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Mare Nostrum

Mar MediterráneoMare nostrum

Los antiguos romanos lo llamaban Mare nostrum (nuestro mar), mientras que el nombre común actual proviene del latín mediterraneus, que significa “entre las tierras”, por lo que mar Mediterráneo significa “mar entre las tierras”. Esta masa de agua ha tenido un papel elemental en el desarrollo de las culturas orientales y occidentales, toda vez que fue navegado por griegos, fenicios, romanos, persas y turcos otomanos, solo por mencionar algunos. Es uno de los mares más destacados por su historia y su riqueza natural.

Descripción

El mar Mediterráneo es un mar intercontinental, es decir, está situado entre Europa, Asia y África al norte, este y sur, respectivamente; separa y conecta dichos continentes. Baña las costas de Albania, Argelia, Grecia, Bosnia y Herzegovina, Croacia, Chipre, Egipto, Francia, Israel, Italia, Líbano, Libia, Malta, Mónaco, Marruecos, Eslovenia, Montenegro, España, Siria, Túnez, Turquía y  varias islas que pertenecen a estos países, como las Baleares, las Cícladas, Creta, Sicilia, Cerdeña, Córcega, etcétera. En total, baña más de 20 países. Al sur está conectado con el mar Rojo por el Canal de Suez.

Abarca un área, sin incluir al mar Negro, de aproximadamente 2.5 millones de km2 y tiene una longitud máxima de unos 3,860-3,900 kilómetros. Su anchura máxima es de 1,600 kilómetros entre las partes más alejadas, y divide Europa y África por tan solo 14 kilómetros. La profundidad media del mar es de 1,500 metros, si bien cerca del Cabo Matapan alcanza hasta 5,400 metros. Su área se divide en mares más pequeños, según la Organización Hidrográfica Internacional (IHO, por sus siglas en inglés): Adriático, Egeo, Jónico Tirreno, de Liguria, Balear y de Alborán. El estrecho de Gibraltar es un cuerpo de agua también contenido en el mar.

El Mediterráneo se conecta con el océano Atlántico, su fuente de renovación y reposición de agua, únicamente por el estrecho de Gibraltar, por lo que su cuenca es casi completamente cerrada. Sus aguas poseen una salinidad superior a la del Atlántico puesto que registra poco movimiento de mareas. La evaporación es muy alta, especialmente en la parte este, y esto contribuye a aumentar el nivel de salinidad que a 5 metros de profundidad es de aproximadamente 3.8 por ciento.

Este gran cuerpo de agua es un importante modificador de clima en la región ya que disipa el calor. De hecho, existe un tipo de clima con el mismo nombre.

Formación

La formación del Mediterráneo es resultado de los movimientos geológicos que han ocurrido a lo largo de millones de años. En la actualidad se localiza donde las placas Africana y Euroasiática se conectan; la fricción entre ambas provocó hace tiempo la aparición de varios volcanes y canteras de mármol. Sin embargo, es posible que se haya originado a partir de otros cuerpos de agua: el mar de Tetis,  o quizá Neotetis.

Anteriormente se creía que la cuenca del mar Mediterráneo era un remanente tectónico directo del mar de Tetis, el cual separaba Gondwana de Laurasia durante el Mesozoico y parte del Cretácico. En el Jurásico y el Cretácico tardío, las placas Africana y Eurosiática se acercaban poco a poco, lo que llevó a lo que hoy son África, Arabia e India hacia la parte superior y a cerrar el océano Tetis. La cuenca del océano Neotetis fue resultado de la convergencia entre las placas Africana y Euroasiática.

Hace unos 6 millones de años, el cuerpo de agua que hoy se llama Mediterráneo estaba formado, pero comenzó a cerrarse en su parte oeste debido al acercamiento de África hacia Europa. Esto provocó que el agua se evaporara durante la crisis de salinidad de Messina, por lo que la cuenca se secó casi completamente hasta que a finales del Mioceno volvió a llenarse con agua del Atlántico por el estrecho de Gibraltar gracias a la inundación Zancliense. Sin embargo, es posible que el ciclo de desecación e inundación se haya repetido durante los últimos 630,000 años.

Biodiversidad

El mar Mediterráneo exhibe un bello color azul profundo que es hogar de más de 10,000 especies acuáticas. Como sus aguas provienen del Atlántico, la biodiversidad está compuesta casi exclusivamente por especies propias de dicho océano. En el Mediterráneo existen al menos 19 especies de cetáceos, por ejemplo: el delfín de Risso (Grampus griseus), el delfín listado (Stenella coeruleoalba), el delfín nariz de botella (Tursiops truncatus), el zifio de Cuvier (Ziphius cavirostris), el calderón común (Globicephala melas), el cachalote (Physeter macrocephalus), la orca (Orcinus orca) y la falsa orca (Pseudorca crassidens), solo por mencionar algunos.

Otras especies marinas comunes son la foca monje del Mediterráneo (Monachus monachus), la tortuga caguama (Caretta caretta), las merluzas, el atún rojo (Thunnus thynnus), el mejillón mediterráneo (Mytilus galloprovincialis), las sardinas, el pez espada (Xiphias gladius), la tortuga laúd (Dermochelys coriacea) y la lubina (Dicentrarchus labrax).

En este mar se reconoce un amplio rango de ecosistemas y, debido a que es más cálido y más salado que el Atlántico, mantiene varias especies que no se encuentran en otros mares u océanos, como la foca monje del Mediterráneo que es la única especie de pinnípedo en tal zona. Bajo el nivel del mar se encuentran praderas marinas, arrecifes de coral, montañas y fosas. En la cuenca, sobre el nivel del mar, habitan coníferas de las familias Ceratonia, Cupressaceae y Brassicaceae, así como olivos y demás plantas capaces de sobrevivir en el ambiente rocoso.

En total, la biodiversidad del mar Mediterráneo representa un 9.8 por ciento de la biodiversidad marina del mundo. Curiosamente, el mar representa solo un 0.7 por ciento de la superficie marina de la Tierra.

Amenazas

La pesca ha sido una actividad económica históricamente importante para los habitantes de la cuenca mediterránea; el lado negativo es que la sobrepesca es un problema en muchas partes del mar. Según la Agencia Europea de Medio Ambiente (European Environment Agency), más del 65 por ciento de las poblaciones de especies de la región mediterránea están fuera de los límites biológicos de seguridad. Muchas pesquerías locales están desapareciendo debido a la escasez de presas. Aunado a lo anterior, la captura incidental cobra la vida de millones de especies marinas.

Posiblemente, el principal problema del Mediterráneo es la degradación de sus hábitats, ocasionada por las múltiples actividades humanas en las poblaciones cercanas y las compañías que dependen de sus aguas y lo que hay en ellas. Existe una fuerte contaminación en muchas áreas, causada en parte por la escorrentía y el vertido de sustancias químicas de las industrias.

Fuente: https://www.geoenciclopedia.com/mar-mediterraneo/

El mar Mediterráneo: cuna de la civilización

La cuenca del Mediterráneo ha sido la cuna de la civilización mundial desde la aparición de los primeros asentamientos en Jericó en el año 9000 a. C. Conocido en inglés y en las lenguas romances como el mar situado «entre tierras», el Mediterráneo ha recibido y recibe numerosos nombres: mar Nuestro, para los romanos, mar Blanco (Akdeniz) para los turcos, Gran Mar (Yam Gadol) para los judíos, mar Medio (Mittelmeer) para los germanos y, de forma más imprecisa, Gran Verde para los antiguos egipcios.1 El mar Nuestro desempeñó un papel fundamental en la comunicación entre los pueblos circundantes y evitó conflictos entre aquellos pueblos de diferentes zonas de la cuenca que tenían, asimismo, intereses diferentes. No existe en el mundo otra cuenca similar. El mapa mundial ilustra el carácter único de la ubicación del mar Mediterráneo en el planeta: es suficientemente grande como para albergarnos a todos pero, al mismo tiempo, debido a su peculiar forma, con sus islas, bahías y estrechos, facilita la comunicación entre la población circundante. En apariencia, se trata de un mar cerrado, pero permite habilitar una serie de rutas principales de transporte entre las zonas oriental y occidental.

 El mar Mediterráneo es símbolo de creatividad, de búsqueda del sentido de la vida y de la sabiduría, así como de amor por el ser humano y la naturaleza. Este mar siempre ha sido un entorno capaz de engendrar a destacables personalidades que han realizado notables aportaciones al desarrollo histórico de la filosofía, el arte, la música, la literatura, la ciencia y la tecnología. La cuenca fue testigo de la expansión de gloriosas civilizaciones, de este a oeste, de norte a sur, desde Mesopotamia hasta Egipto, desde la península de Anatolia y Troya hasta Macedonia, desde las ciudades-estado griegas hasta la civilización fenicia, desde Cartago hasta Roma, desde Bagdad hasta Al-Ándalus, desde Bizancio hasta el Imperio Otomano y desde Alejandría hasta Bolonia, las cuales construyeron unos sólidos cimientos para las civilizaciones mundiales. No podemos imaginar la historia del mundo sin tener en cuenta a las civilizaciones egipcia, helénica, romana y otomana.

 LA HISTORIA DEL DESARROLLO INTELECTUAL EN LA CUENCA DEL MEDITERRÁNEO

 Fundada en el año 300 a. C., la Antigua Biblioteca de Alejandría en Egipto fue una de las mayores y más importantes bibliotecas del Mundo Antiguo. Los primeros avances en el ámbito del desarrollo intelectual surgieron en el Mediterráneo oriental y se centraron principalmente en el campo de la filosofía. La población circundante del mar Mediterráneo había tenido innumerables oportunidades para conocer otras culturas y aprender sobre el mundo y su realidad, comenzando por el Período Helénico, lo que dio lugar al surgimiento de filósofos y científicos que realizaron grandes aportaciones al desarrollo intelectual. Entre ellos podemos citar a Tales de Mileto, Anaximandro, Anaxímenes, Pitágoras, Xenófanes, así como a Diógenes de Apolonia, Hipócrates, Sócrates, Platón y Aristóteles (siglos VI, V y IV a. C.).

 La Edad Media fue la Edad de Oro para la población musulmana en la región y, entre los años 622 y 750 d. C., la expansión del Estado islámico, que tuvo su origen en la península arábiga, se extendió a Oriente Medio, parte de Asia Menor, Persia, el Norte de África y la península ibérica. Durante siglos, Al-Ándalus, en la península ibérica, y Marruecos constituyeron centros culturales alternativos a Bagdad. Desde el siglo VIII al siglo XV, muchos filósofos influyeron notablemente en el desarrollo de la filosofía islámica en la región, entre ellos, Jabir ibn Hayyan, Al Farabi, Al Biruni, Ibn Sina, Al Qushayri, Al Ghazali, Al Baghdaadi, Ibn Rushd, Jalal ad-Din Rumi e Ibn Khaldun.

 Desde la Antigüedad hasta los períodos de la Edad Media y el Renacimiento, la cuenca del Mediterráneo desempeñó un papel fundamental en la filosofía, el arte y la ciencia. Sin embargo, a partir del siglo XVIII, cuando se desarrolló la posibilidad de realizar viajes marítimos a gran distancia y se crearon nuevas rutas comerciales, la región del Mediterráneo comenzó a perder importancia en favor de otras zonas de Europa y América del Norte. De este modo, se produjo un desplazamiento en el desarrollo de la filosofía, la ciencia, la tecnología y el arte modernos, tanto de sur a norte como de este a oeste.

 LA HISTORIA DE LAS UNIVERSIDADES EN LA REGIÓN DEL MEDITERRÁNEO

 La lista de las universidades más antiguas del mundo varía en función de lo que entendamos por universidad. Si consideramos la universidad como una institución que concede títulos, todas las universidades más antiguas del mundo quedarán ubicadas en Europa, donde la expedición de certificados era una práctica extendida en la década de 1100. Las siguientes afirmaciones son reflejo de una visión reducida y eurocéntrica de la universidad: “la universidad es una institución europea” o “ninguna otra institución ha logrado extenderse por todo el mundo de la manera en que lo ha hecho la universidad europea tradicional”.2 En realidad, fue en los países de la región del Mediterráneo donde se fundaron las universidades más antiguas del mundo. En general, la lista de las universidades más antiguas no tiene en cuenta las civilizaciones antiguas de Grecia, Roma, China, la India o el mundo árabe, pero las instituciones educativas que estas crearon se ajustaban a la definición tradicional de universidad y, por tanto, deberían incluirse en dicha lista.

 Si elaboramos una lista de universidades basándonos en la definición reducida de las mismas como instituciones que conceden títulos, vemos que la universidad más antigua del mundo es la Universidad de Bolonia, fundada en 1088. De las 44 universidades más antiguas, 25 se fundaron en la cuenca del Mediterráneo, siendo la península itálica la región que abarca el mayor número de ellas, con 13 universidades.3 Ocho de las diez universidades más antiguas del mundo que han desempeñado su labor ininterrumpidamente hasta la actualidad se encuentran en el área mediterránea, lo que es un indicador del gran desarrollo intelectual que existía y aún existe en la región. Aunque las instituciones otomanas no estén incluidas en la lista, la Universidad de Estambul debería figurar en ella, puesto que fue creada en 1453 por el Sultán Mehmed el Conquistador. Otra institución importante, que constituye la primera institución de educación superior del Imperio Otomano, al margen de la educación religiosa, es la Universidad Técnica de Estambul, fundada en 1773.

 Si partimos de una definición más amplia de la universidad como “una institución de educación superior autónoma e independiente” y echamos un vistazo a las diez universidades más antiguas e importantes del mundo,4 obtendremos una lista diferente. Por definición, la universidad se desarrolló en un primer momento como una institución religiosa (madrasah) surgida en el mundo medieval islámico. La primera fue la Universidad de Al-Karaouine, creada en el año 859. El resto de universidades islámicas de la cuenca fueron la Universidad de Al-Azhar, fundada en Egipto en el año 972 y la de Nizamiyya, establecida en Irán en 1065. Otras universidades de la lista son las de Bolonia, París, Oxford, Montpellier, Cambridge, Salamanca y Padua, todas ellas muy influidas por la cuenca del Mediterráneo.

 A partir de 1500, se fundaron numerosas universidades por todo el mundo y surgieron numerosos tipos diferentes de instituciones de educación superior. La educación superior aún se encuentra en una fase de transición, debido a la presión de la globalización, pero resulta evidente que el papel de la universidad como institución sigue ganando importancia y que las expectativas de la sociedad con respecto a la universidad están experimentando una rápida transformación en el cambiante contexto actual. Puede que existan diferentes maneras de definir la universidad, pero lo que es seguro es que la universidad es un producto de la región del Mediterráneo.

 No disponemos de datos fiables relativos al número de universidades que existen en la cuenca del Mediterráneo o al número de universidades mediterráneas capaz de competir a nivel mundial, pero el rico legado histórico de esta región ha creado un excepcional entorno intelectual que ha propiciado, durante siglos, el surgimiento de múltiples filósofos, artistas, músicos y científicos de fama mundial.

 UNIVERSIDADES UNIDAS POR EL VÍNCULO DEL MAR

 La población, los países, las culturas y las instituciones circundantes del mar Mediterráneo comparten una serie de valores y características comunes que han permitido desarrollar con éxito numerosos proyectos y, seguramente, continuarán haciéndolo. Las universidades mediterráneas, cuya principal ventaja radica en su amplia cultura intelectual y en la cohesión social existente entre su personal y sus estudiantes, pueden desempeñar un papel fundamental en las relaciones entre Oriente y Occidente, así como entre Norte y Sur. Una de las ventajas evidentes es la movilidad de estudiantes y docentes. Las estadísticas del Plan de Acción de la Comunidad Europea para la Movilidad de Estudiantes Universitarios (ERASMUS) muestran que, entre 1987 y 2011, más del 46% de la movilidad de estudiantes y docentes correspondía a países mediterráneos (ANEXO 01SM: Estudiantes salientes del programa Erasmus desde el curso 1987/1988 al 2010/2011). La movilidad ayudará a las universidades mediterráneas a ampliar sus horizontes y convertirse en instituciones de carácter mundial.

 Las redes universitarias constituyen otro factor importante y, para poder comprender el papel que estas pueden desempeñar en dicho proceso, resultará útil repasar brevemente las redes existentes en la región. La Comunidad de Universidades del Mediterráneo (CUM), es una de las redes universitarias más antiguas de la región del Mediterráneo. Su creación data de 1983, cuando tenía su sede en la Universidad de Bari. Dicha red está compuesta por más de 160 universidades de 12 Estados europeos y 9 Estados árabes. La CUM también ha establecido sólidos vínculos con organizaciones de carácter supranacional, como la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), la Unión Europea y el Consejo Europeo. El primer acuerdo de cooperación, firmado con la UNESCO el 7 de octubre de 1992, fue sucedido por otro firmado el 2 de agosto de 1997, que reconocía oficialmente a la CUM como organización no gubernamental. En su página web, podemos encontrar un mensaje muy ilustrativo: “múltiples voces, una sola cuenca”. En una misma región encontramos múltiples voces: la CUM queda lejos de ser la única red de universidades mediterráneas existente —de hecho, hay otras muchas—. Entre ellas están la Red Mediterránea de Escuelas de Ingeniería (RMEI), la Universidad Euromediterránea de Eslovenia, red creada por un grupo de universidades mediterráneas, la red de universidades mediterráneas Unión de Universidades del Mediterráneo, que es una de las Redes Universitarias del Banco Europeo de Inversiones, con sede en Roma y compuesta por 84 universidades miembros, y el Foro Euromediterráneo, integrado por unos 100 miembros.

 Dichas redes tienen misiones similares, pero hasta hace poco no existía una comunicación eficiente entre ellas. Hace unos diez años, la CUM y la RMEI decidieron hacer coincidir las fechas y universidades de celebración de sus reuniones. Se organizaron varias reuniones conjuntas en Rabat, Atenas y Esmirna. Asimismo, decidieron empezar a enviar recíprocamente representantes de una a las reuniones de la otra. Otro avance fue el incremento de la cooperación entre la Red de Universidades del Mar Negro, la CUM y la RMEI. Algunas universidades miembros de estas redes han desempeñado un papel importante a la hora de establecer relaciones entre estas tres organizaciones durante la última década. Lo más significativo es que, aunque es bueno contar con múltiples voces, estas redes (cada una de las cuales tiene entre 100 y 200 miembros) funciona de manera independiente. Ha llegado el momento de reflexionar sobre cómo lograr una colaboración entre todas estas redes y crear una organización coordinada más eficaz y eficiente, capaz de representar a las universidades mediterráneas en cualquier foro. Si las redes de universidades mediterráneas son capaces de organizarse por sí mismas para trabajar de manera conjunta, el impacto de dichas redes será mucho mayor, no solamente en la cuenca del Mediterráneo, sino también en el contexto europeo y mundial.

 A pesar de que históricamente han existido conflictos entre diversos grupos de la región, también han existido siempre aspiraciones y actitudes creativas e intelectuales comunes y, durante siglos, dichos grupos han trabajado juntos y aprendido mutuamente en ámbitos como el comercio, así como las artes y las ciencias. Los cambios globales experimentados en los últimos años, como el aumento de la movilidad y la comunicación internacional, pueden generar oportunidades y la necesidad de establecer una interacción y cooperación interculturales aún mayores entre las redes de universidades y dentro de ellas, con el fin de aumentar el intercambio de experiencias y recursos en la cuenca del Mediterráneo.

Fuente: https://www.un.org/es/chronicle/article/el-mar-mediterraneo-cuna-de-la-civilizacion

10 curiosidades sobre el mar Mediterráneo

El Mar Mediterráneo es una de las principales zonas de turismo del mundo, cada año millones de turistas disfrutan de su clima y visitan sus costas, conocidas pro sus magníficas playas y temperaturas agradables.

Este mar se considera uno de los principales mares del mundo, tanto por su dimensión, como por el papel clave que tuvo en el desarrollo de nombrosas civilizaciones, tanto occidentales como orientales, que pasaron a lo largo de la historia de la humanidad por esta masa de agua, tales como los egipcios, los fenicios, los griegos, los romanos o los persas, entre muchos otros.

En esta entrada profundizamos en este mar y os mostramos 10 curiosidades, con el objetivo de poder aproximaros más a el.

1. Un mar en situación exterma

El mar Mediterráneo está separado del Atlántico por el estrecho de Gibraltar, unos 14 km separan África de la Península Ibérica Pero hace más de 6 millones de años la cuenca del Mediterráneo no se encontraba de esta forma.

El Mar Mediterráneo se puede considerar descendiente del Mar Tetis, el primer mar que apareció hace unos 250 millones de años, antes de la aparicion del Océano Índico.

El periodo más difícil para el Mediterráneo fue hace 6 millones de años, las tierras, que más tarde formaron el estrecho de Gibraltar, se cerraron por el choque de las placas tectónicas, la placa Africana y la placa Euroasiática, y aislaron el Mar Mediterráneo. Este mar se fue evaporando para formar una profunda y seca cuenca, no había suficiente con la llegada de agua de los ríos Mediterráneos, y así fue como la cuenca del Mediterráneo se secó y quedó con una serie de cuencas pequeñas e hipersalinas. Este período se conoce hoy en día como la crisis del Mesiniáno, el cual llegó a su fin hace 5,33 millones de años con la apertura definitiva del estrecho de Gibraltar.

El estrecho se volvió a hundir y el Mar Mediterráneo renació con una cascada masiva del Océano Atlántico, que erosionó todavía más el estrecho de Gibraltar, haciéndolo más profundo y provocando una de las inundaciones más masivas de la historia geológica del planeta. Se cree que el Mediterráneo se volvió a llenar del todo en tan solo dos años.

2. Un mar con muchos nombres

Como este mar ha tenido un papel clave en el desarrollo e historia de diversas civilizaciones, tiene una gran diversidad de nombres. Los antiguos romanos lo denominaban «Mare nostrum», que quiere decir «mar nuestro» en latin.

Para algunos egipcios era «el Gran Verde»; en árabe se le llama «mar intermedio» («al-Baḥr al-Mutawāsiṭ”), y los turcos lo llaman «mar blanco» (“Ak Deniz”). En griego se le llama «Mesogeios Thalassa», que quiere decir «mar entre as tierras»

Finalmente, el nombre de Mar Mediterráneo proviene también del latín «Mar Medi Terraneum» y significa, igual que en griego, «mar en medio de las tierras».

3. Baña 21 países

El Mar Mediterráneo es un mar intercontinental, es decir, está situado entre Europa Asia y África. Sus aguas bañan las costas de 21 países, 69 ríos desenvocan en este mar y cuenta con diversos puertos importantes de gran actividad.

Este gran cuerpo de agua es un importante modificador del clima, ya que retiene el calor. De hecho, existe un tipo de clima que tiene su nombre: el Clima Mediterráneo. Este clima lo podemos encontrar, además de en toda la cuenca mediterránea, entre los 30º y 45º de latitud del Ecuador, partes del extremo de sur África, del oeste de Australia, de Chile, de California y Oregón.

4. Un mar salado

La cuenca del Mediterráneo se considera una cuenca semi cerrada porque su única conexión con el océano es el Estrecho de Gibraltar, que separa Europa de África, donde el punto mas estrecho es de 14,4 quilómetros. Este estrecho también era la única fuente de renovación y reposición de agua de manera natural, junto con las lluvias y los ríos.

El Mar Mediterráneo es un mar con fuerte salinidad, la cual a 5 metros de profundidad es de un 3,8%. Esta alta salinidad es debida a que pierde tres veces más agua por evaporación en comparación con el agua dulce que recibe de los 69 ríos que desembocan en él.

Actualmente hay otra conexión con un mar vecino, el Mar Rojo, mediante el canal de Suez construido por el hombre, y que tiene una enorme importancia para el abastecimiento europeo de petróleo y para el comercio mundial en general, ya que permite la comunicación marítima entre Europa y Asia sin tener que rodear continuamente África. Por otro lado este canal ha jugado un papel muy importante con las especies invasoras, ya que la mayoría de especies introducidas en el Mediterráneo provienen del Mar Rojo.

5. Representa un 1% de la superficie de los océanos

El Mar Mediterráneo es uno de los mas grandes del mundo, con unos 2.500.000Km2 aprox, una longitud máxima de 3.900 Km, un total de 46.000 Km de litoral y una anchura máxima de 1.600 Km en las partes más alejadas. Con todo esto, supone solo un 1% de la superficie oceánica total del planeta.

6. Profundidad máxima de más 5.000 metros

Tiene una profundidad media de 1,5 Km, concretamente 1.430 m, pero la costa mas profunda se encuentra en la Fosa de Matapan, en el mar Jónico y cerca de Grecia, con unos 5.121 m de profundidad. Las grandes planicies oceánicas se encuentran entre los 2.500 y los 3.000 m.

7. Mar formado por otros mares

El Mar Mediterráneo es tan grande que lo podemos dividir en otros mares más pequeños.

En total son 13 mares menores que forman el Mar Mediterráneo: El mar de Alborán, entre España y Marruecos, el mar Menor al sur-este de España, la lagúna de Nador al norte de Marruecos, la mar Balear entre la costa de la península ibérica y Cerdeña, el mar de Ligúria entre Córsega y Ligúria, El mar Tirreno, el mar Adriático, el mar Jónico, el mar Egeo entre Grecia y Turquía, el mar de Creta entre la isla de Creta y las islas Cíclades, el mar de Líbia entre los golfos de Sidra y Gabés, el mar de Silícia entre Turquía y Chipre y el mar Levantino.

8. Un mar muy fértil

Aún ocupando menos del 1% de la superficie oceánica del planeta, el Mar Mediterráneo es uno de los mares con más biodiversidad marina del planeta, posicionándose el cuarto de la lista, debajo de las aguas Australianas, las japonesas y las chinas, con más de 17.000 especies marinas descritas y un amplio rango de ecosistemas.

Posee zonas de elevada concentración de especies con imprtáncia ecológica, como por ejemplo el Estrecho de Gibraltar o el Mar de Alborán.

Se cree que mas de 2.000 millones de aves de 150 especies diferentes realizan cada año sus migraciones a lo largo de este mar.

Como sus aguas provienen también del Atlántico, la biodiversidad está compuesta por muchas de las especies de este océano. Hay catalogadas unas 10.000 especies animales, de las cuales 12 son cetáceos – delfines, ballenas – entre las cuales se incluyen los delfines Mulares (Tursiops truncatus), los Cachalotes (Physeter macrocephalus) y los Rorcuales (Balaenoptera physalus).

Pero también encontramos especies endémicas, es decir, que solo se encuentran en el Mar Mediterráneo, por el hecho de que es más cálido y salado que el Atlántico; como la Posidónia (Posidonia oceanica), una planta que forma los hábitats principales de muchos peces y anémonas, o el viejo marino, una foca que solo vive aquí (Monachus monachus) y es el único pinnípedo de la zona.

9. Nº1 de especies invasoras

Aún con su gran diversidad, aproximadamente un 4% de las especies que habitan este mar son especies invasoras; se han listado un total de 637 especies invasoras, de las cuales más de 200 son moluscos y 106 crustáceos.

Estas más de 600 especies conforman una gran diferencia con la segunda masa de agua con más invasoras de la lista, la zona europea del océano Atlántico, que cuenta con unas 245 especies invasoras. Los científicos creen que la gran mayoría de estas especies provienen del Mar Rojo, las cuales entraron en el Mediterráneo a través del Canal de Suez.

10. Un mar en amenaza

La pesca ha sido y es una actividad económica e históricamente importante para los habitantes de la cuenca del Mediterráneo, pero las nuevas tecnologías y la demanda de alimento han comportado que la sobrepesca sea un problema en muchas partes del mar.

Según la Agencia Europea del Medio Ambiente (European Enviroment Agency), más del 65% de las poblaciones de especies de la región están fuera de los límites biológicos de seguridad; muchas pesqueras locales desaparecen a causa de la escasez de presas. El Mediterráneo es, según el informe  SOFIA 2018 de la FAO, el mar más sobre explotado del mundo juntamente con el mar Negro, y el 62,2% de su estoc de pesca se encuentra en una situación de insostenibilidad.

El cambio climático está aumentando las temperaturas superficiales de las aguas, a un ritmo muy acelerado en concreto en el Mediterráneo, a la vez que aumenta su evaporación y a consecuencia su salinidad, con lo que afecta a todos los organismos que habitan este mar.

Por otro lado, las especies invasoras mencionadas anteriormente también son una amenaza, ya que compiten directamente con las especies autóctonas y provocan cambios y desequilibrios en la red trófica. El cambio climático también favorece la llegada de especies invasoras, naturales de aguas históricamente más calientes que las del Mediterráneo.

También existe una fuerte contaminación en muchas áreas costeras, causada en parte por la escorrentía y el vertido de substancias químicas industriales, el Mediterráneo es considerado el más contaminado por tener las tasas más elevadas de hidrocarburos y contaminantes del mundo.

Para acabar, la gran demanda de turismo también provoca problemas con la masiva edificación de las costas o la gran contaminación que provocan los cruceros entre otros.

Aun así, el principal problema del Mediterráneo es la degradación de sus hábitats, ocasionada por las múltiples actividades humanas en las poblaciones cercanas; la desaparición de las praderías de Posidonia oceánica, declarada patrimonio de la humanidad por la UNESCO, causa graves problemas a los ecosistemas naturales, ya que muchas especies se quedan sin hábitat donde resguardarse de las corrientes, donde reproducirse, o alimentarse y la mayoría no encuentran como adaptarse a estos cambios.

Fuente: https://anellides.com/es/blog/10-curiosidades-sobre-el-mar-mediterraneo/

Salva el Mediterráneo

Nuestro mar está sobreexplotado, contaminado por vertidos y sofocado por un tráfico marítimo y turismo excesivos. ¡Protección para el Mediterráneo Ya!

El Mediterráneo, el Mare Nostrum, no sólo es la cuna de antiguas civilizaciones y uno de los lugares más concurridos del planeta, sino también una de las áreas más importantes para la biodiversidad marina en nuestro planeta. 

Aunque representa menos del 1% de la superficie de los océanos del planeta, este mar alberga 1 de cada 10 especies marinas, de las que el 28% son únicas. Entre otras destacan las poblaciones residentes de 8 especies de cetáceos, además de poblaciones de tortuga boba y verde, foca monje y más de 70 especies de tiburones y rayas. 

EL MAR MÁS CONTAMINADO DEL MUNDO 

Pero también se trata de uno de los mares más amenazados y que sufren las mayores presiones por parte del ser humano. Los 200 millones de turistas anuales que visitan la costa mediterránea generan grandes presiones urbanísticas en la costa, contribuyen al incremento de la contaminación y de los vertidos de plásticos al mar e impiden que las tortugas marinas puedan hacer sus nidos en sus áreas habituales.

El Mediterráneo es el mar más contaminado del mundo y está considerado la sexta zona de mayor acumulación de residuos marinos, concentrando el 7% de los microplásticos del planeta. Esto es un grave problema para todo el ecosistema y para especies tan emblemáticas como tortugas o cetáceos que pueden al ingerir grandes trozos de plásticos.

VÍCTIMAS DE LAS REDES FANTASMA

Además, son vícitmas de  las llamadas redes fantasma, restos de redes y aparejos de pesca abandonados en las que se enredan distintas especies, lo que provocan la muerte. Globalmente el 45% de los mamíferos marinos, el 21% de las aves marinas y todas las especies de tortugas marinas se han visto afectadas por estos desechos marinos. La intensa actividad pesquera también produce un grave impacto en muchas especies: el 75% de las pesquerías evaluadas están sobreexplotadas. 

TRAMPA MORTAL PARA LOS CETÁCEOS

El Mediterráneo concentra el 25% del tráfico marítimo mundial, lo que supone graves daños para los mamíferos marinos (ruido, colisiones, molestias etc.) Un nivel de tráfico que se ha duplicado desde 2002. Este aumento ha disparado el número de pasajeros de cruceros en Mediterráneo de 8,7 a 30 millones en tan solo una década.  El turismo de lujo también está sofocando nuestros mares: más de la mitad de los superyates del mundo surcan las aguas del Mediterráneo cada verano con un incremento de las necesidades de infraestructuras en la costa.

Los resultados de todas estas presiones son realmente dramáticos. Desde ballenas que son golpeadas por barcos, tortugas que ingieren plástico y compiten con los turistas en sus playas de anidación, hasta tiburones amenazados por la sobrepesca. Como consecuencia las poblaciones de mamíferos marinos se han reducido en un 41% en los últimos 50 años. Más de la mitad de las especies de tiburones y rayas que se encuentran en el Mediterráneo están clasificadas como en peligro de extinción. Solo quedan unas 400 focas monje en el Mediterráneo.  

COMO UNA SOPA 

El mar Mediterráneo está sufriendo de manera muy directa el impacto del cambio climático y se calienta un 20% más rápido que la media mundial. Desde zonas más cálidas ya han aparecido al menos 1.000 especies invasoras que desplazan a las autóctonas y destruyen hábitats importantes.

MEDITERRÁNEO PROTEGIDO YA

Solo el 1.27% del Mediterráneo está protegido de una forma efectiva,  mientras que los acuerdos internacionales establecen un mínimo de un 10% y los principales científicos del mundo recomiendan que, al menos, el 30% del mar debería estar protegido a través de espacios marinos protegidos y otras medidas de conservación y gestión de los ecosistemas más vulnerables. 

CONOCEMOS LA SOLUCIÓN

Con nuestro trabajo demostramos que la protección de los mares es una solución posible y necesaria. Además de luchar contra la contaminación por plásticos y promover la pesca sostenible, desde WWF estamos impulsando la creación de una red de áreas protegidas donde las especies pueden encontrar refugio y recuperar sus poblaciones, donde actividades como la pesca sean sostenibles y donde el tráfico marino no cause daños a la fauna marina. Las Reservas Marinas de Tagomago, de las Islas Medas, de Tabarca, de Columbretes, el Parque Nacional de Cabrera, entre otros muchos casos demuestran que es posible.

El Mediterráneo nos está llamando y pidiendo ayuda urgente. Lo estamos asfixiando cada vez más. Tenemos que actuar ya.

Fuente: https://actua.wwf.es/es/salva-el-mediterraneo?gclid=CjwKCAjw3K2XBhAzEiwAmmgrAio4TXX2t-6rCzPCa1uOGgf2FL_WkvKTcMHY9u7k6xEPUYVSUm4QtBoCzMMQAvD_BwE

La historia tras ‘Mediterráneo‘, la gran canción de Joan Manuel Serrat

Joan Manuel Serrat ha anunciado recientemente que se retira de los escenarios después de más de 50 años. Lo hará a lo grande, con El vicio de cantar 1965-2022, una última gira que le permita despedirse como él quiere y no de la forma precipitada en que la pandemia ha obligado a cancelar miles de conciertos y giras por todo el mundo.

Esta última gira tendrá comienzo en abril de 2022 en el Beacon Theatre de Nueva York, para después recalar en Sudamérica y finalmente regresar a España para la época estival, donde ofrecerá el primer concierto el 8 de junio en Murcia y el último el 23 de diciembre en el Palau Sant Jordi de Barcelona.

Pero aunque el próximo año sea la última oportunidad de poder disfrutar del cantautor catalán sobre los escenarios, su legado musical se reparte en 20 discos en castellano, 11 en catalán, ocho en directo y más de una veintena de álbumes recopilatorios; además de otros trabajos discográficos al que se le ha rendido homenaje a su figura.

‘Mediterráneo’, la canción insignia de Serrat

Son muchas las canciones de Serrat que han calado en la historia de la música popular en España y otros países de habla hispana, pero sin duda Mediterráneo es la gran canción de ‘el nen de Poble Sec’ (el niño de Poble Sec).

Este tema, incluido en el álbum con el mismo nombre publicado en 1971, fue elegida por votación popular como la mejor canción de la historia de la música popular en España en 2004 en el programa de televisión Nuestra mejor canción. Además, también fue elegida la mejor canción del pop español por la revista Rolling Stone en 2010 y en 2019 fue elegida como la mejor canción jamás cantada por votación popular en el programa de TVE con el mismo nombre.

Leyendas urbanas acerca de la historia de ‘Mediterráneo’

Existen varias leyendas urbanas que se han popularizado sobre la historia que hay detrás de esta canción. Una de ellas, cuenta que Serrat escribió Mediterráneo a finales de 1970, cuando se encerró en el Monasterio de Montserrat junto a otros intelectuales y artistas en señal de protesta contra del Proceso de Burgos.

Otras historias cuentan que Serrat había pensado llamar a esta canción Amo el mar o Hijo del Mediterráneo.

La historia real de ‘Mediterráneo’

El propio Serrat explicó durante una entrevista con El País dónde compuso Mediterráneo y qué le inspiró para hacerlo: el exilio y la añoranza a su tierra.

“Estaba en México, llevaba semanas en el interior. Soñaba, literalmente con él. Agarré el coche y me fui a un lago, aunque sólo fuera por hacerme a la idea del mar que yo añoraba. Es en esos casos cuando me doy cuenta de que para mí, el mar, y concretamente el Mediterráneo es una identidad: una identidad feliz«.

En muchas ocasiones los artistas terminan aborreciendo la canción que más fama les ha dado, algo que nunca va a pasar en el caso de Joan Manuel: «Jamás, jamás, renegaré de esta o de cualquier otra de mis canciones. Me sentiré eternamente agradecido, son ellas quienes me han hecho lo que soy. Así que siempre la cantaré por obligación, pero lo que es más importante, por gusto«.

«Quizá porque mi niñez sigue jugando en tu playa»

La primera frase de la canción nos sitúa donde empieza toda la historia de Mediterráneo: «Quizá porque mi niñez sigue jugando en tu playa».

De su niñez, Serrat explicó que tiene dos paisajes fundamentales; el mar y el campo. El campo del tiempo que pasó en Viana, Navarra, en casa de una amiga de su madre; y el mar de su ciudad. «El mar es la Barceloneta de mi niñez, con todo lo que representaba el recorrido desde la casa hasta la playa. Primero, trincar algo de comer en casa, bocadillo, toalla y bañador, la indumentaria que nosotros necesitábamos; colarte en el tranvía, colarte en los baños que entonces no eran públicos, para llegar a las instalaciones con piscinas y duchas», reveló en otra entrevista para El País.

Fuente: https://www.europafm.com/noticias/musica/historia-mediterraneo-gran-cancion-serrat_2021120761afaf4407c11b000100260d.html

Medio siglo de ‘Mediterráneo’, el álbum emblemático de Serrat

Joan Manuel Serrat, soñador de pelo largo, tal como se autorretrataba en su canción Señora, entra en un estudio de Milán para grabar un disco que va a llamarse Mediterráneo. El cantautor no ha entrado aún en la treintena. Lleva más de un lustro de éxitos resonantes, de giras, grabaciones con Edigsa y Zafiro y affaires como el eurovisivo. Ya reza como cantautor bilingüe, capaz de firmar discos magistrales en dos lenguas distintas, tal como sucede en los albores de 1970 con Serrat 4 y con el que se conoce como Disco Blanco, donde se cruzan prodigios como Mi niñez o Fiesta.

Cuando Serrat entra en el estudio milanés para grabar Mediterráneo no parece haber conciencia de perennidad, porque el estudio no permitía grandes alardes que pudieran plantear futuras ediciones especiales del disco con tomas alternativas. Había que grabar lo más rápido posible y dejar el estudio libre para el siguiente grupo o solista que lo requiriera.

Serrat trae diez canciones nuevas, terminadas de alumbrar en la Costa Brava, en su retiro de Calella de Palafrugell, entre las idas y venidas del mar Mediterráneo. Toda la filosofía serratiana va a estar concentrada en ese disco en el que va a ser su particular Blonde on blonde y como tal un disco infinito, inagotable, tan melancólico como hedonista, que cruza a Josep Pla con León Felipe. Mediterráneo terminará siendo el santo y seña, el libro de estilo de más de una generación, esa obra perfecta de la cultura española que hay que escuchar como se contemplan Las meninas de Velázquez o se disfruta El amor brujo de Falla. Absténganse negacionistas o revisionistas que dirán que Mediterráneo no es para tanto o que es disco sobrevalorado, esa etiqueta que cualquier pseudomoderno puede ponerle a Casablanca o a Cien años de soledad según con qué pie se levante por la mañana.

Serrat graba en Milán aquello de “Quizá porque mi niñez sigue jugando en tu playa…”. Y en esa evocación destellante del verso inaugural de la canción Mediterráneo, en el imponente arreglo calderoniano –de Juan Carlos Calderón– parece bullir el espíritu de toda una época. El mar como principio y final, impreso en el destino del marinero cantor que parece un poeta viejo y sabio en el modo de mascar las palabras y los acentos. Hasta en el modo de glosar el amor perdido en Lucía, un amor real, tan fugaz como eterno. “No hay nada más bello / que lo que nunca he tenido / nada más amado / que lo que perdí”. El libro amoroso de Serrat, carnal y verdadero, en una de sus páginas más gloriosas.

Mediterráneo podría razonarse como rutilante disco pop y no, desde luego, como disco de cantautor al uso, guitarra y voz y pare usted de contar. Gian Piero Reverberi, Antoni Ros Marbá y el citado Juan Carlos Calderón con su impronta jazzística forman el terceto de arreglistas de un disco que vibra y brilla en la instrumentación y está lleno de estampas poéticas que se fijan en la memoria del oyente. Canciones descomunales, bellamente nostálgicas como Aquellas pequeñas cosas, canción prodigiosamente minimalista, o Barquito de papel. Otras canciones funcionan a modo de manifiestos libérrimos como la pletórica Vagabundear. Serrat aúna épica y lírica, barroquismo y desnudez. Vencidos incorpora magistralmente a León Felipe en su nómina de poetas cantados. Pueblo blanco es una canción enorme, narración deslumbrante, fantasmagórica, llena de simbología. Mediterráneo es un disco de contrastes, pero a su vez muy conceptual, que puede pasar de la sensualidad de La mujer que yo quiero a Qué va a ser de ti, una canción ubicada entre la Anduriña de Juan y Junior y el She’s leaving home de los Beatles, y a la que David Broza convertiría en himno hebreo.

El Serrat de los setenta se despliega en Mediterráneo en toda su plenitud. Lo influye ya Latinoamérica, el impacto de todo un continente. Nos deja hasta un homenaje en tiempo de vals a su amigo Alberto Puig Palau, un hombre de muchas vidas en una sola, parte de ese fresco palpitante, sugeridor, que es Mediterráneo, donde la genista, la brea, la luna que araña el mar, el extraño arenal, el vuelo de palomas, el cometa de caña y de papel se quedan grabados dentro de nosotros, perseguidores eternos de esta obra maestra.

Un disco del que no supo verse su grandeza en su tiempo, por mucho que le acompañara el impacto popular desde su aparición a finales de 1971. Manuel Vázquez Montalbán, en su ensayo sobre el cantautor, afirmaba que ni temática ni poéticamente añadía algo nuevo al anterior Serrat. Olvidaba que musicalmente sí lo hacía. En la Cataluña de los puristas ortodoxos y lingüísticos, el Serrat en castellano era permanentemente ninguneado tal como abanderaba en los años setenta Jordi García Soler –que luego se desdijo– en ensayos como el titulado La Nova Cancó. Pero Mediterráneo ha podido con todo, disco de cabecera de roqueros, poperos, indies, flamencos, melódicos y cantautores. Desde su icónica portada y las fotos de Colita, que tanto contribuyera, cámara en mano, a la iconografía serratiana.

