guten Vorsätze umsetzen. Großartig! Wir zeigen dir hier, warum es dir in der Vergangenheit nicht gelungen ist. Und wie du es endlich schaffen kannst.

Wir alle nehmen uns ja immer wieder mal was vor. Ein Lieblingszeitpunkt weltweit ist der Jahreswechsel, diesmal also der Beginn des Jahres 2022. Und weil das so ist, gibt’s für die guten Vorsätze zum Neujahrsfest sogar eine Top 10-Liste und einen Beitrag auf Wikipedia… 🙂

1. Dir fehlt ein richtiges Ziel, um deine Vorsätze 2022 umzusetzen

„Ich will mich mehr bewegen.“
„Im neuen Jahr will ich ein paar Kilo abnehmen.“
„Ich will gesünder essen.“

Kommt dir das bekannt vor? Viele von uns fassen solche Vorsätze, weil sie in ihrem Leben etwas ändern wollen. Das ist ja erst mal sehr gut. Und das klingt soweit normal. Aber jetzt musst du aus diesem Vorsatz, diesem vagen Ziel, ein konkretes Ziel machen. Du musst dir Fragen stellen. Und Antworten liefern.

WAS genau will ich erreichen?

WIE will ich es erreichen?

WARUM will ich es erreichen?

Ich erklär dir das mal an einem

Beispiel:
Nimm mal an, Sport hatte schon viel zu lange keinen Platz mehr in deinem Alltag. Du weißt, dass du dich viel zu wenig bewegst. Und das willst du ändern. Dein Vorsatz ist: Ich will mich mehr bewegen und wieder mit dem Joggen anfangen.

Dein ‚WAS genau‘: Dein Ziel könnte nun sein, in drei Monaten ab heute wieder 30 Minuten am Stück locker joggen zu können.

Das WIE: Du schaffst dir die nötigen Freiräume, um mindestens jeden zweiten Tag vor der Arbeit zu laufen. Um auch bei schlechtem Wetter loszulegen, liegt alles, was du brauchst, schon zuhause. Du machst eine Bestandsaufnahme, um zu wissen, wie viele Minuten du jetzt schon locker joggen kannst. Und du hast eine Strategie, wie du dein Laufpensum von Woche zu Woche erhöhst.

Dein WARUM: Du hast natürlich gleich einige vernünftige Gründe fürs Joggen (Abnehmen, mehr Fitness, Herz-Kreislauf-Training, Stressabbau, niedrige Kosten usw.). Aber es gibt noch einen Grund und der übertrifft sie alle: Du willst wieder dieses Gefühl. Dieses Gefühl, das du jedes Mal hattest, wenn du vom Laufen verschwitzt nach Hause gekommen bist: erledigt, aber glücklich. Gefühle sind die allerstärkste Motivation. Wenn du mit deinem Ziel ein Gefühl verbinden kannst, für das sich selbst der steinigste Weg lohnt, dann wird dich nichts mehr aufhalten.

Zu guter Letzt legst du für dich verbindlich fest, wann du loslegst. Am besten mit Datum und Uhrzeit.

Du erkennst den Unterschied? Top!

Genau so wird aus deinem guten Vorsatz ein konkretes Ziel.

Und mit einem konkreten Ziel lassen sich auch deine Vorsätze 2022 umsetzen!

2. Du hast keinen Plan

Dein Ziel ist für dich schon mal klar. Das heißt aber noch lange nicht, dass du es auch erreichst. Denn – und diesen Spruch kennst du bestimmt – der Weg ist das Ziel. Vor dir liegt nun ein ganzes Stück Weg, um deinen Vorsatz auch umzusetzen. Und dieser Weg muss gut geplant sein, damit du nicht über die Hindernisse, die der Alltag für uns bereit hält, stolperst.

Deshalb kommt an dieser Stelle noch einmal die Frage nach dem WIE. Wie kannst du dein Ziel erreichen? Je genauer du das im Einzelnen weißt und planst, umso besser.

Mach dir – wenn möglich – Kalendereinträge, damit du dir die Zeiten frei hältst, die du für dich und dein Ziel brauchst. Nutze am besten auch die Erinnerungsfunktion und verschaff dir so viel zeitlichen Vorlauf, dass du deinen Termin mit dir selbst stressfrei wahrnehmen kannst.

Organisiere frühzeitig – spätestens am Vortag – alles, was du brauchst (pack z.B. die Sporttasche oder mach deinen Essensplan).

Überleg dir, wer dich wo auch immer unterstützen kann (Arbeitskollegen, Freunde, Familie) – erst recht, falls Unvorhergesehenes dazwischen kommt.

Je mehr Gedanken du dir machst, wie du dein Ziel erreichen kannst, umso weniger Hindernisse wird es geben, die dich von deinem Weg abbringen. Und je besser dein Plan, umso geschmeidiger wirst du deinen guten Vorsatz 2022 in die Tat umsetzen.

3. Dir fehlt der Überblick

Ob du nun nur einen Vorsatz hast oder gleich mehrere, wichtig ist immer der Überblick. Denn es gibt immer jede Menge zu berücksichtigen. Du hast vorhin schon gelesen, dass es allein beim Finden und Formulieren eines klaren Zieles mehr als nur ein paar Gedanken braucht. Erst recht gilt das für deinen ‘ersten Schritt’ und den ganzen Weg in Richtung auf dein Ziel. Wenn dir da der Überblick fehlt, verlierst du Zeit, Energie und Motivation. Mit ein bisschen Vorbereitung umschiffst du diese Klippe ganz gekonnt.

Um also nicht in diese Vorsatz-gescheitert-Falle zu tappen, hilft ein altes, aber sehr bewährtes Rezept: Leg dir ein Notizbuch zu (oder auf deinem Rechner eines an) und schreib dort alle Aktivitäten für deinen ‘Plan A’ auf. Vielleicht auch einen ‘Plan B’, mit dem du dein Ziel genauso erreichen kannst.

So hast du nicht nur immer dein Ziel und alle deine Aktivitäten vor Augen, sondern auch gleich alle Schritte, die dich deinem Ziel näher bringen. Alle deine kleinen Erfolge! Das motiviert ungemein!

4. Du hast nicht genug Ausdauer

Dass es nun nicht um deine sportliche Ausdauer geht, ist dir sicher klar. Es geht hier um den langen Atem bei der Umsetzung. Denn genau den brauchst du.
Fehlende Ausdauer ist mit der häufigste Grund für das Scheitern guter Vorsätze. Du brauchst Geduld. Und Zeit. – Für andere hast du sie. Warum dann nicht auch für dich selbst?

Wenn du dran bleibst, schaffst du es – aber halt nicht gleich morgen.
Die Welt ist auch nicht an einem Tag erschaffen worden.

5. Du greifst zu schnell zu hoch

Von der Couch aufstehen und gleich einen Marathon laufen? Jede Woche zwei Kilo abnehmen? Ein Business gründen und in einem halben Jahr davon gut leben können? Wie cool wäre das denn? Für die allermeisten von uns hängen diese Trauben leider zu hoch. Vorerst. Die gute Nachricht: Wenn dein Ziel realistisch ist, kannst du es erreichen.

Steck dir also ruhig ein großes Ziel. ABER: Teile dieses große Ziel in mehrere kleine auf. Und gib dir die nötige Zeit, wenn nötig das ganze Jahr 2022. Je größer dein Ziel, umso mehr Teilziele und umso mehr Zeit brauchst du. Setz dich nicht selbst unnötig unter Druck.

Du kannst alles erreichen, wenn du dir nicht selbst im Weg stehst.

6. Deine Motivation ist nicht groß genug

Wenn ich dich jetzt frage, warum du deinen Vorsatz in die Tat umsetzen möchtest, was antwortest du?