Cabe imaginar a Serrat en el estudio de Milán. El humo del tabaco, el sorbo de whisky, la complicidad con los músicos, la canción a medio terminar. Cabe pensar en esos músicos italianos que lo acompañaron, nunca acreditados, responsables de la poderosa orquestación. No puede olvidarse el nombre de Plinio Chiesa como ingeniero de sonido. El cantautor catalán venía de anunciar que se retiraba, que tomaba distancia con las apabullantes giras y con la agenda a la que lo sometía su mánager Lasso de la Vega. Y esto incluía un primer distanciamiento con su arreglista favorito Ricard Miralles.

Serrat para el reloj vertiginoso, mira el mar desde un hotelito de Calella y alumbra Mediterráneo, entre rojos atardeceres y noches en vela. De ese retiro terminaron por nacer unas canciones antológicas que siguen perdurando. Cincuenta años más tarde, los diez cortes del disco azul de Serrat, grabado tras su disco blanco, lucen con la vigencia del primer día y con la fuerza de las obras atemporales.

Fuente: https://www.eltiempo.com/lecturas-dominicales/50-anos-de-mediterraneo-el-album-emblematico-de-joan-manuel-serrat-595605

Mediterráneo de Joan Manuel Serrat

Quizá porque mi niñez
Sigue jugando en tu playa
Y escondido tras las cañas
Duerme mi primer amor
Llevo tu luz y tu olor
Por dondequiera que vaya
Y amontonado en tu arena
Guardo amor, juegos y penas

Yo, que en la piel tengo el sabor
Amargo del llanto eterno
Que han vertido en ti cien pueblos
De Algeciras a Estambul
Para que pintes de azul
Sus largas noches de invierno
A fuerza de desventuras
Tu alma es profunda y oscura

A tus atardeceres rojos
Se acostumbraron mis ojos
Como el recodo al camino
Soy cantor, soy embustero
Me gusta el juego y el vino
Tengo alma de marinero…

¿Qué le voy a hacer, si yo
Nací en el mediterráneo?
Nací en el mediterráneo

Y te acercas, y te vas
Después de besar mi aldea
Jugando con la marea
Te vas, pensando en volver
Eres como una mujer
Perfumadita de brea
Que se añora y que se quiere
Que se conoce y se teme

Despertar entre Cádiz y Málaga

La Sierra de Cádiz: entre castillos árabes y pueblos blancos

El sueño de Washington Irving, el autor estadounidense que en el siglo XIX idealizó una Andalucía secreta y romántica en sus Cuentos de la Alhambra, se materializa en una comarca que parece haberse detenido en el tiempo: la de la Sierra de Cádiz. Situada al norte de la provincia que lleva su nombre, comprende una franja horizontal que arranca en Arcos de la Frontera, acoge el Parque Natural de Grazalema y se prolonga hacia el este para limitar, casi sin darnos cuenta con la serranía de Ronda, ya en la provincia de Málaga.

Asimismo, la región acoge un entorno natural con un altísimo valor ecológico. La sierra de Grazalema es conocida por su variedad botánica, en especial por ser el reino de una especie de abeto endémico: el pinsapo.

Desde este lugar es sencillo comenzar la famosa Ruta de los Pueblos Blancos. Una escapada a esta comarca se puede plantear, en definitiva, como ruta “panorámica” en coche a través de sus pueblos encalados y de aroma arabesco, sin renunciar a conocer su encanto natural a pie, a través de los múltiples itinerarios que por derecho propio forman parte de las mejores caminos de senderismo de Cádiz.

Pueblos de la Sierra de Cádiz. Qué ver en una escapada

Los pueblos de comarca de la Sierra de Cádiz tienen un denominador común: un pasado fronterizo entre el mundo cristiano y el musulmán, de ahí que muchos de sus nombres acaban con la coletilla “de la Frontera”. El contexto en el que surgieron, por tanto, también ha terminado por configurar la estampa que ahora nos resulta encantadora: localidades fortificadas enclavadas sobre un monte y con casas encaladas según la tradición morisca. La Sierra de Cádiz se compone de 19 pueblos, todos con este aroma pintoresco.

Arcos de la Frontera

Con casi 31.000 habitantes, Arcos de la Frontera es la localidad más relevante de la zona. Situado sobre un escarpado barranco sobre el río Guadalete, la leyenda asegura que un hijo de Noé lo fundó, aunque lo más probable es que su origen sea íbero. En época árabe, Arcos se configuró tal y como nos ha llegado, con sus callejones blancos y laberínticos, que ascienden hasta el castillo.

El corazón de esta localidad lo constituye la plaza del Cabildo. Esta plaza lleva al mirador de la Peña Nueva, desde donde se contempla una impresionante estampa de la cuenca del Guadalete que, si se presencia especialmente al atardecer, llega a sobrecoger. En la plaza del Cabildo se encuentra un castillo árabe del siglo XI que fue reconstruido por los cristianos tras la Reconquista. En un lado está la iglesia de Santa María de la Asunción, cuyo edificio original data del siglo XIII, construido sobre una mezquita árabe, y del que se suceden varios estilos como el gótico tardío, el mudéjar o el neoclásico.

El Bosque

A escasos 27 kilómetros al este de Arcos se sitúa la localidad de El Bosque. Con unos 2.100 habitantes, se trata de la puerta de entrada al Parque Natural de la Sierra de Grazalema. El blanco de sus calles contrasta ahora más si cabe con la frondosidad del entorno. Situado en una pequeña vaguada en el centro de un gran bosque de pinos, también pueden verse encinas, álamos y quejigos. El pueblo es atravesado por el río Majaceite, donde se pescan truchas, especialidad gastronómica de la zona.

Ubrique

Ya en plena sierra de Grazalema aparece enclavado en el fondo de un valle un pueblo que tal vez se sienta antes por el olor que por su visión. Dicho aroma no es otro que el del cuero. De fama internacional por los productos realizados con este material, por todas las calles del centro de Ubrique aparecen talleres y tiendas donde se venden bolsos y zapatos de enorme calidad. Pueblo de gran belleza y enorme tranquilidad, también es conocido por ser la cuna del torero ya retirado Jesulín de Ubrique.

Grazalema

Situado en el centro del Parque Natural Sierra de Grazalema, este pueblo de tan solo 2.000 habitantes es uno de los más idílicos de la zona. Enamora con sus casas impecablemente encaladas, sus tejados árabes y las ventanas enrejadas con hierro forjado, que en primavera se decoran con todos los colores que ofrecen las flores que cuelgan de ellas.

Con una industria textil que otrora llenó de riquezas al pueblo, Grazalema es la localidad con mayor índice de lluvias de España. Este aspecto condiciona la estructura del pueblo, desde el empedrado de sus calles, concebido para que discurran sin problemas las precipitaciones, los portones de las casas, las techumbres de teja o las farolas. Todos estos elementos hacen único este lugar del que parten algunas de las mejores rutas senderistas de la zona.

Zahara de la Sierra y Olvera

Tal vez el tramo más espectacular de un recorrido en coche (o en bicicleta) por la comarca de la Sierra de Cádiz sea el que conecta Grazalema con Zahara de la Sierra. La escarpada carretera pasa por el puerto de las Palomas, situado a 1.331 metros de altitud y lleno de impresionantes curvas.

Igualmente impresionante es el aspecto agreste que ofrece Zahara, rodeando una vertiginosa hendidura a los pies de la sierra. Declarada Conjunto Histórico-Artístico en 1983, esta villa concentra lo mejor de un típico pueblo blanco. Sus rincones con altas palmeras invitan a la exploración, como la ascensión a la torre del Homenaje del castillo del siglo XII. Dicho castillo fue tomado por los nazaríes en 1481 en un ataque nocturno que provocó que los Reyes Católicos lanzaran la última fase de la conquista de Granada.

Abandonando por el noreste el Parque Natural de Grazalema, nos topamos con Olvera, antiguo refugio de bandoleros y hoy localidad pujante por el auge de sus cooperativas agrícolas, especialmente de aceite. De esta localidad parte una vía verde muy frecuentada por los cicloturistas.

Setenil de las Bodegas, integrado en la montaña

Setenil de Bodegas, englobada dentro de la Ruta de los Pueblos Blancos gaditanos es tan genuina que se distingue fácilmente del conjunto de villas blancas de la Sierra de Cádiz. Su singularidad radica en que está integrada en la roca, sus casas a veces sobresalen del corazón de piedra de la colina, otras se introducen en lo más profundo, e, incluso, se encaraman sobre ella. Recorrer esta población es realizar un ejercicio constante debido a unos desniveles y escaleras que van regalando bonitas perspectivas de la población.

Las dos calles más conocidas e inmortalizadas por los viajeros que acuden a Setenil son la de Cuevas de Sol (la razón de su nombre es obvia, recibe mucha luz del astro) y Cuevas de la Sombra. No te conformes con hacer la foto, siéntate en alguna terraza y disfruta del ambiente, y de las tapas del pueblo, antes de seguir caminando por el núcleo urbano.

En tu recorrido hallarás algunos hitos a los que merece la pena prestar atención, como el aljibe y la torre del Homenaje que pertenece a una antigua fortaleza medieval del siglo XII –y a la que se puede subir para admirar las vistas de la sierra–. Igual de curiosa es la casa Consistorial, que es del siglo XVI y tiene un bellísimo artesonado mudéjar; y la casa de la Damita de Setenil, donde se exhibe una Venus con más de 5.000 años que certifica la larga vida de las cuevas. En exponentes religiosos no se pueden dejar de mencionar la iglesia de Nuestra Señora de la Encarnación y las ermitas de Nuestra Señora del Carmen, y de San Sebastián.

Nuestra recomendación es que no persigas monumentos sino que te dejes llevar por la intuición hasta llegar a calles tan bonitas como Jabonería y Cabrerizas, que te regalarán rincones muy auténticos.

Senderos de la Sierra de Cádiz

Desde el punto de vista ecológico, la zona de la Sierra de Cádiz, en particular el Parque Natural de Grazalema, tiene dos peculiaridades: se trata del lugar de la Península con mayor régimen de lluvias y crece el famoso pinsapo, un precioso árbol de la familia de los pinos que no aparece en ningún otro lugar peninsular. Estos dos motivos son más que suficientes para hacer algunas de las rutas senderistas.

Para visitar los bellos caminos de la zona, en especial el Pinsapar, se requiere de un permiso que se puede obtener gratis en el centro de visitantes de El Bosque, y pedirlo al menos con una semana de antelación en temporada alta.

Ruta del Pinsapar

Se trata de una de las rutas más conocidas. El recorrido de 14 kilómetros va de Grazalema a Benamahoma y se invierten unas seis horas en realizarse. El inicio de esta pista está señalado junto a la carretera CA531, a unos 40 minutos a pie desde Grazalema.

Ruta de El Torreón

Con 1.654 metros de alto, el Torreón es el pico más alto de Cádiz. La ruta más habitual para coronarlo es comenzar desde una senda que arranca a 100 metros al este del mojón del kilómetro 40 de la carretera entre Grazalema (a unos 8 kilómetros de esta localidad) y Benamahoma. Tras 2,5 horas de caminata se alcanza cumbre. En un día despejado se puede alcanzar a ver Gibraltar, Sierra Nevada e incluso las montañas del Rif de Marruecos.

Sendero Salto del Cabrero

Fuera del Parque Natural la ruta tal vez más destacada sea el sendero Salto del Cabrero. Discurre entre Grazalema y Benaocaz, por la vía del Boyar y a través de la parte oeste de la sierra del Endrinal. Se emplean unas cinco horas en una ruta que arranca en el sendero los Charcones, en la parte alta del pueblo de Grazalema hacia el puerto del Boyar. Desde ahí ya se toma el sendero del Cabrero, que discurre cuesta abajo. Durante este camino hasta Benaocaz hay que estar atento por si se localiza alguna orquídea salvaje de la zona, en cuyo caso lo mejor es inmortalizar el momento con una buena foto y dejar a la planta en su entorno.

Actividades deportivas y turismo activo en la sierra de Cádiz

La sierra de Cádiz, con sus montes moteados de pueblecitos blancos, también brindan al amante del deporte y la aventura un buen número de actividades emocionantes. Lo idóneo es realizarlas con agencias que tengan personal especializado para evitar situaciones peligrosas. No es un entorno montañoso muy conocido en el mundo activo a nivel nacional pero te sorprenderá conocer la cantidad de deportes que permite realizar.

Uno de nuestros deportes favoritos es el barranquismo, que se puede practicar en lugares como la Garganta Verde, en Zahara de la Sierra. Quienes prefieran las vías ferratas no quedarán decepcionados después de hacer la de Benaoján (ya en territorio malagueño). Y los aficionados a la espeleología disfrutarán en las grutas de Villaluenga del Rosario, Benaocaz, Zahara de la Sierra y Grazalema. En esta sierra, una de las cavidades más conocidas y accesibles es la ‘cueva del Susto’.

Aunque, a priori, puede sorprender la práctica de kayak entre montañas, tiene fácil explicación ya que hay lugares como el pantano de Zahara de la Sierra, el pantano de Grazalema o el embalse de los Hurones que se prestan a ello. Y la perspectiva desde el agua es absolutamente impresionante.

Para ver la sierra desde las alturas, nada mejor que el parapente, tanto si eres un experto como si quieres iniciarte haciendo un vuelo en biplaza, tu lugar es el pueblo de Algodonales donde encontrarás unas excelentes condiciones para volar.

Para los viajeros más tranquilos y que les guste admirar el paisaje con calma les recomendamos una ruta senderista por el Pinsapar, entre un sorprendente bosque de pinsapos. Y a quien le guste montar en bicicleta que se anime a recorrer los parques naturales de los Alcornocales o de la sierra de Grazalema, y la vía verde de la Sierra desde Puerto Serrano a Olvera.

Por último, una actividad muy divertida con la que complementar tu viaje a la Sierra de Cádiz es el paintball. Es un juego que requiere de ciertas habilidades y que está en auge. Lo puedes practicar en Olvera, El Bosque y Villaluenga del Rosario.

Fuente: https://www.barcelo.com/guia-turismo/es/espana/cadiz/que-ver/sierra-de-cadiz/

19 Pueblos Blancos de Cádiz

ajo el potente sol andaluz, los pueblos blancos se esparcen por la geografía el sur de España. Las calles empinadas, angostas, de muros encalados y rebosantes de flores parecen una postal. Esa es la realidad que te deslumbra a poco de adentrarte en Andalucía.

Tanto en la costa como en el interior, estos pueblos blancos hacen gala de la herencia árabe que ayudó a forjarlos. A veces como enclave productivo, otras veces como cruce de caminos o a partir de atalayas defensivas. En otras ocasiones, nacidos sobre restos más antiguos o en siglos más cercanos pero siguiendo las líneas heredadas. Siempre el blanco bajo el sol.

Alcalá del Valle

Enclavada en un valle entre Málaga y Cádiz, conserva la arquitectura popular que ofrece un claro testimonio de su origen árabe, con sus calles de casas encaladas y de balcones repletos de flores. La villa actual fue fundada en el siglo XV por los musulmanes residentes en Setenil de las Bodegas.

En tu visita debes ver los Dólmenes del Tomillo, conjunto megalítico con un menhir único en la provincia, en medio de un hermoso entorno. Otros puntos a visitar es la iglesia barroca de Santa María del Valle, el Cortijo de la Cacería (del siglo XVI) y la ermita del Cristo de la Misericordia. Y no puede dejarlo sin probar el agua fresca de la Fuente Grande.

Algar

Situada entre los parques naturales de la Sierra de Grazalema y Los Alcornocales, ha sido poblada desde el Neolítico como lo demuestra el yacimiento arqueológico de la Cueva de la Dehesilla.

Gracias a su emplazamiento es ideal para tomarla como punto de parida para actividades de ocio al aire libre: senderismo por el Tajo del Ágila, pesca en el río Majaceite o el piragüismoo en el Embalce de Guadalcacín II.

en esta pequeña población se encuentran varios de los talleres donde se producen las piezas más finas para las grandes marcas como Chanel, Vuitton o Tous. Puedes visitarlos (pregunta por el taller Rovi) y llevarte a casa una buena pieza por mucho menor dinero (sin logotipo, claro).

A la sobra de la Sierra de Lijar se encuentra este encantador pueblo blanco con calles bordeadas de naranjos. Sus 12 fuentes aseguran el murmullo y el frescor del agua.

Algodonales

A los yacimientos prehistóricos de Cueva Santa, Chamusquina Castillejo y el Cerro de la Botinera, se suman monumentos como la Iglesia de Santa Ana de estilo barroco tardío. A corta distancia se encuentra la pedanía de La Muela desde donde se puede ascender a la Sierra de Lijar para observar el vuelo de los buitres leonados.

Un detalle para los amantes del vértigo: en Algodonales hay varias empresas que se dedican a los deportes aéreos.

Arcos de la Frontera

Puerta de entrada a la Ruta de los Pueblos Blancos, Arcos está considerado uno de los pueblos más bonitos de España. Existen huellas de sus primeros pobladores prehistóricos y romanos en el yacimiento de la Sierra de Aznar, pero la ciudad rezuma herencia musulmana.

Estrechísimas y empinadas calles, antiguos arcos, nos llevan al casco antiguo declarado Conjunto Histórico. Se conservan allí joyas monumentales como el Castillo de los Duques (del siglo XV), la Puerta de Matrera (siglos X a XIV) y los restos del recinto amurallado, sus palacios y casas señoriales, así como la Basílica de Santa María, y numerosos conventos y templos.

Benaocaz

Otro pueblo que ha sido distinguido como Conjutno Histórico por la belleza de su casco de estrechas y laberínticas callejuelas, especialmente en el Barrio Nazarí.

Se conserva el empedrado antiguo, muchas casas populares centenarias donde abundan las flores. Y también, casas señoriales dieciochescas de amplio portones y frescos patios.

Aunque su fundación fue árabe, hay numerosos restos prehistóricos en la zona como la Sima de la Veredilla y las Cuevas de la Manga.

Fuente: https://www.diariodelviajero.com/espana/19-pueblos-blancos-de-la-sierra-de-cadiz-ii

Bornos

Ubicado a orillas del lago junto al que ha crecido desde hace más de 30.000 años, Bornos está declarado Conjunto Histórico. Aquí vivero iberos y romanos, y sete paso se observa en los restos del yacimiento de Carissa Aurelia a escasos kilometros del centro del pueblo.

Aquí debemos visitar su castillo, las casas señoriales de la Cilla (s. XVII-XVIII) y de los Ordóñez (s.XVIII) y el Colegio y Hospital de la Sangre, así como la iglesia de Santo Domingo Guzmán, el convento del Corpus Christi y el monasterio de los Jerónimos, ambos del siglo XVI.

El Bosque

En plena Sierra de Albarracín, junto al río Majaceite, entre valles, se encuentra el retiro señorial de los Duques de Arcos de la Frontera. El Bosque es ejemplo de calles blancas salpicas de fuentes y flores.

En cuanto a su arquitectura destacamos la iglesia de Nuestra Señora de Guadalupe, el palacio Ducal, la ermita del Calvario y la plaza de toros. Visitas especiales son la del Jardín botánico «El Castillejo» con ejemplares reptesentantes de los principales ecosistemas de la Sierra de Grazalema y a las ruinas del castillo de Tavizna, a sólo 5 kilómetros del pueblo.

El Bosque está enclavado entre frondosos bosques de una comarca atravesada por manantiales de aguas con propiedades medicinales. Un lugar ideal para practicar además el turismo activo: caminatas, rutas a caballo, vuelos en parapente o en aladelta, por ejemplo.

Espera

Encontramos restos que nos cuentan la historia de sus primeros pobladores hace más de 3.000 años: el yacimiento de Esperilla. De l época romana y muy cerca del pueblo, encontramos la antigua ciudad romana de Carissa Surelia, sobre los restos de un asentamiento íbero anterior. Allí se encuentra un museo arqueológico de sitio con grandes piezas de obra funeraria íbero-romana.

En su patrimonio monumental destacamos el Castillo de Fatetar (s.XIII-XV) que conserva parte de las antiguas murallas, la Torre del Homenaje y los aljibes. Junto a él, la ermita de Santiago donde se encuentra el patrón de la localidad: el Cristo de la Antigua.

El Gastor

Se la conoce como «el balcón de los pueblos blancos» por las magníficas panorámicas de los pueblos vecinos desde su punto mas alto. El Gastor ha sido poblado desde la prehistoria, y a su alrededor se encuentra monumentos metalíticos que lo prueban.

El pueblo se ubica sobre un cerro y muy cerca del nacimiento del río Guadalete. Es un claro ejemplo de las tradicionales villas serranas. Hablando de turismo activo, hay un par de cuevas para los amantes de la espeleología: la de Fariña y la del Susto. Y en el embalse Zahara-El Gastor se practican deportes náuticos, que se suman a las oportunidades de practicar senderismo en el Tajo de Algarín y las Grajas.

Grazalema

En el mismísimo corazón de la Sierra de Grazalema, se ubica este pueblo blanco de excepción. osa de un microclima propio con el índice pluviométrico más alto de la península ibérica. En los alrededores se encuentra el Dolmen de la Giganta, pero la ciudad nace de la antigua ciudad romana de Lacíbula.

En su casco antiguo protegido como Conjunto Histórico (foto inicio), encontramos todos los elementos tradicionaless de la arquitectura árabe blanca combinada con ejemplos de arquitectura señorial. A visitar la iglesia barroca de Nuestra Señora de la Aurora, la de San José o la de Nuestra Señora de la Encarnación, o las ermitas del Calvario o de Los Ángeles.

Famosa por el trabajo textil de sus mantas artesanales, podemos encontrarlas en las tiendas y en el Museo de Artesanía Textil de Grazalema.

Fuente: https://www.diariodelviajero.com/espana/19-pueblos-blancos-de-la-sierra-de-cadiz-ii

Olvera

La Hippa o Hippa Nova romana se ubica a los pies de un gro risco coronado por su impresionante castillo. Ha sido declarada Conjunto Histórico y su casco urbano muestra una bella combinación de arquitectura popular con raíces andalusíes y su patrimonio monumental con sus palacios señoriales.

El Barrio de la Villa se encuentra sobre el primitivo casco, con trazado laberíntico donde encontramos iglesia como la de Nuestra Señora de los Remedios y el castillo. Estea antigua fortaleza musulmana del siglo XII, aun conserva parte de sus muros, torreones y la Torre del Homenaje.

En Olvera (foto de inicio) se encuentra el Museo Frontera de los Castillos, en un bello edificio de la antigua Casa de la Cilla, lugar de visita imprescindible para comprender el importante papel que jugó la serranía gaditana como frontera en el reino nazarí.

Prado del Rey

Tenemos que buscar el origen de esta localidad en la ciudad romana de Iptuci, yacimiento arqueológico digno de visitar. Igualmente, hay pruebas de población humana en esta zona desde los tiempos del Neolítico. La época de mayor esplendor fue la romana en especial en los siglos I y II d.C, pero ya los fenicios explotaban las salinas existentes en los alrededores.

Digno de visitar en Prado del Rey es el antiguo Pósito de Labradores, cuya estructura se mantiene intacta. Y luego, un recreo gastronómico con los platos típicos de la localidad: la alboromía de garbanzos y pimientos torrijas con miel y una copa de mosto de Pajarete.

Puerto Serrano

Al llegar nos reciben las tradicionales casas serranas rodeadas de naranjos. Puerto Serrano reúne una gran cantidad de yacimientos arqueológicos que confirman la presencia humana desde el Paleolítico, luego en tiempos romanos y durante la población hispano-musulmana. Entre estos sitios, merecen destacarse Fuente de Ramos y Almendral o el antiguo asentamiento romano de Cerro Castelar y Marciagos, a corta distancia del centro urbano.

Estamos en un rincón de la sierra gaditana ideal para practicar senderismo, cicloturismo, rutas caballo especialmente por el antiguo trazado ferroviario de Jerez-Almargen que posee 35 kilómetros transitables entre Puerto Serrano y Olvera.

Setenil de las Bodegas

Esta localidad se encuentra ubicada en un corte profundo de la sierra. Esta localización le da una singularidad y belleza que la hacen única. Las casas se adaptan al terreno y algunas se encuentran literalmente bajo la roca o en el interior de la montaña.

Calles y terrazas acomodadas a los quiebros del terreno con lugares tan especiales como las calles de la Cueva de la Sombra y de las Cuevas del Sol, donde descansar y observar la peculiaridad del pueblo tomando una cervecita fresca en sus terrazas.

Su ubicación actual es de origen medieval y en la «Villa» se asentaba el antiguo poblado almohada. El castillo que domina el pueblo es una fortaleza medieval de los siglos XIV y XV que conserva la Torre del Homenaje y un aljibe.

Torre Alháquime

Su nombre ya lo dice, estamos en una pieza clave en la frontera entre el Reino de Granada y castellano. De la época nazarí conserva los restos de la muralla medieval que rodea el casco histórico, allí se encuentra el Arco de la Villa.

Piérdete por sus calles angostas y laberínticas, muros blancos y plazas donde explota el color de las flores. Un lugar ideal para practicar slow travel. Detente y sigue el ritmo lento de la sierra.

Fuente: https://www.diariodelviajero.com/espana/19-pueblos-blancos-de-la-sierra-de-cadiz-iii

Ubrique

Donde se unen los parques naturales de Grazalema y de los Alcornocales, se ubica la localidad de Ubrique. Una garantía de entorno natural de primera categoría y muchas opciones para el turismo activo: rutas de senderismo, de BTT, pesca, caza o avistamiento de aves.

Declarada Conjunto Histórico, Ubrique tiene origen romano y por aquí pasa una calzada romana que une Ubrique con el pueblo blanco de Beanocaz del que te hemos hablado en la primera entrega. Además, el yacimiento de Ocuri incluye un monumento funerario muy interesante y escaso en la península de tipo columbario.

De la época musulmana quedan los restos de la Fortaleza de Cardela o Castillo de Fátima que data del siglo XII. Ya en el casco histórico de Ubrique, podemos reconocer su trazado medieval con calles angostas, preciosos rincones y plazas con fuentes como la barroca Fuente Pública o la andalusí de los Nueve Caños.

Villamartín

Bajamos hacia los prados fértiles para llegarnos hasta Villamartín, un caserío con larga historia. Su ubicación le destacó desde siempre como cruce de caminos de la zona. Testigos de la historia son los dólmenes de Alberite y el yacimiento de Torrevieja.

En el casco del pueblo tenemos ejemplos de su patrimonio monumental como el Castillo de Matrera, la iglesia de Nuestra Señora de las Virtudes o el Convento de San Francisco y ejemplos de casas señoriales como el Palacio de los Ríos.

Villaluenga del Rosario

A los pies de un impresionante macizo rocoso encontramos a Villaluenga, el pueblo más alto de la provincia de Cádiz (859 m.s.n.m). Ya en tiempos prehistóricos el hombre vivía por aquí aprovechando las cuevas del terreno. Una muestra de ello es el yacimiento de las Cuevas de la Manga.

Las calles de su trazado van adaptándose a los desniveles del terreno, con subidas empinadas, escaleras y los edificios integrándose con la roca: las iglesias de San Miguel y del Salvador, las ermitas de San Gregorio y del Calvario, la Fuente del Acueducto y más.

Encontramos aquí la plaza de toros más antigua de la provincia ya que data del siglo XVIII y es única: no es redonda sino poligonal con un graderío realizado en la propia piedra del lugar.

Zahara de la Sierra

El Parque Natural de Grazalema abraza a este pintoresco rincón andaluz. La fundación de la actual Zahara (foto de inicio) se debe a los árabes y su trazado es un gran ejemplo del entramado urbano andalusi. Encontramos el castillo del sigo XIII con su Torre del Homenaje y los restos de la villa medieval con brios segmentos de la antigua muralla.

Las calles van subiendo (y bajando) por la sierra sobre la que se recuesta Zahara por lo que no es raro encontrar tramos muy empinados o con escaleras. En tu paseo debes pasar por el Puente de los Palominos, o detenerte a ver la Torre del reloj y disfrutar del tiempo lento en la florida plaza central.

Fuente: https://www.diariodelviajero.com/espana/19-pueblos-blancos-de-la-sierra-de-cadiz-y-iv

Grazalema: pueblos blancos y bosques milenarios en las sierras de Cádiz

El pinsapar, un bosque relicto de hace miles de años, es el principal atractivo de esta comarca situada a muy poca distancia del Estrecho de Gibraltar.

El pinsapo es una de las reliquias vegetales más raras y escasas del mundo. Esta conífera de gran porte (puede superar los 30 metros de altura) y de silueta elegante tiene sus últimos refugios en torno al Estrecho de Gibraltar: en las dos orillas. Del lado marroquí, el pinsapar se reduce a pequeñas manchas en el sorprendente Parque Nacional de Talassemtane, uno de los lugares más bonitos e intensos del norte del país alauita. Y en la orilla norte, se le puede encontrar, de manera natural, en el recientemente creado parque Nacional de la Sierra de Las Nieves, en Sierra Bermeja y en Grazalema. El pinsapo es un árbol exigente. Demanda grandes cantidades de agua durante todo el año, algo que podría considerarse poco coherente si hablamos del sur de las provincias de Cádiz y Málaga. El pinsapar es una auténtica esponja que requiere de buenas precipitaciones durante todo el año y que, como otras coníferas, tiene la capacidad de ordeñar las nubes gracias a sus hojas en forma de pequeñas agujas apretujadas. Una verdadera red que atrapa el agua y lo precipita hacia el suelo creando verdaderos vergeles en las sierras atlánticas y mediterráneas de Andalucía Occidental. El Pinsapo es la especie emblema de la Sierra de Grazalema, un lugar único de las serranías gaditanas dónde llueve casi más que en la lejana Galicia.

El Parque Natural de Grazalema se encuentra a 121 kilómetros de Sevilla, a 112 kilómetros de Cádiz y a apenas 85 kilómetros del Aeropuerto de Jerez. Así que da perfectamente para una escapada de puente o para un fin de semana. ¿Dónde alojarse? La propia localidad de Grazalema no es mala opción: aquí hay varias casas rurales y alojamientos familiares. Otras opciones a escasa distancia del parque natural son Zahara de la Sierra (con varios alojamientos rurales y un hotel) y el pueblo de Ubrique. Esta zona de las sierras de Cádiz da para mucho y lo mejor es hacer kilómetros por las carreteras de montaña e ir conectando los diferentes puntos de interés y senderos para ir descubriendo los tesoros que guarda la montaña. Pequeños pueblos; grandes bosques; dehesas; encinares; castillos; yacimientos arqueológicos…

El Pinsapar; la joya de la corona.- Lo primero que tienes que tener en cuenta antes de internarte en este bosque mágico es que para realizar la travesía del Pinsapar hay que inscribirse en el Centro de Interpretación que se encuentra en la localidad de El Bosque (Federico García Lorca, 1; Tel: (+34) 956 709 733) o, más conveniente por el escaso número de permisos diarios que se reservan, hacerlo previamente a través de correo electrónico (cvelbosque.amaya@juntadeandalucia.es). El sendero lineal del Pinsapar tiene una longitud de 11,2 kilómetros y un desnivel máximo de unos 300 metros de subida (saliendo desde Benamahoma) y otros 900 de bajada hasta el parking de Las Canteras. El camino transcurre por la cara norte del Pico Torreón, que con sus 1.648 metros sobre el nivel del mar es la cima de la provincia de Cádiz. Aquí podemos ver al Pinsapar en todo su esplendor (unas 400 hectáreas de extensión); y también viejos pozos de nieve, fuentes, acequias y canalizaciones.

Benamahoma y el agua.- El pequeño pueblo de Benamahoma es una de las localidades que se encuentran en pleno parque. Y también un ejemplo de la importancia del agua en la comarca: desde el punto de vista natural y cultural. El Río Majaceite atraviesa esta parte de Grazalema y corre hacia el oeste para alimentar las vegas de El Bosque y Ubrique (en el Embalse de Los Hurones). Desde aquí parte el Sendero del Majaceite que baja junto al cauce hasta el vecino pueblo de El Río pasando por la Cascada Honda de Benamahoma. Pero antes de echarte a caminar puedes visitar el Ecomuseo del Agua del Molino de Benamahoma (Nacimiento, 37) un viejo batán industrial (máquinas movidas por el agua) que pone de manifiesto la importancia de los cauces para la economía local más allá de su aprovechamiento agrícola y ganadero.

El Castillo de Zahara de La Sierra.- Zahara de la Sierra está, por méritos propios, en el listado de pueblos más bonitos de España. Este pueblo blanco se abraza literalmente a un peñasco impresionante que sirve de fortaleza natural y mirador. Sólo por pasear por sus callejuelas y asomarse a sus miradores merece la pena la visita (con lugares bastante notables como la Iglesia de Santa María de la Mesa –con un retablo barroco muy bonito-). Pero el punto fuerte del pueblo es su antiguo castillo y recinto amurallado. La Puerta de la Villa da paso a la antigua Zahara, que en tiempos anteriores a la conquista cristiana estaba mayoritariamente encerrada por las murallas (lo puedes ver en el Centro de Interpretación de la Villa Medieval –El Fuerte, 15-). Murallas adentro podrás ver restos de la Iglesia Mayor (previamente mezquita), rastros de las antiguas casas, las murallas y la soberbia Torre del Homenaje, que corona la zona más alta del peñasco ofreciendo vistas brutales. Aprovecha que estás por aquí para visitar la Garganta Verde (CA-9104), una verdadera trinchera excavado por el Arroyo de los Ballesteros dónde puedes ver al mítico buitre leonado (hay que solicitar permiso a través del correo cvelbosque@reservatuvisita.es o en el teléfono (+34) 956 709 733).

La A-374 entre Grazalema y Ubrique.- La carretera de las maravillas. Esta ruta de 26 kilómetros recorre uno de los parajes más bonitos de toda la sierra. Casi siempre a los pies de peñas llenas de cuevas (como la de Las Dos Puertas muy cerca de Grazalema) en un ambiente que alterna grandes manchas de encinar y alcornocal con prados siempre verdes. Una ruta para ir haciendo paradas para conocer verdaderas joyas naturales como el Chaparro de las Ánimas, un enorme alcornoque singular que está íntimamente ligado a la historia del pueblo de Grazalema: el corcho de este árbol se dedicaba a la compra de aceite para las lamparillas de ánimas de la iglesia. También hay pequeños pueblos (Villaluenga del Rosario y Benaocaz) y algunos restos arqueológicos interesantes como la vieja calzada romana que atravesaba estas sierras desde Ubrique. Si te gusta andar no dejes de subir al Saltadero desde el Paraje del Cintillo, uno de los rincones más hermosos de la ruta. El camino no es largo y las vistas merecen la pena.

Ubrique: mucho más que la capital del cuero.-  Ubrique es uno de los famosos pueblos blancos de Cádiz y es conocido en Andalucía por la calidad de sus cueros que es la materia prima con la que se elaboran buena parte de los artículos de marroquinería de alta gama de Europa (aquí fabrican grandes marcas de la industria del lujo y varias empresas independientes). Una fama que no es nueva ya que las tenerías y los artesanos locales son famosos, por lo menos, desde principios del siglo XVI, aunque es probable que la tradición venga de tiempos de musulmanes o más atrás. El pueblo es muy bonito (hay que verlo desde arriba en la subida a la Cruz del Tajo). Y sólo por eso merece la visita, pero el cuero es un aliciente más. Y no es de extrañar que la punta de lanza del turismo cultural del pueblo sea un museo dedicado a la principal industria local que lleva el nombre rimbombante de Manos y Magia en la Piel (Herrera Oria, 10), que ocupa un antiguo convento de Capuchinos del siglo XVII. Muy cerca de aquí se encuentra El Rodezno, una zona bañada por las aguas que bajan desde Grazalema en la que funcionaron las tenerías del pueblo hasta casi antes de ayer.

Pero hay mucho más que ver en Ubrique. Dentro del pueblo hay que dejarse perder por sus callejuelas para ir descubriendo sus edificios más notables: la extraña San Juan de Letrán (San Juan, 9), una vieja iglesia de planta octogonal que alberga el Museo de Historia de Ubrique; la Ermita de San Antonio (La Torre, 60), construida sobre una vieja fortificación nazarí; la Casa del Dintel (San Juan, 6), un palacete del siglo XVI o la Parroquia de Nuestra Señora de la O (Francisco Fatou, sn), una sencilla basílica del XVIII. Mención aparte merece la antigua Ocuri, la población romana que dio origen a Ubrique y que puede visitarse en lo alto de un cerro muy cerca del pueblo actual. Subir por la calzada romana es toda una experiencia y lo que te encuentras arriba merece mucho la pena de ver incluyendo el sorprendente Mausoleo, uno de los edificios romanos mejor conservados de España.

Fuente: https://www.eldiario.es/canariasahora/viajarahora/destino_espana/que-ver-en-grazalema-transporte-publico-permisos-senderos-mapa_1_9052334.html

RUTA DE LOS PUEBLOS BLANCOS DE CÁDIZ Y MÁLAGA

La llamada «Ruta de los pueblos blancos» es una ruta turística que comprende gran parte de los pueblos de la comarca de la Sierra de la provincia de Cádiz. Su nombre viene del blanco de las fachadas de las casa de los pueblos, pintadas con cal para repeler la calor.

Es una de las rutas más conocidas de Andalucía, en ella el viajero recorre más de 20 municipios de las provincias de Cádiz y Málaga. Pueblos que tienen como denominador común esas casas con fachadas de blanca cal tan características en gran parte de la comunidad andaluza.

La Ruta de los Pueblos Blancos nos llevará a conocer y disfrutar del rico y diverso patrimonio histórico, cultural y natural que guardan en su interior todas y cada una de las localidades que conforman esta oferta turística. Iglesias de diferentes estilos arquitectónicos, yacimientos arqueológicos de distintas épocas, castillos, cuevas prehistóricas, museos… y espacios naturales tan importantes como el Parque Natural de los Alcornocales o el Parque Natural Sierra de Grazalema son sólo alguna de las joyas que podremos encontrar en nuestro recorrido.

Pueblos incluidos en la Ruta de los Pueblos Blancos

Alcalá del Valle | Algar | Algodonales | Arcos de la Frontera | Benaocaz | Bornos | El Bosque | El Gastor | Espera | Grazalema | Olvera | Prado del Rey | Puerto Serrano | Setenil de las Bodegas | Torre Alháquime Ubrique | Villaluenga del Rosario | Villamartín | Zahara de la Sierra

Otros municipios en la provincia de Málaga que igualmente nos sorprenderán por su situación, historia y monumentos son; RondaMontejaqueJimera de LíbarAtajateBenadalidGaucín, Cortes de la Frontera Casares.

Ruta de los Pueblos Blancos Ruta Central

Comenzamos nuestro recorrido en pleno corazón del Parque Natural Sierra de Grazalema, en Zahara de la Sierra. Presidida por su castillo nazarí, está declarada Conjunto Histórico-Artístico. A continuación se encuentra Grazalema, pueblo de origen romano, sus alrededores son un paraíso para los amantes de la naturaleza, el senderismo y los deportes de montaña.

A través de una sinuosa carretera que nos ofrece unas vistas espectaculares, entre pinsapos y miradores, llegamos a Villaluenga del Rosario. Estamos en el pueblo más alto de la provincia de Cádiz, con calles empinadas y casas encaladas.

Benaocaz aparece tras seguir descendiendo por la carretera, pasando por un antiguo tramo de la calzada romana. Con maravillosos paisajes de fondo, nos llevaremos una grata impresión al divisar Ubrique. En las cercanías encontramos la antigua Ciudad Romana de Ocuri, en lo alto del Salto de la Mora. Llegar al casco antiguo de Ubrique supone un pequeño esfuerzo que es recomendable para poder disfrutar de sus balcones naturales y contemplar una panorámica admirable.

Hacia el norte espera El Bosque, zona truchera para los amantes de la pesca, posee el Premio Nacional de Embellecimiento. Tras recorrer Benamahoma, puerta de entrada al Pinsapar, la última parada nos lleva a Prado del Rey, situado entre la sierra y la campiña, entre olivos y viñedos, a sólo cuatro kilómetros nos encontramos los restos de la ciudad romana de Iptuci.

Ruta de los Pueblos Blancos Ruta Norte

Entre las sierras gaditanas y el río Guadalete se sitúa Puerto Serrano, inicio de nuestro recorrido. Pueblo blanco con casas encaladas, en él se respira tranquilidad y sosiego. Tras visitar Algodonales, con su Iglesia de Santa Ana, continuamos camino hacia El Gastor. Conocido como «Balcón de los Pueblos Blancos», desde su punto más alto se contemplan unas vistas maravillosas. De gran interés resulta la visita al Dolmen del Gigante.

La siguiente parada es Setenil de las Bodegas, con su original entramado urbano y la disposición de sus casas, excavadas en la montaña, que tienen como tejado las propias rocas.

Alcalá del Valle, refugio de moriscos, eclesiásticos y franciscanos, aprovecha las riquezas de su patrimonio monumental y natural para acoger a los que llegan en busca de descanso y calma.

Continuando por Torre Alháquime llegaremos a la última parada de esta ruta, Olvera. Declarada Conjunto Histórico-Artístico, el principal monumento de Olvera es la propia ciudad, sus casas encaladas y calles estrechas, dirigidas todas hacia la silueta imponente de su Iglesia de la Encarnación y su Castillo árabe en lo más alto del cerro. El Peñón de Zaframagón, situado en la zona más occidental del término, declarado Reserva Natural, alberga la mayor colonia de buitres leonados de Andalucía.

Ruta de los Pueblos Blancos Ruta Levante

Iniciamos esta ruta en Cortes de la Frontera, no podemos irnos sin visitar las ruinas de la ciudad romana de Saeponta, los de la Torre del Paso, la Ermita Mozárabe la Casita de Piedra y el imponente parque de La Sauceda.

Tras recorrer Algatocín con un núcleo urbano que conserva el sabor de su pasado morisco.  La siguiente parada nos lleva a Benadalid, con sus calles estrechas y tortuosas que nos trae reminiscencias árabes. Atajate con su paisaje de contrastes nos conduce a Jimera de Líbar, un lugar para descansar, un pueblo donde se respira la tranquilidad.

Benaoján se caracteriza por su relieve accidentado, las casas parecen escalar la montaña, salpicando de blanco el verde del campo. De gran importancia son las dos formaciones geológicas, el Sistema Hundidero-Gato, con sus cuevas y lagos y la Cueva de la Pileta, con pinturas prehistóricas y declarada Monumento Nacional de Arte Rupestre.

Y para finalizar, Ronda. Una de las ciudades más antiguas de España. La Cueva de la Pileta es uno de los mejores exponentes del arte rupestre del Paleolítico andaluz. Su espectacular tajo, de más de 200 metros de profundidad, divide la ciudad en dos partes unidas por un puente de piedra. Los baños árabes, el Palacio del Rey Moro, la Plaza de Toros, la Fuente de los Ocho Caños y el Mirador del Tajo son algunas de las maravillas que nos ofrece Ronda.

Ruta de los Pueblos Blancos Ruta Occidental

Puerta de entrada de los Pueblos Blancos, Arcos de la Frontera se encuentra enclavado en la cima de una roca, completamente bordeado por el río Guadalete. El conjunto urbano, por su belleza y originalidad, constituye uno de los más singulares de España, declarado Monumento Histórico-Artístico Nacional. Arcos de la Frontera tiene sabor a pueblo hecho de cal y sol, de rejas y flores.

Tras visitar Algar, bello pueblo de origen árabe, seguimos camino hacia Espera. En lo alto de una peña se encuentra el Castillo de Fatetar con su ermita adosada, donde podemos contemplar unas maravillosas vistas. Bornos es un pueblo blanco, con campos salpicados de huertas, se sitúa a orillas del pantano que lleva su nombre. Saliendo de Bornos tenemos la posibilidad de visitar la ciudad ibero-romana de Carissa Aurelia.

Villamartín nos ofrece gran variedad de paisajes entre el blanco de sus casas, el verde de la campiña y el azul del cielo y el agua. Resalta entre sus casas la torre de la Iglesia de Santa María de las Virtudes. Sin olvidar el Campo Dolménico de Alberite.

Fuente: https://andaluciarustica.com/ruta-de-los-pueblos-blancos.htm

La Ruta de los Pueblos Blancos de Málaga

La famosa Ruta de los Pueblos Blancos de Andalucía comprende una serie de localidades ubicadas en terreno de las comarcas de Sierra de Cádiz y Serranía de Ronda. El eminente carácter serrano de estos lugares se refleja con facilidad en sus costumbres y tradiciones. Esto embellece el paisaje de la misma manera que lo hacen los conjuntos de fachadas encaladas, los tejados rojizos de sus casas, el trazado estrecho y empinado de sus calles. Los arquillos y pasadizos que aderezan la trama urbana en algunos de sus rincones son otro de los tesoros de esta Ruta por los Pueblos Blancos de Málaga.

La Ruta de los Pueblos Blancos de Málaga es, sin duda, una de las más famosas rutas de arquitectura popular andaluza. También es un recorrido por una tierra con historia que ha sido testigo de numerosos episodios y conflictos que han dejado su huella en forma de castillos y otros restos arqueológicos.

Pese a que los pueblos blancos andaluces comprenda localidades de las provincias de Cádiz y Málaga, nos centraremos en aquellos pueblos blancos de Málaga que, tomando como centro Ronda, quedan ubicados en tierras malagueñas.

Ronda

Ronda es una de las localidades con mayor proyección turística de Málaga. Un bello lugar marcado por la presencia del impactante tajo del río Guadalevín que cuenta con atractivos de la talla de su famoso puente, sus baños árabes o su plaza de toros. Es considerada como una de las más antiguas y monumentales de España.

Tanto por sus monumentos como por su historia y cultura, Ronda se alza como indiscutible centro de los pueblos blancos malagueños. Es un destino imprescindible en el que merece la pena invertir varios días de visita.

Benaoján

Ubicado en terreno del Parque Natural de la Sierra de Grazalema, Benaoján es un pequeño pueblo muy apreciado por toda clase de amantes del turismo rural y los deportes de aventura. En sus alrededores encontramos interesantes lugares como las Cuevas del Gato y de La Pileta. En el interior de esta última se conserva una serie de pinturas rupestres que evidencian una temprana presencia humana en el lugar. Componen un importante conjunto artístico de estilo paleolítico.

Montejaque

De origen musulmán, Montejaque es un pueblo situado también en terreno de la Sierra de Grazalema y cuyo nombre significa “Montaña Perdida”. Se trata de un lugar de notable riqueza histórica donde es posible visitar monumentos de la talla de la iglesia de Santiago el Mayor. En sus alrededores se alza el Hacho, un monte que con sus 1.075 metros de altitud da cobijo a la localidad y domina desde su cima todo el paisaje circundante.

Jimera de Líbar

Jimera de Líbar es otro núcleo de origen musulmán que llegó a albergar una importante fortaleza de la que actualmente no queda vestigio alguno. No obstante, su nombre en lengua árabe fue Inz Almaraz, cuyo significado es “castillo de la mujer”. Los alrededores del lugar, sobre los que destaca la presencia del pico Martín Gil, son un escenario para la práctica de toda clase de deportes de naturaleza.

Atajate

Esta localidad malagueña de nuestra Ruta por los Pueblos Blancos de Málaga es  una de las de menor población de la provincia. Esto garantiza una relativa paz y tranquilidad en sus calles.

Atajate es actualmente famosa por la producción de mosto, último vestigio de una importante industria vinícola que vivió siglos de esplendor. Posteriormente vivió su declive debido a una fuerte plaga de filoxera que afectó a la región a finales del siglo XIX.

Benadalid

La siguiente parada en la Ruta de los Pueblos Blancos de Málaga es Benadalid. Cuenta con varios atractivos patrimoniales como su castillo árabe. De posible origen romano, este monumento cuenta con planta cuadrada y torres cilíndricas. En la actualidad es empleado como cementerio local.

Otros lugares de Benadalid que merecen una visita son la iglesia de San Isidoro y la cruz del Humilladero. Su construcción está ligada a dos hermanos portugueses que se asentaron aquí. Fueron los posibles responsables de la generalización del apellido Fernández en el pueblo.

Algatocín

Algatocín es un lugar de notable belleza cuyo perfil escalonado se adapta a la perfección al relieve del terreno. Sobre éste se asienta dando lugar a una trama urbana irregular y paisajísticamente atractiva. Entre sus puntos de interés destacan la iglesia de Nuestra Señora del Rosario y el mirador del Genil. Ofrece excelentes vistas de un paisaje serrano de frondosa vegetación dominado por alcornoques, castaños y otras especies autóctonas.

Gaucín

Ubicado en el centro de un variado y rico entorno natural, Gaucín es una pequeña localidad de trazado morisco que tuvo su particular relevancia histórica en años de la reconquista. Su castillo fue considerado como un importante punto estratégico cuya toma supuso la muerte de Guzmán “el Bueno”, Señor de Sanlúcar de Barrameda.

En la actualidad, el Castillo del Águila es su principal atracción patrimonial. Su emplazamiento en la cima de un cerro a 688 metros de altitud es a su vez el destino de una de las excursiones más populares del lugar.

Casares

La Ruta de los Pueblos Blancos de Málaga termina en Casares, un lugar declarado como Monumento Histórico Artístico. Casares cuenta con importantes muestras patrimoniales como la Iglesia de la Encarnación, su castillo árabe y la ermita de San Sebastián.  Los restos de la ermita de la Vera o los baños de La Hedionda, cuyas aguas sulfurosas fueron utilizadas como fuente de salud en época romana.

Casares es, además, el lugar de nacimiento del político y escritor Blas Infante, conocido como el “Padre de la Patria Andaluza” y cuya casa natal permanece todavía en pie. Por la disposición de sus casas y sus calles en cuesta, Casares se ha ganado el sobrenombre de “Pueblo Colgante”.

La Ruta de los Pueblos Blancos de Málaga constituye, en definitiva, una de las mejores oportunidades para conocer la cultura serrana y popular de una provincia rica y variada que cuenta con un interior sorprendente.

Pese a que en esta ocasión nos centremos en las tierras de la Serranía de Ronda, conviene recordar que los pueblos blancos son una realidad muy extendida por toda la geografía andaluza. En Málaga, sin ir más lejos, pueden admirarse otros ejemplos como Mijas; o Cómpeta, Comares y Frigiliana, en la comarca de La Axarquía.

Fuente: https://espanafascinante.com/lugares/pueblos-blancos-de-malaga/

In the pub

About Middleton

Middleton is a town in South Lancashire, now Greater Manchester. Its historic centre sits on a low hill overlooking the area. It is  dubbed the ‘Golden Cluster’ because of the outstanding quality of the heritage clustered there. To the immediate south of this is a largely modern shopping area, so it is a place of two parts.

Historically rural, Middleton is now largely suburban with two large leafy estates dominating. Alkrington Garden Village, to the south, was one of the first garden suburbs in the country designed by Thomas Adams of Letchworth Garden City fame. Langley, to the north west, is one of the last planned garden suburbs built in the 1950s by Manchester City Council.

Middleton is significant for the quality of its architectural heritage with several outstanding buildings – a medieval ‘hall’ church, a Renaissance school, one of the first Palladian houses in England, a pioneering Victorian church and the first modern movement board school in England. Schools are a speciality with the Golden Cluster containing five, roughly one for each historic period from medieval to modern times.

For most of its history, Middleton was a large country parish of eight townships spread across northern Manchester towards Bolton. A town began to develop only in late Georgian times with the building of two small estates of hand loom weavers houses. Cotton and silk factories quickly followed and the Middleton of today began to emerge. However, Middleton had a radical tradition, which in Victorian times sought to retain the rural qualities of the area. Consequently, today’s historic centre is full of green spaces complemented with Arts and Crafts buildings designed by Edgar Wood, the internationally important architect.

In the Victorian era government was reorganised and Middleton lost five of its townships to other boroughs – Pilsworth, Ainsworth, Ashworth, Birtle and Bamford and Great Lever. However, the remaining three, Middleton, Hopwood and Thornham gained two new ones – Alkrington and Tonge formerly part of Prestwich. In 1974, Middleton became part of the Metropolitan Borough of Rochdale so was reunited with Ashworth, Birtle and Bamford, though they are now considered as Rochdale, having previously been part of Heywood.

Source: https://middletonheritage.co.uk/middleton/about-middleton/

Things to do in Middleton (Gt Mcr), Greater Manchester

Middleton is more than just another 19th century industrial Lancashire town; it is an ancient place and has much that remains from an illustrious past. Middleton’s conservation area is based around St. Leonard’s Church, the Old Grammar School and the Old Boar’s Head Inn. Some of the houses in this area date back to the times when Middleton was famous for its silk industry. The influence of one of the town’s most famous sons, architect Edgar Wood, is still apparent in the form of many of his buildings.

St Leonard’s Parish Church dates from 1524, but you can still see the tower and porch from cardinal Langley’s church built in 1412. It has one of the three remaining wooden church towers in Britain. An interesting feature is the stained glass window dedicated to the Middleton Archers, who fought at the battle of Flodden Field, which is thought to be the oldest war memorial in existence.

Edgar Wood an architect of international repute, lived and worked almost entirely in his native Middleton. Wood designed almost 100 buildings in the town, among his finest creations are the Methodist Church and Almshouses.

Visitors can also see the legacies of its other famous resident, Cardinal Thomas Langley, Prince Bishop of Durham and Chancellor of England. In 1412 Thomas Langley had the Parish Church of Middleton, his home town, rebuilt and he also endowed a charity school. This was the original foundation of Middleton Grammar School. The school has recently been beautifully restored and is open to the public Tuesday-Saturday 1.30pm. – 4pm.

The town centre includes a spacious indoor shopping centre with a wide range of high street names and smaller, independent retailers as well as an outdoor market.

Middleton Leisure Centre offers facilities for swimming, squash and a sauna suite.

Nearby are Alkrington Woods, a Nature Reserve at Hopwood Clough, a Sculpture Trail and delightful parks.

Source: https://www.aboutbritain.com/towns/middleton.asp

Middleton

Located seven miles south of Rochdale, Middleton has the appearance of a «typical» Lancashire industrial town, but Middleton is far from typical. The town has an ancient past and remnants of it remain into the 21st century.

The history of Middleton is closely associated with the lives of four of its residents.

The early years are associated with Thomas Langley, who was Prince Bishop of Durham from 1406 until 1437 and three times Lord Chancellor of England. Evidence of Langley’s influence in Middleton can be seen in the Parish Church, St. Leonard’s. In 1412 Langley rebuilt what was a Norman Church and consecrated it. The church has a wooden tower, one of only three in the country. The exact reason for the wooden tower is unclear. It was suggested that there was concern that the ground was too soft to support a stone structure, but that seems unlikely. It may be as simple as the fact that it was less expensive to build. It also has a stained glass window depicting Middleton Archers who fought at the Battle of Flodden Field, as such is it regarded as the oldest war memorial in existence.

Langley was also responsible for founding the Middleton Grammar School. He added a chantry to the church with the intention of it being used for the education of local children. In 1572 Queen Elizabeth I granted letters of patent to the school, and a new school building was completed by 1586.

In 1438 Sir Ralph Assheton began the 327 year tenure over the Middleton estate by the Assheton family. The family, like all families, seems to have had its high and low points. Sir Ralph left a rather sinister impression of people and was known as the «Black Knight of Assheton». In fact, a 500 year old tradition in Ashton-under-Lyne of parading a straw figure through the town, known as «Riding the Black Lad», is connected with Sir Ralph. The ceremony commemorates the hatred borne by the residents who suffered his cruelty and oppression. On the other end of the scale Ralph’s grandson led the famous Middleton bowmen at the Battle of Flodden in 1513 for which he received a knighthood. Assheton’s archers were part of an English army that met the Scottish Stuart Army led by James IV of Scotland. The disastrous confrontation on the 9th of September 1513, on Brankstone Moor, resulted in the death of 10,000 Scots and James IV himself. After the battle Assheton dedicated his standard and armour to «St. Leonard of Middleton» and they were placed in the Parish Church. The Middleton estate stayed in the Assheton family until, in the absence of a male heir, a daughter of the family married Lord Suffield. and the Suffields became the lords of Middleton manor.

There are a number of artifacts of the Asshetons in the Middleton Parish Church, including brasses of Richard Assheton and his wife dated 1618. Their children are shown on a separate brass. There is another brass of a priest investments which is inscribed in Latin, «Master Edmund Assheton, Rector of this Church» and dated 1522. This was the brother of Sir Richard Assheton of Flodden Field.

Middleton Hall, the home of the Assheton family, was already falling into rack-and-ruin by the end of the 18th century. It was partially rebuilt, but then in 1845 it was demolished and a cotton mill was erected on the land.

Samuel Bamford, who is buried in the church yard and commemorated by a memorial erected over his grave, was prominent in the struggle for repeal of the Corn Laws and electoral reform. He organized a Hampton Club in Middleton for local people wishing to debate the issue of universal sufferage. He led a group of Middleton people to the meeting on St. Peter’s Field which turned into the Peterloo Massacre. Bamford was a poet and a respected writer of Lancashire dialect.

Life around the country and particularly in Lancashire was often turbulent during the period when Bamford lived in Middleton. There were a number of issues which from time to time escalated to violence. The textile industry was going through a period of change as hand spinning and weaving was being replaced by steam powered, mill-based, mechanization. This changed the economics of the trade and prices paid for cloth spiraled downwards. Hand weavers faced poverty and saw the machines as their nemesis.

There were numerous incidents of vandalism where groups of workers broke into mills and destroyed machinery. These men were named after a young man from Leicester who had taken a hammer to «square his needles» destroying a knitting machine. His name was Ludlam and the machine vandals were known as Luddites. In 1812 several thousand Luddites were reported to have surrounded the mill of Daniel Burton and Sons. When the mob attacked the mill, they were repelled by defenders who were lying in wait for them. Four men were killed by gun fire from the mill and a number injured. The mob reacted by turning their attention to Burton’s home burning it to the ground. This precipitated the dispatching of cavalry from Manchester to bring an end to the unrest.

The fourth person to touch the town of Middleton was Edgar Wood. Born in the 19th century, Wood was apprenticed to a firm of Manchester architects and, during the early years of the 20th century, applied his considerable skill to the design and construction of buildings in Middleton, Huddersfield, and Manchester. His handiwork can be seen throughout Middleton in the form of private homes, shops, schools, and churches.

Long Street in Middleton contains a number of links to the town’s history. On the west side of the street lies Edgar Wood’s Long Street Weslyan Church and schools built in 1899 (above). This is Wood’s largest church. Constructed in brick and red sandstone; it is an imaginative combination of free-Gothic style with influences from Wood’s interest in Art Nouveau. Wood also designed the Manchester and Salford Bank which is located a short walk from the church.

Further up Long Street from the church, on the same side, is the Old Boar’s Head Inn which, according to the stone lintel in the cellar, dates back to 1632. The building is part of an ancient row of cottages and operated as a coaching inn. Sam Bamford held his audience in sway at the Old Boar’s Head.

Across the street from the Old Boar’s Head you will find Jubilee Park. Alderman Thomas Broadbent Wood commissioned his son Edgar to design a flight of steps to lead up to a contemplation spot in the park.

At the top of the steps is the inscription:

«Who works not for his fellows starves his soul.
His thoughts grow poor and dwindle and his
heart grudges each beat, as misers do a dole.»

Jubilee Park was opened in 1889 to commemorate the Golden Jubilee of Queen Victoria. It comprises 11.6 acres in the middle of the town and in the heart of Middleton’s Conservation Area.

Source: https://manchesterhistory.net/rochdale/COMMUNITIES/middleton.html

Inside ‘haunted’ 900-year-old Manchester pub where glasses ‘explode’ and ‘odd things happen’

A «nice old pub» in Manchester has been the centre of haunting tales and ghost stories for hundreds of years.

The Ring O’Bells pub in Middleton was built on an ancient Druid temple and dates back to the 12th century.

Legend has it that the pub is haunted by the ghost of a cavalier named Edward, murdered by Cromwell’s Army when they passed through the town.

He’s said to have appeared wearing royalist uniform in front of regulars and landlords, and punters have also reported witnessing glasses sliding along the bar and hearing heavy footsteps and peculiar noises.

Historically, the pub’s foundations are thought to date all the way back to Saxon times.

The Manchester Evening News spoke to The Ring O’Bells pub to hear about the history and haunting tales of the site – and what it is really like.

Roger Haynes first came into the «nice old pub» as a patron in 1979 and has been tenant for the last 11 years.

He said he personally doesn’t believe in ghosts or the haunting stories of the pub, but that «odd things do happen» at The Ring O’Bells.

Mr Haynes told the Manchester Evening News: «There’s been a pub on this site for hundreds of years.

«We’re built on an old Anglo-Saxon site because where the pub is used to be the original centre of Middleton. That’s why there’s a church opposite.

«There’s always been rumours of people being buried under the pub and things like that. I personally don’t believe in it – it’s a question of whether you believe or disbelieve.

«Things happen. Amazon had been here filming as part of a TV programme and for some particular reason a pint moved on its own across the table.

«I’ve had glasses falling off and smashing for no reason and just breaking on the shelf with nobody near them, so odd things do happen.

«I have a shelf behind the bar and all it has on it is Coca-Cola glasses and all of a sudden there’s an almighty bang and the glass in the middle just exploded.

«I can’t say for any reason why that happened- nobody knocked it, nobody banged it, nobody was near it. If it fell off the shelf I’d think it’s not been back properly.»

Roger said there’s an old room in the pub that’s always colder than any other place even in the summer and that his last dog would also bark in the corner of the lounge as if he could «see something or sense something.»

He said curious customers have come in asking about paranormal activity at The Ring O’Bells and that in the past, ghost hunts hosted by other groups have taken place.

Roger said: «Some people come along and have a look.

«They say they can sense something here but there’s obviously people who believe in ghosts.

«I’m sure they could be but until you can actually show it me and stuff like that I’ll just remain on the fence.

«I don’t believe in it at all personally. People do come in to do the local history and I will give people if they wish to a tour of the cellar which I have done.

«People who come in and believe in hauntings always say it’s a really spooky feel and it’s definitely got an atmosphere, but I personally don’t feel anything at all.

«I live here and sleep here and work here so if I hear any noises I put it down to being an old building, but somebody else might put that down to another reason.»

Source: https://www.manchestereveningnews.co.uk/news/nostalgia/inside-haunted-900-year-old-21914907

There was a first time

Manchester

Manchestercity and metropolitan borough in the metropolitan county of Greater Manchester urban county, northwestern England. Most of the city, including the historic core, is in the historic county of Lancashire, but it includes an area south of the River Mersey in the historic county of Cheshire. Manchester is the nucleus of the largest metropolitan area in the north of England, and it remains an important regional city, but it has lost the extraordinary vitality and unique influence that put it at the forefront of the Industrial Revolution.

Manchester was an urban prototype: in many respects it could claim to be the first of the new generation of huge industrial cities created in the Western world during the past 250 years. In 1717 it was merely a market town of 10,000 people, but by 1851 its textile (chiefly cotton) industries had so prospered that it had become a manufacturing and commercial city of more than 300,000 inhabitants, already spilling out its suburbs and absorbing its industrial satellites. By the beginning of the 20th century, salients of urban growth linked Manchester to the ring of cotton-manufacturing towns—BoltonRochdale, and Oldham, for example—that almost surround the city, and a new form of urban development, a conurbation, or metropolitan area, was evolving. By 1911 it had a population of 2,350,000. In the following years, however, the pace of growth slowed dramatically. If the 19th century was Manchester’s golden age, when it was indisputably Britain’s second city, the 20th century was marked by increasing industrial problems associated with the decline of the textile trades (the result of foreign competition and technological obsolescence). Area city, 45 square miles (116 square km); Greater Manchester metropolitan county, 493 square miles (1,276 square km). Pop. (2001) city, 392,419; Greater Manchester metropolitan county, 2,482,328; (2011) city, 503,127; Greater Manchester metropolitan county, 2,682,528.

Physical and human geography

The landscape

The city site

Manchester occupies a featureless plain made up of river gravels and the glacially transported debris known as drift. It lies at a height of 133 feet (40 metres) above sea level, enclosed by the slopes of the Pennine range on the east and the upland spur of Rossendale on the north. Much of the plain is underlain by coal measures; mining was once widespread but had ceased by the end of the 20th century. Within this physical unit, known as the Manchester embayment, the city’s metropolitan area evolved. Manchester, the central city, is situated on the east bank of the River Irwell and has an elongated north-south extent, the result of late 19th- and early 20th-century territorial expansion. In 1930 the city extended its boundaries far to the south beyond the River Mersey, to annex 9 square miles (23 square km) of the northern portion of the former administrative county of Cheshire. Two large metropolitan boroughs adjoin the city of Manchester on the west and southwest: Salford and Trafford. Together these three administrative units form the chief concentration of commercial employment. From this core, suburbs have spread far to the west and south, chiefly within the unitary authority of Cheshire East. To the north and east of Manchester, smaller industrial towns and villages, mixed with suburban development, merge into one another and extend as a continuous urban area to the foot of the encircling upland. Close to the upland margin lies a ring of large towns, which were traditionally the major centres of the cotton-spinning industry—Bolton, Bury, and Rochdale to the north and Oldham, Ashton-under-Lyne, and Stockport to the east.

The urban structure of metropolitan Manchester is determined largely by its industrial zones. By far the most important of these is the one bisecting it from east to west. This contains most of the heavier industry—petrochemicals on the Ship Canal near Irlam, electrical engineering in Trafford Park and Salford, and machine tools and metal fabrication in eastern Manchester. Industry in the south is confined to a few compact, largely planned factory estates, notably at Altrincham and Wythenshawe. North and east of Manchester, ribbons of long-established industry follow every railway, river valley, and abandoned canal. The electrochemical industries of the Irwell valley, the dyestuffs of the Irk, and, everywhere, the old textile mills (many converted to new industrial uses) are the dominant features.

Climate

Manchester’s climate is most kindly described as mild, moist, and misty. The temperate climate is without extremes: winters are mild, with a January mean temperature in the high 30s °F (about 4 °C), and summers are cool, with a July mean temperature in the high 50s °F (about 15 °C). Occasional high-pressure systems produce cold, clear spells in winter or hot droughts in summer, but these rarely persist. Winds from the west and south prevail, and these bathe the city in frequent gentle rain derived from the almost constant succession of Atlantic weather systems. The annual rainfall, 32 inches (818 mm), is not notably high by the standards of western Britain, but it occurs on no less than half of the days in an average year. There is little reliable seasonal variation, but the months of March through May offer the best chance of prolonged dry spells.

The wet Atlantic air banked against the Pennine slopes to the east of the city produces extreme cloudiness; on about 70 percent of the days of the year, the afternoon sky is at least half covered by cloud. This limits sunshine, which was further reduced by air pollution during the decades of the city’s industrial prosperity. Up to about 1960 the city centre recorded the abnormally low total of only 970 sunshine hours annually. Foul fogs were another problem of the man-made industrial climate. Manchester then had an average of 55 days of serious fog in a typical year, and the death rate from respiratory diseases surged following these fog episodes. But the city’s peculiarly sunless and fog-bound winter climate was transformed by effective air-pollution control. Annual hours of bright sunshine have risen to about 1,300, and serious fogs have been reduced to about 20 days each year. This has been a major factor in reducing the incidence of two formerly endemic diseases, bronchitis and tuberculosis, which had given the city an unenviably high death rate.

Architecture and the face of the city

Manchester’s extraordinary 19th-century wealth left a permanent record in an architectural variety and virtuosity that makes the city centre an outdoor museum of styles from Greek classical to early tall steel-framed structures. Commercial firms vied to commission the best architects to design offices and warehouses of ornate splendour, and the public buildings were intended to outshine London’s. Thus, banks occupied Greek temples or turreted Gothic castles, and warehouses were given the facades of Venetian palaces. The offices of the Ship Canal Company were given a Grecian colonnade perched high above street level, and the Town Hall, designed by Alfred Waterhouse, is regarded as perhaps the ultimate in Victorian Gothic fantasies.

Conserving this priceless architectural heritage has presented great problems. Many of the buildings are protected landmarks but are unsuited to modern commercial needs, though some imaginative conversions have taken place. The Royal Exchange, once the hub of the textile trade, contains as the old trading floor the largest room in Europe; it now houses a freestanding theatre-in-the-round. The old Central Station, a huge glazed train shed, has been converted into an exhibition centre. A complex of buildings at Castlefield, including the world’s oldest railway station, has been developed as a regional museum of science and industry.

A wave of office redevelopment in the 1960s and ’70s added many steel-and-glass structures to the Manchester skyline. One of the earliest is Manchester’s tallest building, the Co-operative Insurance Society tower, at 400 feet (122 metres).

As new shopping centres began to develop in outlying areas, the level of retail trade in the city centre suffered. This led to the development of a large enclosed shopping precinct, the Arndale Centre, which contains a significant proportion of the total retail activity in the city centre. As it grew, however, older shopping streets suffered by the shift of businesses, so that parts of the city core have a run-down, half-abandoned appearance; but this is part of the process by which the Victorian central business district is reshaping itself to meet modern needs.

The people

Greater Manchester is one of the world’s most compact and crowded metropolitan areas. The overcrowded conditions explain the chief demographic trend of recent years, that of population loss by out-migration. Manchester city itself lost almost one-third of its population to migration between 1961 and 1981, one of the highest rates of migrational loss among all British cities. Natural increase is below the national average, for the migration is chiefly of young families of child-bearing age, leaving an older population in the core cities. Thus overall population decline is serious. This trend is also widespread in the other old industrial towns of the conurbation.

Much of this migration is to suburban areas, though there is also an interregional loss of population to more prosperous areas of Britain, and the “dormitory” districts of the fringes (and especially the geographic and historic county of Cheshire to the south) are growing strongly. Thus, the metropolitan area is decentralizing quickly, and its overall population trend is more favourable than those of its major constituent cities. Total metropolitan population has been virtually stable since 1961, with the low rate of natural increase being entirely offset by net out-migration.

Increasingly, families living in decaying substandard housing have been rehoused. Manchester has exported population to overspill estates at Middleton and Hyde, and Salford families have moved to Worsley. All of these are large schemes, involving population transfers of at least 10,000, and all lie within the metropolitan area. There also has been movement to the New Town project at Warrington, a major development point on the Ship Canal, 18 miles (29 km) west of Manchester. Within the city there has been massive redevelopment. The Hulme scheme of the early 1970s involved the rehousing of a population of almost 60,000.

Like many British cities, Manchester experimented in the 1960s with high-rise housing to accommodate families from the slum clearance zones. In the past, row houses had been the traditional housing form in low-income areas of the inner city, and the new high-rise schemes proved to be a social failure—some were demolished within a decade of construction. The emphasis of city planning was shifted from total clearance and replacement of old housing to its conservation and improvement through Housing Action Areas. Thus, old housing is given new life, and the community is kept together: where new dwellings are built, they are the modern equivalent of the traditional row houses.

The out-migration has been partly counterbalanced by in-migration from Commonwealth countries, particularly from the West Indies and the Indian subcontinent. Manchester itself has a multiracial immigrant community, which is chiefly concentrated in the Moss Side area. Some of the textile towns, too, have attracted Commonwealth immigrants, chiefly Indian and Pakistani textile workers. The metropolitan area as a whole has been one of the main magnets to Commonwealth immigrants in Britain.

The economy of Manchester

Industry

There has long been a contrast between the economies of the core city (Manchester itself, together with the industrial areas of Salford and Stretford) and the textile towns that form the northern and eastern margins of the urban cluster. Until the 1960s the latter had narrowly based economies largely dependent on the textile trade, which still provided more than half the employment of women. The former, however, had an economy of greater diversity: manufacturing was varied (including printing and the production of engineering and electrical products, chemicals, and clothing), and a broad range of service activities gave stability to the economy. This old pattern of contrast was breaking down in the late 20th century, as the core city lost factory employment at a rapid rate and became increasingly dependent on services while the peripheral towns acquired greater industrial diversity and thus a securer (and locally expanding) manufacturing base.

The entire metropolitan area of Greater Manchester has undergone major economic changes. The textile industry has been reduced to a mere vestige of the enormous manufacture that once underpinned the economy of the city. It continues to decline, despite diversification from cotton to man-made fibres and resultant close links with the chemical industry. The surviving mills have been reequipped for high productivity, but this, too, has had the effect of reducing labour demand. The clothing industry has declined with the textile industry but has remained a significant employer of women, chiefly in many small workshops in the inner city. Much more serious has been the sharp contraction of more modern industries that until the 1970s had served as replacements for the old industries. The decline in engineering, one of the main sources of jobs for men, is especially serious. Within the chemical industry the main growth has been in the production of fine chemicals and pharmaceuticals, with research laboratories located in parkland at Alderley, on the southern fringe. The paper and printing industry is stable, reflecting Manchester’s status as the second centre, after Greater London, of newspaper production in England.

Manchester’s economy has been moving from an industrial to a postindustrial nature. Services have become the chief employers, with the “thinking” rather than the manual services undergoing expansion. Some services, such as transport and distribution, are declining, but the professions, finance and banking, administration, and general personal services are growing with explosive force. Most of these growth points require well-qualified workers: the declining demand for manual skills and the shift to mental skills have caused selective unemployment, which is clearly a persistent social problem.

The conversion of Manchester into a service city is not an entirely new trend, since the city has been the regional capital of northwestern England for two centuries. The process, however, has been quickened by the rapid decline of industry in the inner city. Clearance of the slum tracts and their subsequent redevelopment have removed entire urban districts that once housed many hundreds of small firms. Nearly half of the employment once available in manufacturing in the inner areas has disappeared. In these districts a disadvantaged and ethnically mixed community experiences unemployment rates that are at least twice the city average.

Part of this loss of factory work in the inner city has been the result of the movement of firms to the fringe of the urban area, not only to planned industrial estates but also to the cotton mills left empty by the decline of the textile trades. Hundreds of mills have been converted to other uses, thereby providing the cheap factory-floor space necessary to young and struggling firms, so that the textile towns have in some degree replaced the inner city as an industrial nursery in which it is possible for new firms to become established.

Trade and transportation

Apart from its massive volume of retail and wholesale trade, Manchester has a number of distinctions as a regional service centre. It houses a branch of the Bank of England and the Northern Stock Exchange, the headquarters of the Co-operative Wholesale Society, and one of the major provincial crown courts. Its airport at Ringway, 10 miles (16 km) south of the city, is the leading British terminal outside London in the volume of international traffic handled and in the diversity of both its European and its transatlantic services. Ringway is owned by the city and is the country’s second airfreight terminal.

From 1894 to 1986 Manchester was a seaport, with a group of docks at the head of the 37-mile (60-km) Ship Canal. The growth in the size of shipping, together with changes in the pattern of maritime trade, led to a slow decline in the use of the waterway, and by the mid-1980s the upper parts had been closed to traffic. The lower reaches of the canal remained open and busy, serving the needs of bankside industries, especially the huge oil-refining and chemicals complex at Ellesmere Port. New industrial and commercial uses for the derelict terminal docks have been developed.

Public transport in Greater Manchester is coordinated by a Passenger Transport Executive, and it relies heavily on an integrated system of bus routes. The system faces private competition, however, especially from flexible minibus services. The city is also served by a dense network of commuter rail services.

Administration and social conditions

Government

Although the metropolitan area of Greater Manchester is a single cohesive socioeconomic unit, its local government has been fragmented for much of its history. The dominant unit is the metropolitan borough of Manchester, which carries the financial burden of supplying central facilities (major museums and libraries and the airport) for the area as a whole. There are nine other metropolitan boroughs, each independent and able to develop its own social, educational, and planning policies.

The Local Government Act of 1972 (in effect from 1974) created a metropolitan county of Greater Manchester, divided into metropolitan boroughs, including the city of Manchester. The county administered a number of general services (e.g., strategic planning, transport, and recreation), while the boroughs handled the main range of services (e.g., education, housing, and most personal and household services). The metropolitan county of Greater Manchester lost its administrative powers in 1986, however. Some of the general services that it had provided were taken over by specialist successor authorities, but many of its administrative powers passed to the city of Manchester and the other individual metropolitan boroughs, which are in effect now unitary authorities.

Education and social services

Of all Manchester’s pioneer cultural achievements, none has prospered more than the Victoria University of Manchester. After its foundation in 1851 at a site in Quay Street, the college received a charter in 1872 and began growth on its present site in 1873. By 1880 it had combined with member colleges in both Leeds and Liverpool to form a federal institution. Since becoming a separate body again in 1903, the university has grown to become one of the largest in Britain. The faculty of technology has become autonomous as an Institute of Science and Technology, and, with the establishment of the University of Salford in 1967 and the growth of a large polytechnic, there are now four institutions of higher learning in and near the city.

The city provides the complete range of social and welfare services within the British system, but its special strength lies in health services and medical education. The Victoria University of Manchester has the largest medical school in western Europe; it is linked to three large groups of teaching hospitals that provide specialist treatment. One of the most distinguished of these is the Christie Hospital, a major centre for cancer research.

Cultural life

The cultural life of Manchester suffered some losses during the 20th century. For example, its prestigious newspaper, The Guardian, has (in the Mancunian view) fled to London and dropped the city’s name from its title. However, the Lowry, an architecturally innovative centre for the visual and performing arts, opened in 2000 and signaled the city’s cultural revival at the beginning of the 21st century. Music maintains its strength. The Hallé concerts reached their centenary in 1958, and the orchestra continues to maintain its international reputation.

The city has a large number of private, public, and specialized libraries. The municipal library, with more than 25 branches, has its headquarters at St. Peter’s Square. Manchester also houses the notable John Ryland University Library (now part of the Victoria University of Manchester library) and Chetham’s Library, one of the first free public libraries in Europe.

Among the galleries and museums, the Whitworth Art Gallery and the Manchester City Art Gallery are particularly well known. The latter contains a fine collection of paintings, sculpture, silver, and pottery and is supplemented by several branch galleries. The Manchester Museum has special exhibits of Egyptian and Japanese objects, as well as natural history collections and an aquarium. The Museum of Science and Industry highlights Manchester’s industrial heritage.

There are two major football (soccer) clubs. And, at the grounds of the Old Trafford Cricket Club, test matches are played against overseas cricket teams visiting Great Britain. Manchester also has an active pop music scene, which revolved around Factory Records in the 1980s and has given rise to several influential rock bands, including Joy Division, the Smiths, and Oasis.

History

Early settlement and medieval growth

Early in the Roman conquest of Britain, a fort was established (AD 78–86) on a low sandstone plateau at the confluence of the Rivers Medlock and Irwell. In its first form, the fort was a simple field fortification of shallow ditches, earth banks, and timber palisades. By the early 3rd century, it had been rebuilt in stone and contained a number of buildings; excavations have uncovered evidence of substantial activity. A vicus (Latin: “row of houses”) of merchants and craftsmen had grown outside the walls, along the well-made road to York. But Roman occupation left no permanent imprint, except to give the modern city its name, derived from Mamucium (“Place of the Breastlike Hill”). There is no evidence of occupation after the 4th century, and the site seems to have lain empty for 500 years. In 919 the West Saxon king Edward the Elder sent a force to repair the Roman site as a defense against the Norsemen, and some traces of this reoccupation have been discovered. By then, however, the growth of Manchester had recommenced almost a mile from the fort, at the junction of the Rivers Irk and Irwell near the present cathedral.

The Norman barony of Manchester was one of the largest landholdings in Lancashire, and its lords built a fortified hall close to the church. During the 13th century, Manchester began its transition from village to town, and sometime before 1301 a charter was granted. Although Manchester was acquiring regional importance, it was subordinate to its near neighbour, Salford, which was the capital manor of the hundred (district) and which had an earlier borough charter. The full development of the medieval borough followed the establishment in 1421 of a college of priests to take charge of the church. Part of the college survives as Chetham’s Hospital, while a free church school set up in 1506 became the Manchester Grammar School in 1515, founded by Hugh Oldham, bishop of Exeter.

Evolution of the modern city

By the 16th century Manchester was a flourishing market borough important in the wool trade, exporting cloth to Europe via London. By 1620 a new industrial era had begun with the weaving of fustian, a cloth with a linen warp but a cotton weft. This was the origin of the cotton industry that was to transform southern Lancashire after 1770. As the trade grew, Manchester expanded and “improvements” were added, including the fine square and church of St. Ann (1712).

From the 1760s onward, growth quickened with the onset of the Industrial Revolution. The first canal, bringing cheap coal from Worsley, reached the town in 1762; later extended, it linked Manchester with the Mersey and Liverpool by 1776 and so served the import-export needs of the cotton industry. Manchester’s first cotton mill was built in the early 1780s. By 1800 Manchester was said to be “steam mill mad,” and by 1830 there were 99 cotton-spinning mills. The world’s first modern railway, the Liverpool and Manchester, was opened in 1830, and by the 1850s the greater part of the present railway system of the city was complete. Despite its growth to a population of more than 70,000 by 1801, the town had no system of government and was still managed, like a village, by a manorial court leet (a court held semiannually by the lord of the manor or his steward to conduct local government). A police force was established in 1792, but not until 1838 did a charter of incorporation set up an elected council and a system of local government.

Manchester’s economic history during the second half of the 19th century was one of growth and diversification. The city became less important as a cotton-manufacturing centre than as the commercial and financial nucleus of the trade; on the floor of the Royal Exchange, the yarn and cloth of the entire industry was bought and sold. From an early textile-machinery industry, many specialized types of engineering developed. Products included steam engines and locomotives, armaments, machine tools, and, later, those of electrical engineering. The opening of the 37-mile Manchester Ship Canal (1894) linked Manchester, via the Mersey estuary at Eastham, to the Irish Sea and the world markets beyond. By 1910 Manchester had become the fourth port of the country, and alongside the docks, at Trafford Park, the first (and still the largest) industrial estate in Britain was developed. New industries also took sites there, with a prominent role played by such American companies as Westinghouse and Ford, the latter moving to Essex in 1929. At its height, more than 50,000 workers were accommodated within factories of the estate, though that number later declined.

The Manchester of the 19th century was a city of enormous vitality not only in its economic growth but also in its political, cultural, and intellectual life. The Manchester Guardian became Britain’s leading provincial newspaper, achieving international influence, while the Hallé Orchestra was its equal in the world of music. Owens College (now known as Victoria University of Manchester) became the nucleus of the first and largest of the great English civic universities, while the academic success of the Manchester Grammar School made it something of a model in the development of selective secondary education in England. Politically, Victorian Manchester often led the nation: in the agitation for parliamentary reform and for free trade, its influence was crucial. The Peterloo Massacre of 1819 arose from a peaceful political assembly, held on fields near the city, to demand parliamentary reform. In the period 1842–44 the German social philosopher Friedrich Engels lived in Manchester, and his influential book Condition of the Working Class in England (1845) was based on his experiences there. Among its other intellectual achievements were John Dalton’s development of the atomic theory as the foundation of modern chemistry and the work of the “Manchester school” in the application of economic principles to the problems of commerce, industry, and government.

There was a price to be paid for this precocious growth. In its urban fabric, inner Manchester remained essentially a 19th-century city, and by the late 20th century it faced massive redevelopment problems. An industrial collar of obsolescent factory zones encircled the city centre, and huge areas of old slum housing survived with little renewal into the 1960s. Manchester, then, is a city in transition: its face is being transformed by redevelopment, and its dependence on the insecure base of the textile industries is declining with the growth of a much broader economic structure.

Source: https://www.britannica.com/topic/University-of-Manchester

20 Top Facts About Manchester You Never Knew

1. Manchester was named after breasts

When the Romans first arrived in Manchester in AD79, they built a fort on the banks of the River Medlock. The settlement was between two hills, that in their opinion looked a bit like breasts.

They named the place ‘Mamucium’, which translated as “breast shaped hills”. Much later in history when The Normans arrived to establish a new settlement, they kept part of the original name but added Chester at the end, denoting that it was a site of a Roman fort. The city from that point forward became know as Manchester.

However, these facts are at odds with the infamous Mark Kennedy’s Afflecks Palace mosaic in the city’s Northern Quarter that states that on the sixth day, God created Manchester!

2. Birthplace of the Industrial Revolution

Manchester is where the Industrial Revolution first started and it is the world’s first proper industrial city.

At the beginning of the 18th century, Manchester was a picturesque market town, with a population spread across only a small number of streets. Demand for cotton and coal changed all that and rapidly transformed the place into the world’s first industrial city.

The opening of the Bridgewater Canal in 1761 to transport coal from the mines in Worsley to Manchester marks the beginning of the Industrial Revolution.

The invention of steam powered engines and the growing demand for cotton, rocketed Manchester to the forefront of the global textile industry.

Manchester grew at an astounding rate, and the booming economy attracted migrants from all over the UK. Manchester was given city status in 1853.

3. Cottonopolis

In the 19th century Manchester was nicknamed “Cottonopolis”.

The advent of the world’s first steam-driven textile mills spurred many cotton mills to start opening around the city. By 1853, there were a total of 108 mills in Manchester.

The hills that surround Manchester are green for a reason. The ever so damp climate provided the area with the optimum conditions for processing cotton. The moist atmosphere prevented the cotton fibres from splitting and the nearby rivers and waterways powered the mills and factories.

80% of the world’s cotton would be manufactured in the city and then transported via the world’s first railway to the docks in Liverpool for distribution across the globe.

By 1894, the Victorians had built a canal to transport textiles and other goods to Liverpool. The Manchester Ship Canal is a wide, 36-mile long river navigation. At the time of its completion, it was the largest navigation canal in the world, and made Manchester one of the largest ports in Britain.

If you ever go to Australia and are looking for any kind of textile such as bed sheets, you will be sent to the ‘Manchester Department’ of the store. This is all because the textiles would arrive in Australia by ship and all the boxes had ‘Manchester’ printed on them.

4. Curry Mile

Manchester’s Curry Mile in Rusholme hosts the largest concentration of Indian restaurants outside of the Asian continent.

The famous Curry Mile however is only actually about half a mile long!

You’ll find a huge selection of Indian restaurants where you can get a tasty curry at all times of the night and day. It also has a great selection of Middle Eastern restaurants too, so there is plenty of choice if you are after something spicy.