Ist es, weil es zurzeit alle machen? Weil es angeblich gesund ist? Weil du es in bester Absicht für jemanden erreichen willst, der dir wichtig ist (für deinen Partner, deine Eltern, deinen Chef)? – Sorry, aber wenn das alles ist, was dich antreibt, dann wirst du es aller Voraussicht nach nicht bis zu deinem Ziel schaffen.

Du kannst dich nicht dauerhaft für etwas motivieren und begeistern, wenn du selbst nur indirekt etwas davon hast. Wenn du etwas aus vernünftigen Gründen heraus oder jemand anderem zuliebe machst, dann stehen deine Erfolgschancen nicht wirklich gut.

Du musst für DEIN Ziel brennen, richtig heiß drauf sein. Du musst es DIR beweisen wollen. Dir selbst – und nicht den anderen. Dein Ziel – und alles, was du dafür tust, muss sich für dich gut anfühlen. Ein gutes, starkes Gefühl ist ein unglaublicher Motivationsturbo. Es ist der stärkste Verbündete, den du in Sachen Motivation finden kannst. Wenn du es schaffst, deine Gefühle mit ins Boot zu nehmen, dann kann dich nichts mehr aufhalten. Du wirst deine guten Vorsätze 2022 umsetzen!

7. Du musst zu viel

Ich muss nur noch kurz… 148 mails checken, ein Video mit WhatsApp- und Facebook-Freunden teilen, die Nachbarskatze füttern und, und, und. Es gibt tausend Gründe, die dich abhalten können, dir Zeit für dich selbst zu nehmen. Aber ohne die nötige Zeit für dich selbst wird dein guter Vorsatz immer nur ein Vorsatz bleiben.

Was von all dem, das dich Tag für Tag auf Trab hält, musst du wirklich? – Du MUSST gar nichts. Du KANNST dich in jeder Situation entscheiden, was du tun WILLST.

Wenn du lernst, ‘Nein’ zu sagen, ist das zunächst unbequem für alle, die das Nein trifft. Aber denk daran, dass dein Nein keine Entscheidung gegen jemanden ist, sondern eine Entscheidung FÜR dich. Sorge dafür, dass es dir gut geht. Das heißt nun nicht, dass du ein egoistischer, skrupelloser Mensch werden sollst. Ganz im Gegenteil. Setz dich weiterhin für andere ein und liebe deine Nächsten – aber liebe sie so wie dich selbst. Du kennst diesen Spuch sicherlich. Und wenn du darüber nachdenkst, bedeutet er, dass du dir dieselbe Liebe entgegenbringen darfst, wie den Menschen, die du am meisten liebst.

Wenn dir das klar geworden ist, kannst du ohne schlechtes Gewissen ‘nein’ sagen. Stell dich und deine Bedürfnisse nicht immer hinten an. Wenn du deine Ziele erreichst (deine Vorsätze umsetzt) und glücklich und zufrieden bist, dann kannst du dieses Gefühl auch an andere weitergeben. Sie werden es dir danken. Nimm dir also die Zeit, die du für dich brauchst. Und hör auf mit ‘müssen’…
(Hier ein paar Zeit-Tipps)

8. Du unterschätzt dein Umfeld

Wenn du einen Vorsatz in die Tat umsetzt, dann wird sich das in den meisten Fällen auch auf dein Umfeld auswirken – auf deine Familie, deine Freunde, deine Arbeit. Die Menschen um dich herum bemerken in aller Regel, dass du etwas veränderst. Aber nicht jeder kann mit dieser Veränderung umgehen. Ganz typische Reaktionen sind Fragen wie diese:

«Warum willst du das denn machen? Das brauchtest du doch bisher nicht.» Oder: «Hör mal, wie bist du jetzt drauf? Geht’s dir noch gut?» Die meisten Menschen scheitern mit ihren Vorsätzen an ihrem Umfeld. Unser Umfeld toleriert leider selten spürbare Veränderungen. Denn dann müssten sich die Menschen in unserem Umfeld ja auch verändern. Und das wollen die meisten nicht. Sei darauf vorbereitet! Und such dir frühzeitig Menschen, die dich bei deinem Vorhaben unterstützen.

Quelle: https://motivation.luedestrike.de/gute-vorsaetze-2022-umsetzen/

Tipps von Psychologen: So klappt es mit den guten Vorsätzen

Weniger rauchen und mehr Sport treiben: Gute Vorsätze sind schnell gefasst – und schnell wieder vergessen. Psychologen geben Tipps, wie die Umsetzung funktioniert.

Jedes Jahr ist es dasselbe Spiel: An Neujahr fassen wir gute Vorsätze – und vergessen sie schnell wieder. Was steht nicht alles auf unserer Liste: weniger Stress, mehr Bewegung, mit dem Rauchen aufhören, eine gesündere Ernährung und mehr Zeit für die Familie und Freunde. Doch warum versuchen wir eigentlich immer wieder, zum Beginn eines neuen Jahres unser Leben umzukrempeln? Und warum scheitern wird damit in schöner Regelmäßigkeit nach wenigen Wochen?

«Die Zeit zwischen den Jahren eignet sich, um innezuhalten, eine Bilanz zu ziehen und neue Ziele ins Auge zu fassen», sagt der Gesundheitspsychologe Wolfgang Schlicht von der Universität Stuttgart. Doch der eiserne Wille, mit dem wir starten, verfliegt in der Regel rasch wieder, die Umsetzung der guten Vorsätze wird verschoben.

Dass sich nach ein paar Tagen oder Wochen die alten Gewohnheiten wieder eingeschlichen haben, muss nicht sein, ist die Motivationspsychologin Anja Achtziger von der Zeppelin Universität in Friedrichshafen überzeugt. Denn mit ein paar Tipps lassen sich Fallstricke umgehen und Ziele besser erreichen.

1. Konkrete Ziele ins Auge fassen

Viele scheitern schlichtweg, weil sie ihre Ziele zu unkonkret formulieren. «Im neuen Jahr ein paar Pfunde abzunehmen, eine solche Wischiwaschi-Entscheidung aus dem Bauch heraus geht zumeist schief», sagt Achtziger. Wichtiger sei es, sich genau zu überlegen, wann und wie das geschehen soll. «Das ist grundlegend und steigert die Erfolgsquote.» Wichtig ist dabei auch Ehrlichkeit sich selbst gegenüber: Wie sehr stören mich die Pfunde zuviel wirklich? Kann ich vielleicht sogar mit ihnen leben? Wer sich darüber noch nicht im Klaren ist, verliert das an Neujahr gefasste Ziel im Zweifel schnell wieder aus den Augen.

2. Erfolge vorausträumen

Sich schon zu Beginn genau vorzustellen, was die Veränderungen für Vor- und Nachteile mit sich bringen, dazu rät auch der Gesundheitspsychologe Christoph Kröger, der sich am Institut für Therapieforschung in München mit dem Thema Tabakentwöhnung befasst. «Das Leben als Exraucher sollte man sich am besten schon mit allen Sinnen ausmalen», sagt er. Denn: «Je klarer die Vision, desto mehr Kraft kann ich daraus schöpfen.» Das aus dem Leistungssport bekannte mentale Training empfiehlt auch Gesundheitspsychologe Schlicht. «Träumen Sie Ihren Erfolg schon einmal vor, das erzeugt positive Gefühle.» Möglich sei es aber auch, sich drastisch vorzustellen, was passiert, wenn man das eigene Verhalten nicht verändert.

3. Ziel schriftlich festhalten

Experten wie Schlicht raten auch dazu, das einmal gefasste Ziel in klare Worte zu fassen und aufzuschreiben. «Damit steigt auch das Gefühl der inneren Verpflichtung», sagt der Gesundheitspsychologe. Ein kleiner Zettel am Kühlschrank appelliert ans schlechte Gewissen und kann so daran erinnern, dass man sich heute eigentlich noch bewegen wollte. Ein Hinweis am Naschschrank hilft, ins Gedächtnis zurückrufen, dass man die Schokolade besser meiden sollte. Hilfreich sind den Psychologen zufolge auch Tagebücher, in denen Erfolge und Misserfolge festgehalten werden.