5. Splitting the Atom

Manchester is famous for its universities. Many famous scientists studied and worked there and many students went on to do great things.

Physics and chemistry are areas that put the city on the scientific map. John Dalton worked and lived in the city as did James Chadwick and JJ Thompson.

In 1917, Ernest Rutherford who was teaching at the University of Manchester split the atom for the first time.

This significant breakthrough has revolutionised the world in many ways, enabling the development of nuclear power and techniques such radiotherapy to treat cancer.

Born in New Zealand, he was Chair of Physics at the University, and in 1908 won the Nobel prize for Chemistry.

Another famous scientist, James Joule was born in neighbouring City of Salford in Greater Manchester and lived south of the city in Sale.

Also talking of science, The University of Manchester is the place where graphene was discovered in 2004. A material 200 times stronger than steel and lighter than paper, it’s a game changer for the future as its uses are so wide-ranging.

6. First Public Library

Chetham’s library, near Victoria Station was the world’s first free library. It was opened to the public in Manchester in 1653.

It has been in use ever since and holds 100,000 books including 60,000 that were published before 1851.

7. The Midland Hotel

The Midland Hotel is one of the most famous hotels in Manchester. It’s located opposite St Peters Square, near to Central Library and Manchester Central Exhibition Centre.

There are many reasons why The Midland hotel is famous, but being the birthplace of Rolls Royce is the one you’ll hear the most often.

The hotel is where Mr Rolls a car salesman and Mr Royce an engineer, first met in 1904. It was at The Midland that they agreed to found their automotive company, Rolls-Royce.

They launched the Silver Ghost in 1907, which was their first car. Rolls Royce Merlin engines also powered the legendary RAF Spitfire planes that helped win the Battle of Britain and defeat the Nazis in World War II.

Rumour has it that The Midland Hotel was one of Adolf Hilter’s favourite English buildings. In fact, he was so enamoured with the beauty of the building that it has been claimed he planned to set it up as a Third Reich HQ in the city and ordered the Luftwaffe to avoid bombing it during The Blitz. Whether this is actually true is very difficult to verify, but has been widely discussed.

8. The First Computer Programme

‘Baby’, the world’s first electronic stored computer programme was built and designed at the University of Manchester.

The Manchester ‘Baby’ was also called the Small-Scale Experimental Machine (SSEM). It was built by Frederic C. Williams, Tom Kilburn, and Geoff Tootill, and ran its first program on 21 June 1948.

It was not intended to be a practical computing engine, but a testbed for the Williams tube, the first truly random-access memory. Described as ‘small and primitive’ 50 years after its creation, it was the first working machine to contain all the elements essential for a modern electronic computer.

As soon as the Baby had demonstrated the success of its design, a new project was started at the university to develop it into a full-scale operational machine, the Manchester Mark 1.

The Mark 1 quickly became the prototype for the world’s first commercially available general-purpose computer, the Ferranti Mark 1.

Baby weighs about 500kg and is on display at Manchester’s Museum of Science and Industry.

9. Socialist Politics

Manchester is a bustling centre for capitalism, but it was once the scene of bread and labour riots with working and non-titled classes demanding a greater political recognition. One such gathering ended with the brutal Peterloo massacre of 1819 which resulted in the death of 18 people.

The economic school of Manchester Capitalism was developed in Manchester and was known as ‘Manchester Liberalism’. From 1838 onwards, Manchester was the centre of the Anti-Corn Law League.

Manchester has a notable place in the history of Marxism and left-wing politics too. It was the subject of Friedrich Engels‘ book, The Condition of the Working Class in England in 1844.

Engels spent much of his life in and around Manchester and when the co-author of his Communist Manifesto Karl Marx visited, they often met up at Chetham’s Public Library.

The books Marx was reading at the time are still available in the library, and you can still see the seat in the window where the German philosophers, Engels and Marx would meet up.

10. Nobel Prize Winners

After Oxford and Cambridge, Manchester has some of the best universities in the country. The University of Manchester has an impressive 25 Nobel laureates amongst its staff and alumni.

These include: Joseph John Thomson, Ernest Rutherford, James Chadwick, Arthur Harden, John Cockcroft, William Bragg, Niels Bohr, Archibald V Hill and Alexander Todd.

11. The World’s First Passenger Railway (and Railway Accident)

The Liverpool and Manchester Railway was opened in 1830. It was the first railway built primarily to transport passengers and to be powered exclusively by steam.

The first station was situated on Liverpool Road, which is now forms part of the Manchester Museum of Science and Industry.

Unfortunately, the opening day of the railway was marred with disaster. On 15 September 1830 the MP for Liverpool and former Cabinet minister, William Huskisson, alighted from his steam locomotive carriage and became the first person ever to die in a railway accident.

Huskisson was attending the opening of the Manchester and Liverpool railway, along with a number of other high-profile dignitaries.  When his train had stopped for water, Huskisson decided to go to greet the Duke of Wellington, who was sat in another carriage. As he climbed up into the duke’s carriage he lost his balance and fell straight into the path of Stephenson’s Rocket, which was travelling down the adjacent track.

12. Madchester Rave On

Music is a very important part of Mancunian culture.

Manchester is home to some of the biggest bands the world has ever seen. Amongst them you can find OasisThe SmithsThe Chemical BrothersThe ChameleonsA Certain Ratio10ccSimply RedHermans Hermits and Take That.

The Bee Gees Gib brothers also grew up in Manchester, having moved from the Isle of Man at an early age and rock legend Lemmy from Motorhead started his career in Manchester in the early 60s, playing in bands while living in Stockport, Prestwich, Wythenshawe, and Cheetham Hill.

[See local artist, Sue Willis’s Madchester Music Map to see all the other famous Manchester bands.]

Salford, Manchester’s neighbouring city and Greater Manchester borough has also spawned some world class bands too including The HolliesHappy MondaysJoy Division and New Order. [VIDEO: Watch the Salford Music Map video to see all the other famous Salford bands.]

Manchester is also famous for it’s buzzing nightlife, and has seen many legendary nightclubs open and close over the years including The HaciendaThe Twisted WheelThe BoardwalkSankys SoapDiscotheque RoyaleThe Banshee and Jilly’s Rockworld to name but a few.

13. Captain America Movie Was Filmed in Manchester

The filming of 2011’s Marvel’s comic book adaptation Captain America: The First Avenger took place in Manchester.  Much of the film was shot in the UK around Dale Street in Manchester’s Northern Quarter.   It was chosen as the buildings closely resembled 1940s New York City.  Some parts of the movie were also filmed in Stanley Dock in Liverpool.

Manchester has also been used in the filming of Peaky BlindersQueer as Folk Shameless, The Royale Family, Cold Feet, Life on Mars, Snatch, Sherlock Holmes, 24 Hour Party PeopleThe 51st State and the Netflix TV series, The Crown.

14. The Suffragette Movement Started in Manchester

The Women’s Social and Political Union was founded in 1903, in Manchester, by Emmeline Pankhurst.

Emmeline was a famous political activist responsible for suffragette movement that helped give British females the right to voteShe was recently listed as one of the 100 most important people of the 20th century.

15. Coronation Street

Manchester is home to Coronation Street, the world’s longest running TV soap opera.

Coronation Street has been on the box since 1960. It follows the regular daily lives of people in the fictional town of Weatherfield and is set in Manchester. It has starred huge names including Liz Dawn and William Roache and has been praised for its realistic storylines.

Any road, the set is located at ITVs Trafford Wharf Studios in MediaCityUK.

16. Birthplace of the Football League

Manchester is the birthplace of the world’s first professional football league.

As well as being the home of two world-famous Premiere Football teams, Manchester United and Manchester City, the original Football League was created at Manchester’s Royal Hotel, Piccadilly in 1888.

17. Never Mind The Buzzcocks

Following an invitation from the Bolton based Manchester band Buzzcocks, on the 4th of June 1976, London punk band The Sex Pistols performed at Manchester’s Free Trade Hall. This legendary concert has gone down in music history as one of the most important British gigs ever.

Tickets were sold for 50p and only 42 people went to that show (although many more ‘claim’ to have been there). The venue wasn’t even at a third of capacity, yet the impact of the show inspired many in the audience who then went on to make their own mark on the music history.

Amongst the people that went to that gig that night, were members of bands like The Smiths, Magazine, Joy Division and the The Fall. Also in the audience were some other famous names from the music industry including Tony Wilson, future owner of Manchester nightclub, The Hacienda and Factory Records.

18. Alan Turing, Who Cracked The Enigma Code, Used to Work in Manchester

Alan Turing, is considered the father of modern computing.

He taught at The University of Manchester, but he is most famously known for decrypting the German Enigma code. According to Prime Minister, Winston Churchill this breakthrough shortened WWII by 2 years and helped the Allies win the war.

Turing was a gay man and in 1952, he was arrested for being homosexual which was illegal at the time. His criminal record prevented him working for the government. At the age of 41, just a  few years later, he sadly took his own life by cyanide poisoning.

In May 2012, a bill was put before the Houses of Lords and almost 60 years later in 2013, Turing received a Royal Pardon from Queen Elizabeth II.

A statue of him with the Newton apple is located in Sackville Gardens near Manchester’s Gay Village.

Alan Turing will feature on the Bank of England’s new £50 note due to enter circulation in 2021

19. The New Union Pub is One of the Oldest Gay Venues in the World

Canal Street in Manchester is the site of Manchester’s famous gay village. The pedestrianised street, which runs along the side of the Rochdale Canal, is lined with gay bars and restaurants. At both day and night the street is popular with visitors, including many LGBT tourists from all over the world.

Manchester is one of the most LGBT-friendly cities in the world and has been for many decades.

The New Union Pub was the first gay venue on Canal Street where it hosted drag shows during WWII, over a decade before Alan Turing was prosecuted.

20. Media City UK

What was once the long disused docklands of Salford Quays, has now been transformed into a world-class business, cultural and residential hub. Home to the BBC and ITVMedia City UK is now a thriving creative centre for digital marketing, business, media and broadcasting.

The 200-acres development situated on the banks of the Manchester Ship Canal is also a base for the University of Salford. The land Media City occupies was originally part of the Port of Manchester and Manchester Docks. This is where goods including cotton and textiles were loaded onto ships for distribution around the world. The location therefore holds an important place in Manchester and Salford’s industrial past.

The area attracts businesses from all over the world and by focusing on broadcasting, digital media, innovation and creative design, Manchester has established a solid bedrock where it can serve the modern demands of the UK and the world for future generations.

Manchester has always been at the forefront of innovation, but is digital media and technology Manchester’s replacement for cotton? We certainly think so.

Source: https://www.aqueous-digital.co.uk/articles/20-top-facts-about-manchester-you-never-knew/

Bürger der Welt

Die Geschichte Berlins

775 Jahre Berlin – das ist die Geschichte der Stadt voller Höhen und Tiefen. Abgesehen von gravierenden Rückschlägen wie der Zeit des Nationalsozialismus entwickelte sich Berlin seit seiner Gründung kontinuierlich zu der Stadt der Vielfalt, die heute weltweit respektiert und geschätzt wird.

Von der Gründung Berlins (1183) bis zu Königin Luise († 1810)

Mittelalterliche Handelsstadt

Auch wenn Landesarchäologen 2008 am Petriplatz vermutlich aus dem Jahr 1183 stammende Eichenbalken gefunden haben – offiziell fand die Stadtgründung Berlins 1237 statt. Als Vereinigung der beiden Kaufmannssiedlungen Cölln und Berlin entstand im heutigen Bezirk Mitte bis 1400 eine Doppelstadt mit 8.500 Einwohnern, 1.100 Häusern und drei Rathäusern. Das erste davon befand sich am Platz der Nordwestecke des aktuellen Berliner Rathauses. Bis zum Anfang des 15. Jahrhunderts unterstand Berlin wie Brandenburg den Askaniern (1157-1320), den Wittelsbachern (1323-1373) und den Luxemburgern (1373-1415).

Berlin der Hohenzollern

Ab 1415 herrschten mehr als 500 Jahre die Hohenzollern über Berlin. Von Friedrich I., Kurfürst und Markgraf von Brandenburg, bis zu Wilhelm II. (1888 bis 1918) regierten sie durchgängig – ab 1701 als Könige in Preußen und 1871 mit dem Titel des Deutschen Kaisers. Friedrich II. legte auf der Cöllner Spreeinsel den Grundstein für das spätere Berliner Stadtschloss, das unter Kurfürst Johann Cicero zur ständigen Residenz der Hohenzollern in Brandenburg wurde. Berlins wachsende politische und wirtschaftliche Bedeutung wurde unterstützt durch das Bekenntnis der Brandenburger Kurfürsten zur Reformation (1539) sowie die Ansiedlung der jüdischen und hugenottischen Gemeinde unter dem Großen Kurfürsten Friedrich Wilhelm (1685: Toleranzedikt von Potsdam). Mit diesen konfessionellen und strukturpolitischen Maßnahmen legten sie den Grundstein für Berlins Entwicklung zur Stadt der kulturellen Vielfalt.

Königliche Hauptstadt

Friedrich I.

Das heutige Schloss Charlottenburg geht zurück auf Kurfürst Friedrich III., der es 1695 für seine Frau Sophie Charlotte bei Lietzenburg errichten ließ. Als König Friedrich I. in Preußen vereinigte er 1709 die Städte Berlin, Cölln, Friedrichswerder, Dorotheenstadt und Friedrichsstadt zur Haupt- und Residenzstadt Berlin. Für die nun 55.000 Einwohner entstand auf seine Order hin ein Pesthaus außerhalb der Stadtmauern, das sein Nachfolger Friedrich Wilhelm I. 1727 zu einem Lazarett mit medizinischer Übungsschule umfunktionierte und es Charité nannte.

Friedrich der Große

Im Berliner Stadtschloss geboren, regierte der Alte Fritz im Sinne eines aufgeklärten Absolutismus. Er brachte Preußen neben drei Kriegen und auch den Aufstieg zur europäischen Großmacht. 1763 gründete er die Königliche Porzellan-Manufaktur Berlin und ließ bis 1769 das Neue Palais in Potsdam erbauen. Im Zuge der Regentschaft Friedrich II. entstand in Berlin eine repräsentative Architektur, die bis heute Unter den Linden erhalten geblieben ist. Hier bilden Zeughaus (1706/endgültige Fertigstellung 1730), Kronprinzenpalais (1633/Umbau 1732), Prinzessinnenpalais (1737, heute Opernpalais), Staatsoper (1742), Prinz-Heinrich-Palais (1756, seit 1810 Humboldt-Universität zu Berlin), St. Hedwigs-Kathedrale (1773) und Alte Bibliothek (1780) ein barockes Gebäudeensemble.

Salonkultur

Im Anschluss an den Siebenjährigen Krieg entstanden in Preußen die ersten künstlerischen und literarischen Salons nach französischem Vorbild. Bei Damen der Gesellschaft wie Karoline Friederike von Berg fanden sich Literaten wie Herder, Wieland, Goethe oder Jean Paul, aber auch hohe Staatsbedienstete wie der Freiherr vom Stein, zum intellektuellen Austausch zusammen. In den jüdischen Salons von Henriette Herz oder Rahel Levins waren auch Frauen eingeladen – Henriette Mendelsohn, Sophie Mereau-Brentano und Bettina von Arnim trafen hier auf Wissenschaftler wie Alexander und Wilhelm von Humboldt oder Angehörige des Hochadels wie Prinz Louis Ferdinand von Preußen. So konnten vermögende jüdische Familien über den Weg der Geselligkeit ihren Ausschluss vom gesellschaftlichen Leben umgehen und sich zunehmend emanzipieren.

Königin Luise

Luise von Mecklenburg-Strelitz erlangte bereits zu Lebzeiten Kultstatus. Als Königin Luise nahm sie die Menschen durch ihre Schönheit und ihr unkonventionelles Wesen für sich ein. Über ihre Hofdame Frau von Berg, die einen berühmten literarischen Salon in Berlin Tiergarten unterhielt, erhielt sie direkten Zugang zu zeitgenössischer Literatur von u. a. Goethe, Herder, Jean Paul. In Tilsit stellte sich Königin Luise nach der Niederlage Preußens gegen Napoleon, erhobenen Hauptes dem Sieger entgegen und erbat von dem Franzosen maßvolle Friedensbedingungen. Die Grabstätte der 1810 mit nur vierunddreißig Jahren verstorbenen, zehnfachen Mutter im Schlosspark Charlottenburg ist bis heute die „Wallfahrtstätte“ der zahlreichen Luise-Fans geblieben.

Deutsche Revolutionszeit (1830er-1870er) und Deutsches Kaiserreich (1871-1918)

Industrielle Revolution

Die zahlreichen Produktionsfeuer sowie die großen Rauchmengen aus den Schornsteinen der sich dort ansiedelnden Eisengießereien und Maschinenbaufabriken brachten Teilen der Oranienburger Vorstadt im 19. Jahrhundert den Namen „Feuerland“ ein. August Borsig baute hier die erste eigenständig in Deutschland entwickelte Lokomotive und in der Schlegelstraße startete Emil Rathenau, Gründer der AEG, mit Edisons Glühbirnen den Siegeszug des elektrischen Lichts in Berlin. Heute weltweit bekannte Unternehmen wie Siemens (1847), Schering (1864) und Schwartzkopff (1852) entstanden und zogen immer mehr Arbeitskräfte vom Land in die Stadt. Berlins Einwohnerzahl inkl. angrenzender Siedlungsgebiete wuchs auf 400.000 Menschen.

Bürgerlich-demokratische Revolution

Mit der Industriellen Revolution verbunden war der Niedergang des Handwerks und das Entstehen eines Industrieproletariats in Berlin. Arbeitsbedingungen, Arbeitslosigkeit, Armut, Missernten und steigende Lebensmittelpreise führten zu wiederholten Aufständen. Schneider- (1830), Feuerwerks- (1835) und Kartoffelrevolution (1847) wurden staatlicherseits rigide bekämpft und mündeten in die Deutsche Revolution von 1848/49. Angesichts der deutschlandweiten bürgerlich-demokratischen und nationalen Einheits- und Unabhängigkeitserhebungen sowie des Berliner Barrikadenaufstands machte König Friedrich Wilhelm IV. im März 1848 zunächst politische Zugeständnisse. Um sie nach dem Zeughaussturm (Juni 1848) im Zuge der Konterrevolution wieder aufzuheben und mit der Auflösung der preußischen Nationalversammlung die alten Machtverhältnisse wieder herzustellen. 1869 zog der Berliner Magistrat in sein neues „Rotes Rathaus“. Zum 150. Jahrestag der Märzrevolution wurden 1998 Gedenktafeln angebracht, die an die Barrikadenkämpfe und deren Opfer (u. a. Ecke Oberwallstraße/Werderstraße, Tauben-/Friedrichstraße, Deutsche Kirche am Gendarmenmarkt) erinnern.

Kaiserliche Reichshauptstadt

Nach Eingemeindung der Vorstädte Wedding, Gesundbrunnen und Moabit sowie Anteilen der Feldmarken Charlottenburg, Schöneberg, Tempelhof und Rixdorf lebten zu Beginn der Deutschen Kaiserreichs 1871 fast 1 Million Menschen in Berlin und seinen Vororten. Es entstanden für Berlin typische „Mietskasernen“ wie die Viktoriastadt sowie die repräsentative Gründerzeit-Villenkolonie in Lichterfeld-West. Nach dem gewonnenen Deutsch-Französischen Krieg 1870/71 legt Reichskanzler Otto von Bismarck anfänglich einen liberalen Kurs gegenüber linken Gruppierungen wie der Sozialistischen Arbeiterpartei August Bebels und Wilhelm Liebknechts an. Um sie ab 1878 mit dem „Gesetz gegen die gemeingefährlichen Bestrebungen der Sozialdemokratie“ zu bekämpfen. 1890 ging die SADP als stärkste Partei aus den ersten Reichstagswahlen unter Kaiser Wilhelm III. hervor und Bismarck wurde aus dem Amt entlassen. 1906 nutzte der Schuster Wilhelm Voigt die Uniformhörigkeit im Preußischen Staat aus – er lenkte als Hauptmann verkleidet echte Soldaten in das Köpenicker Rathaus, wo er die Stadtkasse und Aufenthaltspapiere für sich raubte. 1907 öffnet am Wittenbergplatz das KaDeWe (Kaufhaus des Westens) mit gehobenem Sortiment und Luxuswaren sein Geschäft.

Groß-Berlin 1920

1911 wurden mit dem „Zweckverbandsgesetz für Groß-Berlin“ die kreisfreien Städte Berlin, Charlottenburg, Deutsch-Wilmersdorf, Lichtenberg, Neukölln, Schöneberg und Spandau sowie die Landkreise Niederbarnim und Teltow zusammengeschlossen. Der Zweckverband mit rund 3500 Quadratkilometern Fläche und 4,2 Millionen Einwohnern führte nicht zu dem erhofften sozialen Ausgleich zwischen den einzelnen Gemeinden. Erst in der Weimarer Republik konnte Berlin durch das so genannte Groß-Berlin-Gesetz von 1920 zu einem eigenständigen Regierungsbezirk mit provinzähnlichen Funktionen und zur flächenmäßig zweitgrößten Stadt der Welt werden – durch die Eingemeindung von Berlin-Lichtenberg, Berlin-Schöneberg, Berlin-Wilmersdorf, Charlottenburg, Neukölln und Spandau sowie der Stadtgemeinde Cöpenick, 59 Landgemeinden und 27 Gutsbezirke aus den Kreisen Niederbarnim, Osthavelland und Teltow.

Die 1920er Jahre

Erster Weltkrieg und Revolution

Der sich auf Grund von Bündnisverpflichtungen flächenbrandartig ausbreitende Erste Weltkrieg brachte weltweit 17 Millionen Menschen den Tod – die Kriegsschulden dafür konnte Deutschland erst 2010 endgültig begleichen. Da sich der Waffengang unerwartet in die Länge zog, musste Deutschland sein bisher liberales Wirtschaftssystem komplett auf Kriegsplanwirtschaft umstellen. In Berlin kam es durch die damit verbundene sinkende Produktivität der Landwirtschaft ab 1915 zu stärker werdenden Versorgungsengpässen bei Grundnahrungsmitteln. Kriegsmüdigkeit, das Auseinderbrechen der bestehenden Familien- und Gesellschaftsstrukturen, Armut und Hunger ließen den Unwillen der Bevölkerung anwachsen.

Unter dem Motto „Frieden und Brot“ beteiligten sich im Frühjahr 1918 in Berlin über 400.000 Menschen an Demonstrationen des Spartakusbundes gegen Krieg. Ihr Protest fand seinen Höhepunkt in der Revolution von 1918, bei der Philipp Scheidemann (SPD) am 9. November vom Balkon des Reichstags die Republik ausrief.

In der Weimarer Republik: Spartakusaufstand

Der Krieg war verloren, der Kaiser hatte abgedankt und die junge Republik suchte nach Stabilität. Mit ihrem Streben nach einer sozialistischen Räterepublik konnten sich die von Rosa Luxemburg, Karl Liebknecht und Wilhelm Pieck neu gegründete Kommunistische Partei Deutschlands (KPD) nicht durchsetzen. Der von ihnen in Teilen der Berliner Innenstadt sowie dem Zeitungsviertel initiierte Spartakusaufstand vom 5.-12. Januar 1919 wurde von regierungstreuen Freikorps-Einheiten blutig niedergeschlagen.

Die SPD ging aus den Wahlen zur Nationalversammlung am 19. Januar als stärkste Fraktion hervor. Friedrich Ebert wurde zum Reichspräsidenten gewählt und Luxemburg sowie Liebknecht von Freikorpssoldaten der Garde-Kavallerie-Schützen-Division im Tiergarten ermordet.

Kapp-Putsch

Am 13. März 1920 lehnten sich rechtsextreme Verschwörer um den ostpreußischen Generallandschaftsdirektor Wolfgang Kapp gegen laut Versailler Vertrag vorzunehmende Reduzierung des deutschen Heers auf. Reichswehrgeneral von Walther von Lüttwitz besetzte mit der ihm unterstehenden Marinebrigade Ehrhardt das Berliner Regierungsviertel und ernannte Kapp zum Reichskanzler.

Die Regierung floh aus Berlin und rief zusammen mit der SPD zum Generalstreik auf. Die Ministerialbürokratie verweigerte sich Kapps Anweisungen und der Streik erreichte den Zusammenbruch der öffentlichen Dienstleistungen – der Staatsstreich scheiterte.

(Kultur-) Metropole Berlin

Dank des „Groß-Berlin-Gesetzes“ vom 1. Oktober 1920 wird Berlin zur größten Industriestadt Europas. Die in der Weimarer Verfassung fixierten Grundrechte und persönlichen Freiheiten ermöglichen den Aufstieg der Spreestadt zu der Kulturmetropole der 20er Jahre. Kunst und Kultur erlebten einen bisher unbekannten Aufschwung. Die wichtigsten Künstler der Zeit trafen sich im Romanischen Café am Kurfürstendamm (Bertolt Brecht, Otto Dix, Max Liebermann, Erich Kästner, Joachim Ringelnatz, Billy Wilder u. v. a.) und Josephine Baker brachte den Charleston nach Deutschland – mit ihrem Auftritt 1926 im Nelson-Theater am Kurfürstendamm. 1928 erlebt die „Dreigroschenoper“ im Theater am Schiffbauerdamm ihre Uraufführung und wird ein Welterfolg. Neben dem Boom des Berliner Nachtlebens mit Unterhaltungsshows und Varieté entwickelte sich die Stadt auch bei Tage.

1921 erhielt Berlin mit der AVUS (Automobil-Verkehrs- und Übungsstrecke) die weltweit erste Autobahn, 1923 ging der Flughafen Tempelhof in Betrieb und 1926 zur dritten Funkausstellung der Funkturm für den Publikumsverkehr geöffnet. Die erste „Grüne Woche“ zog in ihrem ersten Jahr 1926 schon 50.000 Besucher an.

Weltwirtschaftskrise

Die auf Grund der innenpolitischen Wirren zunächst in Weimar tagende Nationalversammlung musste unter dem Druck der Entente-Mächte am 23. Juni 1919 den Versailler Vertrag unterzeichnen und die Zuweisung der alleinigen deutschen Schuld für den Beginn des Ersten Weltkriegs annehmen. Die daraus resultierenden Reparationszahlungen von 132 Milliarden Mark belasteten das Deutsche Reich schwer und lieferten der extremen Rechten eine willkommene Begründung zur Bekämpfung der Republik. Die 1929 auch Berlin erreichende Weltwirtschaftskrise führt zu 664 Konkursen und 450.000 Arbeitslosen. Bis 1932 halbierte sich die industrielle Produktion der Stadt und die Arbeitslosigkeit stieg auf 30,8 Prozent. Die betroffenen 600.000 Berliner konnten nur auf die Unterstützung der Arbeiterwohlfahrt (AWO) hoffen, sofern sie nicht in die seit 1927 bestehende Arbeitslosenversicherung eingezahlt hatten.

Aufstieg der NSDAP

Dolchstoßlegende, Kriegsschuldfrage, Weltwirtschaftskrise, Armut, Hunger und Perspektivlosigkeit machten die Menschen empfänglich für die Propaganda der NSDAP (Nationalsozialistische Deutsche Arbeiterpartei), die seit 1920 an der Eliminierung der Republik arbeitete. Nachdem Hitlers Redeverbot auch in Preußen aufgehoben wurde, sprach er 1928 erstmals öffentlich im Berliner Sportpalast.

Die sich zum Ende der 20er Jahre häufenden Saal- und Straßenschlachten zwischen der nationalsozialistischen Sturmabteilung (SA) und dem kommunistischen Roten Frontkämpferbund (RFB) gipfelten im Berliner „Blutmai“ von 1929 mit 30 Toten, 200 Verletzten und 1.200 Inhaftierungen. Die Wahlen zur Stadtverordnetenversammlung am 17. November 1929 brachten der NSDAP 5,8 Prozent der Stimmen und damit 13 Mandate im Stadtparlament ein. 1932 gewann die NSDAP die Reichstagswahlen sowohl im Juli (37,4 Prozent) als auch im November (33,1 Prozent/Berlin: 25,9 Prozent) – woraufhin Hitler die von ihm beanspruchte Reichskanzlerschaft am 30. Januar 1933 vom Reichspräsidenten Hindenburg übertragen bekam.

Nationalsozialistische Reichsregierung (1933-1945) und II. Weltkrieg (1939-1945)

Machtergreifung

Der „Tag der Machtübernahme“ am 30. Januar 1933 feierten die Nationalsozialisten mit Fackelzügen durch das Brandenburger Tor. Schon kurz darauf begann sie mit der Verfolgung ihrer politischen Gegner und der Errichtung der ersten Konzentrationslager. Etwa 3.000 Gefangene, vorwiegend politisch linke Vertreter der Weimarer Republik, Intellektuelle und Künstler, wurden im KZ Oranienburg bis zu dessen Auflösung 1934 inhaftiert, verhört, gefoltert und zu Arbeitsdiensten gezwungen. Die nach dem Reichstagsbrand von Hindenburg unterzeichnete Notverordnung hob die verfassungsmäßigen Grundrechte der persönlichen Freiheit, der Meinungs-, Vereins- und Versammlungsfreiheit auf. Hermann Göring (NSDAP) sorgte als Leiter des „Reichskommissariats für das preußische Innenministerium“ für die faktische Entmachtung des Berliner Oberbürgermeisters Heinrich Sahm, indem er ihm am 15. März 1933 einen „Staatskommissar für die Hauptstadt Berlin“ zur Seite stellte. Die Verabschiedung des „Ermächtigungsgesetzes“ am 23. März 1933 durch den Reichstag ebnete endgültig den Weg für die Diktatur der Nationalsozialisten. Am 1. April tagte die Stadtverordnetenversammlung ohne die 44 Vertreter der Kommunisten – ihre Mandate waren per Verfügung gestrichen worden. Am selben Tag begannen erstmalig von der NSDAP organisierte Boykotte jüdischer Geschäfte, Cafés, Anwaltskanzleien und Arztpraxen. Das Hauptgebäude der Berliner Universität, die Staatsbibliothek, Institute und Kliniken wurden von SA-Abteilungen besetzt.

Bücherverbrennung und Gleichschaltung

Am 10. Mai verbrannten ein „Kampfausschuß wider den undeutschen Geist“ und Studenten aus Leihbüchereien entfernte Bücher auf dem Platz vor der Alten Bibliothek (heutiger Bebelplatz). 1934 wurde die Berliner Verwaltung gleichgeschaltet“, d. h. sämtliche gewählten Gremien entsprechend des „Gesetzes über die Verfassung der Hauptstadt Berlin“ (15. Juli) aufgelöst und die Reichs- und Landeshauptstadt nun „selbständig nach dem Führerprinzip verwaltet“. Der Todestag des Reichspräsidenten Paul von Hindenburg am 02. August 1934 machte Adolf Hitler per unmittelbar erlassenem Gesetz als „Führer und Reichskanzler“ zum „Obersten Befehlshaber“ über die Wehrmacht.

Olympische Spiele 1936

Während der Olympischen Sommerspiele vom 1. bis 16. August 1936 wurden alle Anzeichen von Antisemitismus in Berlin vermieden. Die deutsche Bevölkerung war aufgerufen worden, sich gegenüber ausländischen Gästen zuvorkommend und höflich zu verhalten. Theodor Lewald durfte als „Halbjude“ Präsident des Organisationskomitees werden und die fechtende „Halbjüdin“ Helene Mayer sowie der kommunistische Ringer durften an den Spielen teilnehmen. Unbemerkt von der Weltöffentlichkeit errichteten die Nationalsozialisten in Berlin-Marzahn ein Zwangslager für Roma und Sinti sowie das Konzentrationslager Sachsenhausen in Oranienburg.

700-Jahr-Feiern Berlin

Den 700. Stadtgeburtstag Berlins nutzten die Machthaber, um „die Geschichte der Stadt in die nationalsozialistische Weltsicht zu pressen“*. Joseph Goebbels, Berliner Gauleiter und Propagandaminister, eröffnete eine Freigeländeschau zur Geschichte Berlins am Funkturm, die Bevölkerung wurde in ihren Bezirken mit Volks- und Sportfesten unterhalten (u. v. a. „Stralauer Fischzug“, historisches Reiterfest in Zehlendorf). Das Festspiel „Berlin in sieben Jahrhunderten deutscher Geschichte“ im Olympiastadion und ein Feuerwerk auf dem Königsplatz bildeten den Abschluss der Feierlichkeiten.

Reichsprogromnacht

Der von den Nationalsozialisten immer offener gepflegte Antisemitismus mündete in die Reichspogromnacht vom 09. November 1938. Das Attentat eines polnischen Juden Herschel Grynszpan auf einen deutschen Botschaftsmitarbeiter in Paris als Anlass für die Zerstörung von jüdischen Warenhäusern und Geschäften, Wohnungen und Synagogen in Berlin sowie ganz Deutschland (im annektierten Österreich ab dem 10. November). SA und SS brannten elf der vierzehn Berliner Synagogen komplett nieder und beschädigten die drei anderen schwer. Über 1.000 verhaftete Juden deportierten sie in das Konzentrationslager Sachsenhausen (Oranienburg).

Zweiter Weltkrieg

Im Gegensatz zum I. erreichte der II. Weltkrieg Berlin mit voller Wucht. Bis zur Kapitulation des III. Reiches am 8./9. Mai 1945 warfen die Alliierten 450.000 Tonnen Bomben über Berlin ab, wodurch ca. 20.000 Berliner starben und über 1,5 Millionen obdachlos wurden. Als Antwort auf deutsche Niederlagen an allen Fronten rief Reichpropagandaminister Goebbels am 18. Februar 1943 die Deutschen im Berliner Sportpalast zum „Totalen Krieg“ auf. Im April 1945 bestritten stark dezimierte deutsche Kampfverbände sowie der aus Jugendlichen und alten Männern gebildete „Volkssturm“ in der einmonatigen „Schlacht um Berlin“ (April 1945) einen aussichtslosen Häuserkampf gegen die Rote Armee und die Kapitulation. Am Ende des Krieges war die Hälfte der innerstädtischen Gebäude zerstört worden und die Bevölkerung von 4,3 auf 2,8 Millionen Menschen zurückgegangen.

Wannsee-Konferenz

Die am 20. Januar 1942 in einer SS-Villa am Berliner Wannsee zusammengekommene Konferenz hochrangiger Nationalsozialisten sollte eine „Endlösung der Judenfrage“ organisieren und koordinieren. Die Vertreter von Reichsbehörden und Parteidienststellen stimmten untereinander den zeitlichen und logistischen Ablauf für die Deportation der europäischen Juden in die besetzten Gebiete Osteuropas ab. An ihre dortige gezielte Vernichtung erinnert heute das „Haus der Wannsee-Konferenz“ als Gedenkstätte für den Holocaust.

Hitlerattentat

Ein als Operation „Walküre“ geplanter Putsch der Wehmacht scheitert durch das am 20. Juli 1944 misslungene Sprengstoffattentat auf Hitler. Oberst Graf von Stauffenberg und seine engsten Mitverschwörer wurden im Bendlerblock (heutige Gedenkstätte Deutscher Widerstand in der Stauffenbergstraße) noch am gleichen Abend erschossen. Die anschließende Welle von Verhaftungen, Schauprozessen und Exekutionen kostete ca. zweihundert am Staatsstreich beteiligte Personen das Leben. Die Hinrichtung der vom Volksgerichtshof zum Tode Verurteilten fand im Strafgefängnis Plötzensee, der heutigen Gedenkstätte Plötzensee (Teil der Gedenkstätte Deutscher Widerstand), statt.

Kapitulation

In der „Schlacht um Berlin“ nahmen sowjetische und polnische Truppen ab dem 21. April 1945 das von ihnen belagerte Berlin ein. Hitler beging am 30. April im Führerbunker. Goebbels folgte ihm einen Tag später an gleicher Stelle in den Tod, nachdem er als Reichskanzler vergeblich versucht hatte, Stalin zu einem Waffenstillstand zu bewegen. Am 1. Mai 1945 hatten die Belagerer den Kampf in Berlin gewonnen. Eine Woche später unterzeichnete Wilhelm Keitel als Chef des Oberkommandos der Wehrmacht im sowjetischen Hauptquartier in Berlin-Karlshorst die Kapitulation aller deutschen Streitkräfte.

Viermächte-Status und Wiederaufbau Berlins (1945-1950er)

Vier Sektoren Stadt

Die Alliierten teilten Berlin auf der Konferenz von Jalta in vier Sektoren ein – Frankreich kontrollierte den nordwestlichen, England den westlichen und die USA den süd-westlichen Teil der Stadt. Der gesamte Ostteil Berlins verblieb unter der Aufsicht der Sowjetunion. Der von der sowjetischen Stadtkommandantur eingesetzte Magistrat mit dem Oberbürgermeister Arthur Werner musste nach der ersten Wahl zur „Stadtverordnetenversammlung von Groß-Berlin“ einer SPD-Regierung unter Otto Ostrowski (SPD) weichen. Die zunehmenden Spannungen zwischen den Siegermächten führten zum weltweit wirkenden „Kalten Krieg“, der sich in Berlin auf der Mikroebene abbildete.

Blockade und Luftbrücke

Der Versuch der Sowjets, die West-Sektoren Berlins mit der Blockade des Schienen- und Straßenverkehrs an die wirtschaftliche Versorgung durch Ost-Berlin und das sowjetisch kontrollierte Umland zu binden, scheiterte an der „Luftbrücke“. Um die eigenen Soldaten und die Berliner zu unterstützen, flogen die Vereinigten Staaten von Amerika und England vom Juni 1948 bis zum Mai 1949 rund 2,34 Millionen Tonnen an Kohle, Nahrungsmitteln und Baustoffen über die Flughäfen Tempelhof und Tegel sowie die Berliner Seen ein.

Der Oberbürgermeister Berlins

Als Symbol für Berlins Widerstandswillen gegen das sowjetische Annexionsstreben beeindruckte der Stadtrat Ernst Reuter (SPD) die Bevölkerung und die westlichen Alliierten. Seine Rede an die „Völker der Welt“ verfolgten am 9. September 1948 ca. 300.000 Menschen vor dem Reichtagsgebäude. Nur drei Monate später wurde Ernst Reuter mit absoluter Mehrheit zum Oberbürgermeister von West-Berlin gewählt. Fünf Tage vorher, am 30. November, war es zur politischen Spaltung Berlins gekommen. In Ost-Berlin hatte die Sozialistischen Einheitspartei Deutschlands (SED) die Absetzung des Magistrats forciert, woraufhin Friedrich Ebert, Sohn des ersten Reichspräsidenten, zum Oberbürgermeister von Berlin gewählt worden war. Seinen Geltungsanspruch schränkten die westlichen Militärbehörden auf den Ostsektor der Stadt ein.

Hauptstadtfrage

Sowohl die Verfassung der Bundesrepublik Deutschland (23. Mai 1949) als auch die der DDR (7. Oktober 1949) erhoben Anspruch auf Groß-Berlin. Für West-Berlin blieb der alliierte Sonderstatus bis zur Wiedervereinigung 1990 erhalten. Bundeshauptstadt und Regierungssitz der BRD wurde Bonn, Ost-Berlin zur Hauptstadt der DDR.

Stadtentwicklung Ost und West

Der von der sowjetischen Militärregierung 1945 mit der Entwicklung eines Wiederaufbaukonzepts für das stark zerstörte Berlin betraute Stadtbaurat Hans Scharoun war ein Visionär. Seine 1946 vorgestellten Pläne sahen den fast vollständigen Abriss der noch vorhandenen Baustruktur und die Einteilung der Stadt in Funktionszonen vor. Stattdessen beschloss die DDR „Sechzehn Grundsätze des Städtebaus“, sprengte das Stadtschloss zugunsten eines Demonstrationsplatzes und erbaute ab 1951 mit den neoklassizistischen Bauwerken in der Stalinallee (heutige Karl-Marx-Allee) die „erste sozialistische Prachtstraße“ des Landes. Im Westteil Berlins entwickelte sich der Bereich zwischen Zoologischem Garten, Kurfürstendamm und Ernst-Reuter-Platz zum neuen Zentrum für Handel, Verwaltung und Kultur. 1957 präsentierte die Internationale Bauausstellung (Interbau) die in Zusammenarbeit mit weltbekannten Architekten wie Le Cobusier, Oscar Niemeyer, Walter Gropius u. v. a. entstandenen Bauten im Hansaviertel sowie die Kongresshalle im Großen Tiergarten. Die einhunderttausendste mit öffentlichen Mitteln gebaute Wohnung in West-Berlin wurde am 21. Juni 1957 übergeben.

Aufstand 17. Juni

Im Bezirk Friedrichshain traten am 16. Juni 1953 Ost-Berliner Bauarbeiter in den Streik gegen eine von der DDR-Regierung verordnete Arbeitsnormenerhöhung. Daraus entwickelte sich ein Volksaufstand, der am 17. Juni mit Demonstrationen und Protesten in der ganzen DDR den Rücktritt der Regierung und Neuwahlen forderte. Die DDR-Führung flüchtete nach Berlin-Karlshorst zu den sowjetischen Behörden. Diese verhängte den Ausnahmezustand und ließ den Aufstand mit Panzern, 20.000 Soldaten und 8.000 Angehörigen der Kasernierten Volkspolizei niederschlagen. Der am 4. August vom Deutschen Bundestag als „Tag der deutschen Einheit“ erklärte 17. Juni forderte mindestens 55 Tote. Ihm folgten umfangreiche Verhaftungen und Strafverfahren mit Todesurteilen oder langjährigen Haftstrafen in Zwangsarbeiterlagern.

Berlin im „Kalten Krieg“

Mauerbau

Mit dem Bau der „Berliner Mauer“ reagierte die DDR-Regierung auf den starken Anstieg seiner über West-Berlin flüchtenden Einwohner. Die Aussage des DDR-Staatsratsvorsitzenden Walter Ulbrichs: „… niemand hat die Absicht, eine Mauer zu errichten“, ließ die Zahl der monatlichen Übersiedler von fast 19.200 im Juni 1961 auf 31.415 Personen im Juli ansteigen. Der am 13. August begonnene Mauerbau entlang der Sektorengrenze blockierte diesen Exodus und hielt die Bürger der DDR bis zum 09. November 1989 in Schach.