4. Zu Beginn bescheiden sein

Ein weiterer Fallstrick: «Manche Menschen setzen sich die Ziele zu hoch oder wollen zu viel auf einmal», sagt Kröger. Wer sich vornimmt, fünf Kilo abzunehmen, den Fernseher unter der Woche abgeschaltet zu lassen und aufs Rauchen zu verzichten, kann damit zwar vor Freunden prahlen. Wirklich erfolgreich ist er eher nicht. «Setzen Sie sich ein Ziel, das Sie nicht überfordert», rät Schlicht. Wer sich bis jetzt wenig bewegt habe, müsse nicht gleich den Marathon im Visier haben. Ein längerer, flotter Spaziergang sei ein guter Anfang.

5. Misserfolge einplanen

Misserfolge sollten ebenfalls mit eingeplant werden. «Der Weg ist sicher holprig», sagt Gesundheitspsychologe Kröger. Hilfreich sei es da, Rückschläge schon vorauszudenken – und sich für den Notfall zu wappnen. «So kann ich zum Beispiel festlegen, dass ich einen Freund anrufe, wenn ich wieder zur Zigarette greife.» Stehe eine große Geburtstagsfeier an, sei vorauszusehen, dass diese den Abnehmplan durchkreuzt, sagt Schlicht. Er rät, locker mit solchen Rückschlägen umzugehen und nicht gleich frustriert alle Pläne zu begraben: «Regelverletzungen muss man sich erlauben, davon geht die Welt nicht unter.»

6. Verbündete suchen

Wichtig ist allerdings, an den einmal gefassten Plänen festzuhalten. Hier hilft es, Freunde und Bekannte mit einzubinden und sie über die Ziele zu unterrichten. «So fühlen sich viele gleich stärker verpflichtet», sagt Motivationspsychologin Achtziger. Sinnvoll sei es auch, sich Gleichgesinnte zu suchen. Der Erfolg von Abnehmgruppen wie den Weight Watchers belege dies, meint Kröger. Nicht zu vergessen: Belohnen Sie sich, auch für kleine Erfolge! Das streichelt die Seele, sorgt für Glücksmomente und motiviert, sein Ziel weiter zu verfolgen.

Werden diese Ratschläge beherzigt, stehen die Chancen nicht schlecht, dass die guten Vorsätze zumindest den Februar erleben. Gesundheitspsychologe Schlicht hält Neujahrsvorsätze generell für eine gute Sache: «Die Reflektion über sich selbst ist ein erster Schritt, um Dinge zu verändern.» Wer es nicht auf Anhieb schafft, sollte nicht verzweifeln – denn genau genommen bieten sich im nächsten Jahr 365 Chancen, sein Leben zu verändern. «Silvester ist dafür im Prinzip nicht besser oder schlechter geeignet als irgendein anderer Zeitpunkt», sagt Achtziger.

Quelle: https://www.stern.de/gesundheit/gute-vorsaetze-fuers-neue-jahr–so-erreichen-sie-ihre-ziele-3872286.html

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New Year’s Resolutions

Why do people make New Year’s resolutions?

Every New Year’s Eve, I write a list of resolutions. Some are practical (whiten teeth), while others are a bit of a stretch (write best-selling novel). These promises to myself run the gamut — from physical to mental, possible to improbable — but all have one thing in common: They serve as my own personal road map for the next 12 months.

And I’m not alone. The concept of creating New Year’s resolutions is so ingrained in U.S. culture that the U.S. government even has a list of popular resolutions and resources for achieving them. It’s a baker’s dozen of good intentions, including: drink less alcohol, eat healthy food, get a better education, get a better job, get fit, manage debt and manage stress.

Additional research backs up these claims. According to a 2020 YouGov poll, «exercise more» topped the list for 50 percent of resolution-making Americans, closely followed by «save money,» and «eat more healthily.» «Lose weight» and «reduce stress» occupied positions four and five and were set by a third of poll respondents.

As someone who’s made No. 1 and No. 4 resolutions (more than once), I wanted to know: Is it true that most people don’t keep their resolutions? The answer, I am relieved to discover, appears to be a resounding «yes.»

Whew.

Richard Wiseman, a psychologist and author with a penchant for mass participation experiments, discovered that 52 percent of people making New Year’s resolutions were confident they’d stick it out. Yet only a scant 12 percent really did [source: Eisenstadt].

Then why bother? New Year’s resolutions are, as one author wrote, «a triumph of hope over experience» [source: Westacott]. They’re a way to quantify what we wish for ourselves. They are a means to cataloguing our personal dissatisfactions. And, perhaps most importantly, they are a method of erasing errors of the past year.

Yes, New Year’s resolutions are all about hopefulness. And it’s always been that way.

A Historical Look at New Year’s Resolutions
When did ringing in the New Year become such a big deal? Turns out, it isn’t just a construct of modern Americans. Some 4,000 years ago, Babylonians rang in their new year with an 11-day festival in March, and ancient Egyptians celebrated the advent of their new calendar during the Nile River’s annual flood. By 46 B.C., Roman emperor Julius Caesar had moved the first day of the year to Jan. 1 in honor of the Roman god of beginnings, Janus, an idea that took some time to catch on. However, in 1582, Pope Gregory XIII brought the Jan. 1 New Year back in vogue with the Gregorian calendar — a concept that persists today.

The origin of making New Year’s resolutions rests with the Babylonians, who reportedly made promises to the gods in hopes they’d earn good favor in the coming year. They often resolved to get out of debt [source: History].

Sounds familiar? Many of us are still making that resolution today. So what’s the secret to keeping it? Turns out, simply wanting to change is not enough; you need to make it stick. One way to do this is to share your resolution with others.

«When you keep resolutions a secret, no one is going to check up on you. You’re only accountable to yourself,» says Joe Ferrari, professor of psychology at DePaul University in Chicago. He says that a party to publicly share your resolutions is an admirable way to ring in the New Year. Social media offers another avenue to let others in on your goals.

Once you’ve involved others in your resolutions, what steps can you take to ensure that when they do check up on you, you have something positive to report? Here’s some advice from the experts.

The Psychology of New Year’s Resolutions

The success of your New Year’s resolutions starts with your head. Limiting yourself to a few resolutions, maybe even one, and being specific are a few things to keep in mind, says Michael Kitchens, assistant professor of psychology at Lebanon Valley College in Annville, Pa. «It’s tempting to make a list of ‘to-dos,’ but that list will easily be overwhelming and you will end up frustrated.»

Setting a specific goal can make all the difference, such as «I want to lose 10 pounds by March 1″ or «I want to save $50 of each paycheck.»

«Set a goal that is challenging, but manageable,» says Kitchens. «This is a sensitive balance that really can only be made by each person.»

Overly ambitious goals can drain a person’s confidence when they’re not met, agrees Ferrari. Instead, build on small, observable victories and possibly achieve bigger goals down the line. «Don’t try and do everything,» he says. «Take things on one at a time.»

Whatever goals you do tackle, be sure to monitor your progress. «If your resolution is to lose weight, check your weight regularly. If it’s to save money, write down where you’ve spent your money. Monitoring those few, challenging goals you set will dramatically improve your success rate,» Ferrari says. Sometimes, just the act of recording everything you eat or spend can cause you to eat or spend less even if you don’t consciously change anything else.

Many resolutions include overcoming bad habits, such as smoking, overeating or too much alcohol consumption. These could be tough because they are easy to rely on when stressed out.

«While these vices are especially difficult to overcome, they can be beaten,» says Kitchens. «One of the best ways is to have a social support system.» In other words, when you’re feeling stressed, call a friend rather than open a bottle of red wine.