Leben mit der DDR

Es dauerte nach dem Mauerbau zehn Jahre bis Ost- und West-Berlin 1971 über zehn direkte Telefonleitungen wieder miteinander verbunden werden konnten. Dem vorausgegangen waren sowohl Annäherungs- als auch Konfrontationsversuche zwischen den beiden Teilen der Stadt. Am 26. Juni 1963 bekannte sich der Präsident der Vereinigten Staaten von Amerika John F. Kennedy zur Freiheit der West-Sektoren mit den Worten: „Ich bin ein Berliner“. Die Passierscheinabkommen der Jahre 1963, 1964, 1965 und 1966 ermöglichten Besuche von West-Berlinern bei Verwandten im Ostteil der Stadt. Eine Plenarsitzung des Deutschen Bundestages am 7. April 1965 in der Berliner Kongresshalle fasste die DDR als Provokation auf und sperrte temporär den Transitverkehr, während sowjetische „Düsenjäger“ zur Störung der Sitzung das Gebäude in geringer Höhe überflogen. Nach seiner Wahl zum Bundeskanzler am 21. Oktober 1969 begann der ehemalige Regierende Bürgermeister von Berlin Willy Brandt (SPD) seine „Neue Ostpolitik“ der kleinen Annäherungsschritte, für die er 1971 den Friedensnobelpreis erhielt. Ra

Die 68er

Am 2. Juni 1967 erschoss ein Polizist den Studenten Benno Ohnesorg bei einer Protestaktionen gegen den Berlin-Besuch des Schahs von Persien. Die zögerliche Tataufklärung, die polarisierende Berichterstattung der Bild-Zeitung und das Attentat auf Rudi Dutschke am 11. April 1968 radikalisierten Teile der Studenten-Bewegung. Die 1966/1967 entstandene außerparlamentarische Opposition spaltete sich auf in Parteigänger der SPD sowie Begründer der Neuen sozialen Bewegungen und radikale Splittergruppen wie die terroristische Rote Armee Fraktion (RAF).

Ost-West-Annäherung

Durch die Unterzeichnung des Vier-Mächte-Abkommens zu Berlin am 3. Juni 1972 traten auch die Folgeabkommen zur Erleichterung des Transitverkehrs (17. Dezember) und des Reise- und Besuchsverkehrs (20. Dezember) sowie die „Vereinbarung über die Regelung der Frage von Enklaven durch Gebietsaustausch“ in Kraft. Für weitere nachbarliche Beziehungsverbesserungen sorgte der Grundlagenvertrag vom 21. Juni 1973.

West-Berlin der 80er

In Kreuzberg begannen in den 80er Jahren junge Leute die zum Teil langjährig leerstehenden Wohnungen als „Instandbesetzer“ einzunehmen und dort alternative Wohnformen auszuprobieren. Von 1980/1981 über 160 besetzten Häusern konnten 80 in Verhandlungen mit Besitzern und Senat in legale Wohnverhältnisse überführt werden. Die übrigen Besetzungen räumte der Senat sukzessive, begleitet von Straßenschlachten und dem Tod des Hausbesetzers Klaus-Jürgen Rattay, der bei einer Demonstration von einem BVG-Bus tödlich verletzt wurde. Wie kreativ Berlin in den 80ern war, demonstrierte u. a. die Band Ideal, die mit „Wir stehn auf Berlin“ und ihrem legendären Rockpalast-Auftritt in der Waldbühne die „Neue Deutsche Welle“ auslöste. Beim Abschlusskonzert der Konzerttournee zu ihrem zweiten Album „Der Ernst des Lebens“ trat Ideal zugunsten der Berliner Hausbesetzer auf.

Stadtentwicklung Ost & West

In beiden Teilen Berlins entstanden in den Jahren ihrer Parallelexistenz eindrucksvolle Bauwerke. Die Entwicklung des Zentrums der „Hauptstadt der DDR“ zwischen Alexanderplatz und Marx-Engels-Platz, der Palast der Republik oder auch die „Plattenbausiedlungen“ in Marzahn, Hohenschönhausen und Hellersdorf im Osten stehen im Westteil die Neue Nationalgalerie (Mies van der Rohe), der Neubau der Staatsbibliothek (Hans Scharoun), das Internationale Kongresszentrum (ICC) sowie die Hochhaussiedlungen Gropiusstadt, Märkisches Viertel und Falkenhagener Feld gegenüber. Dreißig Jahre nach der Interbau von 1957 sollte 1984/1987 eine Internationale Bauausstellung die Innenstadt West-Berlins mit kritischer Rekonstruktion und behutsamer Stadterneuerung als Wohnstandort zurückgewinnen.

750 Jahr-Feier

Anlässlich des 750-jährigen Stadtjubiläums Berlins fanden getrennte Feierlichkeiten in Ost- und West-Berlin statt. US-Präsident Ronald Reagan forderte am 12. Juni 1987 bei seiner Rede vor dem Brandenburger Tor: „Mr. Gorbatschow open this gate. Mr. Gorbatschow tear down this wall!“ Schon beim „Concert for Berlin“ auf dem Platz der Republik am 06.-08. Juni hatten „heimliche“ Zuhörer von der Ost-Berliner Seite gerufen: „Die Mauer muss weg!“ und waren dafür von der DDR-Polizei hart attackiert worden. In beiden Teilen Berlins wurden im Vorfeld der 750-Jahr-Feier städtebauliche Maßnahmen umgesetzt. Der Westen gestaltete u. a. den Breitscheidplatz sowie den Rathenauplatz neu und beschloss den Bau des Deutschen Historischen Museums, während die DDR Berlins ältestes Wohnviertel rund um die Nikolaikirche im historisierenden Stil rekonstruieren lies, die U-Bahnhöfe Märkisches Museum und Klosterstraße aufwändig umbaute und im Prenzlauer Berg die Husemannstraße entsprechend ihres Aussehens um die Jahrhundertwende wiederherstellte.

Fall der Mauer

Schon vor der Feier des 40. Jahrestags ihrer Staatsgründung war die DDR-Führung durch eine wachsende Bürgerbewegung, die einen Wandel analog zu „Perestroika“ und „Glasnost“ in der UDSSR einforderte, destabilisiert worden. In seiner Festrede am 07. Oktober 1989 mahnte der Generalsekretär der Kommunistischen Partei der Sowjetunion Michael Gorbatschow Reformen bei den Machthabern in Ost-Berlin an. Massendemonstrationen, die Gründung des „Neuen Forums“ und Erich Honeckers Rücktritt zugunsten Egon Krenz waren die Folge. Nach der Erklärung der Reisefreiheit für DDR-Bürger am 9. November überstürzten sich die Ereignisse. Die Medien verbreiteten, dass die Mauer gefallen sei, Grenzsoldaten öffneten den Grenzübergang an der Bornholmer Straße und die Menschen in Ost- und West-Berlin feierten diese Nacht als das Ende der innerdeutschen Grenzziehung.

Das wiedervereinte Berlin (1990-heute)

Ende der deutschen Teilung

Der von den beiden deutschen Staaten sowie den Siegermächten des Zweiten Weltkrieges am 12. September 1990 in Moskau unterzeichnete 2+4-Vertrag besiegelte völkerrechtlich die Wiedervereinigung und die volle Souveränität Deutschlands sowie das Ende der Viermächte-Verantwortung für Berlin. Danach konnte auch der Einigungsvertrag zwischen der Bundesrepublik Deutschland und der Deutschen Demokratischen Republik in Kraft treten und der 3. Oktober 1990 als „Tag der deutschen Einheit“ in der neuen deutschen Hauptstadt Berlin begangen werden. Der Abzug der Alliierten aus Berlin wurde 1994 mit Paraden und einem Großen Zapfenstreich zu Ehren der Schutzmächte auf dem Pariser Platz gefeiert.

Berlin als Hauptstadt Deutschlands

Am 11. Januar 1991 wurde im Berliner Abgeordnetenhaus der erste Gesamtberliner Senat gewählt und am 20. Juni beschloss der neue Deutsche Bundestag seinen Umzug in die Hauptstadt. Der Regierende Bürgermeister verlegte seinen Amtssitz vom Rathaus Schöneberg in das Berliner Rathaus („Rotes Rathaus“) am Alexanderplatz. Mit der Fertigstellung des neu gestalteten Reichstags (1999), des Bundeskanzleramts (2001) sowie der umliegenden Parlamentsgebäude (Paul-Löbe-Haus 2001/Jacob-Kaiser-Haus 2002/Marie-Elisabeth-Lüders-Haus 2003) entstand zwischen dem 2001-2002 restaurierten Brandenburger Tor und dem Humboldthafen das neue politische Machtzentrum Deutschlands.

Neues Gesicht der Hauptstadt

Seit der Wiedervereinigung konnte sich Berlin als weltoffene, international attraktive Stadt der Kreativität etablieren. Insbesondere die FIFA-Fußball-Weltmeisterschaft 2006 sorgte für ein deutlich verbessertes Ansehen Deutschlands und Berlins. Das so genannte „Sommermärchen“ zog Millionen Besucher aus der ganzen Welt u. a. auf die Fanmeile zwischen Brandenburger Tor und Siegessäule, wo man gemeinsam friedlich und fröhlich die spielenden Mannschaften anfeuerte. Weiterhin entwickelte sich Berlin zu einer Hochburg der zeitgenössischen Kunst und der Mode. Die seit 2007 zweimal jährlich stattfindende Berlin Fashion Week sowie Kunstmessen wie die im Herbst 2012 erstmals öffnende Berlin Art Week erregen sowohl das Interesse des Fachpublikums als auch das vieler Touristen, die Berlin mit ihrem Besuch beleben.

Quelle: https://www.visitberlin.de/de/die-geschichte-berlins

Warum Berlin einfach cool ist

Wir lieben unsere Hauptstadt, denn sie ist mit keiner anderen auf der Welt vergleichbar. Schon ihre Geschichte ist bemerkenswert: Sie wurde im Zweiten Weltkrieg weitestgehend zerstört und nach dem Krieg durch die Berliner Mauer in zwei Hälften geteilt. 1989 ist dann die Mauer gefallen. Nach mehreren Jahrzehnten der Teilung konnten sich Familien und Freunde, die sich so lange Zeit nicht mehr sehen konnten, endlich wieder in die Arme nehmen.

Die Spreemetropole hat sowohl sehr gute Zeiten, aber auch sehr schlechte Zeiten hinter sich. Auf jeden Fall ist Berlin eine Stadt, die schon immer Leute aus anderen Ländern willkommen geheißen hat. Und das macht auch die Atmosphäre so einzigartig. Hier kommen die unterschiedlichsten Menschen und Kulturen zusammen. Kaum eine andere Stadt ist so international geprägt.

Vielen Städten wurde bereits nachgesagt, das „neue Berlin“ zu sein. Aber diesen Status konnte bisher keine halten. Berlin ist und bleibt Berlin in seiner Einzigartigkeit. Wir sind natürlich der Meinung, dass unsere Hauptstadt einfach nur cool ist. Gerne erklären wir dir auch, warum.

Berlin ist künstlerisch

An jeder Ecke kannst du Kunstgalerien, Schallplattenläden und Ateliers besuchen. Du findest nicht nur Meisterwerke klassischer Maler, sondern auch drei UNESCO-Welterbestätten und über 180 Museen.

Die Stadt hat eine äußerst aktive Street-Art-Szene. Auf den meisten Fassaden kannst du lustige, politische oder andere Wandmalereien und Graffitis entdecken. Die Straßenkunst sorgt für eine eher „schmuddelige“ Ästhetik, aber dadurch ist die Kreativität Berlins auch buchstäblich an die Wand geschrieben.

Das beste Beispiel für Street-Art ist die East Side Gallery am Ostufer. Der über 1300 Meter lange Abschnitt der Berliner Mauer ist bis heute erhalten geblieben. Er ist sozusagen eine Freiluftgalerie mit zahlreichen Wandmalereien. Die 1990 entstandenen Originalwerke stellen heute ein Denkmal für die Teilung Berlins und den Mauerfall dar. Erfreulicherweise kannst du die East Side Gallery kostenlos erkunden. Wenn du noch etwas tiefer in die Geschichte und Subkulturen Ostberlins einzutauchen willst, kannst du auch an einer Führung teilnehmen.

Berlin ist musikalisch

Auch musikalisch hat Berlin einiges zu bieten: Der Musikkalender ist das ganze Jahr über vollgepackt mit Konzerten aller Genres. Die Hauptstadt ist für alle Musikschaffenden eine wichtige Station auf ihren Tourneen. Selbst die größten Bands treten in ausverkauften Shows gerne in Berlin auf.

Und natürlich sind auch weltbekannte DJs gerne hier, die die Leute auf Partys zum Tanzen bringen. Die Spreemetropole ist berühmt für sein unvergleichliches Nachtleben. Für jeden Musikgeschmack ist etwas dabei und selbst für etwas obszönere Fetische wirst du ein Etablissement finden. Die Partyszene ist allgegenwärtig, von den Discos an der Spree über das berüchtigten Berghain bis hin zu den Underground-Clubs.

Berlin ist multikulturell

Als Treffpunkt für alle Nationalitäten ist mit der Zeit ein wunderschöner Schmelztiegel von Sprache, Kultur und Essen entstanden.

Hier kann kommt man auch ohne Deutschkenntnisse gut zurecht!

Sehenswürdigkeiten

Brandenburger Tor

Falls du zuvor noch nie in Berlin warst, solltest du unbedingt das Brandenburger Tor besuchen. Dass du heute einfach so durch die Säulen der bekannten Sehenswürdigkeit durchlaufen kannst, ist nicht selbstverständlich. Denn früher verlief unmittelbar davor die Berliner Mauer und es gab keine Möglichkeit, den Platz zu überqueren.

Das Brandenburger Tor wurde um die Wende der 1790er Jahre auf Befehl des preußischen Königs Friedrich Wilhelm II. errichtet. Erbaut wurde es an der Stelle eines der ehemaligen Verteidigungstore von Berlin. An der Spitze steht die Quadriga – ein von vier Pferden gezogener Wagen. Er wird von 12 Säulen getragen, die zusammen fünf Durchgänge bilden.

Reichstag

Ein weiteres markantes Gebäude, welches die Geschichte Berlins während des 20. Jahrhunderts widerspiegelt, ist der Reichstag, der Tagungsort des Deutschen Bundestages. Dieses neobarocke Gebäude stammt aus dem Jahr 1894. Es beherbergte den Reichstag, bis es 1933 bei einem von den Nationalsozialisten verursachten Brand beschädigt wurde.

Die Ruinen des Gebäudes wurden bis nach dem Fall der Mauer erhalten. Als diese dann gefallen ist, ließ die Stadt mit Hilfe eines Restaurierungsprojekts den Reichstag als Emblem des vereinten Deutschlands wieder im alten Glanz auferstehen.

Museumsinsel

Die Museumsinsel gehört zum UNESCO-Weltkulturerbe. Du findest sie im Stadtteil Friedrichshain am Ufer der Spree. Sie ist ein Komplex von fünf Museen der Spitzenklasse. Dort kannst du das Alte Museum, die Alte Nationalgalerie, das Neue Museum, das Bode-Museum und das Pergamonmuseum besuchen.

Die Museen waren in vergangen Zeiten auch eine hervorragende Möglichkeit, den Reichtum und die Raffinesse der königlichen Sammlungen Preußens zu zeigen. Zudem präsentieren sie seine militärischen Siege während des 19. Jahrhunderts.

Die erste Einrichtung war das Alte Museum.  Es wurde von Karl Friedrich Schinkel entworfen und 1830 eröffnet. Das letzte war das Pergamonforum im Jahr 1930. Das Neue Museum von 1859 wurde nach seiner Zerstörung im Krieg im Jahr 2009 wiedereröffnet.

Berliner Mauer

In der Bernauer Straße kannst du einen 70 Meter langen Abschnitt der Mauer besichtigen. Es ist wohl eines der denkwürdigsten Sehenswürdigkeiten für diese weltweit bekannte Grenze, welche Deutschland zweigeteilt hat.

Dieser gesamte Abschnitt ist eine Gedenkstätte für die Menschen, die bei dem Versuch, die Grenze zur BRD im Zeitraum von 1961 bis 1989 zu überqueren, ihr Leben ließen. Auf der anderen Seite der Bernauer Straße findest du das Besucherzentrum. Es dokumentiert die Mauer von ihrer Entstehung bis zu ihrer endgültigen Zerstörung.

Berliner Fernsehturm

Neben dem Alexanderplatz steht der imposante Berliner Fernsehturm, ein weithin sichtbares Wahrzeichen der Stadt. Er ist das zweithöchste Bauwerk der Europäischen Union und hinterlässt in der Skyline eine unverkennbare Spur.

Der Fernsehturm ist außerdem das höchste für die Öffentlichkeit zugängliche Gebäude Europas. Von der 200 Meter hohen Aussichtsplattform kannst du unsere Hauptstadt von oben betrachten.

Gendarmenmarkt

Ein Stück des ganz alten Berlins zu seiner Blütezeit findest du am Gendarmenmarkt. Der Platz zwischen der Charlottenstraße und der Markgrafenstraße wurde im 17. Jahrhundert vom Architekten Johann Arnold Nering angelegt.

Die Prunkstücke des Platzes sind die Französische und die Deutsche Kirche. Sie stehen sich am nördlichen und südlichen Ende des Platzes gegenüber. Dazwischen befindet sich das neuere und sehr imposante Konzerthaus. Es wurde 1821 vor einer Statue des Schriftstellers Friedrich Schiller errichtet. Im Dezember findet hier auch ein sehr beliebter Weihnachtsmarkt statt.

Grüne Stadt

Berlin verfügt über zahlreiche und weitflächige Grünflächen. Insgesamt kannst du hier mehr als 2500 öffentliche Parks und Gärten erkunden. Auch die Einwohnerschaft liebt die Natur, die ihnen in der Stadt geboten wird.

Besonders in den Sommermonaten strömen die Menschen in Scharen zu den alten Start- und Landebahnen des alten Flughafens Tempelhof.

Wenn du vom vielen Sightseeing müde geworden bist, dann kannst du im Tiergarten eine Pause einlegen. Wie viele andere Stadtparks in Europa war er ein Jagdrevier. Später wurde er vom preußischen Architekten Peter Joseph Lenné neu gestaltet. Hier findest du auch das Bismarck‑Denkmal und andere hübsche Orte wie die Luiseninsel und den Rosengarten.

Berlin ist eine dynamische und aufregende Stadt, die auf keiner Bucket List fehlen darf. Die Hauptstadt ist hip, cool und der Inbegriff von Multikulti. Außer der aktiven Street-Art-Szene kannst du genauso Parks, Sehenswürdigkeiten und noch viel mehr genießen. Wenn du immer noch nicht von einem Besuch überzeugt bist, haben wir immer noch ein überzeugendes Argument: In Berlin bekommst du die mit Abstand besten Döner und Falafeln!

Quelle: https://www.backpackertrail.de/berlin-coolste-stadt/

Mit dem Fahrrad unterwegs

Karlsruhe – Eine Stadt mit Geschichte und Charme

Die Stadt Karlsruhe ist mit knapp 300.000 Einwohnern die zweitgrößte Stadt des Bundeslandes Baden-Württemberg. Gleichzeitig ist sie auch eine der letzten «Planstädte», die im 18. Jahrhundert gebaut wurden. Den Namen verdankt sie dem ehemaligen Landesfürsten Karl Wilhelm, Markgraf von Baden-Durlach. Heute ist Karlsruhe eine Stadt, in der die Schönheit der Vergangenheit mit der Flexibilität der modernen Zeit vermischt wird. Für Studenten ist sie ideal. Es gibt hier zahlreiche renommierte Fakultäten und Möglichkeiten um sich in der Freizeit zu beschäftigen. Auch das Gewerbe ist in Karlsruhe ein wichtiger Faktor. Viele innovative und moderne Unternehmen haben einen Sitz in Karlsruhe und sind immer auf der Suche nach qualifizierten und motivierten Mitarbeitern. Die Lebensqualität in der Stadt ist ausgezeichnet. Die zahlreichen Parkanlagen tragen ihren Teil dazu bei und machen den Alltag ein wenig grüner. In Karlsruhe leben, das heißt genießen und entspannen.

Allgemeines und die Geschichte der Stadt

Offiziell wurde Karlsruhe erst im Jahre 1715 gegründet und gehört damit zu den jüngeren Städten in Deutschland. Doch die Menschen siedelten schon vorher in der Region und nutzten die natürliche Lage und die ausgezeichneten Böden für ihre Zwecke. Wenn man sich Karlsruhe aus der Vogelperspektive vorstellt, dann muss man eigentlich die komplette Stadt auf ein paar wenige besiedelte Dörfer reduzieren um ein korrektes Bild der damaligen Besiedlungsstufe zu erhalten. Dazwischen befanden sich Wälder und Felder. Die ersten Menschen bewohnten anscheinend schon in der Eisenzeit die Region und stellten hier Werkzeuge her, betrieben Landwirtschaft und bauten Häuser. Zumindest weisen Funde darauf hin, dass die Gegend zumindest als Gräberfeld genutzt wurde. Im Mittelalter war die Region weitestgehend unbedeutend und unterlag der direkten Kontrolle des Marktgrafen. Dieser verlegte seine Residenz im Jahre 1525 nach Durlach, worauf die Stadt einen unglaublichen Aufschwung erlebte. Durch die zentrale Lage und die Struktur des Heilig Römischen Reiches war die Region ein wichtiges Durchgangsgebiet für Händler und Gewerbetreibende. Zudem galt sie als relativ sicher, was eine Seltenheit zu der damaligen Zeit war.

Die Gründung der Stadt Karlsruhe erfolgte aufgrund der visionären Vorstellungskraft des Landesfürsten Karl-Wilhelm. Dieser träumte von einem Schloss, welches ähnlich wie Versailles das Zentrum seiner Regentschaft darstellen sollte. Zugegeben, die Auswüchse des französischen Königshofes konnte sich der Marktgraf zum damaligen Zeitpunkt nicht leisten. Deshalb beschloss er direkt eine kleine Planstadt zu bauen. Karlsruhe gilt als moderne Planstadt. Die Anordnung der Straßen und der Häuser folgt der Form eines Kreises und ist eng an die Regeln der Geometrie gebunden. Der Grundriss der Planung ist bis heute erhalten und wird von der Stadtverwaltung Karlsruhe durchaus gefördert und weiterentwickelt. Die Idee ist insofern innovativ, weil sie die Wege innerhalb der Stadt deutlich verkürzt und die Mobilität so erhöht. Als Zentrum war das Schloss des Marktgrafen auserkoren. Da es sich hier um ein klassisches Jagdschloss handelt waren die Grünflächen zur damaligen Zeit deutlich stärker im Fokus der Stadtplaner. Heute sind sie in Form von zahlreichen Parks innerhalb der Stadt erhalten. Natürlich nicht mehr in dem Ausmaß wie in der früheren Zeit. Schon damals zeigte Karlsruhe seine weltoffene und tolerante Seite. Am Bau waren Menschen aus ganz Europa beteiligt. Diese siedelten sich oftmals in den neuen Häusern an und wurden aufgrund der geltenden Gesetze umgehend in die Gesellschaft der Stadt und des Landes integriert.

Im Zeitalter der Industrialisierung und der Moderne erlebte Karlsruhe einen weiteren Aufschwung. Als Sitz wichtiger Industriebetriebe und zahlreicher Unternehmen war Karlsruhe ein wichtiger Wirtschaftsstandort für das Deutsche Kaiserreich. Beim Bau der Eisenbahn in Deutschland spielte die Stadt als Verkehrsknotenpunkt ebenfalls eine große Rolle. Der Bahnhof in Karlsruhe zeugt noch heute von der ehemaligen Größe und Wichtigkeit der Stadt. Im Zeitalter des Nationalsozialismus hatte Karlsruhe, wie viele andere Städte auch, seine schwarzen Zeiten. Fast alle Sinti und Roma, sowie alle Juden der Stadt wurden deportiert und in Ausschwitz und anderen Vernichtungslagern getötet. Heute bemüht sich die Stadt über alle Maß das entstandene Unrecht wieder gut zu machen und arbeitet aktiv an der Aufklärung der Sachverhalte. Nach dem Ende des zweiten Weltkrieges war Karlsruhe schnell wieder ein wichtiger Wirtschaftsstandort. Vor allem die Dienstleistungsbranche suchte die Nähe und die gute Anbindung in alle Regionen der Bundesrepublik. Zahlreiche Events, darunter die Bundesgartenschau im Jahre 1967, machten Karlsruhe in der ganzen Welt bekannt und sorgten für einen starken wirtschaftlichen Aufschwung. Ihren Ruf als «grüne Stadt» hat Karlsruhe bis heute erhalten können und noch immer wohnen die Menschen hier gerne und günstig. Mit einem Alter von knapp 300 Jahren ist Karlsruhe auch heute eine weltoffene und liebenswerte Stadt mit Charme und Herz.

Sehenswürdigkeiten und Events in Karlsruhe

Karlsruhe ist eine Stadt voller Sehenswürdigkeiten und Attraktionen. Um sie alle zu nennen reicht leider der Platz in diesem Beitrag nicht aus. Aber die wichtigsten müssen natürlich erwähnt werden! Dazu gehört vor allem natürlich das historische Schloss, dass sich im Herzen der Stadt befindet. Dieses erreicht man am besten über die Innenstadt und schon hier kann die Tour quer durch die Geschichte beginnen. Am historischen Stadtkern kommt man zwangsläufig an der Pyramide vorbei. Diese ist das Grabmal des Stadtgründers und wird beidseitig vom Rathaus und von der Stadtkirche gesäumt. Die Christuskirche am Mühlburger Tor ist ebenfalls eine historische Sehenswürdigkeit und ein stiller Zeuge der großen Religionskonflikte. Die alljährliche Chanukka-Feier der jüdischen Gemeinde in Karlsruhe ist jedes Jahr ein wichtiger Höhepunkt. Sie zeugt vom Wiedererstarken und der Freundschaft des Judentums und ist ein wichtiges Zeichen der internationalen Versöhnung der Völker und der Religionen. Wer einmal entspannen möchte, dem sei ein Besuch im Schlossgarten an das Herz gelegt. Hier kann man im Sommer und im Winter die Ruhe und die Schönheit eines historischen Gartens genießen und einmal die Seele baumeln lassen. Auch das Zentrum für Kunst und Medien öffnet seine Tore regelmäßig für Besucher und gilt als einer der architektonischen Höhepunkte der modernen Baukunst. Wer einmal ausgiebig shoppen möchte, der muss auf jeden Fall einmal die Kaiserstraße besuchen. Hier findet man zahlreiche kleine und große Läden, Cafés, Bars und zahlreiche weitere Möglichkeiten zur Unterhaltung.

Die Wirtschaft in Karlsruhe

Die Stadt war früher ein wichtiger Standort für die Schwerindustrie. Vor allem für die Rüstung spielte Karlsruhe immer eine herausragende und wichtige Rolle. Nach dem zweiten Weltkrieg änderte sich die Lage allerdings deutlich. Heute ist die Stadt ein Zentrum für Dienstleistungen, für Kultur und Kunst und ein wichtiger Sitz für zahlreiche innovative Unternehmen aus der ganzen Welt. Karlsruhe gilt auch als die Stadt der Rechtsanwälte. Die direkte Nähe zu den wichtigen Gerichten der Bundesrepublik trägt ihren Teil dazu bei. Doch auch im Bereich der Architektur kommt fast keine Stadt in Deutschland an die Bedeutung von Karlsruhe heran. Die wichtigsten Architekten der Neuzeit haben einen Sitz in der Stadt und begeistern Bauherren mit innovativen und begeisternden Konzepten. Noch relativ jung, aber nicht minder innovativ ist die IT-Branche vertreten. Aufgrund der exklusiven und ausgezeichneten Hochschulstruktur gilt Karlsruhe bei vielen weltweit tätigen Unternehmen als wichtiger Rekrutierungsstandort für angehende Designer, Entwickler und Hardware-Spezialisten. Mit einer erstaunlich geringen Arbeitslosenquote und einem stabilen Haushalt ist Karlsruhe einer der Mustergemeinden des Bundeslandes Baden-Württemberg.

Studieren und leben in Karlsruhe

Studenten haben in Karlsruhe optimale Bedingungen. Die Lage auf dem Wohnmarkt ist stabil und es gibt für wenig Geld hochwertigen Wohnraum günstig zur Miete. Mit insgesamt 10 Hochschulen mit Fakultäten in allen Fachrichtungen gehört die Stadt zu den größten Studienzentren in der Welt. Über 15.000 Studenten nutzen die ausgezeichnete Infrastruktur und die Möglichkeiten, die sich hier bieten. Dazu kommt, dass Karlsruhe geographisch optimal liegt. Man kommt von der Stadt aus schnell in alle Ecken der Bundesrepublik und nach ganz Europa. Neben dem Studium spielt natürlich auch die Freizeit für Studenten immer eine große Rolle. Hier hat die Stadt einiges zu bieten. Es gibt große Kinos, Nachtklubs und Cafés. Wer es ein wenig entspannter haben möchte, der kann über die Stadtgrenze fahren und die schöne Natur genießen. Die Nähe zu den Vorgebirgen und den mittleren Gebirgen sorgt dafür, dass man auf langen Wanderungen die Schönheit des Bundeslandes einmal für sich entdecken kann. Die Geographie wird im nächsten Absatz noch einmal näher erläutert, wobei das Umland weniger zum Zuge kommt. Deswegen muss es einfach hier noch einmal ausführlich erwähnt werden. Die Region gilt als eine der schönsten in Deutschland und die Gastfreundlichkeit der Baden macht das Leben und die Freizeit zu einem wahren Hochgenuss. Wer es schafft in Karlsruhe zu studieren, der macht wirklich eine tolle Erfahrung für das ganze Leben und kann in einer der schönsten Städte in Deutschland die besten Jahre seines Lebens verbringen.

Die Geographie und die Landschaft in und rund um Karlsruhe

Die Landschaftsgestaltung innerhalb der Stadt erfolgt meist entsprechend der Vorgaben aus der Vergangenheit. Die großzügigen Parkanlagen sind entweder in einem modernen und minimalistischen Stil gehalten, oder aber verspielt wie in den vergangenen Zeiten. Karlsruhe gilt als sehr kinderfreundliche Stadt. Nicht nur wegen der Parks, sondern auch wegen der zahlreichen Spielplätze und Spielstraßen. Geographisch liegt Karlsruhe abseits der großen Überschwemmungsgebiete und westlich des Rheins. Der wichtige Fluss bildet gleichzeitig die Stadtgrenze im Westen. Die Rheinnebenflüsse Alb und Pfinz fließen direkt durch die Stadt und verschönern das Stadtbild. Gleichzeitig sorgen sie für ein besseres Klima im Stadtkern und kühlen im Sommer die Temperatur deutlich herab. Ein Kuriosum gibt es noch: Die Stadt liegt auf dem 49. Breitengrad und damit auf derselben Lage wie die Staatsgrenzen der USA und Kanadas. Ein weiterer Punkt, der für die große Weltoffenheit der Karlsruher spricht. Auch wenn diese Tatsache von dem Gründer der Stadt wahrscheinlich weniger beabsichtigt war und sich als später Zufall der Zeitgeschichte herausstellt. Mit knapp 26% Waldfläche und 6% Erholungsfläche bietet die Stadt Karlsruhe ideale Bedingungen für ein schönes und entspanntes Leben. Trotz der hohen Einwohnerzahl sind insgesamt nur 26,7% der Fläche von Wohn- und Gewerberäumen bebaut. So ist es möglich, dass man in Karlsruhe über die Stadtgrenze geht und schon inmitten der freien Natur steht. Gleichzeitig ist die Stadt mit einer jährlichen Durchschnittstemperatur von 10,5 Grad eine der wärmsten Städte in Deutschland. Die geschützte Lage im Graben des Oberrheins sorgt im Sommer für eine leicht schwüle Atmosphäre und speichert im Winter die Wärme optimal. In Karlsruhe ist es oft nebelig, was den Schloss- und Parkanlagen einen ganz eigenen und individuellen Flair verleiht. Karlsruhe wird von der Verwaltung in 27 Stadtteile unterteilt und von Bürgermeistern, und einem Oberbürgermeister regiert. In der Stadt und der direkten Umgebung gibt es insgesamt 8 ausgewiesene und ausgezeichnete Naturschutzgebiete.

Quelle: https://bundesland24.de/staedte/karlsruhe/

DIE STADT KARLSRUHE UND IHRE GESCHICHTE

Die baden-württembergische Stadt Karlsruhe im Süden Deutschlands hat eine Geschichte vor, während und nach der Stadtgründung. Dies bedeutet, dass mit der Planung eines Schlosses durch Karl Wilhelm, Markgraf von Baden-Durlach, für Karlsruhe selbst alles im 18. Jahrhundert begann. Das Schloss sollte ‚Carols Ruhe’ heißen und Ausdruck absolutistischer Planung und Bauweise sein, stand es doch der Legende zufolge in den Träumen des Herrschers sonnengleich im Zentrum der Stadt, während Straßen strahlenförmig von hier aus nach außen verliefen. Der Anfang der Stadt Karlsruhe fand schließlich auf dem Reißbrett statt und ließ den Traum des Markgrafen Wirklichkeit werden. Die Grundsteinlegung des Schlossturms erfolgte am 17. Juni 1717. Im Jahr 1718 wurde Karlsruhe offiziell die Residenz der Markgraftschaft Baden-Durlach. Aus der Rückblende betrachtet erfolgte damit eine der letzten imposanten städtischen Neugründungen Europas.

VON DER BRONZEZEIT ZUM PFÄLZISCHEN ERBFOLGEKRIEG

Funde aus alter Zeit aus der Gegend um Karlsruhe zeichnen ein anderes Geschichtsbild. In Durlach, Rüppurr, Grünwinkel und Knielingen, die heute Stadtteile von Karlsruhe sind, wurden Beile und Bronzebarren aus der Bronzezeit gefunden.

Zu den weiteren archäologischen Entdeckungen gehörten ein Gräberfeld, das auf die jüngere Eisenzeit datiert werden konnte, sowie einige Funde aus der Römerzeit, darunter drei Ziegel- und ein Töpferofen, ein Gräberfeld sowie Einzelgräber, und Münzen. Die Hinweise, dass es in dieser Gegend römische Siedlungen gab, waren eindeutig.

Durlach war bereits lange vor der Gründung von Karlsruhe bedeutend. Dies lag an den Grafen Hohenberg, die im elften Jahrhundert auf dem Turmberg bei Durlach nicht nur eine Burganlage, sondern auch das Benediktinerkloster Gottesaue errichteten.

Die Gegend selbst erlebte stürmische Zeiten gesellschaftlicher und politischer Veränderungen wie den Bauernaufstand, die Zerstörungen durch den Dreißigjährigen Krieg und den Pfälzischen Erbfolgekrieg.

DER PRIVILEGIENBRIEF KARL WILHELMS

Dass Markgraf Karl Wilhelm am 24. September 1715 einen Privilegienbrief verfasste und veröffentlichte, mag aus heutiger Sicht weniger die Bemühung eines Herrschers gewesen sein, der die Bevölkerung in eine moderne Zeit führen wollte. Vielmehr waren andere Interessen im Spiel, denn der Markgraf wollte seine Stadt vor allem für die Bevölkerung attraktiv machen. In diesem Sinn war sein Angebot, der Karlsruher Bevölkerung rechtliche, religiöse und finanzielle Privilegien zu gewähren, zu verstehen. Karlsruhe begann sich zu beleben und verzeichnete im Jahr 1719 bereits 2.000 Einwohner und Einwohnerinnen.

DIE ENTWICKLUNG BIS HEUTE

Über die Jahrhunderte stiegen die Einwohnerzahlen. Im Jahr 1901 war die Stadtbevölkerung auf 100.000 Menschen angewachsen, 2014 waren es über 300.000. Dazwischen war Karlsruhe Residenz der badischen Großherzöge, hatte eine für damalige Verhältnisse liberale Verfassung und erlebte die badische Revolution. Die Stadt war Sitz des ersten deutschen Verwaltungsgerichts, womit es zum ersten Mal möglich war, verbriefte Bürgerrechte gegenüber staatlichen Rechtsverstößen einzuklagen. Damit waren 1863/64 Voraussetzungen geschaffen, aus Untertanen Bürger zu machen.

Im 20. Jahrhundert erfuhr Karlsruhe erhebliche Zerstörungen im Ersten und Zweiten Weltkrieg. Ab 1952 gehörte es zum Land Baden-Württemberg, dessen zweitgrößte Stadt es heute ist. 1969 erhielt die Stadt für hervorragende Bemühungen um den europäischen Integrationsgedanken den Europapreis.

Quelle: https://nabu-karlsruhe.de/die-stadt-karlsruhe-und-ihre-geschichte/

Spaziergang am Rhein

Landeshauptstadt Düsseldorf

1 Was ist eine Landeshauptstadt?

Düsseldorf ist eine Großstadt. Außerdem ist es zugleich die Hauptstadt des Bundeslandes Nordrhein-Westfalen. Das kam so: Am Ende des Zweiten Weltkriegs war Deutschland zerstört und von Soldaten aus Großbritannien, Frankreich, den USA und der Sowjetunion besetzt. Das Land war in vier Besatzungszonen eingeteilt.

Das heutige Land Nordrhein-Westfalen entstand im Jahr 1946 aus den ehemaligen Provinzen Westfalen und Nordrhein sowie dem Land Lippe. Drei Jahre später wurde es ein Bundesland der Bundesrepublik Deutschland. Düsseldorf wurde zur Hauptstadt bestimmt.

Was ist eine Hauptstadt? In jedem Bundesland gibt es ein Parlament, das über wichtige Gesetze für das Land entscheidet. Es wird Landtag genannt. Dem Landtag gehören Frauen und Männer an, die vom Volk für jeweils fünf Jahre gewählt werden. Außerdem gibt es in jedem Bundesland eine Landesregierung.

An der Spitze steht ein Ministerpräsident oder eine Ministerpräsidentin. Zur Landesregierung gehören Ministerien und Behörden, die für die Verwaltung des Landes zuständig sind. Die Lehrerinnen und Lehrer zum Beispiel sind Beamte oder Angestellte des Landes, ihr Chef ist der Kultusminister oder die Kultusministerin.

Seit 1988 tagen die Abgeordneten des Landtags in einem Gebäude in der Nähe der Rheinkniebrücke. Typisch für das Bauwerk sind seine Kreisformen. Es gibt einen Sitzungssaal, in dem die Abgeordneten zusammenkommen, und sechs weitere halbkreisförmige Gebäude. Im großen Sitzungssaal ist Platz für mehr als 200 Abgeordnete und 350 Besucher.

2 Düsseldorf und das Ruhrgebiet

Düsseldorf hatte am 31. Dezember 2020 genau 620.523 Einwohner. Damit ist es die zweitgrößte Stadt in NRW, nur in Köln leben noch mehr Menschen. Sie liegt überwiegend auf der rechten Seite des Rheins. Seinen Namen hat Düsseldorf von dem kleinen Flüsschen Düssel, die hier in den Rhein mündet. 

Viele Jahrhunderte herrschten hier die Herzöge von Jülich-Berg, die Düsseldorf zu ihrer Hauptstadt bestimmten. Einem dieser Herzöge, Jan Wellem genannt, errichtete man ein Denkmal, das zu einem Wahrzeichen Düsseldorfs wurde. 

Die Stadt ist heute ein bedeutender Wirtschaftsstandort. Bereits im 19. Jahrhundert entstanden hier viele Industriebetriebe. Dazu trug vor allem die günstige Verkehrslage am Rhein bei. Es entstanden Häfen und Anlagen für den Güterverkehr. Aber auch Handelsmessen und Börsen wurden gegründet, die zum Teil bis heute bestehen.

Zum Aufschwung Düsseldorfs trug bei, dass viele der großen Kohle- und Stahlfirmen des Ruhrgebiets ihre Verwaltungen nach Düsseldorf legten. Düsseldorf galt als der „Schreibtisch des Ruhrgebiets“. Auch heute werden viele große Firmen und staatliche Behörden von Düsseldorf aus geleitet. Außerdem gibt es hier eine Universität.

3 Düsseldorf und der Rhein

Düsseldorfs Innenstadt liegt in unmittelbarer Nähe zum Rhein. Heute kann man auf der Rheinuferpromenade 1,5 km lang am Rhein entlang laufen. Früher verlief hier die Bundesstraße 1. Doch sie wurde in einen Tunnel unter die Promenade verlegt. Seitdem haben Radfahrer und Spaziergänger wieder Zugang zum Rhein, und Treppen führen hinunter zum Fluss.

Aussichtsplattformen bieten eine schöne Aussicht über den Rhein und man kann in Cafés und Restaurants einkehren. Häufig finden auf der Promenade besondere Veranstaltungen statt. Manchmal werden hier spektakuläre Feuerwerke gezündet, so bei Jahrmärkten oder beim jährlich stattfindenden Japan-Tag. Sie sehen über dem Rhein besonders schön aus.

Auch ein Marathonlauf führt hier jedes Jahr entlang und es gab sogar schon einmal einen Wettbewerb im Skilanglauf. Da es in Düsseldorf selten schneit, musste man dafür mit Kunstschnee arbeiten.

4 Jan Wellem und das Rathaus

Jan Wellem hieß eigentlich Johann Wilhelm von der Pfalz. Er war einer der Herzöge, die einst das Herzogtum Jülich-Berg regierten. Er ließ viele prächtige Bauten in Düsseldorf errichten, auch sein eigenes Reiterstandbild, das 1711 vor dem Rathaus aufgestellt wurde.

Bis heute befindet es sich in zentraler Lage auf dem Marktplatz Düsseldorfs. Dieser Marktplatz wird auf drei Seiten vom Düsseldorfer Rathaus umrahmt. Das Rathaus wurde im Lauf der Zeit immer wieder erweitert und besteht heute aus fünf verschiedenen Gebäudeflügeln. Man unterscheidet dabei das „Alte Rathaus» und das «Neue Rathaus“.

Das Neue Rathaus wurde im Jahr 1884 erbaut. Es hatte früher einen hohen Turm, der im Zweiten Weltkrieg aber zerstört wurde. Auf dem Düsseldorfer Marktplatz wird in jedem Jahr am 11.11. um 11:11 Uhr der Beginn des Karnevals gefeiert.

5 Die Tonhalle

Die Tonhalle in Düsseldorf ist ein Konzerthaus, das in den Jahren 1925/26 am Rheinufer entstand. Anfangs diente sie als Ausstellungsraum für Messen. Später sollte sie als Planetarium genutzt werden, deshalb entschied man sich für die kuppelförmige Bauweise. Die Kuppel hat einen Durchmesser von 38 Metern. Im Zweiten Krieg wurde sie teilweise zerstört.

In den 1970er Jahren baute man sie dann zu einem Konzerthaus um. In dem großen Musiksaal finden heute 1800 Menschen Platz, daneben gibt es hier auch noch einen kleineren Saal mit 300 Plätzen. In Düsseldorf gibt es auch zahlreiche Museen, zum Beispiel die Kunstsammlung Nordrhein-Westfalen mit drei Ausstellungsorten.

6 Der Rheinturm

Der Fernsehturm in Düsseldorf liegt in der Nähe des Rheins und wird deshalb auch als Rheinturm bezeichnet. Gebaut wurde er in den Jahren 1978 bis 1982. Er ist 240 Meter hoch und damit das höchste Gebäude der Stadt. Von diesem Turm aus werden Funk- und Fernsehwellen verbreitet, er ist aber auch ein beliebtes Ausflugsziel.

In 170 Meter Höhe gibt es ein Café und darüber ein Restaurant. Unter dem Café befindet sich eine Besucherplattform, von der man einen tollen Ausblick über Düsseldorf und den Rhein hat. Das Restaurant dreht sich innerhalb einer Stunde einmal um seine Achse. Eine Besonderheit des Düsseldorfer Fernsehturms ist eine Lichtskulptur, die als größte digitale Uhr der Welt gilt. Durch Lichtsymbole wird die Uhrzeit dargestellt. Die Turmspitze wird nachts blau-violett angestrahlt.