Whatever your New Year goals, give yourself some time to make them a reality. More time than you may have planned on, actually. While most people cling to the widespread belief that new habits can be formed in 21 days, new research is suggesting we need a longer timetable. One study found it took participants an average of 66 days to do something different — and stick with it [source: PsyBlog].

The good news? If you take this advice, your new gym membership won’t become obsolete until March.

Source: https://people.howstuffworks.com/culture-traditions/holidays-other/why-make-new-years-resolutions2.htm

How To Actually Keep Your New Year Resolutions

We’re all looking forward to where 2022 will take us—and perhaps best of all it will take us out of 2020. If you’re like most of us, you’re full of starry-eyed hope and determination to accomplish a raft of new year resolutions. But statistically, you won’t keep them. According to a classic study, only 19% of people do. You can buck the trend, however, and keep your resolutions—following the guidelines below.

First, know you’re in good company setting new resolutions. Beginning in ancient Rome, renewed plans were part of festivals celebrating Janus (think: January)—who looked to the past and to the future—honoring home, family, friends and civil life. People worked only in the morning and had the afternoon off for parties, gift giving and offering blessings to each other for success in the new year.

For the 81% of us who have struggled to keep our resolutions, our brains are working against us. Research published in Current Biology found we are more likely to repeat pleasing activities because we get a hit of dopamine (the feel-good neurochemical) when we approach previously-positive activities. Even seeing a delicious dessert causes the release and can thwart your efforts to select the vegetables you’ve resolved to eat instead.

So how can you succeed where you’ve failed before? How can you finally achieve your new year resolutions? Here are 10 tips which can put you on a path toward a positive 2022:

#1 Make It Real

Distinguish between your overall vision and habits. Focus on your big bets but be specific about the daily habits which will accumulate toward success. Be sure your habits are specific and actionable. While your aim may be to ‘be a better person,’ a powerful habit will be to volunteer at your preferred agency for one hour per week. Perhaps you want to write a book. Great, but you’ll be more likely to achieve this desire by committing to writing for a half hour a day, five days a week. Be specific about the actions you’ll take, not just the end you want to achieve.

#2 Be Reasonable

You’ve heard it before, but it bears repeating: ensure your aims are attainable. If your goal is to play at Carnegie Hall and you’re only just learning the violin fingering for “Twinkle, Twinkle, Little Star”, you’re reaching too high. Set ambitious targets that are attainable and keep in mind you can build over time. This year, you may learn the rudimentary grammar for a second language and seek to spend an hour a week with a native speaker. Perhaps in subsequent years, you can seek to be truly fluent.

#3 Tie Your Actions To Your Identity

Fascinating research has identified people have more success shifting their behaviors when they link them with their identity, rather than using willpower. Perhaps you’d like to take a Saturday afternoon nap rather than the long walk you promised yourself. If you simply apply willpower, you may be more likely to take the nap instead of the walk. But if you tell yourself something like, “I am not a person who shirks my responsibility to fitness,” or, “I am a person who keeps my commitments to myself,” or “I am a person who values action over slacking,” you will be more likely to make strides toward your new, preferred behaviors.

Another powerful way to successfully adopt a new set of habits is to link a new behavior to an existing one. For example, if your big goal is to expand your knowledge and you’ve decided you want to listen to informative books more often, link your listening to another habit that is already part of your daily repertoire. Perhaps every day while you’re brushing your teeth and getting ready, you can listen to your Audible book selection.

#5 Establish Accountability

Write down your targets, this will help you be accountable to yourself. In addition, share your goals with others and ask them to check in with you and give you feedback. If your goal is to avoid procrastinating on your projects at work, ask your colleague to give you a friendly nudge when they hear you putting things off. Or if you want to do daily push-ups, ask your roommate to give you a gentle reminder if evening is approaching and you haven’t dropped for 10.  

#6 Share The Process (Or The Pain)

One of the best ways to keep your resolutions is to make them mutual. Partner with others who have the same aims. If your goal is to be more creative, find a buddy with whom you can craft regularly. Or if your objective is to run a marathon, find a friend with whom you can train daily. If you want to lose your Covid 15 weight gain, establish a small group of similarly-minded pals with whom you can commit and commiserate.

#7 Realize The Power Of Small Steps And Mark Progress

An important strategy in maintaining changes in behavior is to reduce your perception of effort. An interesting example, published in Sports Medicine, found people stuck with their exercise programs for longer periods of time when they drank coffee. The reason: because the caffeine gave them bursts of energy and reduced their perception of exertion. Incremental effort works this way as well. Take small steps. Also, track your progress over time. Use a calendar and mark off the days you’ve accomplished your new behavioral goals. Track yourself and make things visible to give yourself an important, tangible sense of accomplishment. Perhaps your goal is to find a new job. Plan to reach out to two new contacts or apply for one new job per day. Give yourself credit for every small step you take and reward yourself along the way.

#8 Take Breaks

As the saying goes, “Everything in moderation, even moderation.” Build in days when you can celebrate. For example, if your goal is to do intermittent fasting, plan for one day a week when you eat throughout the day. If you plan for small moments of reprieve from your new behavior, you won’t be cheating (read: you won’t have to beat yourself up). You can help ensure you give yourself time to take a breath and recharge for the next bout of following your new rules.

#9 Manage your Mindset

Changing behaviors isn’t easy. Your current ways of doing things have carved pathways in your brain, and establishing new linkages can be uncomfortable. Get comfortable with discomfort and reassure yourself you can do it. You have some exciting aspirations and if they were easy, they probably wouldn’t be worth doing. Those who achieve their resolutions are distinguished from those who don’t by the ability to put aside short-term satisfaction for long-term gain. Consider how you’ll feel immediately compared with the trade-off over time. The chocolate cake may be delicious in the moment, but the tightness of your pants (because we’ll have to wear button pants again someday) is an unfortunate trade off. Remind yourself you’d rather have the lasting goodness of health and fitness, than the quick hit of chocolate bliss.

#10 Remember Your Why

Perhaps most important for your ongoing motivation is to remember your overall purpose. You want to acquire a new skill, so you can make an awesome contribution at work and have terrific credibility in your field. You want to learn a language, so you can make a greater contribution in your community. Or you want to get healthy, so you can provide support for your family over the long term. The big picture is always motivational, so don’t just focus on laying bricks, keep in mind the cathedral you’re building.

The pandemic has been terrible and horrible, but it has provided the opportunity to learn, grow and become more resilient. Use the difficulty of 2020 as a jumping-off point for 2022 and all you’ll accomplish as you go forward. You can achieve your new year resolutions. You can succeed. You can make 2022 a year of progress and positivity.

Source: https://www.forbes.com/sites/tracybrower/2021/12/27/how-to-actually-keep-your-new-year-resolutions/

There’s a science to keeping new year’s resolutions. Here’s the how-to guide

Research has found that resolution-makers are more than 10 times as successful in changing their behaviour as people who want to change but don’t make formal resolutions.

Here we go again. Another year begins — who knows what it might bring? If memes are anything to go by, a lot of us are afraid it could be even worse than 2021. Let’s hope not.

In this wobbly time, New Year’s resolutions are inherently appealing (to a certain personality at least). A way to seize opportunity! Wrest control of some small portion of life! Not feel quite so much like a random piece of flotsam buffeted by events!

But there can also be a certain futility to crafting a list of resolutions. Most resolution-makers fail, and relatively quickly. An oft-cited statistic is that 80% will fail by Valentine’s Day. But there is an upside: Research by psychologist John Norcross has found that resolution-makers are more than 10 times as successful in changing their behavior as people who want to change but don’t make formal resolutions.

Before joining Bloomberg, I was an executive editor at Harvard Business Review, where I edited hundreds (and read thousands) of expert-written articles on behavior change. Since there are lots of parts of me that seem to need improvement, I often made myself a human guinea pig to see which advice worked for me. Here are the tips I found worked the best.