7 Die Königsallee

Sie ist eine der bekanntesten und teuersten Einkaufsstraßen Deutschlands. Abgekürzt wird sie oft «Kö» genannt. Sie wurde im Jahr 1804 als Prachtstraße angelegt und hieß erst Kastanienallee. 1851 wurde sie dann in Königsallee umbenannt.

An dieser Stelle befanden sich vorher die Stadtbefestigungen. Deshalb ist die Straße auch heute noch sehr breit und wird von einem Wassergraben durchzogen. An der Königsallee findet man viele teure Modegeschäfte, Banken, Restaurants und Luxushotels.

8 Die Altstadt von Düsseldorf

Die heutige Großstadt Düsseldorf ging aus der Altstadt hervor, die inzwischen nur noch einer von 50 Stadtteilen ist. Sie liegt unmittelbar an Rhein und Düssel und bildet immer noch das Zentrum der Stadt. Der größte Teil der Altstadt ist Fußgängerzone. Hier gibt es zahlreiche Läden. Auf engem Raum kann man in über 300 Kneipen, Diskotheken oder Restaurants einkehren.

Hier wird gegessen, getrunken und gefeiert. Ein besonders beliebtes Getränk ist das dunkle Altbier. Die Altstadt von Düsseldorf wird manchmal auch als «die längste Theke der Welt» bezeichnet. In der Karnevalszeit herrscht in der Altstadt besonders viel Trubel. Denn Düsseldorf ist nicht nur der «Schreibtisch des Ruhrgebiets», sondern auch eine Hochburg des Karnevals im Rheinland.

Quelle: https://www.hamsterkiste.de/landeshauptstadt-duesseldorf

Stadt Düsseldorf

Die heu­ti­ge Lan­des­haupt­stadt Düs­sel­dorf liegt an bei­den Ufern des Rheins im nie­der­rhei­ni­schen Ter­ras­sen­land, um­fasst mit den 1908/1909, 1929 und 1975 ein­ge­mein­de­ten Stadt­tei­len 21.700 Hekt­ar und hat (2008) cir­ca 585.000 Ein­woh­ner. 

Vor­mit­tel­al­ter­li­che Be­sied­lung lässt sich im al­ten Stadt­kern nicht nach­wei­sen. Im Nor­den sind auf­grund von stein-, bron­ze- und ei­sen­zeit­li­chen Fun­den meh­re­re Sied­lungs­plät­ze wahr­schein­lich. Auch am Ran­de der Ber­g­aus­läu­fer fin­den sich bron­ze- und ei­sen­zeit­li­che Sied­lungs­spu­ren. Ei­ne Kon­ti­nui­tät zu den mit­tel­al­ter­li­chen Sied­lungs­plät­zen ist nicht ge­ge­ben.

Äl­ter als Düs­sel­dorf und frü­her in den Quel­len ge­nannt sind die ehe­mals selb­stän­di­gen Städ­te Kai­sers­werth und Ger­res­heim so­wie zahl­rei­che Ort­schaf­ten in­ner­halb des heu­ti­gen Stadt­ge­bie­tes (zum Bei­spiel Bilk 799, Kal­kum 892, Him­mel­geist 904, Hub­bel­rath 950, Lu­den­berg 1050, Hamm 1262). 

Ort wechseln

Der äl­tes­te Stadt­teil ist Kai­sers­werth. Das wohl schon En­de des 7. Jahr­hun­derts auf ei­ner Rhein­in­sel von Mis­si­ons­bi­schof Suit­bert ge­grün­de­te Klos­ter wur­de im 11. Jahr­hun­dert in ein Stift um­ge­wan­delt. Ne­ben dem Stift und der auf ei­nen Kö­nigs­hof zu­rück­ge­hen­den Pfalz mit Reichs­zoll (1174) ent­wi­ckel­te sich ei­ne Sied­lung. Pfalz und Sied­lung wa­ren seit 1424 an den Erz­bi­schof von Köln ver­pfän­det, der die Pfalz zu ei­ner mäch­ti­gen Burg­an­la­ge aus­bau­te, die 1689 und 1702 zer­stört wur­de. 1591 wur­de hier der Dich­ter und Be­kämp­fer des He­xen­wahns, Fried­rich Spee, ge­bo­ren. 1768/1772 ging Kai­sers­werth an Jü­lich-Berg über, wur­de 1808 Mai­rie und 1816 Bür­ger­meis­te­rei. 1836 grün­de­te der evan­ge­li­sche Pfar­rer Theo­dor Flied­ner hier sei­ne welt­weit tä­ti­ge Dia­ko­nis­sen­an­stalt. 1929 wur­de der Ort, der im Kern bis heu­te sei­nen früh­neu­zeit­li­chen Cha­rak­ter ­be­wahrt hat, nach Düs­sel­dorf ein­ge­mein­det.

Das 873/874 erst­mals be­zeug­te Ger­res­heim geht wohl auf den Ade­li­gen Ger­rich zu­rück, der hier ein Ka­no­nis­sen­stift stif­te­te. Schon im 12. Jahr­hun­dert bil­de­te sich bei dem Stift (St. Mar­ga­re­tha) ei­ne Sied­lung, die 1368 vom Gra­fen von Berg Stadt­rech­te er­hielt. Bis zur Ein­ge­mein­dung nach Düs­sel­dorf 1909 war der Ort klein­städ­tisch und agra­risch struk­tu­riert, wenn man von der 1864 von Ferd. Heye ge­grün­de­ten Glas­fa­brik (ge­schlos­sen 2005) ab­sieht. 

Der Na­me Düs­sel­dorf lei­tet sich von dem Bach Düs­sel ab, der, bei Ne­vi­ges im ber­gi­schen Land ent­sprin­gend, im Alt­stadt­be­reich in den Rhein mün­det. Der Na­me Düs­sel (1065 Thus­se­la) wird mit „to­sen» in Ver­bin­dung ge­bracht. Die ers­te Nen­nung von Düs­sel­dorf wird auf 1135-1159 da­tiert; 1162 als Thus­sel­dorp be­zeich­net, wird der Ort ver­mut­lich 1206 aus der Pfar­rei Bilk aus­ge­löst und zur selb­stän­di­gen Pfar­re. 1263 ver­lieh der Gra­fen von Berg Fähr­rech­te an Ein­woh­ner. 

Am 14.8.1288, nur sechs Wo­chen nach der Schlacht von Worrin­gen (5.6.1288) ver­lieh Graf Adolf V. von Berg (Re­gie­rungs­zeit 1259-1296) Düs­sel­dorf Stadt­rech­te. Gleich­zei­tig grün­de­te er ein Ka­no­ni­ker­stift an der St. Lam­ber­tus­kir­che, das am 8.9.1288 vom Papst be­stä­tigt wur­de. Der wohl zu­nächst nur mit Wall und Gra­ben be­fes­tig­te Ort um­fass­te le­dig­lich 3,8 Hekt­ar; er lag auf ei­ner hoch­was­ser­frei­en Land­zun­ge, die im Nor­den durch ei­nen al­ten Rhein­arm, im Wes­ten durch den Rhein und im Nor­den durch die Düs­sel ge­schützt war. 

Im ers­ten Jahr­hun­dert nach der Grün­dung ent­wi­ckel­te sich die Stadt nur we­nig. Erst un­ter Graf Wil­helm von Berg (1360-1408), der 1380 Her­zog wur­de, er­leb­te sie ei­nen Auf­schwung. Durch An­la­ge ei­ner Neu­stadt er­wei­ter­te er die Stadt auf 22,5 Hekt­ar. Er bau­te das Schloss aus, rich­te­te ei­nen Rhein­zoll ein und ließ ei­ne stei­ner­ne Be­fes­ti­gung für die ge­sam­te Stadt an­le­gen. Au­ßer­dem grün­de­te er das bes­ser aus­ge­stat­te­te Stift un­ter dem Na­men Ma­ri­en­stift neu, ließ ei­ne spät­go­ti­sche Hal­len­kir­che er­rich­ten und ein Spi­tal (Gast­haus) an­le­gen. Der Er­werb der Re­li­qui­en des Hei­li­gen Apol­li­na­ris be­grün­de­te ei­ne re­gio­na­le Wall­fahrt. An­sät­ze ei­ner Re­si­denz­bil­dung wur­den un­ter sei­nen Nach­fol­gern nicht fort­ge­führt

Ein Bür­ger­meis­ter er­scheint erst­mals 1306, ein Rat 1358; in die­sem Jahr ist Düs­sel­dorf auch in den ber­gi­schen Land­stän­den ver­tre­ten. Als ers­te To­re wer­den 1396 das Ber­ger und 1408 das Flin­ger Tor ge­nannt, ei­ne Schüt­zen­bru­der­schaft ist für 1435 be­legt. Um 1443 lie­ßen sich die Kreuz­her­ren in der Stadt nie­der. Auf Han­del und be­schei­de­nes Hand­werk im Düs­sel­dorf des 15. Jahr­hun­derts weist die Wein­schrö­der­ord­nung (1417) und die ers­te Zunf­tord­nung (Schuh­ma­cher 1453) hin, ei­ne Bad­stu­be exis­tier­te 1462. Ei­ne neue Epo­che be­gann für die klei­ne Stadt Düs­sel­dorf mit dem 16. Jahr­hun­dert. Durch die Ver­ei­ni­gung der Ter­ri­to­ri­en Jü­lich, Berg, Kle­ve, Mark und Ra­vens­berg 1521 ent­stand ei­ne ­Län­der­mas­se, die un­ter den Her­zö­gen aus dem Hau­se Kle­ve weit­ge­hend von Düs­sel­dorf aus re­giert wur­de. Da­mit wur­de Düs­sel­dorf ei­ne auf­stre­ben­de Re­si­denz­stadt. Rech­net man für 1435 noch mit cir­ca 2.000 Ein­woh­nern, so dürf­ten es 1542 schon 4.200 bis 4.300 ge­we­sen sein. Be­son­ders un­ter den Her­zö­gen Jo­hann III. (Her­zog 1511-1539) un­d Wil­helm dem Rei­chen er­leb­te die zur Fes­tung aus­ge­bau­te Stadt ei­nen wirt­schaft­li­chen un­d kul­tu­rel­len Auf­schwung. In den Re­li­gi­on­s­aus­ein­an­der­set­zun­gen des 16. Jahr­hun­derts ver­such­ten die ka­tho­li­schen Fürs­ten, ei­nen „mitt­le­ren Weg», ei­ne am Hu­ma­nis­mus ori­en­tier­te Kir­chen­po­li­tik. In Düs­sel­dorf bil­de­ten sich in die­ser Zeit re­for­mier­te und lu­the­ri­sche Ge­mein­den.

Nach dem Tod des kin­der­lo­sen Jo­hann Wil­helm I. 1609 und dem Jü­lich-Kle­vi­schen Erb­streit (1609-1614) gin­gen die Her­zog­tü­mer Jü­lich und Berg an das Haus Pfalz-Neu­burg über, das un­ter Wolf­gang Wil­helm s­ei­ne Re­si­denz nach Düs­sel­dorf ver­leg­te. Ihm ge­lang es, die Stadt weit­ge­hend aus dem Drei­ßig­jäh­ri­gen Krieg her­aus­zu­hal­ten; auch sie­del­te er zahl­rei­che ka­tho­li­sche Or­den (un­ter an­de­rem die Je­sui­ten) an. Be­deu­tends­ter Ver­tre­ter die­ser Dy­nas­tie war sein En­kel Kur­fürst Jo­hann Wil­helm II. (Jan Wel­lem), der Schloss und Stadt aus­bau­te, ei­ne Ge­mäl­de­ga­le­rie an­leg­te und Düs­sel­dor­f ­durch sei­ne lu­xu­riö­se Hof­hal­tung Glanz ver­lieh. Sein noch heu­te auf dem Markt­platz er­hal­te­nes Rei­ter­stand­bild trug zu sei­ner gro­ßen Po­pu­la­ri­tät bei. Nach sei­nem Tod wur­de Düs­sel­dorf von Mann­heim und Mün­chen aus re­giert und er­leb­te in der zwei­ten Hälf­te des 18. Jahr­hun­derts un­ter Karl Theo­dor ei­ne ge­wis­se Blü­te. In die­ser Zeit ent­stan­den die Karl­stadt, Schloss Jä­ger­hof und das Ro­ko­ko­schloss Ben­rath. Jo­han­n ­Wolf­gang von Goe­the (1749-1832) be­such­te 1774 und 1792 sei­nen Freund, den Phi­lo­so­phen Fried­rich Hein­rich Ja­co­bi, in Pem­pel­fort. 

Erst un­ter Na­po­le­on Bo­na­par­te (1769-1821) wur­de das von 1795-1801 von den Fran­zo­sen be­setz­te Düs­sel­dorf wie­der Haupt­stadt ei­nes Ter­ri­to­ri­ums. Im März 1806 über­nahm Joa­chim Mu­rat (1767-1815) als Gro­ßher­zog von Berg die Herr­schaft, gab sie aber 1808 an Na­po­le­on selbst ab, der der Stadt im No­vem­ber 1811 ei­nen Be­such ab­stat­te­te. Die Stadt, seit 1806 mit ei­nem Mai­re an der Spit­ze, bil­de­te mit den um­lie­gen­den Ort­schaf­ten, ei­nen ei­ge­nen Kan­ton im Ar­ron­dis­se­ment Düs­sel­dorf, das zum Rhein-De­par­te­ment ge­hör­te. In die­ser Zeit wur­den zahl­rei­che Re­for­men durch­ge­führt, die spä­ter ge­gen die preu­ßi­sche Re­gie­rung ver­tei­digt wer­den muss­ten.

Im Ok­to­ber 1813 von rus­si­schen Trup­pen be­setzt (10.11.1813 wur­de Jus­tus Gru­ner [1777-1820] Ge­ne­ral­gou­ver­neur), wur­de Düs­sel­dorf durch den Wie­ner Kon­gress 1815 Preu­ßen zu­ge­schla­gen und zu ei­ner Pro­vinz­stadt her­ab­ge­stuft, die im­mer­hin Sitz ei­nes Re­gie­rungs­prä­si­den­ten, des rhei­ni­schen Pro­vin­zi­al­land­ta­ges (1824) und ei­ner Kunst­aka­de­mie (1819) wur­de. 1820 ver­lor die Stadt ih­re Selb­stän­dig­keit und wur­de dem Land­kreis Düs­sel­dorf zu­ge­ord­net, bei dem sie bis 1872 blieb.

Auf den 1801 ge­schleif­ten Fes­tungs­an­la­gen leg­te un­ter an­de­rem der Gar­ten­di­rek­tor Ma­xi­mi­li­an Fried­rich Wey­he den Hof­gar­ten mit der spä­ter Kö­nigs­al­lee ge­nann­ten Stra­ße an. Es folg­te ein klas­si­zis­ti­scher Aus­bau der Stadt. Für die ers­te Hälf­te des 19. Jahr­hun­derts be­saß Düs­sel­dorf zu Recht den Bei­na­men „Kunst- und Gar­ten­stadt». Die Ma­ler Pe­ter von Cor­ne­li­us und Wil­helm von Scha­dow, der Kom­po­nist Fried­rich Au­gust Burg­mül­ler (1806-1874) mit den nie­der­rhei­ni­schen Mu­sik­fes­ten, Karl Le­be­recht Im­mer­mann, Chris­ti­an Diet­rich Grab­be (1801-1836) und Fe­lix Men­dels­sohn Bar­thol­dy (1809-1847), spä­ter auch Ro­bert Schu­mann präg­ten die kul­tu­rel­le At­mo­sphä­re der Stadt. Der 1797 in der Bol­ker­stra­ße ge­bo­re­ne Dich­ter Hein­rich Hei­ne er­in­nert in sei­nen Schrif­ten viel­fach an Düs­sel­dorf.

Die güns­ti­ge La­ge am Rhein, die Nä­he zum Ruhr­ge­biet, die Mög­lich­keit, sich un­ge­hin­dert in das Um­land aus­zu­deh­nen und der An­schluss an ver­schie­de­ne Ei­sen­bahn­li­ni­en (ab 1838) be­güns­tig­ten Düs­sel­dorf in der Zeit der In­dus­tria­li­sie­rung. Hat­te noch 1848/1849 die Ar­mut der Hand­werks­ge­sel­len und Ar­bei­ter, die bis­her vor­nehm­lich in klei­nen Tex­til­be­trie­ben ihr Aus­kom­men fan­den, zu Un­ru­hen ge­führt, so wuchs mit der An­sied­lung zum Teil aus Bel­gi­en oder der Ei­fel stam­men­der In­dus­tri­el­ler, die ab 1852 Pud­del­stahl­wer­ke, Kes­sel­fa­bri­ken so­wie Blech- und Na­gel­wer­ke grün­de­ten, der Be­darf an Ar­bei­tern. Vor al­lem in den Au­ßen­be­zir­ken, De­ren­dorf, Golz­heim, Bilk, Lie­ren­feld und Rath sie­del­ten sich zum Bei­spiel die Fa­bri­ken von Pied­boef, Po­ens­gen, „Ha­ni­el & Lueg» (1874), Ja­gen­berg (1878), Hen­kel (1887), Rhein­me­tall (1889) und Man­nes­mann (1897) an. Zu der Ei­sen- und Stahl ver­ar­bei­ten­den In­dus­trie (un­ter an­de­rem Röh­ren­in­dus­trie) ge­sell­te sich die che­mi­sche In­dus­trie, gleich­zei­tig sie­del­ten sich zu­neh­mend Ver­ei­ne, Ver­bän­de, Kon­zern­zen­tra­len und In­ter­es­sen­ver­tre­tun­gen in Düs­sel­dorf an, so dass die Stadt, be­son­ders nach der Jahr­hun­dert­wen­de, zum „Schreib­tisch des Ruhr­ge­bie­tes» wur­de. So konn­te sich Düs­sel­dorf in der zwei­ten Hälf­te des 19. Jahr­hun­derts schnell zu ei­ner be­deu­ten­den In­dus­trie- und Han­dels­stadt ent­wi­ckeln, ein Merk­mal, dass die Stadt bis in die ers­ten Jahr­zehn­te nach dem Zwei­ten Welt­krieg be­hal­ten soll­te.

Be­saß die Stadt um 1815 cir­ca 20.000 Ein­woh­ner, so wa­ren es 1850 schon 40.000, 1875 80.000, 1882 100.000 und 1900 213.000. Be­reits 1854 war ein neu­er Be­bau­ungs­plan be­schlos­sen wor­den, der 1885, nach der Ent­schei­dung, die Ei­sen­bah­nen um die da­ma­li­ge Stadt her­um­zu­le­gen und ei­nen zen­tra­len Bahn­hof zu er­rich­ten, er­neu­ert wur­de. Über­re­gio­na­le Aus­stel­lun­gen (1880, 1902), der Aus­bau des Ha­fens (1896), der Bau ei­ner Rhein­brü­cke (1898) und sys­te­ma­ti­sche Neu­an­sied­lung von In­dus­trie (In­dus­trie­ter­rain Reis­holz), ver­bun­den mit zahl­rei­chen In­fra­struk­tur­maß­nah­men führ­ten zu ei­ner star­ken Er­wei­te­rung der be­bau­ten Flä­che. 1908 und 1909 wur­den die teil­wei­se schon in­dus­tria­li­sier­ten Ge­mein­den Wers­ten, Ger­res­heim, El­ler, Heerdt, Him­mel­geist, Lu­den­berg, Rath, Stock­um und Venn­hau­sen ein­ge­mein­det. Der Ers­te Welt­krieg brach­te der Stadt, die auch Gar­ni­sons­stadt und Rüs­tungs­stand­ort war, star­ke Ein­bu­ßen, zu­mal sie seit 1918 teil­wei­se von bel­gi­schen und bri­ti­schen und dann 1921-1925 von fran­zö­si­schen Trup­pen be­setzt war. Nach de­ren Ab­zug ge­lang es durch den Aus­bau des Flug­ha­fens 1925, ei­ner neu­en gro­ßen Aus­stel­lung 1926 („Gro­ße Aus­stel­lung Düs­sel­dorf 1926 für Ge­sund­heits­pfle­ge, so­zia­le Für­sor­ge und Lei­bes­übun­gen», kurz „Ge­sol­ei»), de­ren Dau­er­bau­ten heu­te das mu­se­um kunst pa­last und das Fo­rum Kul­tur und Wirt­schaft be­her­ber­gen, und der Ein­ge­mein­dung von Ben­rath mit Ga­rath, Has­sels, It­ter, Kai­sers­werth, Lo­hau­sen, Reis­holz und Ur­den­bach (1929), an die Vor­kriegs­ent­wick­lung an­zu­knüp­fen. Mit der Ein­ge­mein­dung von Heerth mit Ober- und Nie­der­kas­sel dehn­te sich die Stadt auf das lin­ke Rhein­ufer aus, die Ein­woh­ner­zahl hat­te sich auf 472.000 Ein­woh­ner er­höht. Nach dem Brü­cken­bau und der Er­rich­tung ei­ner elek­tri­schen Klein­bahn nach Kre­feld durch die Rhei­ni­sche Bahn­ge­sell­schaf­t war ab cir­ca 1900 das ge­gen­über der Alt­stadt Düs­sel­dorf lie­gen­de Vor­land (Ober­kas­sel) sys­te­ma­tisch be­baut und als Wohn­ge­biet er­schlos­sen wor­den. 

Die Na­tio­nal­so­zia­lis­ten, die auch in Düs­sel­dorf ab 1933 al­le Geg­ner, Miss­lie­bi­ge und An­ders­den­ken­den ver­haf­te­ten und aus dem öf­fent­li­chen Le­ben her­aus­dräng­ten, woll­ten in Düs­sel­dorf mit der Aus­stel­lung „Schaf­fen­des Volk» 1937 die Wirt­schafts­kraft des „Drit­ten Rei­ches» de­mons­trie­ren. 1938 be­gann mit dem No­vem­ber­po­grom und der Zer­stö­rung der Syn­ago­gen im Stadt­ge­biet die sys­te­ma­ti­sche Ver­fol­gung und Er­mor­dung auch der Düs­sel­dor­fer Ju­den.

Düs­sel­dorf war In­dus­trie­stadt und Rüs­tungs­stand­ort, in dem wäh­rend des Zwei­ten Welt­kriegs zu­neh­mend Zwangs­ar­bei­ter ein­ge­setzt wur­den. Al­lei­ne über 400 La­ger und Wohn­plät­ze für Kriegs­ge­fan­ge­ne, Zwangs­ar­bei­ter und KZ-Häft­lin­ge konn­ten nach­ge­wie­sen wer­den. Durch 243 Luft­an­grif­fe ab 1940 und Be­schuss wur­de über die Hälf­te der Stadt zer­stört, wo­bei es über 6.000 To­te un­ter der Zi­vil­be­völ­ke­rung gab. Noch in den letz­ten Kriegs­ta­gen wur­den un­ter ma­ß­geb­li­chem Zu­tun des na­tio­nal­so­zia­lis­ti­schen Gau­lei­ters von Düs­sel­dorf, Flo­ri­an, Bür­ger, die die Stadt kampf­los ­über­ge­ben woll­ten, hin­ge­rich­tet. 

Am 17.4.1945 be­setz­ten ame­ri­ka­ni­sche Trup­pen die Stadt, die am 10./12.6.1945 un­ter bri­ti­sche Mi­li­tär­ver­wal­tung kam. Am 21.6.1946 ent­schied die bri­ti­sche Re­gie­rung, ein Land Nord­rhein-West­fa­len mit der Haupt­stadt Düs­sel­dorf zu schaf­fen. War die Stadt­ver­wal­tung über die Eh­re, Haupt­stadt ei­nes neu­en Lan­des zu­ ­sein, we­gen der schwie­ri­gen Woh­nungs- und Ver­sor­gungs­la­ge zu­nächst we­nig er­freut, so hat sie dann seit den 1960er Jah­ren die neue Rol­le ak­zep­tiert.

Das Wirt­schafts­le­ben be­gann mit der Wie­der­er­öff­nung der Rhei­nisch-west­fä­li­schen Bör­se und der Grün­dung der Nord­west­deut­schen Aus­stel­lungs­ge­sell­schaft 1946. Die Pres­se­aus­stel­lung (1947), die Aus­stel­lung „Al­le sol­len bes­ser le­ben» so­wie die Wie­der­auf­nah­me des zi­vi­len Flug­ver­kehrs 1949 zei­gen den be­gin­nen­den Auf­schwung an. In den 1950er und 1960er Jah­ren folg­ten Hoch­haus­pro­jek­te (Man­nes­mann-Hoch­haus 1958, Thys­sen-Dreischei­ben-Haus 1960), Brü­cken­bau­ten (Theo­dor-Heuss-Brü­cke 1957, Rhein­knie­brü­cke 1969) so­wie der Aus­bau neu­er Sied­lun­gen (Ga­rath ab 1959). Wie­der­auf­bau und Kon­so­li­die­rung nach dem Zwei­ten Welt­krieg wa­ren En­de der 1950er Jah­re ab­ge­schlos­sen. Hat­te Düs­sel­dorf zu­nächst an sei­ne Tra­di­ti­on als In­dus­trie­stadt an­ge­knüpft, wan­del­te es sich zu­neh­mend von der In­dus­trie- zur Me­di­en- und Dienst­leis­tungs­stadt. Im Jah­re 1963, noch vor den Ein­ge­mein­dun­gen von 1975, die die eher länd­lich struk­tu­rier­ten Ge­mein­den An­ger­mund, Witt­la­er, Hub­bel­rath und Has­sel­beck ein­glie­der­ten, hat­te die Stadt mit 705.400 Ein­woh­nern ih­ren Höchst­stand er­reicht. Die 1975 zu­nächst eben­falls ein­ge­mein­de­ten Ge­mein­den Mon­heim und Meer­busch konn­ten ih­re Selb­stän­dig­keit be­haup­ten. 1975 wur­de die Stadt auch in zehn Stadt­be­zir­ke mit ei­ge­nen Be­zirks­ver­tre­tun­gen ein­ge­teilt. 

Mit dem Bau des Fern­seh­turms 1982 und dem Um­zug des Land­tags in das neue Ge­bäu­de am Ber­ger Ha­fen 1988 be­gann die Er­schlie­ßung des so ge­nann­ten Me­di­en­ha­fens, der heu­te sei­nen Cha­rak­ter durch ex­pe­ri­men­tel­le Ar­chi­tek­tur (Frank O. Gehry, Wil­liam Al­sop) und die Um­wand­lung al­ter Ha­fen­ge­bäu­de völ­lig ge­än­dert hat. An der Pe­ri­phe­rie und auf al­ten In­dus­trie­bra­chen, so am See­stern, in Ober­bilk und in De­ren­dorf ent­stan­den seit 1974 neue Bü­ro­kom­ple­xe so­wie Nie­der­las­sun­gen der Gra­phik-, De­si­gner- und Mo­de­bran­che. 1966 hat­te das Land die Me­di­zi­ni­sche Aka­de­mie zur Uni­ver­si­tät er­ho­ben, die 1988 den Na­men „Hein­rich-Hei­ne-Uni­ver­si­tät» er­hielt und wo ge­gen­wär­tig (2008) cir­ca 15.000 Stu­den­ten ein­ge­schrie­ben sind.

1973 be­gann die Stadt mit dem Bau ei­ner U-Bahn, de­ren ers­tes Teil­stück 1981 in Be­trieb ge­nom­men wur­de, und de­ren Bau wei­ter an­hält. Ei­nen Wan­del im Stadt­bild be­wirk­te auch die Tief­le­gung der Rhein­ufer­stra­ße 1990-1993 in ei­nen cir­ca zwei Ki­lo­me­ter lan­gen Tun­nel und der Bau des „Stadt­to­res», in dem un­ter an­de­rem der Mi­nis­ter­prä­si­dent sei­nen Sitz hat. Mar­kan­tes Zei­chen der Rhein­front ist auch seit 1997 das Hoch­haus der Vik­to­ria-Ver­si­che­rung. 

Mit dem Aus­bau des Mes­se­ge­län­des (neue Mes­se im Nor­den der Stadt 1971) und des Flug­ha­fens wuchs auch die Zahl ja­pa­ni­scher Fir­men (seit cir­ca 1970), zu de­nen in jüngs­ter Zeit auch chi­ne­si­sche Fir­men­ver­tre­tun­gen ge­tre­ten sind. 

Heu­te ver­steht sich die Lan­des­haupt­stadt Düs­sel­dorf als in­ter­na­tio­na­le Dreh­schei­be des Han­dels, Stand­ort neu­er Me­di­en, als Mo­de-, De­si­gner- und Mes­se­stadt mit ho­hem kul­tu­rel­len An­spruch.

Quelle: https://www.rheinische-geschichte.lvr.de/Orte-und-Raeume/stadt-duesseldorf/DE-2086/lido/57cd5d070b7153.05336683

Vom Dorf zur Macht: Landeshauptstadt Düsseldorf (Video)

Ein Zimmer im Kloster Arnsburg

Gießen 

IN GIEßEN BLÜHT DIE WISSENSCHAF

DÜRFEN WIR VORSTELLEN: DAS IST GIESSEN

Mitten in Hessen liegt die Universitätsstadt Gießen. Ein großer Teil der rund 89.000 Einwohner sind Studierende, was Gießen zu Hessens Stadt mit der jüngsten Bevölkerung macht. Umgerechnet auf die Einwohnerzahl gibt es dort so viele Studenten wie in keiner anderen Stadt in Deutschland. Die 400 Jahre alte Justus-Liebig-Universität war schon von jeher ein bedeutendes Zentrum für Wissenschaft und Forschung. Dazu gesellen sich andere Lehr- und Forschungseinrichtungen, wie die Technische Hochschule Mittelhessen oder die Freie Theologische Hochschule. Wie in jeder Universitätsstadt freuen sich Nachteulen über eine lebendige Kneipenszene.

Überhaupt ist in Gießen einiges geboten: ob gediegener Opernabend im traditionsreichen Stadttheater, modernes Tanztheater auf der kleinen Studiobühne, Lesungen im Literarischen Zentrum, oder Live-Musik in den Clubs und Kneipen der Stadt – das Angebot ist groß und vielfältig. Nicht zuletzt wegen der vielen internationalen Studenten ist Gießen ein Ort kultureller Vielfalt. Auch die Museumslandschaft hält spannende Einblicke für Wissenschaftsbegeisterte wie auch Kulturinteressierte bereit und lässt außerdem die Herzen von Gießkannenliebhabern höher schlagen. Ganz richtig, im Gießkannenmuseum können unterschiedlichste Exponate des Gartenhelfers bestaunt werden.

5 DINGE, DIE MAN IN GIESSEN NICHT VERPASSEN SOLLTE

BEIM WORT MATHEMATIK denken viele zuerst an Kopfzerbrechen in der Schulzeit. Dabei kann Mathe richtig Spaß machen! Den Beweis bringt ein Besuch im Mathematikum, das übrigens das erste Mathematische Mitmach-Museum der Welt ist. Fast 200 Exponate stellt das Mathematikum in der Gießener Innenstadt aus und entführt damit Besucher egal welchen Alters in die Welt der Mathematik. Wie man aus Geraden etwas Rundes formt? Was Musik mit Mathematik zu tun hat? Und warum die kürzeste Strecke nicht immer die schnellste ist? Nicht nur Mathe-Überfliegern geht bei den vielen interaktiven Experimenten ein Licht auf. Publikumsliebling ist die Riesenseifenhaut: Wer für wenige Sekunden inmitten der glitzernden Riesenblase steht, muss die Minimalfläche nicht wie in der Schule berechnen, sondern kann sie tatsächlich sehen. Für die Kleinen hält das Mini-Mathematikum einige spannende Experimente bereit – fühlen, knobeln, kniffeln und ganz nebenbei Mathematik begreifen.

GERADE EINMAL 21 JAHRE war Justus Liebig, als er 1824 zum Professor der Chemie ernannt wurde. In den Jahren danach hat Liebig, einer der bedeutendsten Chemiker Deutschlands, an der Universität Gießen gewirkt und unterrichtet. Im Liebig-Museum, das sich im historischen Labor des berühmten Chemikers befindet, sind die Hörsäle erhalten geblieben. Das Besondere: Sie sehen fast genau so aus wie im 19. Jahrhundert! Auch heute werden dort chemische Versuche durchgeführt –  allerdings nicht vor Studenten, sondern vor den Augen der Museumsbesucher. Fast schon magisch sieht es aus, wenn sich Flammen grün färben. Wer in den Reihen des Laboratoriums sitzt, hört und sieht es knallen, rauchen und brennen. Das passt, denn es war Liebig, der den experimentellen Unterricht erfand – eine Unterrichtsweise, die schon bald weltweit angewandt wurde. Der Originalhörsaal, in dem die Museumsbesucher während den Experimental-Vorlesungen sitzen, war dann auch der erste chemische Hörsaal weltweit. Neben den Experimental-Vorlesungen werden auch Führungen durch das historische Gebäude angeboten.

AN MANCHEN TAGEN GIBT ES NICHTS SCHÖNERES, als stundenlang durchs Museum zu schlendern. Das geht prima im Oberhessischen Museum, das sich gleich über drei Gebäude in der Innenstadt Gießens erstreckt. Im Alten Schloss warten eine Gemäldegalerie sowie Ausstellungsräume für Porzellan, Skulpturen und Film. Wechselnde Ausstellungen widmen sich auch namhaften Künstler, die in Gießen gelebt und gewirkt haben – wie zum Beispiel dem Maler und Bühnenbildner Hein Heckroth, der es sogar bis nach Hollywood geschafft hat, wo er mit einem Oscar ausgezeichnet wurde. Wie die Menschen in Gießen in den letzten Jahrhunderten gelebt haben und warum es in den 80er-Jahren dort zu Protesten kam? Dies and vieles andere zur Stadtgeschichte und Volkskunde erfahren Besucher im Leib’schen Haus, übrigens eines der ältesten Fachwerkhäuser Hessens. Wer wissen möchte, was die Welt im Inneren zusammenhält, begibt sich ins Wallenfels’sche Haus, in dem die Erd- und Menschheitsgeschichte im Fokus steht. Natürlich können alle Ausstellungsräume des Oberhessischen Museums auf eigene Faust erkundet werden. Oder man nimmt an einer Führung teil und durchwandert die Räume gemeinsam mit Kunsthistorikern, Archäologen und Ethnologen.

VOR ÜBER 100 JAHREN haben Bürger es ins Leben gerufen; seitdem ist es fester Bestandteil des kulturellen Lebens in Gießen: Das Stadttheater, an dessen Eingang die Worte „Ein Denkmal bürgerlichen Gemeinsinns“ immer noch an die Bürgerinitiative erinnern. Theaterklassiker wie Goethe, Kleist und Schiller stehen ebenso auf dem Spielplan wie Uraufführungen moderner Schauspiele und Inszenierungen bekannter Musicals. Musikliebhaber lauschen den Klängen von Sinfonie- und Kammerkonzerten oder verdrücken bei den herzzerreißenden Arien bekannter Opern schon mal die ein oder andere Träne. Und auch jüngeres Publikum kann sich vom Kinder- und Jugendtheater in andere Welten versetzen lassen. Warum Gregor Samsa in Kafkas Die Verwandlung sich über Nacht in einen Käfer verwandelt? Auf diese und andere Fragen rund um die Produktionen laden die Diskussionsrunden, Vorträge und Lesungen im Jugendstil-Foyer ein.

SEIT MEHR ALS 400 JAHREN wird hier gegärtnert und geforscht – im Botanischen Garten der Justus-Liebig-Universität, der einst als kleines Heilpflanzengärtchen am Schlossturm angelegt wurde. Sein Standort ist unverändert, und so ist er Deutschlands ältester botanischer Universitätsgarten, der sich noch an seinem Ursprungsort befindet. Mehr als 7.000 verschiedene Pflanzensorten wachsen in dem schönen Fleckchen Grün inmitten der Stadt. Wer so bunt ist, zieht natürlich nicht nur Studenten und Forscher der Biologie und Botanik an. In den Sommermonaten ist der Botanische Garten ein beliebter Ort für alle, die sich eine kurze Auszeit vom Stadtleben gönnen möchten. Platz für einsame Spaziergänge jedenfalls gibt es genug, denn mittlerweile ist das kleine Schlossturmgärtchen circa 3 Hektar groß geworden. Geöffnet ist der Botanische Garten von Ende März bis Ende Oktober; der Eintritt ist gratis.

Quelle: https://www.hessen-tourismus.de/de/stadterlebnis/stadtportraits/giessen/

Gießen hautnah! (Video)

Kloster Arnsburg

Zur Geschichte des Klosters

Kloster Arnsburg blickt mittlerweile auf eine 848-jährige Geschichte zurück. Nachdem die letzten Zisterziensermönche ihr Kloster vor über zweihundert Jahren verlassen mussten, verfielen Kirche und Kreuzgang. Seit 1960 kümmert sich der Freundeskreis Kloster Arnsburg e.V. um den Erhalt der Ruine.

Gründung und Aufbau: 12. bis 13. Jahrhundert

Im Jahre 1174 stifteten Kuno Ⅰ. von Münzenberg und seine Frau Luitgard von Nürings das Zisterzienserkloster Arnsburg. Es war der zweite Anlauf der Familie, ein Kloster zu gründen. Bereits 1151 hatten Kunos Eltern, Konrad (Ⅱ.) von Hagen-Arnsburg und Luitgard von Bickenbach, den Benediktinern Land und Güter übergeben, damit sie auf dem Gelände des verfallenen Römerkastells Alteburg ein Kloster errichteten. Gut zwanzig Jahre später hatten diese den Ostteil der Kirche vollendet, aber weiter kamen sie nicht. Kuno bewegte sie zu einem Verzicht, woraufhin die Mönche in ihre Heimatabtei Siegburg zurückkehrten. Warum genau die Benediktiner die Wetterau wieder verließen (oder verlassen mussten), wissen wir nicht – nur soviel, dass Kuno mit »Geld und guten Worten« nachhalf.

Die Zisterzienser kamen 1174 aus der Abtei Eberbach, die wiederum 1136 von Mönchen aus Clairvaux gegründet worden war, einem der ersten vier Filialklöster der Mutterabtei Cîteaux. Diese zweite Gründung war erfolgreich und die Zisterzienser blieben bis 1802/03 in Arnsburg, als das Kloster aufgelöst wurde.

Kuno und Luitgard hatten das Kloster zur Grablege der Familie bestimmt und übertrugen den Zisterziensern all jene Ländereien, die zuvor die Benediktiner erhalten hatten. Außerdem übergaben sie ihnen auch das Gelände der abgebrochenen Arnsburg, denn mittlerweile lebten sie auf der neuen Burg Münzenberg. Klostergründer Kuno von Münzenberg war keine unwichtige Figur. Er stand im Dienst der beiden Stauferkaiser Friedrich Ⅰ. Barbarossa und Heinrich Ⅵ., wurde seit 1162 als Reichskämmerer bezeichnet und begleitete Heinrich Ⅵ. lange Jahre auf dessen Reisen durch das Reich und nach Italien. Insgesamt statteten er und seine Frau das neue Kloster mit etwa 700 Morgen Land aus (175 Hektar). Allerdings befanden sich nicht alle Ländereien so nah wie Hof Güll oder Kolnhausen, vielmehr lag der Großteil verstreut in der Wetterau.

Unter ihrem Abt Ruthardus lebten und arbeiteten die Zisterzienser zunächst auf dem Areal der ehemaligen Arnsburg in einem sogenannten Baukloster. Spätestens Ende des 12. Jahrhunderts, zur Zeit des Abtes Mengot, begannen sie im Wettertal mit dem Bau der Kirche, des Kreuzgangs und der übrigen Klostergebäude. Erstmals erwähnt wird die Kirche 1246. Es ist allerdings davon auszugehen, dass der zuerst errichtete Ostteil schon früher geweiht wurde, damit die Mönche dort den Gottesdienst feiern konnten. Möglicherweise geschah dies etwa 1225, denn in dieser Zeit können wir eine wachsende Zahl von Schenkungen und Stiftungen an das Kloster beobachten.

Die Mönche errichteten ihre Klosterbauten nicht allein. Zum einen gehörten nicht nur Mönche zum Konvent, sondern auch Konversen. Dies waren Laienbrüder ohne klerikale Weihen, die hauptsächlich praktische Arbeiten zu erledigen hatten. Zum anderen beschäftigten die Mönche professionelle Bauleute und Lohnarbeiter. Die Zweiteilung der Klostergemeinschaft in Mönche und Konversen spiegelt sich auch in der Architektur. Die Mönche betraten die Kirche vom Kreuzgang aus durch das Mönchsportal oder nutzten den direkten Zugang vom Dormitorium, ihrem Schlafsaal. Die Konversen hingegen wohnten im Bursenbau und von dort führte ein überdachter Gang zum Laienportal, ihrem Kircheneingang. Den Kreuzgang durften die Konversen nicht betreten. Das Zusammenleben war nicht konfliktfrei. Vermutlich um 1240, also noch während des Baus der Klosterkirche, rebellierten die Laienbrüder gegen ihre Arbeitslast und forderten besseres Essen und bessere Kleidung.

Die Konversen waren gleichsam Mönche zweiter Klasse. Gerade in Zisterzienserklöstern spielten sie jedoch eine wichtige Rolle, da nach den Grundsätzen des Ordens die Angehörigen des Konvents ihr Land selbst bewirtschaften und nicht verpachten sollten. Dies war in der Wetterau nicht einfach. Denn das Kloster lag hier nicht abgeschieden in der Wildnis, sondern mitten in einer schon lange besiedelten und kultivierten Landschaft. Recht idealtypische eigenwirtschaftliche Höfe, sogenannte Grangien, errichteten die Arnsburger Zisterzienser in Hof Güll und in Kolnhausen, später auch in Wickstadt. An vielen anderen Orten entstanden schließlich Mischformen – einen Teil des Landes bewirtschafteten die Zisterzienser selbst, einen anderen verpachteten sie. Die Zisterzienser und ihre Pächter produzierten mehr, als die Klostergemeinschaft verbrauchte. Die Stadthöfe, die das Kloster unter anderem in Marburg, Wetzlar, Gelnhausen, Frankfurt und Mainz besaß, dienten nicht zuletzt dazu, die überschüssigen Produkte zu vermarkten.

Wirtschaftlich ging es den Arnsburger Zisterziensern gut im 13. Jahrhundert und auch rechtlich war ihre Position gefestigt. Im August des Jahres 1219 hatte der spätere Kaiser Friedrich Ⅱ. das Kloster Arnsburg in seine Obhut genommen und die Reichsburg Friedberg damit beauftragt, die Zisterzienser vor Gewalt und Erpressung zu schützen. Sein Sohn Konrad Ⅳ. erneuerte diesen Schutz. Allerdings wechselte das Kloster, genauso wie die Herren von Münzenberg, um die Mitte des 13. Jahrhunderts auf die Seite der Staufergegner und der Gegenkönig Wilhelm von Holland bestätigte 1252 die Rechte und Privilegien des Klosters. Später erlangte Arnsburg zudem einen Schutzbrief Richard von Cornwalls, der bei der Doppelwahl 1256/57 genauso wie Alfons von Kastilien zum deutschen König gewählt worden war.

Auch in der Wetterau wurden die politischen Verhältnisse Mitte des 13. Jahrhunderts unübersichtlicher. 1255 starb die Münzenberger Stifterfamilie in männlicher Linie aus und das Erbe wurde unter den sechs Schwestern Ulrichs Ⅱ. von Münzenberg aufgeteilt. Außer dem Sechstel, das Adelheid von Münzenberg und ihr Mann Reinhard von Hanau geerbt hatten, konnten Isengard von Münzenberg und ihr Ehemann Philipp Ⅰ. von Falkenstein in den folgenden Jahren das Erbe wieder vereinen. Sowohl die Falkensteiner als auch die Hanauer förderten das Kloster mit Stiftungen und Schenkungen. Mitglieder beider Familien ließen sich in Arnsburg begraben, unter anderem Adelheid Gräfin von Hanau († 1344) und Johann I. von Falkenstein († 1365), dessen bemerkenswerter Grabstein heute im Kapitelsaal steht.

Fehden, Geldnot, Reformation: 14. bis 16. Jahrhundert

Für das späte 13. Jahrhundert kennen wir die Größe des Klosters. Im Jahr 1289 wurde entschieden, dass zukünftig nur noch 120 Mönche und Konversen in Arnsburg leben sollten – anstatt der bisherigen 200. Anfang des 14. Jahrhunderts litt das Kloster unter einem ersten Pestausbruch, kurze Zeit später unter Auseinandersetzungen zwischen den Grafen von Nassau und den Landgrafen von Hessen (Dernbacher Fehde) und seit den 1380er Jahren zog der langwierige Konflikt zwischen den Mainzer Erzbischöfen und den hessischen Landgrafen das Kloster zunehmend in Mitleidenschaft. Und obwohl Arnsburg Ende des 14. Jahrhunderts in mehr als 250 Orten Grundbesitz, Rechte und Einkünfte besaß, lassen sich in dieser Zeit auch ansehnliche Schulden nachweisen: 1382 allein 1.800 Gulden bei der Stadt Wetzlar. Nach einem Bericht des Abtes von Kloster Eberbach war der gesamte Schuldenberg 1405 auf 12.150 Gulden angewachsen. Etwa 100 Mönche und Konversen lebten seinerzeit in Arnsburg.

Die Situation verschlimmerte sich Anfang des 15. Jahrhunderts weiter. Erzbischof Johann Ⅱ. von Mainz hatte 1404 die Arnsburger Zisterzienser dazu aufgefordert, seinen Kampf gegen den hessischen Landgrafen finanziell zu unterstützen. Sie weigerten sich und verwiesen darauf, dass Zisterzienserklöster von jeglichen Steuern befreit seien. Johann Ⅱ. reagierte unmissverständlich: Er ließ Arnsburger Besitz beschlagnahmen, bannte das Kloster und drohte damit, es zerstören zu lassen. Der Trierer Erzbischof Werner, ein geborener Falkensteiner und Verbündeter des Landgrafen, stationierte daraufhin 400 Mann in Arnsburg, um es gegen Mainzer Übergriffe zu sichern. So war das Kloster zwar beschützt, musste aber auch deutlich mehr Menschen versorgen. Und so ordnete das Generalkapitel der Zisterzienser 1422 an, die Finanzen des Klosters zu untersuchen. Zu einer grundlegenden Verbesserung kam es im 15. Jahrhundert anscheinend nicht. Der Konvent schrumpfte weiter und 1525 lebten noch 37 Mönche und zehn Konversen in Arnsburg.

Trotzdem überstand das Kloster die Reformation und existierte seit 1562, als die Solmser Grafen sich dem lutherischen Bekenntnis anschlossen, als katholische Enklave in einem protestantischen Umland. Gerade 1525 hatte es jedoch zunächst nicht gut ausgesehen. Wetterauer Grafen nahmen das Kloster ein und planten seine Auflösung. Allerdings konnten sich die Mönche freikaufen: Sie lieferten Kelche, Kannen und anderes liturgisches Gerät ab und brachten so die von Landgraf Philipp dem Großmütigen geforderte Menge Silber auf – insgesamt 40 Mark, also etwa neun Kilogramm. 1551 und 1552 stellte Kaiser Karl Ⅴ. dem Kloster Schutzbriefe aus, 1575 sein Nachfolger Maximilian Ⅱ. Zudem sicherte eine Vereinbarung zwischen den Arnsburger Zisterziensern, dem Mainzer Erzbischof, den Grafen Philipp von Solms und Christian von Königstein sowie den Herzögen Georg und Otto von Solms den Fortbestand des Klosters. Konfliktfrei war die Nachbarschaft jedoch nicht. Die Solmser beanspruchten Hoheitsrechte über das Kloster, welches jedoch auf seiner Reichsunmittelbarkeit beharrte. 1715 urteilte der Reichshofrat zugunsten der Zisterzienser, aber die Solmser legten Widerspruch ein. Der Prozess lief noch, als das Kloster 1802/03 aufgelöst wurde.

Zerstörung und Wiederaufbau: 17. und 18. Jahrhundert

Auch während des Dreißigjährigen Kriegs war die Existenz des Klosters bedroht. Im November 1631 überfielen die protestantischen Schweden von Hanau aus das Kloster, der Abt Johann Adam Güll floh mit einigen Mönchen und erreichte 1632 Clairvaux. Die Schweden übergaben das Kloster ihrem Verbündeten Graf Philipp von Solms-Lich als Ersatz für seine Kriegskosten. Abt Johann Adam Güll kehrte jedoch 1634 nach Arnsburg zurück, nachdem die kaiserlichen Truppen in der Schlacht von Nördlingen den Schweden und ihren Verbündeten eine entscheidende Niederlage zugefügt hatten. Der Westfälische Frieden von 1648 sicherte schließlich den Fortbestand des Klosters.

Arnsburg befand sich allerdings in einem beklagenswerten Zustand. Die Kirchenausstattung und sonstiges Inventar waren weitgehend verloren, einige Bücher waren in der königlich schwedischen Bibliothek gelandet. Bursenbau, Kreuzgang, Mühle und Brauhaus waren stark beschädigt, die Dächer der Kirche, des Dormitoriums und des Abtshauses abgetragen. In diesen Ruinen lebten noch zehn Mönche. Der Wiederaufbau kam nur langsam voran. Erst 1672 feierten die Zisterzienser wieder einen Gottesdienst in ihrer Kirche. Bis zum Ende des 17. Jahrhunderts stieg ihre Zahl wieder auf 35, die Klostermühle wurde errichtet und auch die Schmiede, deren Fachwerkturm heute noch steht. Willigis Petrelli, der 1774 anlässlich der 600-Jahrfeier eine Geschichte des Klosters verfasste, schrieb sehr lobend über den damaligen Abt Robert Kolb (1673–1701): »Zur größeren Ehre Gottes stellte er die Kirche wieder prächtig her, versah sie mit einem Turm und einem Kreuzgang.«

Die zahlreichen Neubauten des 18. Jahrhunderts führen deutlich vor Augen, dass es den Arnsburger Zisterziensern in dieser Zeit sehr gut ging, wobei auch sie allerdings unter den Auswirkungen des Siebenjährigen Krieges litten. Die barocken Bauten, die bis heute das Erscheinungsbild des Klostergeländes prägen, ließen die Mönche unter ihren Äbten Anton Antoni (1714–1745), Petrus Schmitt (1746–1772) und Bernhard Birkenstock (1772–1799) errichten: den Prälatenbau (1727), das Abteigebäude (1745), den Küchenbau (1747), das Gartenhaus des Abtes (1751) und den Pfortenbau (1774–1777). Der Bibliotheksbau von 1762 steht nicht mehr in Arnsburg; er wurde Anfang des 19. Jahrhunderts abgebrochen und in Birklar als Kirche wiedererrichtet. Im Jubiläumsjahr 1774 beteten und arbeiteten wieder 42 Mönche in Arnsburg.

Das 19. Jahrhundert brachte dann das Ende des Klosters. Dem napoleonischen Frankreich hatte das Reich, hatten Österreich und Preußen nichts entgegenzusetzen. Im Frieden von Lunéville trat das Alte Reich 1802 seine linksrheinischen Gebiete an Frankreich ab. Die Fürsten, Herzöge, Grafen, die dadurch Landbesitz einbüßten, sollten mit Ländereien der geistlichen Territorien – der Kurbistümer Köln, Mainz und Trier sowie der reichsunmittelbaren Klöster und Abteien – entschädigt werden.

Und so bestätigte der Reichs­deputa­tions­haupt­schluss am 25. Februar 1803, dass Kloster Arnsburg in das Eigentum der Fürsten und Grafen zu Solms übergehe, samt seines Grundbesitzes von mittlerweile 22.652 Morgen – etwa 5.650 Hektar. Die Solmser hatten die Herrschaften Rohrbach, Kratz-Scharfenstein und Hirschfeld verloren – sie seien »sämmtlich so unbekannt, daß man sie selten in Büchern und auf Charten findet«, wie ein zeitgenössischer Autor anmerkte.* Das Klostergelände selbst fiel der Laubacher Linie zu. Die 22 Arnsburger Mönche waren schon im November 1802 pensioniert worden. Der 53. und letzte Abt, Alexander Weitzel, erhielt eine jährliche Pension von 4.000 Gulden und lebte bis zu seinem Tod 1819 in Rockenberg. Sein Vorgänger Bernhard Birkenstock starb in Erbach, ebenfalls im Jahr 1819.

Ein Kloster ohne Mönche: 19. und 20. Jahrhundert

Nach dem Abzug der Zisterzienser begannen in Arnsburg bald die Abbrucharbeiten. Das Kloster lieferte Baumaterial für die Bellersheimer Kirche und die Birklarer Kirche entstand wie oben erwähnt aus der ehemaligen Bibliothek. Seit 1812 wurde die Kirche abgetragen. Nicht zuletzt auf Betreiben des solms-Laubach’schen Rentamtmanns Christian Wilhelm Fabricius stoppte die darmstädtische Regierung 1820 schließlich den weiteren Abriss.

Das Gartenhaus vermieteten die Laubacher Grafen 1847 an den Pestalozziverein, der hier ein Rettungshaus für verwahrloste Kinder eröffnete. 1877 übernahmen Darmstädter Diakonissen das Heim und nutzten auch Bursenbau und Paradies. Letzteres diente seit den 1880er Jahren wieder als Kirche. Im Zweiten Weltkrieg bezog 1944 die Frauenklinik der Gießener Universität Paradies und Bursenbau. Sie blieb bis 1950, dann nutzte das Kinderheim wieder Gartenhaus und Bursenbau. Das Heim zog 1961 nach Lich, der Pachtvertrag in Arnsburg war nicht verlängert worden. Der Bursenbau diente daraufhin als Altersheim, später als Hotel und heute als Appartementhaus. Auch Küchenbau, Prälatenhaus und Abteigebäude sind heute vermietet.

Der Kriegsopferfriedhof im ehemaligen Kreuzgang wurde 1960 eröffnet. Im gleichen Jahr gründete sich auch der Freundeskreis Kloster Arnsburg e.V.

Quelle: https://www.kloster-arnsburg.de/geschichte.htm

Die Stadt der Musikanten

Bremen – Stadtstaat mit einer über 1000 Jahre zurückreichenden Geschichte

Bremen gehört wie Berlin und Hamburg zu einem der drei Stadtstaaten Deutschlands. Streng genommen ist Bremen jedoch ein zwei Städte Staat, da offiziell auch das 50 km entfernte Bremerhaven zum Bundesland Bremen zählt. Beide sind nicht nur politisch, sondern ebenfalls über den Fluss Weser miteinander verbunden. Die gemeinsame Vergangenheit in der Hanse ist bis heute in beiden Städten mehr als nur im Stadtbild präsent. Der Name findet sich ebenfalls in der offiziellen Bezeichnung des Bundeslandes als Freie Hansestadt Bremen wieder. Als offizielle Hauptstadt des Bundeslandes Bremen fungiert die Stadt Bremen. Beide Städte dieses Bundeslandes sind komplett umgeben vom Bundesland Bremen, agieren politisch jedoch komplett unabhängig von den dort geltenden landesrechtlichen Verfügungen und Gesetzen. Mit einer Fläche von etwas weniger als 420 km ist Bremen das kleinste Bundesland Deutschlands. Das spiegelt sich auch in der Anzahl an Einwohnen wider, welche ebenfalls mit 670.000 Menschen zu dem Bundesland mit den wenigsten Einwohnern zählt.

Die Geschichte der Freien Hansestadt Bremen

Das Fleckchen Erde, welches heute auf den Namen Bremen hört, wurde aufgrund der geographischen Lage am Fluss Weser bereits sehr frühzeitig besiedelt. Obwohl Funde bei Ausgrabungen belebten, dass Menschen schon in der Bronzezeit auf diesem Gebiet lebten, dauerte es doch bis zum ersten Jahrhundert nach Christus als auch die ersten Siedlungen nachgewiesen werden konnten. Zur damaligen Zeit waren Regionen rund um Flüsse und Seewege besonders beliebt, da diese einen unkomplizierteren Handel ermöglichten. Zum ersten Mal schriftlich erwähnt wurde die Besiedlung der Region durch den aus Alexandria stammenden Geografen Claudius Ptolemäus. Menschen wie diese bereisten damals weite Teile Europas, um die ersten wirklich aussagekräftigen Landkarten anzufertigen.

Der Namen Bremen taucht dagegen erst acht Jahrhunderte später zum ersten Mal in gefundenen Aufzeichnungen auf. Aus den damals noch geläufigen Begriffen wie Brema und Bremun entwickelte sich im Laufe der nächsten Jahrhunderte der bis heute geläufige Städtename Bremen. Zur gleichen Zeit trat auch eine zweite Entwicklung ein. Da die Menschen zunehmend geschickter im Umgang mit Baumaterialien und den Leben an Flüssen wurde, konnten die Siedlungen wesentlicher näher am Fluss gebaut werden. Bis zu diesem Zeitpunkt wurde aus beiden Flussseiten ein kilometerweiter Abstand gehalten, um im Falle des Hochwassers die wirtschaftliche Existenz nicht in Gefahr zu bringen.

Ab dem Mittelalter begangen die Siedlungen deutlich stärker anzuwachsen, was zur Bildung erster Städte mit einer deutlich weitreichenderen Infrastruktur führte. Ein Hauptgrund dafür war die Schifffahrt, welche nun nicht nur einzelne Städte, sondern auch Kontinente miteinander verband. Bremen war daher bereits zu einem frühen Zeitpunkt ein Handelsplatz mit einem internationalen Charakter. Ein zweiter sehr wesentlicher Punkt für die Geschichte Bremens ist die Christianisierung. Die Religion war bereits ab dem siebten Jahrhundert nach Christus eng mit der Stadtgeschichte verbunden. Dies zeigt sich auch in der Ernennung zum Bistum durch Karl den Großen, welches ebenfalls in diesem Zeitpunkt stattfand. Weiteren Einfluss auf die Stadt übte auch der Kaiser Friedrich Barbarossa aus. Dieser sicherte den Bürgern Bremens im Jahr 1196 vollen Schutz und alle damals bekannten Bürgerrechte im Rahmen der Gelnhauser Privilegien zu. Dies unterstrich die Bedeutung des Handelsplatzes Bremens und des dortigen Wachstums weit über die Stadtgrenzen hinaus.

In den folgenden Jahrhunderten war die Geschichte Bremens in erster Linie durch die Blütezeit der Hanse geprägt. In dieser Zeit entstanden die ersten Zollunionen und viele weitere Handelsstandards, welche bis heute in der Wirtschaft Gültigkeit besitzen. Seine Sonderstellung als selbstverwalteter Stadtstaat begann nicht erst in der Bundesrepublik. Bereits durch die erklärte Reichsunmittelbarkeit während des dreißigjährigen Kriegs sichert Bremen seinen Status und verhinderte eine Fremdverwaltung durch Dritte. Erst im 1811 gelang es mit dem französischen Feldherrn Napoleon dem ersten Fremden Bremen zu besetzen und somit unter Fremdherrschaft zu stellen. Doch bereits drei Jahre später mussten sich die französischen Truppen dem schweren Widerstand geschlagen geben.

In den nächsten zwei Jahrhunderten veränderte die Industrialisierung die Wirtschaft in Bremen und ganz Europa. Kurz gebremst durch die Auswirkungen des zweiten Weltkriegs gelang es Bremen sich wirtschaftlich rasch zu erholen und in Verbindung mit Bremerhaven zu einem der Bundesländer des damals noch geteilten Deutschlands zusammenzuschließen. Traditionell wird in Bremen anstatt eines Landtags die Bürgschaft gewählt. Hierbei wird ein neuer Landeschef für die nächsten vier Jahre gewählt. Dieser bildet neben dem Posten als Regierungschef auf das Oberhaupt des Senats im Landesparlament. In jeder der bisher durchgeführten 19. Wahlperioden gelang es der SPD die meisten Stimmen zu erhalten und somit ihren politischen Einfluss in diesem Bundesland voll geltend zu machen.

Interessantes in und zu Bremen

Obwohl Bremen offiziell eines der kleinste Bundesländer Deutschlands ist, gilt dies nicht für die Bevölkerungsdichte. Hier liegt Bremen hinter Berlin und Hamburg auf Platz 3. Durchschnittlich leben hier 1600 Menschen auf einem km². Dies zeigt, dass so gut wie das ganze Gebiet Bremens besiedelt ist. Dies spielt eine wichtige Rolle für die Erhaltung der Souveränität Bremens.

30.000 der 670.000 Einwohner Bremens sind Studenten. Diese verteilen sich auf vier Hochschulen und zwei Universitäten. Bremen bildet damit nicht nur für die Metropolregion Bremen/Oldenburg einen Hot Spot für Studenten, sondern besitzt auch über die Grenzen der Region einen guten Ruf für die dort zu erhaltende Ausbildung. 2005 konnte sich Bremen zudem gegen 37 weitere Bewerber durchsetzen und sich den Titel Stadt der Wissenschaft, vergeben durch den Stifterverband für die Deutsche Wissenschaft sichern.

Das Land Bremen konnte sich im Jahr 2009 über ein Flächenwachstum von 14,95 km² freuen. Dieser war dem Land Niedersachsen sowie dem abgeschlossenen Staatsvertrag zu verdanken. Im Jahre 2010 wurde die Luneplatte offiziell in das Stadtgebiet von Bremen integriert.

Die Wirtschaft in Bremen

Die Wirtschaft in Bremen steht noch immer stark mit der Schifffahrt in Zusammenhang. Nach Hamburg ist Bremen nach wie vor der zweitwichtigste Platz in Deutschland für den nationalen und internationalen Handel mit per Schiff transportierten Gütern. In Bremerhaven ist zudem ein gesonderter Fischereihafen vorhanden. Bis heute sind daher die Auswirkungen der Hanse spürbar und tief im Leben der Bremer Bevölkerung verwurzelt.

Neben der Schifffahrt florieren in Bremen auch weitere Wirtschaftszweige. Zu dem neuesten gehören fast 350 Hightechfirmen, welche sich im Technologiepark von Bremen angesiedelt haben. Diesen gehört ebenso wie auch der Wind- und Elektrotechnik die Zukunft der Wirtschaft im Bundesland Bremen. Zudem gehört Bremen zu den zehn beliebtesten Städten bei Touristen. Bis zu 1,4 Millionen Hotelübernachtungen können somit in einem Jahr gezählt werden. Ein Großteil der Besucher hält sich zu geschäftlichen Zwecken in Bremen auf. Dies ist ein zusätzliches Symbol für die wirtschaftlichen Verflechtungen innerhalb Deutschlands sowie auf allen sechs Kontinenten.

Das Bruttoinlandsprodukt liegt über dem gesamtdeutschen Durchschnitt. Das Wachstum lag allein im Jahr 2015 1 % schneller als im Rest Deutschlands. Nur Hamburg verfügt im direkten Vergleich über eine bessere Bilanz. Mit dem zweiten Platz ist jedoch gleichfalls eine hohe Attraktivität für Bremen als Standort zur Ansiedlung von Unternehmen verbunden. Im Hinblick auf die Arbeitslosenzahlen ist ebenfalls eine interessante Entwicklung zu beobachten. Denn auch diese liegt etwas über dem gesamtdeutschen Schnitt. Mit bis zu 3 % mehr ist es wichtig diese Zahl etwas genauer zu untersuchen. Was dabei auffällt ist, dass Bremen selbst in etwa den Zahlen im Rest Deutschlands entspricht. In Bremerhaven sind die Arbeitslosenzahlen jedoch erhöht, was das schlechtere Ergebnis von aktuell 10 % Arbeitslosenquote für das Bundesland Bremen erklärt.

Die Geographie in Bremen

Die geographische Lage Bremens erstreckt sich auf eine Fläche von insgesamt knapp 420 km². Aufgeteilt sind diese auf jeweils 325 km² der Stadt Bremen sowie 95 km² für Bremerhaven. Beide Gebieten sind komplett getrennt voneinander. Dies bezieht sich jedoch nur auf die Landmasse. Über die Weser ist die Distanz von 50 km relativiert, da die Schifffahrt weiterhin den führenden Wirtschaftszweig darstellt. Trotz des dicht besiedelten Gebiets besteht Bremen zu 8,5 % aus unberührten Naturschutzgebieten. Diese verteilen sich auf 20 unterschiedliche Flächen, welche sich zum Großteil in Gewässernähe befinden. Mit der Kennzeichnung als Naturschutzgebiet wird trotz der Schifffahrt ein Gegengewicht hergestellt, um die natürliche Flora und Fauna der Gegend zu erhalten. Noch einmal 30 km² der Fläche entfallen auf die Häfen in Bremen sowie Bremerhaven. Diese bilden das Fundament der Wirtschaft und besitzen zeitgleich einen hohen Identifikationfaktor innerhalb der Bevölkerung.

Die beliebtesten Sehenswürdigkeiten in Bremen

Wer den Namen Bremen hört, denkt fast zwangsläufig an die Bremer Stadtmusikanten. Das berühmte Kunstwerk bestehend aus Esel, Hund, Katze und Hahn haben nicht nur den Gebrüdern Grimm zu internationaler Popularität verholfen. Die gleichnamige Statue ziert nicht nur zahlreiche Souvenirs aus der Hansestadt Bremen, sondern kann in Form der Bronzestatue von Gerhard Marcks auch jederzeit vor Ort bewundert werden. Ein weiteres Wahrzeichen der Stadt bildet der Bremer Roland. Diese Statue mit einer stattlichen Höhe von knapp über zehn Meter thront seit mehr als sechs Jahrhunderten über der Stadt. Der Roland wurde 1404 als Zeichen für die Unabhängigkeit der Hansestadt errichtet. Bis heute ist es Bremen gelungen diesen Status zu behalten und den Geist der Freiheit zu bewahren. Dieser Symbolcharakter über so viele Generationen ist auch der UNESCO nicht verborgen geblieben, welche den Bremer Roland in das Weltkulturerbe aufgenommen hat.

Diese Ehre ist auch dem Bremer Rathaus zuteil geworden. Mit einem Alter von ebenfalls mehr als 600 Jahren, hat dieses Gebäude die Blütezeiten der Hanse erlebt und ist bis heute ein sehr lebendiger Zeitzeuge bedeutender geschichtlicher Momente. Das Bremer Rathaus bildet bis heute einen zentralen Anlaufpunkt auf dem Marktplatz. Eingerahmt von weiteren historischen Gebäuden ist das Rathaus ebenso wie die komplette Altstadt ein Muss für jeden Besucher. Hier zwischen diesen Gebäuden zu schlendern entspannt nicht nur die Seele, sondern lässt auch die Augen auf Wanderschaft über die Fassaden gehen. Heute zählt der Marktplatz von Bremen zu einer der wenigen aus dem Mittelalter, die noch immer so gut wie unverändert den Glanz vergangener Epochen und Jahrhunderte widerspiegeln.

Wer in Bremen sein Herz für die Vergangenheit entdeckt hat, wird sich im Schnoorviertel wie Zuhause fühlen. Hier befindet sich ein ganzer Stadtzug, der heute noch an die Anfänge der Hanse erinnert und dort für viele Jahre den Fischern und Hafenarbeitern ein Zuhause bot. Die engen Gassen und kleinen Geschäfte sind eine willkommene Abwechslung zu den großen Shoppingcentern und spiegeln zudem den historischen Charakter Bremens wider. Ein ganz besonderes Cafe befindet sich in der Mühle am Wall. Diese ist eingerahmt von Blumen und zeigt weitere Züge des historischen Stadtbildes in einem modernen Gewand. Zu den neueren Sehenswürdigkeiten in Bremen zählt das Universum Museum. Dieses erinnert von außen an einen Wal und zeigt im Inneren verschiedene interaktive Ausstellungsstücke, welche für die ganze Familie ein attraktives Ausflugsziel darstellt.

Quelle: https://bundesland24.de/staedte/bremen/

WAS IHR IN DER HANSESTADT BREMEN NICHT VERPASSEN SOLLTET

Das UNESCO-Welterbe Rathaus und Roland

Es ist das Schmuckstück am Marktplatz, der „guten Stube“ von Bremen: das vor über 600 Jahren errichtete und bis heute fast unveränderte Rathaus. Der gotische Bau wurde zwischen 1405 und 1409 errichtet und die davorgesetzte Renaissance-Fassade mit üppiger Steinmetzkunst 1612 fertiggestellt, mit Reliefs, Fabeltieren und Figuren, so weit das Auge reicht. Nicht minder prächtig ist das Innere. Unbedingt ansehen: die Güldenkammer, die vom Künstler Heinrich Vogeler im reinsten Jugendstil gestaltet wurde. Die Obere Halle ist Bremens Festsaal und dient heute unter anderem als Kulisse für die berühmte Schaffermahlzeit, das älteste Brudermahl der Welt.

Seit 2004 zählt das Rathaus zum UNESCO-Welterbe, genau wie sein Nachbar, der Roland. Diese 10 Meter hohe Skulptur steht mitten auf dem Marktplatz, trägt gewelltes Haar, Kettenhemd und Schwert – so wacht sie seit 1404 über die Freiheit und Rechte der Stadt. Sie stellt den Neffen Karls des Großen dar, den man im Mittelalter als Volksheld feierte, und wurde von den UNESCO-Experten zum schönsten Rolanddenkmal Deutschlands erklärt. Zum Abschluss kann man dann gut den Bremer Ratskeller besuchen – dort werden seit 1405 deutsche Weine ausgeschenkt.

Die Bremer Stadtmusikanten

Jeder will sie sehen, diese kauzigen Musikfreaks. Westlich vom Rathaus steht die berühmte Tierpyramide aus Esel, Hund, Katze und Hahn. Sie versinnbildlicht das Märchen von vier Haustieren, die sich aufmachten, ihr Glück zu finden. Das war zu einer Zeit, als eine Flucht in die Stadt als Ausweg aus der Knechtschaft galt. 1819 wurde das Märchen der Bremer Stadtmusikanten erstmals von Jacob und Wilhelm Grimm notiert. Die Geschichte der vier wilden Gesellen machte Bremen berühmt – und das, obwohl die Tiere in der Legende gar nicht bis in die Hansestadt kamen.

In Folge irrten immer wieder Besucher durch die City auf der vergeblichen Suche nach den berühmten Vier. 1951 gab der Bremer Verkehrsverein daher dem Bildhauer Gerhard Marcks (1889–1981) den Auftrag, eine Skulptur zu schaffen. Heute zählen die Bremer Stadtmusikanten zur Nummer Eins der Sehenswürdigkeiten und zum ersten Selfie-Stop. Übrigens: Wer die beiden bronzenen Vorderläufe des Esels umfasst, dem bringt das Glück, so heißt es. Wobei man dabei Hygienemaßnahmen nicht außer acht lassen sollte…

Der Schnoor, Bremens ältestes Viertel

Der Name Schnoor bedeutet auf Plattdeutsch so viel wie Schnur. Kein Wunder, denn hier reihen sich Bürgerhäuser aus dem 15. bis 18. Jahrhundert wie an der Perlenkette aneinander. Nur gut 300 Meter Luftlinie vom Marktplatz entfernt liegt Bremens ältestes Stadtviertel. In den engen Gassen sorgen kleine Läden, Kunsthandwerker-Ateliers, Cafés und Restaurants für ein charmantes Flair. In der Wüstestätte Nr. 5 etwa findet sich das historische „Hochzeitshaus“ – im Mittelalter benutzten Paare vom Land diese Adresse zur Eheschließung. Mit seinen gerade mal 48 Quadratmetern ist es heute eines der kleinsten Hotels der Welt.

Für Unterhaltung im Schnoor sorgen unter anderem das Packhaustheater, das Theaterschiff Bremen sowie das Geschichtenhaus. Letzteres hat den Beinamen „lebendiges Museum“. Besucher werden hier nämlich während der Besichtigung von Akteuren begleitet, die dabei alte Bremer Persönlichkeiten darstellen. Darunter ist auch Heini Holtenbeen (Holzbein), der von 1835 bis 1909 im Schnoor lebte und nur Platt sprach. Durch einen Unfall hatte er ein steifes Bein, was ihm seinen Spitznamen einbrachte – und er war stadtbekannt, weil er auf dem Marktplatz stets Tabak schnorrte. Nahe der Weser erinnert heute ein Denkmal an dieses Original.

Die Kunstmeile Böttcherstraße

Bremens expressionistische Kunstgasse wurde vom hiesigen Kaffeekaufmann Ludwig Roselius ins Leben gerufen. Der Mann, der den koffeinfreien Kaffee in Bremen erfand, wünschte sich für seine Stadt ein Ensemble aus Handel, Kunst und Genuss. Zwischen 1922 und ’31 wurde sein Wunsch von den zwei Architekten und dem Bildhauer Bernhard Hoetger umgesetzt. Die Häuser an der 108 Meter kurzen Böttcherstraße waren damals weitgehend marode und sollten eigentlich abgerissen werden. Roselius ließ sie nach und nach instand setzen und verwandelte die Straße so in ein Gesamtkunstwerk aus Architektur und traditionellem Handwerk.

In dem altbremischen Patrizierhaus des 16. Jahrhunderts mit den Hausnummern 6 bis 10 verbirgt sich heute das Ludwig Roselius Museum, das Kunst und Kunsthandwerk vom Mittelalter bis zum Barock zeigt. Auch das Paula Modersohn-Becker Museum hat hier einen festen Platz, die Malerin (1876–1907) gilt als Wegbereiterin der Moderne und bekam in der Böttcherstraße als erste Frau der Welt eine eigene Dauerausstellung. Ebenfalls schön anzusehen und zu hören ist das Haus des Glockenspiels – zu jeder vollen Stunde erklingen 30 Meißner Porzellanglocken, und parallel dazu rotieren zehn geschnitzte Holztafeln an der Hausfront, die alte Seefahrer zeigen.

Das alternative Quartier „Viertel“

Wer es weniger touristisch mag, sollte einmal ins „Viertel“ spazieren. Vom Ostertorsteinweg geht es hinein in dieses alternative Quartier. Schon ein farbenfroh gespraytes Chamäleon an einer Hausfront nahe des Bremer Theaters macht klar: Dieses Viertel ist bunt! Street Art ist dort überall zu finden.

Individuelle Läden, Cafés, vegane Restaurants, Secondhand-Shops, Kulturzentren und Programmkinos gibt es hier ohne Ende. Viele Bars und Kneipen locken abends die Partygänger. Das „Bermuda-Dreieck“ aus den Straßen Fehrfeld, Römerstraße und Humboldtstraße zählt zu den Top-Ausgehmeilen, die Dichte an Kneipen und die Schnapsvariationen sind hier enorm hoch. Bremen-Neulinge müssen unbedingt einen Krabeldiwandenuff im „Eisen“ probieren – so heißt eine Kneipe im Sielwall 9, die seit über 25 Jahren Punk und Rock’n’Roll spielt und genau wie der Schnaps ein echtes Unikum ist.

Quelle: https://entdecke-deutschland.de/bundeslaender/bremen/was-ihr-in-der-hansestadt-nicht-verpassen-solltet/

Zwischen Rathaus und Roland: Unesco-Stadt Bremen

Wahrscheinlich verbinden die Meisten die Stadt Bremen als Erstes mit einem bekannten Märchen der Gebrüder Grimm: die „Bremer Stadtmusikanten“. Bekannt wurde die Hansestadt aber auch dadurch, dass zwei wichtige Sehenswürdigkeiten seit 2004 auf der Unesco-Weltkulturerbeliste stehen. Wie in einigen anderen deutschen Städten kann man auch in Bremen eine Rolandstatue besichtigen. Die wohl beeindruckendste frei stehende Statue ihrer Art wurde 1404 errichtet und symbolisiert seitdem für die Handels-, Markt- und Freiheitsrechte der Hansestadt.

Das Rathaus mit seinem funkelnden Dach

Daneben ist auch das Rathaus ein geschütztes Weltkulturerbe. Das ursprünglich gotische Gebäude stammt aus dem Jahr 1405. Im 17. Jahrhundert wurde die Fassade des Rathauses von dem Architekten Gabriel von Siedl und dem Bildhauer Julius Siedler erneuert und schmückt seitdem im Stil der Renaissance den Marktplatz: Zahlreiche Figuren, Symbole und Verzierungen erzählen in Stein gehauene Geschichten. Noch heute dient das Rathaus als Regierungs- und Senatssitz der freien Hansestadt Bremen. Bekannt ist das Gebäude eigentlich für sein grünes Dach – doch momentan funkelt es bronzefarben in der Sonne. Erst vor Kurzem wurden die Sanierungsarbeiten am Dach abgeschlossen, weshalb es wohl erst in zwanzig Jahren wieder seine charakteristisch grüne Farbe angenommen haben wird. Allerdings befinden sich auch im Rathaus viele Sehenswürdigkeiten.

Millionenfach verknotet

Zunächst wäre da der Senatssaal – ein Treffpunkt für die zwei Bürgermeister, die Senatoren und ihre Stadträte, die hier einmal pro Woche Sitzung halten. Auch der Oberbürgermeister der Seestadt Bremerhaven nimmt regelmäßig daran teil. Das Besondere an diesem Raum ist ein wertvoller Teppich, der aus insgesamt 19 Millionen Knoten besteht und den Bremer Schlüssel abbildet. Eine originalgetreue Nachbildung des ursprünglichen Teppichs kostete 110.000 Euro. Nicht weniger sehenswert ist die obere Rathaushalle, die  einst als Fest- und Sitzungssaal des Rates und des Gerichts diente. Auch eine interessante Tradition hat hier ihren Ursprung: Seit 1545 treffen sich in der Rathaushalle jährlich Kaufleute, Reeder und Kapitäne zum Erfahrungsaustausch bei einem sogenannten „Schaffermahl“. Der Raum ist mit Kunstwerken, allerlei Raritäten und vier prunkvoll von der 13 Meter hohen Decke hängenden Modellschiffen geschmückt. Doch trotz seiner 40 Meter Länge ist er nicht der größte Raum des Rathauses.

Zwischen Behaglichkeit und Feierstimmung

Der bis heute größte Saal wurde erst in den Jahren 1909 bis 1913 nachträglich ergänzt, es handelt sich dabei um den Festsaal des Rathauses. Das Landesparlament tagte hier nach dem Zweiten Weltkrieg, bis sein eigentlicher Tagungsort, das Haus der Bürgerschaft, von den Abgeordneten, bezogen werden konnte. Heutzutage finden im Festsaal besondere Feierlichkeiten statt, wie zum Beispiel der traditionelle Neujahrsempfang des Senats. Kleinere Feierlichkeiten werden im kleineren Kaminsaal ausgetragen, der sich durch eine behagliche, feierliche Atmosphäre auszeichnet. Diese erzeugen der namensgebende Kamin aus französischem Marmor, warmes schwarzbraunes Parkett, dunkelrote Damasttapete, eine weiße Stuckdecke und schwere Kristalllüster.

Walfischkierfer, Gobelins und Ledertapeten 

Zu den kleineren Sehenswürdigkeiten zählt die Wandelhalle. Sie befindet sich in der ersten Etage des Rathauses und führt in den Sitzungssaal des Kabinetts sowie zu den Büroräumen des Bürgermeisters. Allerdings ist sie mehr als ein bloßes Durchgangszimmer: In der Wandelhalle kann man eine eindrucksvolle Lampenkonstruktion aus einem Walfischkiefer bewundern. Außerdem sehr bekannt ist das Gobelinzimmer. Ursprünglich plante es der Architekt des neuen Rathauses, Gabriel von Siedl, als Büro des Bürgermeisters. Stattdessen wurde ein kleiner Empfangs- und Beratungsraum eingerichtet, in dem auch Eheschließungen möglich sind. Zuletzt ist die Güldenkammer von großer Bedeutung. Ihren Namen erhielt sie aufgrund der vergoldeten Ledertapeten, die in den Jahren von 1618 bis 1620 an ihren Wänden angebracht waren. Jedoch verwahrloste der zwar prunkvolle, aber ungenutzte Raum, bis er 1905 von Heinrich Vogeler im Jugendstil neu gestaltet wurde. Heute ist die Güldenkammer eines der wenigen vollständig im Jugendstil erhaltenen Zimmer.

Quelle: https://karpatenblatt.sk/bremen-rathaus-und-roland-unesco/

Eine Stadtrundfahrt durch Bremen (1963) (Video)

Gesicht und Gesichter von Bremen (1965) (Video)

Die Bremer Stadtmusikanten

“Weißt du was”, sprach der Esel, “ich gehe nach Bremen und werde dort Stadtmusikant, geh mit und lass dich auch bei der Musik annehmen…” Und der Esel, der Hund, die Katze und der Hahn machten sich gemeinsam auf den Weg nach Bremen….

Auch wir haben uns nach Bremen begeben, zwar nicht um Stadtmusikant zu werden, aber wir wollten ein bißchen Bremer Stadtluft schnuppern und die Stadt erkunden. Klar, dass wir uns auch nach dem wahrscheinlich bekanntesten Wahrzeichen Bremens umgesehen haben.

Das Märchen

Die Brüder Grimm haben das Volksmärchen “Die Bremer Stadtmusikanten” geschrieben und 1819 in den Kinder- und Hausmärchen veröffentlicht.

Das Märchen erzählt von 4 Tieren – dem Esel, dem Hund, der Katze und dem Hahn. Alle diese Tiere sind alt geworden und nützen ihren Besitzern nicht mehr. Bevor sie getötet werden, können sie entkommen. Zufällig treffen die Tiere aufeinander und folgen dem Vorschlag des Esels nach Bremen zu gehen. Dort wollen sie als Stadtmusikanten ihren Lebensunterhalt verdienen. Die Nacht müssen die Tiere in einem Wald verbringen. Glücklicher Weise entdecken sie ein Räuberhaus. Mit lautem Gesang verscheuchen sie die Räuber und beschließen für immer in dem kleinen Haus im Wald zu bleiben.

Bremer Stadtmusikanten

Schon 1938 kamen in Bremen die ersten Überlegungen auf, ein Denkmal für die Bremer Stadtmusikanten zu errichten. Gerhard Marcks, ein Bildhauer, setzte die Idee schließlich um und so konnte 1953 eine Bronzestatue errichtet werden. Sehr beliebt waren die Stadtmusikanten zunächst nicht. Die Bremer fanden die Tiere nicht lustig genug. Dennoch entwickelte sich die Plastik neben dem Bremer Roland zum Wahrzeichen der Stadt.
Die Stadtmusikanten stehen an der Westseite des Rathauses und werden gerne von den Stadtbesuchern als Fotomotiv und Wunscherfüller besucht. Wer die Vorderbeine des Esels anfasst, dem würde ein Wunsch in Erfüllung gehen – so heißt es.
Heute steht die Skulptur unter Denkmalschutz.

Wer durch Bremen läuft “stolpert” nahezu überall über die Bremer Stadtmusikanten. Nicht nur in Souveniershops sondern von den gemalten Tieren bis hin zu einer Neugestaltung – es gibt überall etwas zu entdecken.

Neben der Bürgerschaft haben wir zum Beispiel die kunterbunten Stadtmusikanten der Bremer LeseLust entdeckt. Die Tiere lesen hier in Büchern. Hund und Katze haben es sich dabei auf dem Rücken des Esels bequem gemacht.
In der Böttcherstraße findet man steinerne Stadtmusikanten des Künstlers Engelhardt Tölken und aus Holz stehen sie im Schnoorviertel.
Aber auch als Streetart haben wir die Stadtmusikanten entdeckt.

Quelle: https://vonortzuort.reisen/deutschland/bremen/bremen-stadt/bremer-stadtmusikanten/

Die Bremer Stadtmusikanten. Ein Märchen der Brüder Grimm

Es hatte ein Mann einen Esel, der schon lange Jahre die Säcke unverdrossen zur Mühle getragen hatte, dessen Kräfte aber nun zu Ende gingen, so daß er zur Arbeit immer untauglicher ward. Da dachte der Herr daran, ihn aus dem Futter zu schaffen, aber der Esel merkte, daß kein guter Wind wehte, lief fort und machte sich auf den Weg nach Bremen; dort, meinte er, könnte er ja Stadtmusikant werden. Als er ein Weilchen fortgegangen war, fand er einen Jagdhund auf dem Wege liegen, der jappte wie einer, der sich müde gelaufen hat. «Nun, was jappst du so, Packan?» fragte der Esel. «Ach,» sagte der Hund, «weil ich alt bin und jeden Tag schwächer werde, auch auf der Jagd nicht mehr fort kann, hat mich mein Herr wollen totschlagen, da hab ich Reißaus genommen; aber womit soll ich nun mein Brot verdienen?» – «Weißt du was?» sprach der Esel, «ich gehe nach Bremen und werde dort Stadtmusikant, geh mit und laß dich auch bei der Musik annehmen. Ich spiele die Laute und du schlägst die Pauken.» Der Hund war’s zufrieden, und sie gingen weiter. Es dauerte nicht lange, so saß da eine Katze an dem Weg und macht ein Gesicht wie drei Tage Regenwetter. «Nun, was ist dir in die Quere gekommen, alter Bartputzer?» sprach der Esel. «Wer kann da lustig sein, wenn’s einem an den Kragen geht,» antwortete die Katze, «weil ich nun zu Jahren komme, meine Zähne stumpf werden, und ich lieber hinter dem Ofen sitze und spinne, als nach Mäusen herumjagen, hat mich meine Frau ersäufen wollen; ich habe mich zwar noch fortgemacht, aber nun ist guter Rat teuer: wo soll ich hin?» – «Geh mit uns nach Bremen, du verstehst dich doch auf die Nachtmusik, da kannst du ein Stadtmusikant werden.» Die Katze hielt das für gut und ging mit. Darauf kamen die drei Landesflüchtigen an einem Hof vorbei, da saß auf dem Tor der Haushahn und schrie aus Leibeskräften. «Du schreist einem durch Mark und Bein,» sprach der Esel, «was hast du vor?» – «Da hab’ ich gut Wetter prophezeit,» sprach der Hahn, «weil unserer lieben Frauen Tag ist, wo sie dem Christkindlein die Hemdchen gewaschen hat und sie trocknen will; aber weil morgen zum Sonntag Gäste kommen, so hat die Hausfrau doch kein Erbarmen und hat der Köchin gesagt, sie wollte mich morgen in der Suppe essen, und da soll ich mir heut abend den Kopf abschneiden lassen. Nun schrei ich aus vollem Hals, solang ich kann.» – «Ei was, du Rotkopf,» sagte der Esel, «zieh lieber mit uns fort, wir gehen nach Bremen, etwas Besseres als den Tod findest du überall; du hast eine gute Stimme, und wenn wir zusammen musizieren, so muß es eine Art haben.» Der Hahn ließ sich den Vorschlag gefallen, und sie gingen alle vier zusammen fort.