1. Only make one resolution. Once you start resolving, it’s easy to get carried away — why only lose weight, when you could also stop vaping, read more books, meet a new love interest, save money? The problem is that a long list of resolutions will diffuse your efforts to change. Your energies scattered, you may end up achieving nothing. Better to focus on one thing, and actually do it.

The solution is a “divergent thinking” phase, where you can feel free to brainstorm a long list of possible resolutions. Then follow up this exercise with “convergent thinking,” a phase where you cull all the extraneous ideas to focus on the one thing you really want to achieve. Since leadership coach Peter Bregman wrote about this idea in 2009, I’ve become a single-resolution devotee, with much better results.

2. Small goals are better than big ones. Don’t make your resolution “write a book” or “lose 50 pounds.” Make it “write a book proposal” or “lose 5 pounds.” Falling short of an audacious goal can be demotivating, but meeting a more modest target often encourages us to keep going. Call it crazy (or call it psychology) but I’d much rather have a goal of bicycling 18 miles a week and hit 20 miles, than hit 20 miles when I’ve set my sights on 25.

3. Frame your resolution as something positive, not something negative. It’s really hard to resist temptation — when all you’re thinking about is not checking your phone every five seconds, you become really focused on your phone. That makes it even harder to resist. It’s easier to do something than to avoid something.

So instead of just avoiding something “bad,” think of yourself as replacing that behavior with something else. “Stop looking at your phone at night” might become “Read a book before bed.” “Stop eating so much ice cream” might become “Eat a piece of fruit after dinner.” Social psychologists have linked this sort of if-then thinking to successful change, because it becomes a cue for the healthier behavior.

4. Give yourself a time limit. Thinking about long-term lifestyle change is overwhelming. Are you really going to give up sugar, stop picking fights with your spouse, or start doing yoga … forever? A better way to begin is with a short- or medium-term goal. There’s a reason substance-abuse programs advocate taking things “one day at a time.” Try your new behavior for a week; a month; or 40 days. Then reassess. Tweak what’s not working. Most experts on habit-formation agree that it takes about 6-8 weeks to form a new habit, by which point the new behavior will start to feel more natural.

And in fact, some resolutions might be better off as short-term goals. One year, I decided to give up buying anything but absolute essentials for three months. Obviously, forever forgoing shopping would have been a bit extreme. But a three-month hiatus from spending gave me a chance to reset my impulse-buying to a more sensible level.

5. Aim for progress, not perfection. Whatever change you decide to pursue, make this your mantra. When you slip — and you will — just forgive yourself and move on. The important thing is to keep moving forward. A sense of progress is inherently motivating. The wins can be small; they’re still wins.

And if you find yourself starting lots of resolutions and never seeing them through, keep your focus on how far you have left to go, rather than on the progress you’ve already made. This is something I learned from social psychologist Heidi Grant, and now I notice it everywhere. Once you start patting yourself on the back for almost completing your goal, it becomes much easier to think other priorities need your attention. Instead, stay the course and give yourself the satisfaction of reaching the finish line.

Source: https://theprint.in/opinion/theres-a-science-to-keeping-new-years-resolutions-heres-the-how-to-guide/577988/

New Year 2022 Resolution Ideas: Happier You and A Better Society

Why To Take New Year Resolutions:

With each year you passed you made some good and bad memories, you do mistakes and wants to make your coming year cheerful and fill with happiness. So here the New year resolutions play important part to make it possible. It’s like a oath that you have to follow it for the betterment of Society or for Yourself.

We come up with these 20 different Resolutions for New Year 2022 – These ideas will not only help you to make your life happier but also a little contribution towards society. If you would follow only 25% of them you can make your life and your society better. 

Here is the list of New Year 2022 Resolutions:

Meditate and Yoga: The majority of people living a hectic life due to work pressure and an unhealthy lifestyle. Yoga and meditation keep you stress-free, relax your mind and soul. Practice it 15-20 minutes in a day.

Plant A Tree: Environment’s condition getting worse day by day. The latest example of it – Delhi’s Air pollution noticed by the supreme court as well. Plant a tree in your society’s park or at home and take care of it daily. It will surely help you to get some fresh air.

Quit Smoking: We all know Smoking is Injurious to Health, many of us addicted to it. Smoking causes cancer, so it is better to quit it from day one. If you are a chain smoker keep it on priority on this new year’s resolution.

Prioritize Family: In the hustle-bustle of life, we don’t get much time. This keeps us far from our family and loved ones. Keep some time reserved for them whether going out on a dinner or a healthy conversation in a week help you achieve this resolution.

Read More: The more you read the more you learn. This resolution will expand your knowledge in various fields and help you throughout your life.

Get A Medical Cover: Diseases increasing day by day if some mishaps knock your door, a medical cover can solve half the problem.

Ditch Your Phone: Leave your phone addiction, at least try to spend an hour every day without your phone. This will bring more awareness of what’s going on around you.

A Day Without Car: We are also responsible for global warming and increasing pollution levels so a little contribution required to save our earth. Use public convenience, leave your car at least once a week. 

Plan A Trip: Take a break from daily work routine and plan a trip towards mountains and beaches. These plans work as a refreshment and a booster for upcoming days.

Read Religious Books: Know your religion by reading books. Doesn’t matter whether you belong to which religion each religious book teaches the value of humankind. 

Learn Cooking: Delight yourself with new dishes. There are lots of appetizers in the world – the best way to have all of them is cooking.

Be Social: Make some good friends and interact with colleagues. This resolution will help you to get more attention and the surrounding of quality people.

Find Time For Yourself: The most important thing is – keep some time for yourself. Just go to the terrace or any park and relax your mind for 20-30 minutes.

Self Evaluation: Evaluate yourself on a weekly or monthly basis – how much you achieved and what other actions required to reach your goal.

Start Saving: Secure your future by saving money. Invest in the best available plans to get a good return.

Raise Your Voice: If you find anything wrong happening in your society – raise your voice against it. You can save a life or

Find A Good Job: Do a job that gives you satisfaction – If you are not happy with your current job quit it find a better place for yourself.

Respect LGBTQ: 377 vanished in India and many other countries legalized same-sex marriages, respect the people belongs to the LGBT community. Being a Gay or lesbian is not a disease it’s completely natural.

Do Charity:  Charity does not belong to only money you can help the poor by giving them clothes, food, and education.

Live Your Dreams: Last but not least – Do what you want to do. We get life only once and it’s our right to live it according to ourselves.

Source: https://fleepbleep.com/new-year-resolutions-ideas/

50 New Year’s resolutions You’ll Want to Keep

Try a different New Year’s resolution in 2022

It’s that time of the year again—time to look back on the past 12 months to see just how far you’ve come and look ahead to the next 12 to figure out what else you’d like to do. Of course, that’s what your New Year’s resolution is all about, and setting that goal is one of the biggest New Year’s Eve traditions, right up there with watching the ball drop and throwing (or attending) an amazing New Year’s Eve party. Unfortunately, another unofficial tradition seems to be breaking those resolutions before the month’s out, but this New Year’s, you can change all that.

Too many people use their New Year’s resolution as a way to punish themselves or beat themselves up for not being good enough, but that’s not a good way to inspire yourself to change, and it just makes you feel bad, says Traci Stein, PhD, a psychologist and adjunct professor at Teachers College, Columbia University. “Instead, make resolutions based on self-compassion,” she says. “You’ll be able to keep your resolutions and feel happier in the process. Commit to these kinds of resolutions, and you will find you are healthier, more balanced, and ultimately more satisfied with the result.”

To help you become happier and healthier in 2022, we rounded up some of the best New Year’s resolution ideas that you won’t just want to keep but that you’ll actually be able to keep. You also might get a few ideas from these New Year’s Eve movies and inspiring New Year’s Eve quotes. Good luck, and happy 2022!

Read one new book every month

Between your job, social media, and all your favorite online activities, it may feel like all you do all day long is read stuff, but there’s a huge difference between reading information on the Internet and getting lost in a great story. In fact, reading a novel actually changes your brain, improving memory and boosting your brainpower for days after you finish the book, according to a study published in the journal Brain Connectivity. For maximum brain benefits, carve out time each day to do a little reading.

Buy a new fruit or vegetable every time you go grocery shopping

The world is filled with strange and wonderful foods, so why stick with navel oranges and broccoli? Expand your palette by buying one new fruit or veggie at the store—and then actually eating it. It doesn’t have to be major. You could swap out your standard Red Delicious apples for a new variety, like a Snapdragon, or try purple cauliflower instead of white. And on the big night, try some of these New Year’s Eve foods that are supposed to bring good luck.

Write a thank-you note to someone from your past

Have a teacher who introduced you to your career? A childhood friend who stood by you for years? A relative who was always there to listen? Get a nice card, write down your memories of how that person changed your life, thank them, and send it off. They will treasure your kind words, and you’ll benefit from remembering a positive moment in your life. To help you keep this New Year’s resolution, read these tips on how to write a heartfelt thank-you note.

Read your credit card statement each month

You may think you know where your money is going, but unless you’re actually taking the time to look at all your charges, there’s a good chance you’re forgetting a lot of little (or big) purchases. And those purchases add up. Going through your credit card charges—once a week, biweekly, or monthly—can help you catch fraudulent charges, fix mistakes, and control your savings. While this is a good idea for everyone, find out which other New Year’s resolutions are best for you, based on your zodiac sign.

Meditate every day

You have probably read dozens of articles about the many benefits of meditation and know you should do it, but it’s just so … boring? Daily meditation doesn’t have to be a struggle, though. Install a meditation app, like Headspace or Calm, on your phone, and let it do all the hard work. You can pick the meditation, and a guide will talk you through it. The hardest part is showing up.

Sign up as a volunteer

Pitching in at the food bank for one Saturday in December is good, but charities need volunteers year-round, not just over the holidays. Brighten your life and someone else’s by signing up to volunteer weekly or monthly. Considering a “voluntourism” trip abroad? Check out these tips to volunteer overseas the right way.

Watch one new documentary a month

Netflix and the like are a bounty of brain candy, but let’s not forget that along with all nine seasons of The Office, the Internet also holds the entirety of human wisdom. Take advantage of all this free knowledge by setting aside an evening each month to watch a new documentary about a subject you’d like to learn more about. Or start with these true crime documentaries that will make your jaw drop.

Leave a nice comment on someone else’s social media every day

Instead of using social media to talk about yourself and wait for the likes to roll in, use it to build others up. Take two minutes each day to scroll through your feed and tell your friends how gorgeous their new baby is, how impressed you are with their successful fundraiser, or simply how much you love them and how glad you are that they’re in your life. Easiest good deed—and easiest New Year’s resolution—ever!

Post a beautiful picture daily

Set a daily goal to post one picture of something in your life that you find beautiful, like a leaf curling on the sidewalk or the pattern raindrops make on your window. It will give you a boost of happiness and inspire others to look for the positive. Speaking of pictures, you’ll want to bookmark this list of New Year’s captions.

Take a walk outdoors every day

If “exercise more” is always at the top of your New Year’s resolution list and you never actually do it, ditch that idea and try this one instead. Not only can nearly everyone do it, but walking is free and you can multitask by listening to a podcast or talking with a friend. Add in the great outdoors, and you’ll get some fresh air and sunshine. Bonus: Walking also increases your mood and your creativity.

Celebrate a new holiday every month

Did you know that January 1 is not just New Year’s Day but also National Hangover Day? (Makes sense, really.) And that’s not the only weird holiday you’ll find on the calendar—nearly every single day of the year celebrates something. Sign up for Days of the Year to discover all sorts of wacky holidays and pick one you’d like to celebrate, including some of our favorite national food holidays.

Do something that scares you

Make a list of things that scare you: public speaking, skydiving, holding a spider, eating Brussels sprouts, asking your boss for a raise, calling your crush. Now, pick one thing on the list and find a way to do it. Each time you conquer a fear, you’ll feel stronger, more confident, and more in control of your life.

Smile at a stranger every day

A man who took his own life by jumping off the Golden Gate Bridge left behind a note that read, “I’m going to walk to the bridge. If one person smiles at me on the way, I will not jump.” This heartbreaking story shows the power of a little human kindness. Smiling at a stranger costs you nothing, but it could have a powerful effect on that person’s life. Make a resolution to give a smile every day. The best part? You’ll probably get one in return. These small acts of kindness can also brighten someone’s day instantly.

Sign up for dance lessons

Put simply, dancing is fun. It’s also a great way to meet new people; it improves memory, balance, coordination, and flexibility; it helps you lose weight; and it’s a great way to start an exercise routine. You don’t even have to be good at it to reap all these benefits! Sign up for any type of dance lesson that intrigues you—ballroom, tap, ballet, hip-hop, or whatever—and simply show up with an open mind.

Invite a neighbor over for dinner

The more interconnected we’ve become online, the less connected we’ve become in real life, particularly to those we don’t have a reason to get to know. So make a reason to meet the people in your neighborhood by inviting a new person or family over for dinner, dessert, or a game night once a month.

Set a firm bedtime

Getting enough sleep is one of the best things you can do for your health. A solid seven to eight hours of shut-eye boosts heart health, helps with weight loss, improves memory, and reduces depression, among other health benefits. Yet good intentions are easily derailed by phone games, Netflix, work emails, or other distractions. Invest in your health by giving yourself a firm bedtime that will allow you to get eight hours of sleep—and stick to it.

Sign up for a CSA

Community-supported agriculture is a great way to support your local farmers while also getting a sweet deal on healthy produce. You sign up, pay a small monthly fee, and in return get a box of farm-fresh fruits and vegetables each week during the growing season. Farmers get consistent income, and you get the best produce money can buy. Go to Local Harvest to find a CSA near you.

Keep a gratitude journal

Start off on the right foot this year by buying a journal, just for the purpose of recording three things each day you’re grateful for. Look for things that will give you a boost in the moment and also remind you how great your life really is when you read them later. Get inspired with these powerful gratitude quotes.

Take a daily tech break

Technology overload can cause depression, isolation, lack of social skills, compulsive shopping, and poor health. Take a brain break and digitally detox by setting aside one (or more) hours a day to unplug. Read a book, take a walk, work on a hobby, volunteer, or simply use the time to think your own thoughts, uninterrupted. You’ll sleep, eat, and feel better.

Set a cleaning schedule

Chores are called chores for a reason: No one loves scrubbing the toilet or loading the dishwasher, yet they are all things that must be done for life to run smoothly. But sometimes you procrastinate and they pile up. (No judgment—we’re all guilty of this!) Keep your personal (and mental) space clean by creating a daily, weekly, and monthly cleaning schedule.

Call your bestie more often

We’ve all been there: You see a good friend in passing, yell “We need to get together soon!” as you sail by, and then … nothing. Yet maintaining close friendships is worth the extra effort. Schedule a time each week or month to see your loved ones. Treat it as an appointment, and your brain will think of it as nonnegotiable, so you’ll actually make those good times happen. Get the ball rolling by texting your BFF one of these friendship quotes right now and getting the first date in your calendar.

Plan a day trip

Be a tourist in your own town by finding a list of popular attractions and then making a goal to visit a new one each month. You’ll learn about the history of your (current) hometown and gain an appreciation for the people around you. Plus, it’s just fun. You can also try one of these staycation ideas for a great getaway close to home.

Stay on top of car maintenance

Other than changing the oil, most people don’t deal with their cars until something breaks down. But you can get a lot more mileage out of your machine by making a New Year’s resolution to take care of your vehicle on a regular basis. These are the car maintenance tips that will extend the life of your car.