Sie konnten aber die Stadt Bremen in einem Tag nicht erreichen und kamen abends in einen Wald, wo sie übernachten wollten. Der Esel und der Hund legten sich unter einen großen Baum, die Katze und der Hahn machten sich in die Äste, der Hahn aber flog bis an die Spitze, wo es am sichersten für ihn war. Ehe er einschlief, sah er sich noch einmal nach allen vier Winden um, da deuchte ihn, er sähe in der Ferne ein Fünkchen brennen, und rief seinen Gesellen zu, es müßte nicht gar weit ein Haus sein, denn es scheine ein Licht. Sprach der Esel: «So müssen wir uns aufmachen und noch hingehen, denn hier ist die Herberge schlecht.» Der Hund meinte: «Ein paar Knochen und etwas Fleisch dran täten ihm auch gut.» Also machten sie sich auf den Weg nach der Gegend, wo das Licht war, und sahen es bald heller schimmern, und es ward immer größer, bis sie vor ein helles, erleuchtetes Räuberhaus kamen. Der Esel, als der größte, näherte sich dem Fenster und schaute hinein. «Was siehst du, Grauschimmel?» fragte der Hahn. «Was ich sehe?» antwortete der Esel, «einen gedeckten Tisch mit schönem Essen und Trinken, und Räuber sitzen daran und lassen’s sich wohl sein.» – «Das wäre was für uns,» sprach der Hahn. «Ja, ja, ach, wären wir da!» sagte der Esel. Da ratschlagten die Tiere, wie sie es anfangen müßten, um die Räuber hinauszujagen und fanden endlich ein Mittel. Der Esel mußte sich mit den Vorderfüßen auf das Fenster stellen, der Hund auf des Esels Rücken springen, die Katze auf den Hund klettern, und endlich flog der Hahn hinauf, und setzte sich der Katze auf den Kopf. Wie das geschehen war, fingen sie auf ein Zeichen insgesamt an, ihre Musik zu machen: der Esel schrie, der Hund bellte, die Katze miaute und der Hahn krähte. Dann stürzten sie durch das Fenster in die Stube hinein, daß die Scheiben klirrten. Die Räuber fuhren bei dem entsetzlichen Geschrei in die Höhe, meinten nicht anders, als ein Gespenst käme herein, und flohen in größter Furcht in den Wald hinaus. Nun setzten sich die vier Gesellen an den Tisch, nahmen mit dem vorlieb, was übriggeblieben war, und aßen nach Herzenslust.

Wie die vier Spielleute fertig waren, löschten sie das Licht aus und suchten sich eine Schlafstelle, jeder nach seiner Natur und Bequemlichkeit. Der Esel legte sich auf den Mist, der Hund hinter die Tür, die Katze auf den Herd bei der warmen Asche, der Hahn setzte sich auf den Hahnenbalken, und weil sie müde waren von ihrem langen Weg, schliefen sie auch bald ein. Als Mitternacht vorbei war und die Räuber von weitem sahen, daß kein Licht mehr im Haus brannte, auch alles ruhig schien, sprach der Hauptmann: «Wir hätten uns doch nicht sollen ins Bockshorn jagen lassen,» und hieß einen hingehen und das Haus untersuchen. Der Abgeschickte fand alles still, ging in die Küche, ein Licht anzünden, und weil er die glühenden, feurigen Augen der Katze für lebendige Kohlen ansah, hielt er ein Schwefelhölzchen daran, daß es Feuer fangen sollte. Aber die Katze verstand keinen Spaß, sprang ihm ins Gesicht, spie und kratzte. Da erschrak er gewaltig, lief und wollte zur Hintertüre hinaus, aber der Hund, der da lag, sprang auf und biß ihn ins Bein, und als er über den Hof an dem Miste vorbeikam, gab ihm der Esel noch einen tüchtigen Schlag mit dem Hinterfuß; der Hahn aber, der vom Lärmen aus dem Schlaf geweckt und munter geworden war, rief vom Balken herab: «Kikeriki!» Da lief der Räuber, was er konnte, zu seinem Hauptmann zurück und sprach: «Ach, in dem Haus sitzt eine greuliche Hexe, die hat mich angehaucht und mit ihren langen Fingern mir das Gesicht zerkratzt. Und vor der Tür steht ein Mann mit einem Messer, der hat mich ins Bein gestochen. Und auf dem Hof liegt ein schwarzes Ungetüm, das hat mit einer Holzkeule auf mich losgeschlagen. Und oben auf dem Dache, da sitzt der Richter, der rief: ‘Bringt mir den Schelm her!’ Da machte ich, daß ich fortkam.» Von nun an getrauten sich die Räuber nicht weiter in das Haus, den vier Bremer Musikanten gefiel’s aber so wohl darin, daß sie nicht wieder heraus wollten.

Quelle: https://www.grimmstories.com/de/grimm_maerchen/die_bremer_stadtmusikanten

Die Bremer Stadt∙musikanten (Text & Audio)

Die Bremer Stadtmusikanten (TV-Film)

UCRANIA

Folklore de Ucrania. Arte, música y literatura para entender el país del que habla el mundo

Ucrania, el país que hoy ocupa el centro de la atención internacional ante el avance ruso que desató la guerra, ha sido cuna de literatos y personalidades artísticas cuyos nombres han dado la vuelta al mundo. Desde insignes escritores como Nikoláis Gógol o Mijaíl Bulgákov a referentes de las artes plásticas como Kazimir Malevich o de la danza y la música, como Vaslav Nijinsky o Vladimir Horowitz, hasta sus exponentes contemporáneos, su legado invita a detenerse en un presente marcado por los cambios sociopolíticos y renovadas expresiones creativas.

“En la esfera de la cultura, Ucrania vive hoy un período de renacimiento intelectual y artístico provocado por los acontecimientos tumultuosos que han azotado al país en los últimos años: la ‘Revolución de la Dignidad’, la ocupación ilegal rusa de Crimea y la guerra respaldada por Moscú en el Donbás”, manifiestan desde la Embajada de Ucrania en Argentina. E indican que estos acontecimientos elevaron un debate a nivel nacional sobre la identidad ucraniana y los marcadores culturales que la acompañan.

“Cientos de miles de personas talentosas viven y trabajan en Ucrania a pesar de las duras condiciones de la guerra en curso y los problemas económicos. Artistas, diseñadores, músicos, ilustradores, arquitectos y videógrafos crean futuro en el país y en el mundo”, sostiene el Ministerio de Relaciones Exteriores de Ucrania en sus sitios oficiales. Y agrega: “después de 2014, el país experimentó un verdadero boom cultural, con una generación libre y tenaz que ve la belleza profunda en las cosas y que se mueve al ritmo del jazz, el rap, el techno y el trembita”.

Las expresiones artísticas contemporáneas dan lugar a una escena cultural que incluye la apertura de teatros y espacios de arte, una nueva ola en la cinematografía local y festivales de música de alcance internacional.

Artes visuales

Numerosas instituciones de arte públicas y privadas, museos, galerías, espacios dirigidos por artistas, centros creativos y residencias permiten a creadores, curadores e instituciones avanzar en un ecosistema innovador.

Entre los principales referentes contemporáneos de la creación artística, destacan Ivan Marchuk, pintor fundador de nuevos estilos en el arte e inventor de su propia técnica: el pliontanismo. Debido a la constante persecución de la KGB bajo la Unión Soviética, el artista tuvo que emigrar temporalmente para regresar a Ucrania en 2011. Es el único ucraniano que figura en la lista de los 100 genios vivos que The Telegraph publicó en 2007.

Anatoliy Kryvalop se mueve entre los bordes de la pintura figurativa y la abstracción cuyas obras se venden en las subastas más prestigiosas del mundo. La tarjeta de presentación del artista es el uso de colores vivos, expresivos y en combinaciones radicales.

Entre los referentes ucranianos claves en la historia del arte del siglo XX, el protagonismo es para el pintor abstracto Kazimir Malevich, polaco nacido en Kiev en 1879 y fallecido en San Petersburgo en 1935. En 2016, la Argentina pudo disfrutar de primera mano de la obra del pintor gracias a una muestra retrospectiva celebrada en Fundación Proa. La directora de la institución, Adriana Rosenberg, considera que se trató de una exposición “única en el sentido de que reunió obras cumbres de la mejor época de Malevich y del período en el que fue censurado”. En sus palabras, el pintor sobresale por haber revolucionado el concepto de arte abstracto y por haber diseñado estrategias para las artes aplicadas.

María Prymachenko (Bolotnia, 1909-Bolotnia, 1997), fue una de las artistas ucranianas más famosas, reconocida en el arte naif. El año 2009 se consideró como el año de María Prymachenko según la UNESCO.

Para visitar: Paneles en la sombra (1961), bajorrelieve de Louise Nevelson (Kiev, 1899-Nueva York, 1988), adquirido por la Fundación Di Tella en 1971 y exhibido en la sala de Informalismo y expresionismo abstracto del Museo Nacional de Bellas Artes. En la década de 1950, luego de años de pobreza e indiferencia de la crítica, Nevelson desarrolló la práctica escultórica por la cual ganaría un reconocimiento crítico significativo y se volvería conocida: la elaboración de esculturas abstractas en madera, que pusieron a la artista en el camino de convertirse en uno de los referentes del arte estadounidense. Sobre la obra de Nevelson, Romero Brest dijo en el siglo pasado: “Creo que es de lo más importante en este momento dentro de la escultura universal”.

Ucrania también ha hecho una contribución significativa al arte fotográfico. A principios de los años 70, ocho fotógrafos de Járkiv se unieron para luchar contra la estética soviética dominante formando un grupo clandestino creador de la Escuela de Fotografía de Járkiv, cuyo estética es hoy la base de investigación artística de nuevos creadores. En 2010, Misha Pedan y Roman Pyatkovka, fotógrafos de la “segunda generación” de Járkiv fundaron la Alternativa Fotográfica Ucraniana para apoyar el desarrollo de la fotografía contemporánea en el país. En tanto, las obras de fotógrafos como Borys Mikhailov forman parte de las exposiciones permanentes del Museo Metropolitano de Arte de Nueva York y, entre otros, de la Galería Tate de Londres.

Además, apuntan que “enriqueciendo el lenguaje literario ucraniano con el discurso cotidiano real de las calles, incluyendo palabras obscenas, agregando un galimatías realista y mezclándolo con modismos patéticos, jugando con los dilemas bilingües de esos años y usando dialectos, no sólo reflejaron la realidad sino que también la formaron dando a la sociedad una comprensión profunda de sí misma. Los temas sexuales finalmente surgieron de las sombras y se convirtieron en una parte legítima del discurso literario y cultural ucraniano. El país comprobó su libertad tras tres revoluciones, tomó su decisión geopolítica más importante y ahora, como una especie de reacción, experimenta una agresión armada rusa. Los niños nacidos en la Ucrania independiente de los años 90 ahora están criando sus propias familias. Todos estos desarrollos se reflejan, por supuesto, en la literatura ucraniana moderna, que, sin embargo, sigue siendo irónica y esperanzadora. Los escritores ucranianos siempre han forzado algunas de las discusiones nacionales y varios de sus libros ahora se consideran proféticos”.

Ucrania – Cultura

Descripción

Las costumbres ucranianas están fuertemente influenciadas por el cristianismo ortodoxo, la religión dominante en el país. Los roles de género también tienden a ser más tradicionales, y los abuelos juegan un papel más importante en la educación de los niños que en Occidente. La cultura de Ucrania también ha sido influenciada por sus vecinos orientales y occidentales, reflejada en su arquitectura, música y arte.

La era comunista tuvo un efecto bastante fuerte en el arte y la escritura de Ucrania. En 1932, Stalin hizo una política estatal de realismo socialista en la Unión Soviética cuando promulgó el decreto “Sobre la reconstrucción de las organizaciones literarias y artísticas”. Esto reprimió enormemente la creatividad. Durante la década de 1980 se introdujo glasnost (apertura) y los artistas y escritores soviéticos volvieron a ser libres de expresarse como quisieran.

La tradición del huevo de Pascua, conocida como pysanky, tiene largas raíces en Ucrania. Estos huevos fueron dibujados con cera para crear un patrón; luego, el tinte se aplicó para dar a los huevos sus colores agradables, el tinte no afectó las partes del huevo previamente recubiertas de cera. Después de teñir todo el huevo, se eliminó la cera dejando solo el patrón de colores. Esta tradición tiene miles de años y precede a la llegada del cristianismo a Ucrania. En la ciudad de Kolomyia, cerca de las estribaciones de las montañas de los Cárpatos, en 2000 se construyó el museo de Pysanka, que ganó una nominación como monumento de la Ucrania moderna en 2007, parte de la acción de las Siete Maravillas de Ucrania.

Tejido y bordado

Las artes textiles artesanales juegan un papel importante en la cultura ucraniana, especialmente en las tradiciones de bodas ucranianas. El bordado ucraniano, el tejido y la confección de encajes se utilizan en la vestimenta popular tradicional y en las celebraciones tradicionales. El bordado ucraniano varía según la región de origen y los diseños tienen una larga historia de motivos, composiciones, elección de colores y tipos de puntadas. El uso del color es muy importante y tiene raíces en el folklore ucraniano. Los motivos de bordado encontrados en diferentes partes de Ucrania se conservan en el Museo Rushnyk en Pereiaslav.

El vestido nacional está tejido y muy decorado. El tejido con telares hechos a mano todavía se practica en el pueblo de Krupove, situado en el oblast de Rivne. El pueblo es el lugar de nacimiento de dos personalidades famosas en la escena de la fabricación artesanal nacional. Nina Myhailivna y Uliana Petrivna con reconocimiento internacional. Para preservar este conocimiento tradicional, el pueblo planea abrir un centro de tejido local, un museo y una escuela de tejido.

Literatura

La historia de la literatura ucraniana se remonta al siglo XI, después de la cristianización de los Kievan Rus ‘. Los escritos de la época eran principalmente litúrgicos y estaban escritos en eslavo eclesiástico antiguo. Los relatos históricos de la época se denominaron crónicas, la más importante de las cuales fue la Crónica primaria. La actividad literaria se enfrentó a un repentino declive durante la invasión mongol de Rus ‘.

La literatura ucraniana comenzó a desarrollarse nuevamente en el siglo XIV, y avanzó significativamente en el siglo XVI con la introducción de la impresión y con el comienzo de la era de los cosacos, bajo el dominio ruso y polaco. Los cosacos establecieron una sociedad independiente y popularizaron un nuevo tipo de poemas épicos, que marcaron un punto culminante en la literatura oral ucraniana. Estos avances se retrasaron en los siglos XVII y principios del XVIII, cuando la publicación en idioma ucraniano estaba prohibida y prohibida. Sin embargo, a fines del siglo XVIII, finalmente surgió el ucraniano literario moderno.

El siglo XIX inició un período vernáculo en Ucrania, liderado por la obra de Ivan Kotliarevsky Eneyida, la primera publicación escrita en ucraniano moderno. En la década de 1830, el romanticismo ucraniano comenzó a desarrollarse, y surgió la figura cultural más reconocida de la nación, el poeta-pintor romántico Taras Shevchenko. Donde Ivan Kotliarevsky es considerado el padre de la literatura en la lengua vernácula ucraniana; Shevchenko es el padre de un renacimiento nacional.

Luego, en 1863, el uso del idioma ucraniano en forma impresa fue efectivamente prohibido por el Imperio ruso. Esto redujo severamente la actividad literaria en el área, y los escritores ucranianos se vieron obligados a publicar sus obras en ruso o publicarlas en la Galicia controlada por Austria. La prohibición nunca se levantó oficialmente, pero quedó obsoleta después de la revolución y la llegada al poder de los bolcheviques.

La literatura ucraniana continuó floreciendo en los primeros años soviéticos, cuando se aprobaron casi todas las tendencias literarias (las figuras literarias más importantes de esa época fueron Mykola Khvylovy, Valerian Pidmohylny, Mykola Kulish, Mykhayl Semenko y algunas otras). Estas políticas enfrentaron un fuerte declive en la década de 1930, cuando representantes prominentes y muchos otros fueron asesinados por NKVD como parte de la Gran Purga. En general, alrededor de 223 escritores fueron reprimidos por lo que se conoció como el Renacimiento ejecutado. Estas represiones fueron parte de la política implementada por Stalin de realismo socialista. La doctrina no reprimía necesariamente el uso del idioma ucraniano, pero requería que los escritores siguieran cierto estilo en sus obras.

En tiempos post-estalinistas, las actividades literarias continuaron siendo algo limitadas bajo el Partido Comunista. Las figuras más famosas de la literatura soviética de la posguerra ucraniana fueron Lina Kostenko, Dmytro Pavlychko, Borys Oliynyk (poeta), Ivan Drach, Oles Honchar, Vasyl Stus, Vasyl Symonenko.

La libertad literaria creció a fines de la década de 1980 y principios de la década de 1990 junto con el declive y el colapso de la URSS y el restablecimiento de la independencia de Ucrania en 1991.

Arquitectura

La arquitectura ucraniana incluye los motivos y estilos que se encuentran en las estructuras construidas en la Ucrania moderna y por los ucranianos en todo el mundo. Estas incluyen raíces iniciales que se establecieron en el estado eslavo oriental de Kievan Rus ‘. Desde la cristianización de Kievan Rus ‘por varias edades, la arquitectura ucraniana fue influenciada por la arquitectura bizantina. Después del siglo XII, la historia arquitectónica distinta continuó en los principados de Galicia-Volhynia. Durante la época de los cosacos de Zaporozhian, se desarrolló un nuevo estilo exclusivo de Ucrania bajo las influencias occidentales de la Mancomunidad polaco-lituana. Después de la unión con el Tsardom de Rusia, muchas estructuras en el área oriental más grande, gobernada por Rusia, se construyeron con los estilos de la arquitectura rusa de ese período, mientras que el oeste de Galicia se desarrolló bajo las influencias arquitectónicas austrohúngaras. Los motivos nacionales ucranianos se utilizarían finalmente durante el período de la Unión Soviética y en la Ucrania moderna e independiente.

Las grandes iglesias de los Rus, construidas después de la adopción del cristianismo en 988, fueron los primeros ejemplos de arquitectura monumental en las tierras eslavas orientales. El estilo arquitectónico del estado de Kievan fue fuertemente influenciado por los bizantinos. Las primeras iglesias ortodoxas orientales estaban hechas principalmente de madera, y la forma más simple de iglesia se conocía como una iglesia celular. Las principales catedrales a menudo presentaban decenas de pequeñas cúpulas, lo que llevó a algunos historiadores del arte a tomar esto como una indicación de la aparición de templos eslavos paganos precristianos.

Varios ejemplos de estas iglesias sobreviven; sin embargo, durante los siglos 16, 17 y 18, muchos fueron reconstruidos externamente en el estilo barroco ucraniano (ver más abajo). Los ejemplos incluyen la gran Santa Sofía de Kiev, el año 1017 es el primer registro de los cimientos establecidos, la Iglesia del Salvador en Berestove, construida entre 1113 y 1125 y la Iglesia de San Cirilo, alrededor del siglo XII. Todo todavía se puede encontrar en la capital ucraniana. Varios edificios fueron reconstruidos a fines del siglo XIX, incluida la Catedral de la Asunción en Volodymyr-Volynskyi, construida en 1160 y reconstruida en 1896-1900, la iglesia Paraskevi en Chernihiv, construida en 1201 con la reconstrucción realizada a fines de la década de 1940, y el Golden puertas en Kiev, construidas en 1037 y reconstruidas en 1982. La reconstrucción de esta última fue criticada por algunos historiadores del arte y la arquitectura como una fantasía renacentista. Desafortunadamente, ha sobrevivido poca arquitectura secular o vernácula de Kievan Rus.

Varios ejemplos de estas iglesias sobreviven; sin embargo, durante los siglos 16, 17 y 18, muchos fueron reconstruidos externamente en el estilo barroco ucraniano (ver más abajo). Los ejemplos incluyen la gran Santa Sofía de Kiev, el año 1017 es el primer registro de los cimientos establecidos, la Iglesia del Salvador en Berestove, construida entre 1113 y 1125 y la Iglesia de San Cirilo, alrededor del siglo XII. Todo todavía se puede encontrar en la capital ucraniana. Varios edificios fueron reconstruidos a fines del siglo XIX, incluida la Catedral de la Asunción en Volodymyr-Volynskyi, construida en 1160 y reconstruida en 1896-1900, la iglesia Paraskevi en Chernihiv, construida en 1201 con la reconstrucción realizada a fines de la década de 1940, y el Golden puertas en Kiev, construidas en 1037 y reconstruidas en 1982. La reconstrucción de esta última fue criticada por algunos historiadores del arte y la arquitectura como una fantasía renacentista. Desafortunadamente, ha sobrevivido poca arquitectura secular o vernácula de Kievan Rus.

En 1934, la capital de la Ucrania soviética se mudó de Jarkov a Kiev. Anteriormente, la ciudad era vista solo como un centro regional, por lo tanto, recibió poca atención. Todo eso iba a cambiar, a muy buen precio. Los primeros ejemplos de arquitectura estalinista ya se mostraban y, a la luz de la política oficial, se iba a construir una nueva ciudad sobre la antigua. Esto significó que ejemplos muy admirados como el Monasterio de las Cúpulas Doradas de San Miguel fueron destruidos. Incluso la Catedral de Santa Sofía estaba bajo amenaza. Además, la Segunda Guerra Mundial contribuyó a los restos. Después de la guerra, un nuevo proyecto para la reconstrucción del centro de Kiev transformó la avenida Khreshchatyk en un notable ejemplo del estalinismo en la arquitectura. Sin embargo, en 1955, la nueva política de la arquitectura una vez más impidió la plena realización del proyecto.

La tarea para la arquitectura ucraniana moderna es la aplicación diversa de la estética moderna, la búsqueda del estilo artístico propio de un arquitecto y la inclusión del entorno histórico-cultural existente. Un ejemplo de arquitectura ucraniana moderna es la reconstrucción y renovación del Maidan Nezalezhnosti en el centro de Kiev. A pesar del límite establecido por el espacio estrecho dentro de la plaza, los ingenieros pudieron mezclar el paisaje desigual y utilizar el espacio subterráneo para un nuevo centro comercial.

Un proyecto importante, que puede ocupar la mayor parte del siglo XXI, es la construcción del centro de la ciudad de Kiev en la península de Rybalskyi, que, cuando esté terminado, incluirá un denso parque de rascacielos en medio del pintoresco paisaje del Dnieper.

Música

La música es una parte importante de la cultura ucraniana, con una larga historia y muchas influencias. Desde música folclórica tradicional hasta rock clásico y moderno, Ucrania ha producido varios músicos reconocidos internacionalmente, incluidos Kirill Karabits, Okean Elzy y Ruslana. Elementos de la música tradicional tradicional ucraniana llegaron a la música occidental e incluso al jazz moderno.

La música ucraniana a veces presenta una mezcla desconcertante de cantos melismáticos exóticos con armonía cordal. La característica general más llamativa de la auténtica música folclórica étnica ucraniana es el amplio uso de modos o teclas menores que incorporan 2dos intervalos aumentados.

Durante el período barroco, la música era una disciplina importante para aquellos que habían recibido una educación superior en Ucrania. Tenía un lugar de considerable importancia en el plan de estudios de la Academia Kyiv-Mohyla. Gran parte de la nobleza estaba bien versado en la música con muchos líderes cosacos ucranianos como (Mazepa, Paliy, Holovatyj, Sirko) como jugadores consumados del kobza, bandura o torban.

La primera academia musical dedicada se estableció en Hlukhiv, Ucrania, en 1738 y se enseñó a los estudiantes a cantar, tocar el violín y bandura a partir de manuscritos. Como resultado, muchos de los primeros compositores e intérpretes dentro del imperio ruso eran étnicamente ucranianos, habían nacido o educado en Hlukhiv, o habían estado estrechamente asociados con esta escuela de música. Ver: Dmytro Bortniansky, Maksym Berezovsky y Artemiy Vedel.

La música clásica ucraniana se divide en tres categorías distintas definidas por si el compositor era de etnia ucraniana que vivía en Ucrania, un compositor de etnia no ucraniana que nació o en algún momento era ciudadano de Ucrania o una etnia ucraniana que vivía fuera de Ucrania dentro de la diáspora ucraniana La música de estos tres grupos difiere considerablemente, al igual que las audiencias para quienes atienden.

Desde mediados de la década de 1960, la música pop con influencia occidental ha ido creciendo en popularidad en Ucrania. La cantante popular y jugadora de armonio Mariana Sadovska es prominente. La música pop y folk ucraniana surgió con la popularidad internacional de grupos e intérpretes como Vopli Vidoplyasova, Dakh Daughters, Dakha Brakha, Ivan Dorn y Okean Elzy.

La cultura musical moderna de Ucrania se presenta con música académica y de entretenimiento. Ucrania tiene cinco conservatorios, 6 teatros de ópera, cinco casas de música de cámara, filarmónica en todos los centros regionales.

Ucrania organizó el Festival de Eurovisión 2005 y el Festival de Eurovisión 2017.

Cine

Ucrania ha influido en la historia del cine. Los directores ucranianos Alexander Dovzhenko, a menudo citado como uno de los primeros cineastas soviéticos más importantes, además de ser un pionero de la teoría del montaje soviético, Dovzhenko Film Studios, y Sergei Parajanov, director de cine y artista armenio que hizo importantes contribuciones a Ucrania, Armenia y Cine georgiano. Inventó su propio estilo cinematográfico, el cine poético ucraniano, que estaba totalmente fuera de sintonía con los principios rectores del realismo socialista.

Otros directores importantes como Kira Muratova, Sergei Loznitsa, Myroslav Slaboshpytskyi, Larisa Shepitko, Sergei Bondarchuk, Leonid Bykov, Yuri Ilyenko, Leonid Osyka, Ihor Podolchak con su Delirio y Maryna Vroda. Muchos actores ucranianos han alcanzado fama internacional y éxito crítico, entre ellos: Vera Kholodnaya, Bohdan Stupka, Milla Jovovich, Olga Kurylenko, Mila Kunis.

A pesar de una historia de producciones importantes y exitosas, la industria a menudo se ha caracterizado por un debate sobre su identidad y el nivel de influencia europea y rusa. Los productores ucranianos participan activamente en coproducciones internacionales y los actores, directores y equipo ucranianos aparecen regularmente en películas rusas (soviéticas en el pasado). También se han basado películas exitosas sobre personas ucranianas, historias o eventos, incluyendo Battleship Potemkin, Man with a Movie Camera, Winter on Fire: Ukraine’s Fight for Freedom, Everything Is Illuminated.

La Agencia Estatal de Cine de Ucrania es propietaria del Centro Nacional de Cine Oleksandr Dovzhenko, laboratorio de copia de películas y archivo, participa en la organización del Festival Internacional de Cine de Odessa, y Molodist es el único Festival Internacional de Cine acreditado por la FIAPF que se celebra en Ucrania; El programa de competencia está dedicado a estudiantes, primer cortometraje y primer largometraje completo de todo el mundo. Se celebra anualmente en octubre.

Sport

Ucrania se benefició enormemente del énfasis soviético en la educación física. Dichas políticas dejaron a Ucrania con cientos de estadios, piscinas, gimnasios y muchas otras instalaciones deportivas. El deporte mas popular es el futbol. La mejor liga profesional es la Vyscha Liha (“premier league”).

Muchos ucranianos también jugaron para el equipo nacional de fútbol soviético, especialmente los ganadores del Balón de Oro Ihor Belanov y Oleh Blokhin. Este premio solo se entregó a un ucraniano después de la disolución de la Unión Soviética, Andriy Shevchenko. El equipo nacional hizo su debut en la Copa Mundial de la FIFA 2006 y alcanzó los cuartos de final antes de perder ante eventuales campeones, Italia.

Los boxeadores ucranianos se encuentran entre los mejores del mundo. Los hermanos Vitali y Wladimir Klitschko son ex campeones mundiales de peso pesado que tuvieron múltiples títulos mundiales a lo largo de sus carreras. También proveniente de Ucrania, Vasyl Lomachenko, medallista de oro olímpico en 2008 y 2012. Él es el actual campeón mundial unificado de peso ligero que empata el récord de ganar un título mundial en la menor cantidad de peleas profesionales; Tres. A partir de septiembre de 2018, ESPN lo clasificó como el mejor boxeador activo del mundo, libra por libra,

Sergey Bubka mantuvo el récord en el salto con pértiga de 1993 a 2014; Con gran fuerza, velocidad y habilidades gimnásticas, fue votado como el mejor atleta del mundo en varias ocasiones.

El baloncesto se está volviendo popular en Ucrania. En 2011, Ucrania recibió el derecho de organizar EuroBasket 2015. Dos años más tarde, el equipo nacional de baloncesto de Ucrania terminó sexto en EuroBasket 2013 y se clasificó para la Copa del Mundo FIBA ​​por primera vez en su historia. El participante de la Euroliga Budivelnyk Kyiv es el club de baloncesto profesional más fuerte de Ucrania.

El ajedrez es un deporte popular en Ucrania. Ruslan Ponomariov es el ex campeón mundial. Hay alrededor de 85 Grandes Maestros y 198 Maestros Internacionales en Ucrania.

La liga de rugby se juega en toda Ucrania.

Ucrania hizo su debut olímpico en los Juegos Olímpicos de Invierno de 1994. Hasta ahora, Ucrania en los Juegos Olímpicos ha tenido mucho más éxito en los Juegos Olímpicos de verano (115 medallas en cinco apariciones) que en los Juegos Olímpicos de invierno. Ucrania actualmente ocupa el puesto 35 por número de medallas de oro ganadas en el recuento de medallas de los Juegos Olímpicos de todos los tiempos, con todos los países por encima, excepto Rusia, que tienen más apariciones.

Cocina

La dieta tradicional ucraniana incluye pollo, cerdo, ternera, pescado y champiñones. Los ucranianos también tienden a comer muchas papas, granos, verduras frescas, hervidas o en escabeche. Los platos tradicionales populares incluyen varenyky (albóndigas hervidas con champiñones, papas, chucrut, requesón, cerezas o bayas), nalysnyky (panqueques con requesón, semillas de amapola, champiñones, caviar o carne), kapuśniak (sopa hecha con carne, papas, zanahorias). , cebollas, repollo, mijo, pasta de tomate, especias y hierbas frescas), borscht (sopa hecha de remolacha, repollo y champiñones o carne), holubtsy (rollitos de col rellenos de arroz, zanahorias, cebolla y carne picada) y pierogi (albóndigas relleno de papas hervidas y queso o carne). Las especialidades ucranianas también incluyen pollo Kiev y pastel de Kiev. Los ucranianos beben fruta guisada, jugos, leche, suero de leche (con esto hacen queso cottage), agua mineral, té y café, cerveza, vino y horilka.

Fuente: https://preguntaz.com/article/ucrania/cultura

Música

La industria musical presenta una vertiente experimental de la cultura moderna de Ucrania, con mezclas de melodías folclóricas y motivos étnicos que se entrelazan con nuevos géneros como la música electrónica o el hip-hop.

Entre las propuestas destacan el freak-cabaret de renombre mundial de Dakh Daughters o las canciones de la famosa banda Dakha Brakha, cuarteto de música y teatro en vivo que combina los estilos musicales de varios grupos étnicos.

Okean Elzy, por su parte, es una de las bandas de rock más exitosas del país, fue formada en 1994 por Svyatoslav Vakarchuk y cuenta con una buena acogida en muchos otros estados postsoviéticos. Dentro del género, destacan asimismo The Hardkiss y el pop intelectual de Pianoboy.

La cantante Jamala es la encarnación del neo-soul y la fusión étnica de Ucrania. En 2016, la artista ganó el Festival de Eurovisión con la canción “1944″, dedicada a la tragedia de la deportación de los tártaros de Crimea. Onuka, por su parte, dispone de una amplia gama de instrumentos del folclore local que mezcla con ritmos electrónicos; lo mismo que la banda Go-A.

Los aficionados al hip-hop pueden acercarse al género a través de la obra de Alyona Alyona y Alina Pash, que mezcla sus canciones con pop, rap y motivos étnicos.

El país de origen de pianistas como Vladimir HorowitzEmil Gilels (Odesa, 1916-Moscú, 1985) y Sviatoslav Richter (Yitomir, 1915-Moscú, 1997), también vio nacer a compositores como Borys Lyatoshynsky (Yitomir, 1895-Kiev, 1968), quien elevó la música sinfónica ucraniana al escenario mundial. Con su apoyo, en los años 60 surgió un grupo innovador de músicos modernistas conocido como la Kiev Avant-garde, del que surgieron Valentyn Silvestrov y Yevhen Stankovych, cuyas obras han sido presentadas por todo el mundo.

Cuando se trata de fuertes voces femeninas del mundo clásico, Alla Zahaikevych sobresale con su música electroacústica. El pianista Antonii Baryshevskyi ganó muchos prestigiosos concursos de piano y actúa en las salas de conciertos más famosas del mundo. Marko Topchii es un guitarrista clásico, solista de orquesta y concertista que ha ganado premios en infinidad de países. En la aplicación Ukrainian Live Classic, se puede disfrutar de piezas de la música clásica ucraniana de forma gratuita, así como aprender más sobre los compositores, su historia y estilos.

El festival internacional Leopolis Jazz Fest fue clasificado por The Guardian entre los mejores de Europa. Por otro lado, el Instituto Ucraniano dispone de un catálogo de bandas y artistas que representan la música académica contemporánea, jazz y mainstream más relevante del país.

Arquitectura y museos

Ejemplos del modernismo soviético, el brutalismo, el posmodernismo y vanguardias se nutren de lo local en la arquitectura de Ucrania. Uno de los ejemplos más llamativos del modernismo puede encontrarse en Kiev y es el edificio del Instituto Ucraniano de Información Científica y Técnica, proyecto de Florian Yuriev que se asemeja a una nave espacial, o la estructura de la Empresa Pública de Radiodifusión, comúnmente conocida como «el lápiz». Serhii Makhno y Dmytro Aranchii son algunos de los referentes de la disciplina.

En las salas nacionales las colecciones van desde la Edad Media hasta pinturas sacras barrocas y ejemplos de vanguardia y modernismo ucranianos presentes en el Museo Nacional de Arte de Ucraniael Museo Khanenko, el Museo Nacional Andrey Sheptytsky o el Museo de Bellas Artes de Odesa.

Respecto a los bienes declarados Patrimonio Histórico de la Humanidad, en el país figuran la Catedral de Santa Sofía, el monasterio de las cuevas de Kiev, el centro Histórico de Leópolis, el arco geodésico de Struv y las iglesias de madera de los Cárpatos y Quersoneso.

Cine y teatro

Ucrania alberga festivales internacionales de cine, como los de Odesa o Molodista. Los cinéfilos pueden tener un acercamiento a creaciones locales como el documental de Iryna Tsilyk The Earth Is Blue As An Orange, ganador en el Festival de Sundance, o el drama Evge, del joven cineasta Nariman Aliev, nominado en Cannes. Las películas ucranianas están disponibles gratuitamente en la plataforma de streaming Takflix.com, donde también se pueden encontrar películas independientes producidas en el país en los últimos años.

El Centro Dovzhenko es la más completa filmoteca estatal. Incluye más de 6.000 largometrajes, documentales, películas de animación ucranianas, rusas, europeas y americanas.

El panorama del teatro en Ucrania es multifacético y lo tradicional convive con los nuevos formatos. Hay más de 400 teatros públicos y privados en el país. Además, existen casas de ópera y ballet en todas las grandes ciudades. En los últimos años, el país ha visto un boom de teatros independientes y experimentales.

Fuente: https://www.lanacion.com.ar/cultura/ucrania-arte-musica-y-literatura-para-entender-el-pais-del-que-habla-el-mundo-nid24022022/

Música 

Los ucranianos son una nación muy musical y eso no sorprende nada, ya que es menester tomar en cuenta las tradiciones antiguas de folklore ucraniano. La cultura musical en Ucrania surge en los tiempos remotos de Rus de Kiev y eso está comprobado por los frescos de la catedral más vieja, Santa Sofía, en las cuales se muestra el acompañamiento musical de las fiestas y banquetes organizados por los príncipes.

Justo entonces, en la época de Rus de Kiev, aparecieron los kobzares, los músicos viajantes, de ordinario, parcial o completamente ciegos. Los kobzares, primero, tocaban las kobzas (es un instrumento de cuerda tradicional de Ucrania) y después las banduras, interpretaban las canciones de gesta que glorificaban las campañas militares de los príncipes o contaban los acontecimientos históricos de mayor relevancia. Ya entonces, la música popular ucraniana se distinguía por la diversidad de géneros.

Luego, las canciones de kobzares se convirtieron en un género separado: duma (una canción de un poema épico) que narraban la vida de los cosacos. Ellos fueron uno de los hechos más vivos y brillantes de la música popular ucraniana y hasta ahora son considerados un tal símbolo de la cultura e historia nacional. Los kobzares que interpretaban las canciones fueron famosos no sólo en Ucrania sino en otros países: no es casual que los ministriles ucranianos fueron invitados a los cortes de reyes polacos y emperadores rusos. Pero, la época soviética fue trágica para los kobzares, ya que justo entonces por el mandato de las autoridades fueron fusilados cientos de artistas.

El instrumento musical nacional bandura, actualmente, queda el principal instrumento de la nación ucraniana. Es un instrumento de cuerda pulsada de 65 cuerdas que se distingue mucho por el sonido voluminoso y timbre elocuente. Se puede contemplarlo visitando el concierto de la banda de kobzares reconocida internacionalmente: El coro nacional de los banduristas en Kyiv.

A la base de las obras folklóricas se formó la escuela de los compositores ucranianos. El fundador de la música profesional ucraniana fue famoso pianista, coleccionador del folklore ucraniano, Nicolái Lisenko. Merced a sus esfuerzos, la música ucraniana obtuvo sus primeras óperas, obras para piano y orquestas. Justo entonces, saltaron a la fama los cantantes ucranianos, entre otros, cabe mencionar la estrella más brillante de la ópera ucraniana, Solomiya Krushelnytska.

La música moderna ucraniana está representada por diferentes géneros de rock y hip-hop hasta jazz. Actualmente, los más populares en Ucrania son las bandas leyendarias de rock “Vopli Vidopliasova” y “Okean Elzi” que se distinguen por la combinación acertada de las tradiciones ucranianas y el sonido europeo. Los motivos populares son muy visibles en la música de los grupos procedentes de Ucrania de Oeste, a saber: “Plach Ieremii”, “Mandri” y, además, “Skriabin” y “Gaidamaki”. La popularidad del folklore ucraniano lo comprueba los festivales internacionales anuales de la música étnica “Kraina Mriy” y “Art Pole (Shehory)” donde se reúnen miles de aficionados a la cultura tradicional ucraniana.

Los representantes de la música pop ucraniana siempre galardonan los premios en las competiciones musicales. Así, en 2004 Ucrania fue glorificada a través de Europa gracia a la cantante Ruslana que ganó la “Eurovisión” merced a los motivos hutsules.

Últimamente, Ucrania alberga muchos bandas vocales, la comprobación viva de las palabra son los grupos “Picardiyskaya tertsia” y “ManSound” y numerosos bandas de jazz. Lo verifican los festivales internacionales “Jazz Koktebel”, “Días internaciones de la música jazz en Vinnitsa” y “Do#Dж” que del año a año atraen la cantidad más grande de los amantes de la música jazz de todo el mundo.

La música inolvidable ucraniana concentra el alma de su pueblo. Probablemente, es la causa primordial que cada canción creada por esa nación musical sorprende por lo sincero, lo penetrante, lo más fuerte. Y la diversidad tanto de géneros como de estilos añaden considerablemente lo atrayente y lo prístino del pueblo.

Fuente: https://discover-ukraine.info/es/info?music

A pesar de ser un país que no se ha caracterizado por dar grandes cantantes y músicos, Ucrania tiene una rica tradición musical que está arraigada a la cultura de la región del mar Negro, donde viven unos sonidos muy particulares.

Situada entre Europa y Asia, la música en Ucrania goza de estas dos influencias, además de algunos elementos de la cultura rusa.

Según la página Ukraine Now, la industria de la música es, tal vez, la esfera más experimental de la cultura moderna de Ucrania. Cantantes, compositores de canciones y música presentan nuevos sencillos y álbumes que se han vuelto populares en el país de Europa Oriental y en el extranjero. Lo que hace especial a la música ucraniana moderna es la mezcla de melodías folclóricas y motivos étnicos, con nuevos géneros como la música electrónica y el hip-hop.

En las pasadas dos décadas, Ucrania ha sobresalido en elfestival de Eurovisión, que ha logrado ganar en dos ocasiones, en el 2004 y el 2016, siendo sede del concurso en los años subsiguientes.

En el 2004, en el certamen celebrado en Estambul, Turquía ganó la representante de Ucrania, Ruslana Lyzhichko, con la canción “Wild Dances”. En este concurso compitieron un total de 36 países, rompiendo en ese momento el récord de más participantes. Esta canción mezcla la música tradicional de la Europa del Este con sonidos modernos, lo cual es habitual en la cantante Ruslana. De igual manera, la actuación en Eurovisión se caracterizó por una coreografía enérgica, en la que la artista y sus bailarines vestían trajes de cuero, inspirados en la tradición étnica de Ucrania.

Por su parte, en 2016, una representante de Ucrania volvió a ganar Eurovisión. En este caso, le tocó el turno a la intérprete Jamala, con la canción “1944″. Dicho tema causó bastante controversia en ese momento debido al contenido de su letra. Esta se refiere a la deportación de los tártaros de Crimea, en la década de 1940, por parte de la Unión Soviética a manos de Joseph Stalin.

Otros ejemplos de artistas populares que han destacado en los pasados años a nivel internacional fueron la banda Go-Aquienes representaron al país en Eurovisión en el 2021 con la canción “Shum”. Estos combinan motivos étnicos con música electrónica moderna e incluso instrumentos auténticos de todo el mundo, desde la sopilka ucraniana hasta los tambores djembe africanos y el didgeridoo australiano.

Por su parte, otra propuesta muy interesante es la de Nastya Kamenskykh, mejor conocida como NK, una cantante de R&B ucraniana que tiene una variedad de canciones en español. Su principal éxito, “Peligroso”, entró en la lista de Billboard y estuvo presente en muchas emisoras en América Latina, según Ukraine Now.

Por otro lado, Michelle Andrare, nacida en Bolivia, es otra cantante ucraniana que promueve el estilo latino. Llena las letras de sabor español, esta artista agrega un ritmo latinoamericano reconocible en sus canciones.

Fuente: https://www.elnuevodia.com/entretenimiento/musica/notas/ucrania-en-la-musica-popular-mundial/

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