Visit the library

Libraries have bunches of books, sure, but they also provide a lot more: calendars of community events, clubs, support groups, release parties, performances, movie rentals, and audiobooks. Take advantage of all your library has to offer (and pick up a good read or three) by making a goal to hit your local library once a week. For a more concrete goal, check out this list of the most impressive libraries in every state and visit yours.

Cook dinner at least once a week

A home-cooked meal is delicious and usually healthier (not to mention cheaper) than any takeout or restaurant fare. Yet too many people think they can’t cook or that it’s too time-consuming. Not so: You can do this. Commit to making a home-cooked meal at least once a week. Your health and your wallet will thank you.

Save some money every week

Saving extra when you’re already living paycheck to paycheck or are seriously in debt can feel overwhelming. Start small by putting a little into your savings each week. You can simply stick all your cash in a jar in your closet, or you can install an automatic savings app, like Digit, to make it practically painless. That’s just one tip from people who are great at saving money.

Cut your alcohol consumption

Reducing or eliminating alcohol can have big, positive effects on your health. Decide which types of drinks and which occasions are the most important to you in advance so you can drink mindfully. Or try an alcohol fast for one month.

Quit smoking

Is this one of the New Year’s resolutions you’ve made (and broken) before? If so, don’t be discouraged. It’s a new year, after all! Start with this important piece of knowledge: Inhaling anything other than air can be damaging to your lungs. (Yes, that includes pot!) Quitting smoking has exponential rewards for your mind, your body, and your wallet. So set a quit date, enlist a friend to keep you accountable, and take one day at a time.

Book your annual checkup

Preventative health care is an extremely important yet often overlooked aspect of health. Be proactive about taking care of yourself by scheduling your annual physical today.

Call the dentist

Your mouth is a vital part of your body, so take good care of it by scheduling dental checkups every six months. Many dentists allow you to schedule several appointments in advance, so get them all on your calendar. Not only will you keep your teeth clean and cavity free, but dentists can spot some dangerous health conditions before your doctor. If you hate going to the dentist, these dentist jokes might help you relax.

Pamper yourself every Sunday

You need a regularly scheduled break. Let’s be honest: If you don’t schedule it, it’s probably not going to happen. Set aside time once a week to take a hot bath, paint your nails, buy yourself a small treat, wander through a bookstore, bake cookies—whatever feeds your soul. You might also want to buy yourself one (or more!) of these self-care gifts.

Grow something

Indoor plants are great for your home and you. They provide beauty, purify the air, and lift your spirit. Check out our list of the best indoor plants and choose one that suits your personality, like a bright bloom. Or be pragmatic with a plant that does double-duty, like aloe vera.

Find a show to watch only when you’re on the treadmill

Getting engrossed in a show isn’t usually the healthiest choice, so counter that by resolving to watch the show only while you’re walking on a treadmill or riding a stationary bike. You’ll be so much more motivated to exercise and keep going when you want to see what happens next!

Record a family memory

When they’re happening, you think you’ll always remember the funny, happy, poignant, or tough experiences your family has gone through together, but memories fade with time. Add to your New Year’s resolutions by making a vow to recount favorite family moments on the record. Your voice and the story will be a powerful legacy for your loved ones.

Declutter your closet

Cleaning out your space is physically and mentally freeing. To avoid the need for a major overhaul, resolve to spend 15 minutes a week decluttering. Donate anything you don’t need anymore, or make a few bucks by selling your old clothes and other assorted items.

Talk to a therapist

Everyone can benefit from counseling, and there’s more than enough happening in the world right now to give even the most positive person a little bit of anxiety. Talking through concerns with a mental health professional can be helpful in ways that chatting with friends can’t.

Put a bottle of water by your bed every night

Drinking more water is easy when it’s right there when you wake up. Put a bottle of water next to your bed every night and make a resolution to drink it before you get out of bed in the morning. Don’t worry: It’s safe to drink water that’s been sitting out overnight. Just make sure the lid is on tightly.

Lift something heavy

Cardio exercise is often a little easier to fit into your schedule since it doesn’t necessarily require any equipment, but strength training is just as important to your health and longevity. Buy a set of weights or use that gym membership you’re still paying for and resolve to spend ten minutes a day doing strength exercises.

Get checked for skin cancer

Melanoma remains one of the top killers of U.S. adults. But even if you don’t have a suspicious mole, it’s still important to get your skin checked by a dermatologist once a year (as well as protect yourself every day by wearing the best sunscreen). If you’ve had signs of skin cancer in the past or have a family history, make an appointment every six months.

Go to a concert

Whether you’re into country, classical, or pop, there’s something uniquely special and fulfilling about listening to live music. Look up concerts near you and buy tickets. If the big names are out of your budget, many local musicians offer free or low-cost concerts. (Just be sure to follow all COVID-19 safety protocols!)

Wash your face every night

There’s something incredibly soothing about engaging in a bedtime ritual, and gently washing your face is a way to get the grime off from the day—literally and metaphorically. Finish up with a yummy-smelling moisturizer, and not only will you be more relaxed when you hit the sheets, but you’ll also have gorgeous skin when you wake up.

Interview a friend or family member

Our loved ones are only with us for a limited amount of time, so make the most of the time you do have by setting aside an hour or two each month to talk to them. Ask them to share a favorite memory or story, and write it down in a journal—or better yet, take a video.

Give out a compliment every day

Little words can make a big impact. Resolve to give a sincere compliment to someone every single day. It will help you look for the positive, and it will brighten their day. Need some ideas? Check out this list of the best compliments anyone would love to hear.

Take a monthly cooking lesson

Cooking because you need to eat is one thing; cooking as an art form or a hobby is a whole new experience. Even if you don’t want to become a chef, taking a cooking class can teach you basic techniques and tricks and help you appreciate food more. Plus, depending on the class you choose, you just might walk away with some fabulous new recipes!

Book a session with a personal trainer
Anyone can print a workout off the Internet, but sometimes you need a pro to watch you, correct your form, and help you tweak your routine to get the best results. A session or two with a certified personal trainer can help you feel excited about working out again.

Update your resume

Don’t wait until you’re actively job-hunting to get your resume in tip-top shape. Take a few minutes each month to update and polish your resume. Doing so can help you see your strengths and areas where you could use some growth. And if you do find yourself looking for a new job, you’ll be ready.

Hike a mountain

Sometimes you need to do something just to say you did it. Hiking a mountain can give you a huge sense of accomplishment and pride, not to mention a serious dose of fresh air and exercise. Trust us: This is one of those New Year’s resolutions you’ll never forget.

Cry on someone’s shoulder

Being vulnerable with others is hard, but it’s an essential part of building and strengthening relationships. Resolve to make this the year that you open up a little more to your loved ones, particularly when you’re struggling or feeling down. Don’t be afraid to cry—crying is good for your body and soul. To that end, these beloved sad books can also help you find an emotional release.

Pick up trash

Make your world a little nicer, one piece of trash at a time. Make a goal to pick up five pieces of garbage a day. It will only take you a minute, but you’ll have done a good deed, and there will be that much less chaos in the world. Keep small garbage bags in your purse, bag, or car.

Take an online course

You don’t have to be a formal student to keep learning in a classroom. There are a wealth of free and low-cost classes available through many higher institutions of learning. Make a resolution this year to take one class in a subject you’re interested in. Find just the thing in this list of free online college courses.

Source: https://www.rd.com/list/inspiring-new-years-resolutions

Here Are 55 New Year’s Resolution Ideas for 2022

1. Focus on a Passion, Not the Way You Look

Influencer Mik Zazon, who’s on a mission to “normalize normal bodies,” tells Parade, “… I want to inform readers that resolutions are in fact NOT an invitation to start a diet or a workout plan but a beautiful reminder that a new year can bring new life to our passions.”

Still want to find a better you, physically, in 2022? In that case…

2. Work out to feel good, not be thinner.

Instead of obsessing over the scale, obsess over how amazing you feel since you started being more active. Numbers don’t mean much.

3. Stop gossiping.

Don’t be that person. Spread positivity.

4. Give one compliment a day.

You never know—it just might make that person feel a whole lot better.

5. Go a whole day without checking your email.

Nobody’s going to die. It can wait until tomorrow.

6. Do Random Acts of Kindness

Norbert, the famous therapy dog, reminds us that anyone can be kind, and it costs you nothing.

“I may be only 3 pounds, but it’s not the size of the dog, it’s the size of the heart that counts. Through social media, I love to bring joy into people’s lives by making them smile with my photos and videos … I think acts of kindness and generosity make the world a better place. We call my community of nearly two million followers worldwide the ‘Norberthood.’ We encourage caring and compassion and believe it is better to be thoughtful and kind than to bully. Let’s spread smiles together! As I say, you don’t have to be big to make a BIG difference in the world.”

7. Read a book a month.

Haven’t you heard? Reading is good for your brain, it can reduce stress, and it can improve your memory and concentration.

8. Go someplace you’ve never been.

Step outside of your comfort zone and do something daring. It’s good for the soul and forces you to learn new things.

9. Clear out the clutter.

Clutter is literally bad for your health. Research says it stresses you out. Make 2022 the year of organization and cleanliness.

10. Turn off your phone one night a week.

You’re sleeping anyway. You don’t need it!

11. Reduce your waste.

Some research says that the average American produces over 2,000 pounds of trash every year. Gross. Reduce your waste by ditching paper towels in favor of rags you cut up from old towels and clothes. Another easy switch is reusable grocery bags. It makes a difference!

12. Volunteer.

Not only is volunteering good for your own mental and physical health, but you’re doing something kind and selfless for others.

13. Travel on a small budget.

Traveling on a budget is all about flexibility and being willing to sacrifice a bit of comfort and luxury in favor of seeing the world and the life-changing experiences that travel comes with,” says Eli Solidum, The Partying Traveler. “A lot of people have the idea that travel needs to be luxurious and holidays need to be expensive for them to be fun. My experience over the last three years of budget backpacking says otherwise.”

14. Write down one thing you’re grateful for every night.

End the night with gratitude and you’ll feel better when you lay your head down on your pillow.

15. Drink more water.

You’ve probably heard that your body needs it. 75 percent of us are chronically dehydrated. Drink up!

16. Take some of your paychecks and put it in savings or investment.

Even just a small percentage can really add up down the line. Plan for the future and don’t be silly with your money.

17. Stop multi-tasking.

Multi-tasking can lead to memory problems, it reduces our brains’ grey matter, it hurts productivity and efficiency, and it can even increase stress, anxiety, and depression. Focus on one thing at a time.

18. Talk to yourself with kindness.

We aim to be nice to others but then criticize ourselves relentlessly. Stop! Think nicer things about yourself.

19. Call a friend instead of texting them.

You can Facetime them for extra measure!

20. Don’t buy things you don’t need.

Bad habit. We love to spend money even if it’s for no good reason. Don’t need it? Don’t buy it.

21. Keep a journal.

The University of Rochester Medical Center says that journaling can help battle anxiety, stress, and depression. Even if you write only a few sentences, you can reap the benefits.

22. Clean out your car.

It’s so easy for it to become trashed, especially if you drive a lot. Spot clean as you go so that your ride is always looking sharp.

23. Put your bills on autopay.

If this won’t put you under any financial stress, do it! It’s one less thing you have to think about and you’ll never pay late fees again. Win-win.

24. Take the stairs.

It’s good for your caboose.

25. Go to the dentist when you’re supposed to.

Your oral health can actually have an impact on things that are happening in other parts of your body, like your heart and lungs.

26. Be kind on social media.

“I think everyone who uses social media should strive to empathize more with strangers and respond to others on the internet with kindness,” says Julia, also known as itsblitzzz. “Don’t let hate or bullying be motivation for interacting on social platforms.”

27. Let go of grudges.

Wouldn’t it be nice to start 2022 with a clean slate? Leave hate behind. Anger is so 2021.

28. Stay in touch with the people who matter.

Even a quick call, text, or email can make a world of difference.

29. Try a totally new restaurant.

Go on. Be adventurous. Get that strange sushi roll or order takeout from the Indian restaurant that just opened up down the street.

30. Start a new hobby.

Do new stuff. Let yourself blossom in 2022.

31. Travel somewhere without posting about it on social media.

“No status updates, no photos… just go on vacation and not tell anyone,” says travel writer Reannon Muth. “That might seem silly but in a world where ‘it didn’t happen unless you post it about it on Instagram,’ it can be a challenge to resist the temptation to post that sunset beach photo or poolside cocktail selfie.” Here are safe vacations you can take during COVID!

32. Bring a plant into your home.

They might help reduce your stress and improve your productivity.

33. Sanitize your personal belongings.

Cell phones might be the dirtiest things we touch all day, with 25,127 bacteria per square inch. Nasty.

34. Start cooking!

Bonus points if it’s something you feel like you’re not good at.

35. Buy less plastic.

It’s polluting our oceans, destroying the earth, and hurting animals. Be more aware of what you’re buying.

36. Send handwritten letters.

Nobody does this anymore, and it’s such a thoughtful, genuine gesture. Make somebody’s day!

37. Donate clothes you never wear.

We tend to hang onto stuff “just in case.” If you haven’t worn it in a year, give someone else the chance to.

38. Pay off your credit card every month.

And if something is so expensive, you think that you won’t be able to? Don’t buy it.

39. Avoid people who complain a lot.

It doesn’t matter how positive a person you are. Negativity spreads, and it will impact you. And on a similar note…

40. Remove negativity or anything that makes you feel lousy.

Even things like super sad movies or news sources that just upset you.

41. Travel somewhere with no map.

“I’d also recommend going on a road trip without using Apple or Google maps. No GPS. Just start driving and see where it takes you,” says Muth. “You’ll never know what sort of fun and exciting adventure you’ll end up on as a result.”

42. Wear sunscreen.

The sun can do damage even when you’re driving in the car. Make SPF your new best friend.

43. Cook more.

It’s therapeutic, and you’ll probably end up with something pretty darn delicious.

44. Get a Real Haircut

Some of us are so attached to our hair—literally and figuratively. Chop off a few inches. You might feel like a new person.

45. Do Something That Scares You

Practice a little bravery.

46. Make Your Bed Every Morning

Making your bed helps you accomplish something first thing in the morning and thus starts your day with success.

49. Stretch It Out

We spend so much time sitting and staring at our phones, all hunched over. Loosen up those tight muscles with even just five minutes of stretching each day.

50. Craft Something Yourself

Even if you’re not the artsiest, DIY-type of person, the satisfaction you get from making something with your own hands is undeniable. It can be as small as a candle or as big as a coffee table.

51. Go to Bed Happy Each Night

“Never go to bed angry.” It’s a cliche, but it’s true. Aim to start and end each day with happiness and gratitude.

52. Spot Clean as You Go

Overwhelmed by a filthy house you have to clean from top to bottom each weekend? Simple solution: Clean as you go. Wash dirty dishes after each meal and wipe down toilets and countertops throughout the week. Easy peasy.

53. Pay it Forward

Did someone do something nice for you recently? 2022 is a great time to do something nice for another. Maybe you’ll pay for someone’s coffee in the Starbucks drive-thru or buy a meal for a homeless person. Receive good things, and spread them, too.

54. Talk Less, Listen More

Good things happen and you learn and notice so much when you spend more time listening.

55. Whatever Your Goals Are, Write Them Down

People who write down their goals are 42 percent more likely to achieve them. Whatever you want in 2022, commit it to paper.

Source: https://parade.com/969195/megangrant/new-years-resolutions-ideas/

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